Operación Marita [2GM]
A finales de 1940, Alemania había ocupado la mayor parte de Europa occidental. Celoso de las victorias de su aliado, Mussolini quiere demostrar que puede llevar a Italia a unas conquistas militares similares. En 1939, Italia ha ocupado ya Albania y algunos territorios de la Commonwealth británica en África del norte. Mussolini, que considera que el sur de Europa debe formar parte de la esfera de influencia italiana, decide invadir Grecia, considerándola un adversario fácil.
El 28 de octubre de 1940, el embajador de Italia en Grecia, Emanuele Grazzi presenta un ultimátum al primer ministro griego, Ioannis Metaxas. Mussolini exige el libre paso de sus tropas para ocupar lugares estratégicos no definidos en el territorio griego. Metaxas rechaza dicho ultimátum, un hecho conmemorado desde entonces en Grecia como el Día del No. Los italianos invaden Grecia desde Albania antes incluso del fin del ultimátum.
Los italianos atraviesan el río Kalamas y se dirigen hacia Ioannina, pero son rápidamente rechazados por el ejército griego, que inicia además la persecución de los italianos en retirada, primero en el territorio griego y luego en el interior de la propia Albania. Tras tres semanas de ofensiva, el territorio griego ha sido totalmente liberado y el contraataque continúa. Dicho contraataque es victoriosamente proseguido por los griegos, sin que sean frenados siquiera por la llegada de refuerzos italianos. Korçë, la mayor ciudad de Albania, es tomada por los griegos el 13 de noviembre, Pogradec y Argyrokastro el 4 de diciembre, Himare el 24 y Kelcyre el 10 de enero.
Tras unas semanas de luchas infructuosas durante el invierno de 1940-1941, Italia lanza una segunda ofensiva el 9 de marzo de 1941. A pesar de la superioridad del ejército italiano, la ofensiva fracasa una vez más y, tras sólo una semana, con 12.000 muertos, Mussolini pone fin a la ofensiva.Abandona Albania doce días más tarde y deja a Alemania que se plantee su intervención. Tras seis meses de combates contra los italianos, el ejército griego, aunque vencedor, está agotado y es incapaz de resistir una eventual invasión alemana. Además, la mayor parte del ejército griego está estacionado en Albania y no puede maniobrar para luchar eficazmente contra una nueva invasión.
Escena de daños causados por un bombardeo alemán en El Pireo el 7 de abril de 1941
En 1939, el Reino Unido había garantizado ayuda militar a Grecia si su integridad territorial fuese amenazada. La forma en que los griegos han rechazado a los italianos entusiasma a la opinión pública británica y el propio primer ministro Winston Churchill considera que sería deshonroso no acudir en ayuda de Grecia y empeoraría la posición británica ante Turquía.Por otro lado, ante la ofensiva italiana sobre Egipto dirigida por el mariscal Graziani, los británicos consideran vital apoyar la resistencia griega con el objetivo de retener parte del ejército italiano en los Balcanes y esperan poder utilizar bases aeronavales griegas contra la flota italiana.Asimismo, temen que, si no acuden en ayuda de Grecia, Creta pueda caer en manos italianas, y sea utilizada como base para atacar Egipto
Así, en noviembre de 1940 cinco escuadrones de la Royal Air Force al mando de John d'Albiac son enviados para colaborar con la aviación griega.Al mismo tiempo, tropas británicas ocupan Creta con el consentimiento del Gobierno griego a partir del 3 de noviembre, con el objetivo de liberar la 5ª División de Creta para que pueda ser enviada al frente albanés.
La llegada de los refuerzos británicos coincide con la detención del avance italiano: la caída de Grecia ya no se considera inminente y los mandos británicos deciden no enviar más tropas mientras la amenaza de hundimiento de la resistencia griega no vuelva a surgir.Igualmente se alzan voces entre los oficiales británicos que piden que no se comprometan más tropas en Grecia habida cuenta de los pocos recursos existentes en el norte de África. Los británicos se limitan a enviar créditos y municiones a los griegos.
Por su parte, los griegos temen provocar a los alemanes estacionando tropas en la frontera, pero están decididos a resistir la invasión si ésta tiene lugar. Durante el invierno se suceden los ofrecimientos parte de Alemania para alcanzar la paz entre griegos e italianos. Alemania, que ya prepara la invasión de la Unión Soviética, no desea tener un flanco en conflicto y teme el desembarco británico en los Balcanes, que podrían poner el peligro su abastecimiento de petróleo rumano.Estas propuestas, que despiertan las sospechas de de los británicos que temen que Grecia firme la paz y abandone el combate, son rechazadas por los griegos que, a su vez, sospechan que los británicos desean mantenerlos combatiendo a toda costa para desviar tropas italianas del frente libio.
En enero de 1941, la situación cambia cuando los aliados descubren la presencia alrededor de 80.000 tropas alemanas en Rumanía. Ante esta nueva amenaza se renueva la posibilidad de aumentar la ayuda británica. Durante un encuentro con el comandante en jefe de las tropas británicas en Oriente Medio, Archibald Wavell, el comandante en jefe de los ejércitos griegos, Alexandre Papagos, solicita el refuerzo de 9 divisiones para emplazarlas en la frontera greco-búlgara para poder, junto con las 3 divisiones griegas que pretende retirar del frente albanés, oponerse a las 12 divisiones alemanas que calcula se avalanzarán sobre Grecia. Cuando Wavell responde que únicamente puede ofrecer dos o tres divisiones y sólo hacia finales de marzo, su oferta es rechazada, juzgándola inadecuada, ya que no haría sino provocar la intervención alemana. Churchill espera revivir el frente de los Balcanes de la Primera Guerra Mundial gracias a la participación de Yugoslavia y Turquía y envía a Anthony Eden y John Dill a la región para entablar negociaciones.
El día 22 de febrero de 1941 los británicos deciden enviar tropas de la Commonwealth a Grecia. Ante el aumento de las tropas alemanas, que no es compensado con la oferta británica de 100.000 hombres, 12 tanques, variada artillería y otros cinco escuadronesla estrategia británica basa la resistencia en la unión de Yugoslavia y Turquía al bando greco-británico. De la actitud de Yugoslavia depende también el despliegue de las tropas: si finalmente se une a los griegos estos pretenden defender Tracia y el estratégico puerto de Salónica, única salida al Mediterráneo para Yugoslavia, rodeada por países hostiles. En caso contrario, se acuerda el abandono de ambos y el establecimiento del frente a lo largo del río Aliajmon.
Tropas alemanas se encuentran ya estacionadas en Rumanía desde enero y Bulgaria se adhiere al Eje Roma-Berlín-Tokio el 1 de marzo de 1941. Al día siguiente, cuando las tropas alemanas comienzan a atravesar el Danubio y entran en Bulgaria, la invasión se considera inminente, a pesar de los problemas logísticos que deben afrontar. Grecia considera que no tiene tiempo a retirar sus tropas de Tracia (que no ha comenzado a la espera de la aclaración postura yugoslava). 58.000 británicos, australianos y neozelandeses son enviados a Grecia en marzo de 1941 (Operation Lustre), pertenecientes a la 6ª División australiana, la 2ª División neozelandesa y la 1ª Brigada blindada británica, siendo el conjunto conocido como Fuerza "W" por hallarse al mando del general Henry Maitland Wilson.Aunque inicialmente destinadas a Grecia, Wavell decide mantener en África la Brigada de los Cárpatos polaca y la 7ª División australiana, debido a los avances del Afrika Korps al mando de Erwin Rommel en Cirenaica.A la vez, desde principios de marzo y cada vez más según el ataque alemán parece más probable, círculos políticos griegos tratan de alcanzar un acuerdo que evite el asalto, en contraste con su actitud anterior ante las propuestas alemanas.Una vez que los británicos comienzan a desembarcar gran número de tropas, sin embargo, los alemanes descartan cualquier arreglo.
Anthony Eden no logra convencer a Turquía para que abandone su neutralidad, mientras que el Regente de Yugoslavia Pablo Karađorđević, bajo fuerte presión alemana, contemporiza hasta que acaba por unirse al Eje el 25 de marzo. El 27 de marzo tiene lugar en Yugoslavia un golpe de Estado contrario a la alianza con Alemania, fomentado por los serbios, pero ya es demasiado tarde para organizar la alianza coherente con la que Churchill soñaba.
Tropas australianas embarcando en el Cairo
A pesar de la creciente evidencia de que las tropas alemanas en Bulgaria ya habían cruzado el Danubio a principios de la primavera de 1941, las tropas griegas y las de la Commonwealth no fueron capaces de establecer un frente coherente debido a los desacuerdos entre sus respectivos mandos.
Los griegos planteaban la batalla sobre la base de la Línea Metaxas, una línea de fortificaciones construida durante los años 1930 a lo largo de la frontera greco-búlgara. Esperaban así sacar provecho de las dificultades orográficas naturales y de las fortificaciones construidas, protegiendo el estratégico puerto de Salónica. Sin embargo, subestimaban el hecho de que sus tropas y equipamiento disponibles no eran adecuados sino para una resistencia simbólica y que la Línea Metaxas era vulnerable a un ataque de flanco procedente del valle del río Vardar, posible si la neutralidad de Yugoslavia era violada. Obsesionados por su rivalidad con Bulgaria y confiando en sus buenas relaciones con los yugoslavos, Grecia dejó su frontera con Yugoslavia ampliamente desguarnecida.Asimismo, el nuevo primer ministro, Papagos, no logró que los yugoslavos abandonasen el norte de su país para concentrar sus tropas en el sur, donde pensaba que podían evitar un movimiento de flanco que envolviese a las tropas griegas.
En cuanto a las tropas británicas, formaban una línea de resistencia a lo largo de la Línea Aliakmon que se extendía desde el núcleo urbano de Edessa en dirección sudeste hasta el delta del Vardar. La ventaja de esta posición era que requería menos fuerzas y que concedía más tiempo para la preparación de las posiciones defensivas. Sin embargo, implicaba igualmente el abandono de casi todo el norte de Grecia, lo que parecía inaceptable para los griegos no sólo por razones políticas sino también psicológicas. Además, el flanco izquierdo de esta línea era susceptible de sufrir los ataques alemanes desde el valle de Monastir, en Yugoslavia.
El resultado de este desacuerdo fue la organización de dos líneas de resistencia: una a lo largo de la Línea Metaxas y la segunda a lo largo de la Línea Aliakmon, estando así pero cada una de ellas a falta de efectivos.
Como era previsible, ambas líneas fueron rotas por los alemanes, a pesar de varios actos de heroísmo. De entrada, los aliados tenían una gran desventaja porque la mayor parte del Ejército griego estaba desplegado en Albania y no podía hacer frente al ataque alemán.
El 6 de abril de 1941, la Wehrmacht invade el norte de Grecia y lanza simultáneamente una ofensiva contra Yugoslavia. La Línea Metaxas está defendida por la Sección de Macedonia Oriental (en griego moderno Tμήμα Στρατıάς Ανατολικής Μακεδονίας o TΣAM), dirigida por el general Konstantinos Bakopoulos y compuesta por las 7ª, 14ª y 17ª Divisiones de infantería, todas ellas con el equipamiento bajo mínimos. Las fortificaciones se hallaban emplazadas sobre aproximadamente 170 km desde el río Nestos hacia el este, antes de seguir la frontera búlgara hasta el Monte Kerkini, cerca ya de la frontera yugoslava. Estaban concebidas para albergar 200.000 defensores, pero tan sólo son defendidas por 70.000 soldados. Debido al escaso número de defensores, las líneas defensivas estaban demasiado extendidas, siendo además débiles.Además, la TΣAM estaba poco dotada de artillería antiaérea o contracarro, ya que la mayoría de armamento de este tipo estaba desplegada en el frente albanés. Los únicos refuerzos enviados por Bakopoulos fueron las 19ª, 12ª y 20ª Divisiones del Ejército de la Macedonia Central (TSKM), infradotadas en personal y además disponían de armamento obsoleto.
La ofensiva inicial de los alemanes contra la Línea Metaxas, llevada a cabo por los cazadores alpinos encuentra una feroz resistencia por parte de los griegos y sólo obtiene éxitos limitados. Un informe alemán de la noche del primer día de ataque menciona que los alemanes han sido rechazados hasta el puerto de montaña de Roupel a pesar del intenso apoyo aéreo, sufriendo fuertes pérdidas.
El historiador Christopher Buckley escribe que «los fuertes asaltos contra la Línea Metaxas fueron rechazados con la energía de la desesperación... Los defensores fueron atacados en oleadas por la infantería, bombardeados por los Stukas, machacados por la artillería pesada o ligera... Las tropas de asalto equipadas con lanzallamas, granadas y cargas explosivas tomaron el relevo en los combates cuerpo a cuerpo».Tras un día de lucha, únicamente dos de los 24 fuertes que componen la Línea Metaxas caen en manos de los alemanes antes de ser destruidos.
Las tropas de la Commonwealth están tomando posición cuando llega la noticia de la invasión alemana. El resultado de los primeros combates contra los alemanes en Vevi no es alentador y el rápido avance de los Panzers hacia Salónica y Prilep en el sur de Yugoslavia resultan fuertemente perturbadores para Wilson, que debe además hacer frente a la perspectiva de un ataque alemán venido de Salónica a la vez que los Panzers del XL Cuerpo alemán atacan desde el valle de Monastir. Esta perspectiva provoca la retirada, inicialmente hasta el río Aliakmon, y luego a las Termópilas, que los alemanes atraviesan también el 23 de abril.
La mañana del 10 de abril, la 40ª División de Panzers avanza desde Monastir a través del valle de Monastir, con el objetivo de apoderarse de Florina, 13 km al sur de la frontera yugoslava. La 1ª División SS Leibstandarte Adolf Hitler se abalanza más al sur y alcanza la ciudad de Vevi el 11 de abril. Los aliados deciden intentar retardar el avance alemán en el desfiladero de Klidi, al sur de Vevi.
Una formación compuesta por griegos y soldados de la Commonwealth, conocida como Fuerza Mackay, es aprestada, como dice Wilson, «para parar el Blitzkrieg que baja por el valle de Florina». Esta formación recibe el nombre de su jefe, el general de división Iven Mackay. Las unidades presentes en el propio desfiladero de Klidi son la 19ª Brigada de infantería australiana, menos un batallón, reemplazado por otro batallón británico del King's Royal Rifle Corps. La infantería está apoyada por algunos grupos de artilhttp://www.taringa.net/agregar/lería británicos y australianos y ametralladores neozelandeses. El resto de unidades de la Force Mackay toman posición en los flancos y a distancia del desfiladero. El 11 de abril, los tres batallones de infantería son dispersados en un frente de 16 km de ancho concentrado en un desfiladero tortuoso y de paredes abruptas.
El Kampfgruppe Witt, al mando del Sturmbannführer Fritz Witt, lanza une serie de ataques de prueba desde la misma tarde. Los ataques son rechazados vigorosamente pero devienen más agresivos al caer la noche. La mañana del día 12, 30 cm de nieve recubren las colinas y numerosos soldados aliados apostados en las zonas de mayor altitud sufren congelaciones, con lo que a la noche se ordena la retirada hacia la línea Aliakmon.
Los alemanes lanzan su asalto principal a las 8 horas y media. Los australianos del flanco oeste se ven obligados a retroceder, pero contraatacan posteriormente y recuperan la cima. Sin embargo, los ingleses inician una retirada, creyendo que los australianos hacían lo mismo. Ello supone abrir el desfiladero a los alemanes. Al final de la tarde, el regimiento griego del Dodecaneso comienza a retirarse más al este, dejando expuestas a las tropas apostadas más lejos en el desfiladero. La llegada de los carros de asalto alemanes sella la derrota aliada en Vevi. La infantería australiana se ve forzada a una caótica retirada. Los alemanes hacen 520 prisioneros y sólo sufren 37 muertos, 95 heridos y algunos prisioneros. Los restos de la Fuerza Mackay se reagrupan en las cercanías de Sotir.
Tropas australianas en Vevi
En la madrugada del día 14, los Panzers de la 9ª División alcanzan Kozani tras violentos enfrentamientos con los carros de asalto y las defensas anticarro británicas. Esa misma tarde, la División tendió un puente que atravesaba el río Aliakmon. Los Aliados se retiran, formando una línea de frente en las proximidades del monte Olimpo. La defensa se compone de tres elementos principales: el sector del túnel de Platamon situado entre el monte Olimpo y el mar; el desfiladero del propio monte Olimpo; y el desfiladero de Serbia. Al atraer los ataques sobre estos tres desfiladeros, la nueva línea defensiva ofrece mayor potencial defensivo, habida cuenta de la debilidad de las fuerzas disponibles. Durante los tres días siguientes, el avance de los Panzers se ve frenado por estas posiciones en la montaña muy fortificadas.
El 15 de abril, el túnel de Platamon sufre los ataques de las tropas motorizadas alemanas, ataques que son rechazados por el 21º Batallón neozelandés del coronel Macky, que sufre igualmente pesadas pérdidas. Más tarde, ese mismo día, un regimiento blindado alemán asalta los flancos del batallón por la costa y por el interior, pero los neozelandeses mantienen sus posiciones. Tras haber recibido refuerzos en la noche del 15 al 16, la infantería alemana asalta al alba a los neozelandeses del flanco izquierdo, a la vez que algunas horas más tarde, los tanques pasan a la acción a lo largo de la costa. Macky se ve entonces sin comunicación con la compañía situada en su flanco izquierdo y, teniendo otras dos compañías bajo el fuego enemigo en el valle, decide ordenar la retirada, que es cubierta por una compañía de reserva, emplazada en una cresta al sur del túnel de Platamon.
Macky pretende establecer un nuevo frente aproximadamente 1,5 km más al sur, pero no resulta posible y la retirada prosigue hasta la salida de las gargantas del Pinios. Se la pide a Macky que haga lo «esencial para evitar el acceso del enemigo a los estrechos hasta el 19 de abril, incluso si ello significase el exterminio [de las tropas]». Macky hunde la barcaza que permite el paso del río por el extremo oeste de las gargantas y levanta una nueva línea defensiva. El 21º Batallón recibe como refuerzo al 2º Batallón australiano de la 2ª División y más tarde al 3º Batallón, tomando entonces el nombre de Fuerza Allen, por el nombre del general de división Arthur Samuel Allen. El 5º y el 11º Batallones toman posiciones en el sector del pueblo de Elatia, al sudoeste de las gargantas y su objetivo es mantener la salida oeste de las gargantas durante 3 o 4 días.
El 16 de abril, el general Wilson se reúne con el general Papagos para informarle de su decisión de batirse en retirada hasta las Termópilas.
Mientras los alemanes se adentraban en territorio griego, el I Ejército griego, que actuaba en Albania, se mostraba reticente a la idea de batirse en retirada. El general Wilson describía estas reticencias como «la doctrina fetichista que deseaba que ni un solo palmo de terreno fuese concedido a los italianos».Por estas reticencias a la cesión de territorio a los italianos, la retirada griega sólo se materializa el 1 de abril. La retirada aliada hacia las Termópilas abre una brecha a través del Pindo por la que los alemanes están a punto de coger al ejército griego por su retaguardia. Un regimiento SS se encarga de frenar la retirada griega, dirigiéndose al oeste hacia Metsovo y, desde allí, hacia Ioannina.
Alexandre Papagos, comandante en jefe de los ejércitos griegos, apremia a las unidades griega para que lo más rápidamente posible se dirijan al valle de Metsovo, ya que se espera allí una ofensiva alemana. El 18 de abril, día del suicidio del primer ministro griego Alexandros Korizis, se produce un apretado combate entre varias unidades griega y la 1ª División SS Leibstandarte Adolf Hitler. Los griegos aguantan bien que mal, pero al carecer de equipamiento para luchar contra unidades motorizadas acaban siendo cercados y sumergidos. Los alemanes siguen avanzando hacia el oeste y toman Ioannina el 19 de abril, cortando así la última línea de avituallamiento del ejército griego.La prensa internacional compara la suerte del ejército griego a una tragedia moderna. El historiador y antiguo corresponsal de guerra Christopher Buckley escribe para describir la suerte del ejército griego que «aquél experimenta una auténtica catarsis aristotélica, un impresionante sentido de la futilidad de todo esfuerzo y todo valor humano».
El 20 de abril, el general Giorgos Tsolakoglou, comandante de las tropas griegas en Albania, ofrece su rendición a los alemanes. Una decisión que Papagos no acepta, hasta el punto de que, cuando conoce la existencia de conversaciones, Papagos ordena a Pitsikas que sustituya a Tsolakoglou. Pero Pitsikas ya había sido despedido por Tsolakoglou pocos días antes. El historiador John Keegan escribe que Tsolakoglou «estaba tan determinado a impedir a los italianos gozar de una victoria que no merecían que, una vez se le hizo evidente el carácter desesperado de la situación, inició conversaciones con el comandante alemán de la división SS, Sepp Dietrich, para acordar una rendición únicamente con los alemanes».El documento original de la rendición no incluía a los italianos. Sintiéndose ultrajado por esta situación, Mussolini ordena un contraataque contra los griegos que acaban de rendirse. Sin embargo, las tropas italianas son rechazadas, con gran embarazo de Mussolini. Las protestas de Mussolini ante Hitler condujeron a la firma de un nuevo armisticio el 23 de abril, en el que ahora sí está incluida Italia.Como reconocimiento de la bravura demostrada por los griegos, los soldados son autorizados a regresar a sus hogares (mejor que ser mantenidos en campos de prisioneros de guerra), y los oficiales son autorizados a conservar sus armas.
El 27 de abril de 1941, tropas alemanas en motocicletas entran en Atenas, seguidas por vehículos blindados, carros e infantería. La población ateniense ya esperaba la llegada de los alemanes desde hacía varios días y se mantuvo encerrada en sus casas manteniendo cerradas las ventanas. La noche anterior Radio Atenas retransmitió el siguiente mensaje:
Escucháis la voz de Grecia. Griegos, manteneos firmes, orgullosos y dignos. Os tenéis que mostrar dignos de vuestra historia. La bravura y la victoria de nuestro ejército han sido ya reconocidos. La virtud de nuestra causa será igualmente reconocida. Hemos cumplido honestamente con nuestro deber. ¡Amigos!. Tened a Grecia en vuestros corazones, vivid inspirados por el fuego de su último triunfo y por la gloria de nuestro ejército. Grecia vivirá todavía y será grande, porque ha luchado por una causa justa y por la libertad. Hermanos, tened coraje y paciencia. Sed valientes. Saldremos triunfantes de estas pruebas. ¡Griegos!. Con Grecia en vuestros espíritus debéis ser orgullosos y dignos. Hemos sido una nación honesta y de bravos soldados.
Las tropas alemanas se dirigen directamente hacia la Acrópolis e izan la bandera nazi con la Cruz gamada. Durante los días siguientes, la población ateniense y la prensa internacional se hacen eco de diferentes historias a propósito de la bandera nazi de la Acrópolis. Según la versión más habitual, los alemanes pidieron al evzonos encargado de la custodia de la bandera griega, Konstantinos Koukidis, que arriase la bandera griega de su mástil y que la reemplazase por la esvástica. El joven soldado obedeció, pero rehusó entregar la bandera a las autoridades alemanas, se enrolló en su interior y se arrojó desde lo alto de la Acrópolis, lo que provocó su muerte.
Tras algunas acciones de resistencia en el Peloponeso, las tropas griegas y de la Commonwealth deben ser evacuadas hacia la isla de Creta y hacia Egipto. La 5ª Brigada neozelandesa es evacuada la noche del 24 de abril, mientras que la 4ª Brigada neozelandesa bloquea la estrecha carretera que lleva hacia Atenas. El 25 de abril, día del ANZAC, aproximadamente 5.500 australianos son evacuados desde las playas de Nauplia en los buques HMAS Perth, HMAS Stuart y HMAS Voyager.La evacuación de 43.000 hombres se prolonga hasta el 28 de abril pero es perturbada por la Luftwaffe que logra hundir al menos 26 transportes de tropas. Los alemanes logran capturar aproximadamente 8.000 soldados de la Commonwealth o yugoslavos que no habían podido ser evacuados y liberan numerosos soldados italianos que habían sido hechos prisioneros por los griegos.
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A finales de 1940, Alemania había ocupado la mayor parte de Europa occidental. Celoso de las victorias de su aliado, Mussolini quiere demostrar que puede llevar a Italia a unas conquistas militares similares. En 1939, Italia ha ocupado ya Albania y algunos territorios de la Commonwealth británica en África del norte. Mussolini, que considera que el sur de Europa debe formar parte de la esfera de influencia italiana, decide invadir Grecia, considerándola un adversario fácil.
El 28 de octubre de 1940, el embajador de Italia en Grecia, Emanuele Grazzi presenta un ultimátum al primer ministro griego, Ioannis Metaxas. Mussolini exige el libre paso de sus tropas para ocupar lugares estratégicos no definidos en el territorio griego. Metaxas rechaza dicho ultimátum, un hecho conmemorado desde entonces en Grecia como el Día del No. Los italianos invaden Grecia desde Albania antes incluso del fin del ultimátum.
Los italianos atraviesan el río Kalamas y se dirigen hacia Ioannina, pero son rápidamente rechazados por el ejército griego, que inicia además la persecución de los italianos en retirada, primero en el territorio griego y luego en el interior de la propia Albania. Tras tres semanas de ofensiva, el territorio griego ha sido totalmente liberado y el contraataque continúa. Dicho contraataque es victoriosamente proseguido por los griegos, sin que sean frenados siquiera por la llegada de refuerzos italianos. Korçë, la mayor ciudad de Albania, es tomada por los griegos el 13 de noviembre, Pogradec y Argyrokastro el 4 de diciembre, Himare el 24 y Kelcyre el 10 de enero.
Tras unas semanas de luchas infructuosas durante el invierno de 1940-1941, Italia lanza una segunda ofensiva el 9 de marzo de 1941. A pesar de la superioridad del ejército italiano, la ofensiva fracasa una vez más y, tras sólo una semana, con 12.000 muertos, Mussolini pone fin a la ofensiva.Abandona Albania doce días más tarde y deja a Alemania que se plantee su intervención. Tras seis meses de combates contra los italianos, el ejército griego, aunque vencedor, está agotado y es incapaz de resistir una eventual invasión alemana. Además, la mayor parte del ejército griego está estacionado en Albania y no puede maniobrar para luchar eficazmente contra una nueva invasión.
Escena de daños causados por un bombardeo alemán en El Pireo el 7 de abril de 1941
En 1939, el Reino Unido había garantizado ayuda militar a Grecia si su integridad territorial fuese amenazada. La forma en que los griegos han rechazado a los italianos entusiasma a la opinión pública británica y el propio primer ministro Winston Churchill considera que sería deshonroso no acudir en ayuda de Grecia y empeoraría la posición británica ante Turquía.Por otro lado, ante la ofensiva italiana sobre Egipto dirigida por el mariscal Graziani, los británicos consideran vital apoyar la resistencia griega con el objetivo de retener parte del ejército italiano en los Balcanes y esperan poder utilizar bases aeronavales griegas contra la flota italiana.Asimismo, temen que, si no acuden en ayuda de Grecia, Creta pueda caer en manos italianas, y sea utilizada como base para atacar Egipto
Así, en noviembre de 1940 cinco escuadrones de la Royal Air Force al mando de John d'Albiac son enviados para colaborar con la aviación griega.Al mismo tiempo, tropas británicas ocupan Creta con el consentimiento del Gobierno griego a partir del 3 de noviembre, con el objetivo de liberar la 5ª División de Creta para que pueda ser enviada al frente albanés.
La llegada de los refuerzos británicos coincide con la detención del avance italiano: la caída de Grecia ya no se considera inminente y los mandos británicos deciden no enviar más tropas mientras la amenaza de hundimiento de la resistencia griega no vuelva a surgir.Igualmente se alzan voces entre los oficiales británicos que piden que no se comprometan más tropas en Grecia habida cuenta de los pocos recursos existentes en el norte de África. Los británicos se limitan a enviar créditos y municiones a los griegos.
Por su parte, los griegos temen provocar a los alemanes estacionando tropas en la frontera, pero están decididos a resistir la invasión si ésta tiene lugar. Durante el invierno se suceden los ofrecimientos parte de Alemania para alcanzar la paz entre griegos e italianos. Alemania, que ya prepara la invasión de la Unión Soviética, no desea tener un flanco en conflicto y teme el desembarco británico en los Balcanes, que podrían poner el peligro su abastecimiento de petróleo rumano.Estas propuestas, que despiertan las sospechas de de los británicos que temen que Grecia firme la paz y abandone el combate, son rechazadas por los griegos que, a su vez, sospechan que los británicos desean mantenerlos combatiendo a toda costa para desviar tropas italianas del frente libio.
En enero de 1941, la situación cambia cuando los aliados descubren la presencia alrededor de 80.000 tropas alemanas en Rumanía. Ante esta nueva amenaza se renueva la posibilidad de aumentar la ayuda británica. Durante un encuentro con el comandante en jefe de las tropas británicas en Oriente Medio, Archibald Wavell, el comandante en jefe de los ejércitos griegos, Alexandre Papagos, solicita el refuerzo de 9 divisiones para emplazarlas en la frontera greco-búlgara para poder, junto con las 3 divisiones griegas que pretende retirar del frente albanés, oponerse a las 12 divisiones alemanas que calcula se avalanzarán sobre Grecia. Cuando Wavell responde que únicamente puede ofrecer dos o tres divisiones y sólo hacia finales de marzo, su oferta es rechazada, juzgándola inadecuada, ya que no haría sino provocar la intervención alemana. Churchill espera revivir el frente de los Balcanes de la Primera Guerra Mundial gracias a la participación de Yugoslavia y Turquía y envía a Anthony Eden y John Dill a la región para entablar negociaciones.
El día 22 de febrero de 1941 los británicos deciden enviar tropas de la Commonwealth a Grecia. Ante el aumento de las tropas alemanas, que no es compensado con la oferta británica de 100.000 hombres, 12 tanques, variada artillería y otros cinco escuadronesla estrategia británica basa la resistencia en la unión de Yugoslavia y Turquía al bando greco-británico. De la actitud de Yugoslavia depende también el despliegue de las tropas: si finalmente se une a los griegos estos pretenden defender Tracia y el estratégico puerto de Salónica, única salida al Mediterráneo para Yugoslavia, rodeada por países hostiles. En caso contrario, se acuerda el abandono de ambos y el establecimiento del frente a lo largo del río Aliajmon.
Tropas alemanas se encuentran ya estacionadas en Rumanía desde enero y Bulgaria se adhiere al Eje Roma-Berlín-Tokio el 1 de marzo de 1941. Al día siguiente, cuando las tropas alemanas comienzan a atravesar el Danubio y entran en Bulgaria, la invasión se considera inminente, a pesar de los problemas logísticos que deben afrontar. Grecia considera que no tiene tiempo a retirar sus tropas de Tracia (que no ha comenzado a la espera de la aclaración postura yugoslava). 58.000 británicos, australianos y neozelandeses son enviados a Grecia en marzo de 1941 (Operation Lustre), pertenecientes a la 6ª División australiana, la 2ª División neozelandesa y la 1ª Brigada blindada británica, siendo el conjunto conocido como Fuerza "W" por hallarse al mando del general Henry Maitland Wilson.Aunque inicialmente destinadas a Grecia, Wavell decide mantener en África la Brigada de los Cárpatos polaca y la 7ª División australiana, debido a los avances del Afrika Korps al mando de Erwin Rommel en Cirenaica.A la vez, desde principios de marzo y cada vez más según el ataque alemán parece más probable, círculos políticos griegos tratan de alcanzar un acuerdo que evite el asalto, en contraste con su actitud anterior ante las propuestas alemanas.Una vez que los británicos comienzan a desembarcar gran número de tropas, sin embargo, los alemanes descartan cualquier arreglo.
Anthony Eden no logra convencer a Turquía para que abandone su neutralidad, mientras que el Regente de Yugoslavia Pablo Karađorđević, bajo fuerte presión alemana, contemporiza hasta que acaba por unirse al Eje el 25 de marzo. El 27 de marzo tiene lugar en Yugoslavia un golpe de Estado contrario a la alianza con Alemania, fomentado por los serbios, pero ya es demasiado tarde para organizar la alianza coherente con la que Churchill soñaba.
Tropas australianas embarcando en el Cairo
A pesar de la creciente evidencia de que las tropas alemanas en Bulgaria ya habían cruzado el Danubio a principios de la primavera de 1941, las tropas griegas y las de la Commonwealth no fueron capaces de establecer un frente coherente debido a los desacuerdos entre sus respectivos mandos.
Los griegos planteaban la batalla sobre la base de la Línea Metaxas, una línea de fortificaciones construida durante los años 1930 a lo largo de la frontera greco-búlgara. Esperaban así sacar provecho de las dificultades orográficas naturales y de las fortificaciones construidas, protegiendo el estratégico puerto de Salónica. Sin embargo, subestimaban el hecho de que sus tropas y equipamiento disponibles no eran adecuados sino para una resistencia simbólica y que la Línea Metaxas era vulnerable a un ataque de flanco procedente del valle del río Vardar, posible si la neutralidad de Yugoslavia era violada. Obsesionados por su rivalidad con Bulgaria y confiando en sus buenas relaciones con los yugoslavos, Grecia dejó su frontera con Yugoslavia ampliamente desguarnecida.Asimismo, el nuevo primer ministro, Papagos, no logró que los yugoslavos abandonasen el norte de su país para concentrar sus tropas en el sur, donde pensaba que podían evitar un movimiento de flanco que envolviese a las tropas griegas.
En cuanto a las tropas británicas, formaban una línea de resistencia a lo largo de la Línea Aliakmon que se extendía desde el núcleo urbano de Edessa en dirección sudeste hasta el delta del Vardar. La ventaja de esta posición era que requería menos fuerzas y que concedía más tiempo para la preparación de las posiciones defensivas. Sin embargo, implicaba igualmente el abandono de casi todo el norte de Grecia, lo que parecía inaceptable para los griegos no sólo por razones políticas sino también psicológicas. Además, el flanco izquierdo de esta línea era susceptible de sufrir los ataques alemanes desde el valle de Monastir, en Yugoslavia.
El resultado de este desacuerdo fue la organización de dos líneas de resistencia: una a lo largo de la Línea Metaxas y la segunda a lo largo de la Línea Aliakmon, estando así pero cada una de ellas a falta de efectivos.
Como era previsible, ambas líneas fueron rotas por los alemanes, a pesar de varios actos de heroísmo. De entrada, los aliados tenían una gran desventaja porque la mayor parte del Ejército griego estaba desplegado en Albania y no podía hacer frente al ataque alemán.
El 6 de abril de 1941, la Wehrmacht invade el norte de Grecia y lanza simultáneamente una ofensiva contra Yugoslavia. La Línea Metaxas está defendida por la Sección de Macedonia Oriental (en griego moderno Tμήμα Στρατıάς Ανατολικής Μακεδονίας o TΣAM), dirigida por el general Konstantinos Bakopoulos y compuesta por las 7ª, 14ª y 17ª Divisiones de infantería, todas ellas con el equipamiento bajo mínimos. Las fortificaciones se hallaban emplazadas sobre aproximadamente 170 km desde el río Nestos hacia el este, antes de seguir la frontera búlgara hasta el Monte Kerkini, cerca ya de la frontera yugoslava. Estaban concebidas para albergar 200.000 defensores, pero tan sólo son defendidas por 70.000 soldados. Debido al escaso número de defensores, las líneas defensivas estaban demasiado extendidas, siendo además débiles.Además, la TΣAM estaba poco dotada de artillería antiaérea o contracarro, ya que la mayoría de armamento de este tipo estaba desplegada en el frente albanés. Los únicos refuerzos enviados por Bakopoulos fueron las 19ª, 12ª y 20ª Divisiones del Ejército de la Macedonia Central (TSKM), infradotadas en personal y además disponían de armamento obsoleto.
La ofensiva inicial de los alemanes contra la Línea Metaxas, llevada a cabo por los cazadores alpinos encuentra una feroz resistencia por parte de los griegos y sólo obtiene éxitos limitados. Un informe alemán de la noche del primer día de ataque menciona que los alemanes han sido rechazados hasta el puerto de montaña de Roupel a pesar del intenso apoyo aéreo, sufriendo fuertes pérdidas.
El historiador Christopher Buckley escribe que «los fuertes asaltos contra la Línea Metaxas fueron rechazados con la energía de la desesperación... Los defensores fueron atacados en oleadas por la infantería, bombardeados por los Stukas, machacados por la artillería pesada o ligera... Las tropas de asalto equipadas con lanzallamas, granadas y cargas explosivas tomaron el relevo en los combates cuerpo a cuerpo».Tras un día de lucha, únicamente dos de los 24 fuertes que componen la Línea Metaxas caen en manos de los alemanes antes de ser destruidos.
Las tropas de la Commonwealth están tomando posición cuando llega la noticia de la invasión alemana. El resultado de los primeros combates contra los alemanes en Vevi no es alentador y el rápido avance de los Panzers hacia Salónica y Prilep en el sur de Yugoslavia resultan fuertemente perturbadores para Wilson, que debe además hacer frente a la perspectiva de un ataque alemán venido de Salónica a la vez que los Panzers del XL Cuerpo alemán atacan desde el valle de Monastir. Esta perspectiva provoca la retirada, inicialmente hasta el río Aliakmon, y luego a las Termópilas, que los alemanes atraviesan también el 23 de abril.
La mañana del 10 de abril, la 40ª División de Panzers avanza desde Monastir a través del valle de Monastir, con el objetivo de apoderarse de Florina, 13 km al sur de la frontera yugoslava. La 1ª División SS Leibstandarte Adolf Hitler se abalanza más al sur y alcanza la ciudad de Vevi el 11 de abril. Los aliados deciden intentar retardar el avance alemán en el desfiladero de Klidi, al sur de Vevi.
Una formación compuesta por griegos y soldados de la Commonwealth, conocida como Fuerza Mackay, es aprestada, como dice Wilson, «para parar el Blitzkrieg que baja por el valle de Florina». Esta formación recibe el nombre de su jefe, el general de división Iven Mackay. Las unidades presentes en el propio desfiladero de Klidi son la 19ª Brigada de infantería australiana, menos un batallón, reemplazado por otro batallón británico del King's Royal Rifle Corps. La infantería está apoyada por algunos grupos de artilhttp://www.taringa.net/agregar/lería británicos y australianos y ametralladores neozelandeses. El resto de unidades de la Force Mackay toman posición en los flancos y a distancia del desfiladero. El 11 de abril, los tres batallones de infantería son dispersados en un frente de 16 km de ancho concentrado en un desfiladero tortuoso y de paredes abruptas.
El Kampfgruppe Witt, al mando del Sturmbannführer Fritz Witt, lanza une serie de ataques de prueba desde la misma tarde. Los ataques son rechazados vigorosamente pero devienen más agresivos al caer la noche. La mañana del día 12, 30 cm de nieve recubren las colinas y numerosos soldados aliados apostados en las zonas de mayor altitud sufren congelaciones, con lo que a la noche se ordena la retirada hacia la línea Aliakmon.
Los alemanes lanzan su asalto principal a las 8 horas y media. Los australianos del flanco oeste se ven obligados a retroceder, pero contraatacan posteriormente y recuperan la cima. Sin embargo, los ingleses inician una retirada, creyendo que los australianos hacían lo mismo. Ello supone abrir el desfiladero a los alemanes. Al final de la tarde, el regimiento griego del Dodecaneso comienza a retirarse más al este, dejando expuestas a las tropas apostadas más lejos en el desfiladero. La llegada de los carros de asalto alemanes sella la derrota aliada en Vevi. La infantería australiana se ve forzada a una caótica retirada. Los alemanes hacen 520 prisioneros y sólo sufren 37 muertos, 95 heridos y algunos prisioneros. Los restos de la Fuerza Mackay se reagrupan en las cercanías de Sotir.
Tropas australianas en Vevi
En la madrugada del día 14, los Panzers de la 9ª División alcanzan Kozani tras violentos enfrentamientos con los carros de asalto y las defensas anticarro británicas. Esa misma tarde, la División tendió un puente que atravesaba el río Aliakmon. Los Aliados se retiran, formando una línea de frente en las proximidades del monte Olimpo. La defensa se compone de tres elementos principales: el sector del túnel de Platamon situado entre el monte Olimpo y el mar; el desfiladero del propio monte Olimpo; y el desfiladero de Serbia. Al atraer los ataques sobre estos tres desfiladeros, la nueva línea defensiva ofrece mayor potencial defensivo, habida cuenta de la debilidad de las fuerzas disponibles. Durante los tres días siguientes, el avance de los Panzers se ve frenado por estas posiciones en la montaña muy fortificadas.
El 15 de abril, el túnel de Platamon sufre los ataques de las tropas motorizadas alemanas, ataques que son rechazados por el 21º Batallón neozelandés del coronel Macky, que sufre igualmente pesadas pérdidas. Más tarde, ese mismo día, un regimiento blindado alemán asalta los flancos del batallón por la costa y por el interior, pero los neozelandeses mantienen sus posiciones. Tras haber recibido refuerzos en la noche del 15 al 16, la infantería alemana asalta al alba a los neozelandeses del flanco izquierdo, a la vez que algunas horas más tarde, los tanques pasan a la acción a lo largo de la costa. Macky se ve entonces sin comunicación con la compañía situada en su flanco izquierdo y, teniendo otras dos compañías bajo el fuego enemigo en el valle, decide ordenar la retirada, que es cubierta por una compañía de reserva, emplazada en una cresta al sur del túnel de Platamon.
Macky pretende establecer un nuevo frente aproximadamente 1,5 km más al sur, pero no resulta posible y la retirada prosigue hasta la salida de las gargantas del Pinios. Se la pide a Macky que haga lo «esencial para evitar el acceso del enemigo a los estrechos hasta el 19 de abril, incluso si ello significase el exterminio [de las tropas]». Macky hunde la barcaza que permite el paso del río por el extremo oeste de las gargantas y levanta una nueva línea defensiva. El 21º Batallón recibe como refuerzo al 2º Batallón australiano de la 2ª División y más tarde al 3º Batallón, tomando entonces el nombre de Fuerza Allen, por el nombre del general de división Arthur Samuel Allen. El 5º y el 11º Batallones toman posiciones en el sector del pueblo de Elatia, al sudoeste de las gargantas y su objetivo es mantener la salida oeste de las gargantas durante 3 o 4 días.
El 16 de abril, el general Wilson se reúne con el general Papagos para informarle de su decisión de batirse en retirada hasta las Termópilas.
Mientras los alemanes se adentraban en territorio griego, el I Ejército griego, que actuaba en Albania, se mostraba reticente a la idea de batirse en retirada. El general Wilson describía estas reticencias como «la doctrina fetichista que deseaba que ni un solo palmo de terreno fuese concedido a los italianos».Por estas reticencias a la cesión de territorio a los italianos, la retirada griega sólo se materializa el 1 de abril. La retirada aliada hacia las Termópilas abre una brecha a través del Pindo por la que los alemanes están a punto de coger al ejército griego por su retaguardia. Un regimiento SS se encarga de frenar la retirada griega, dirigiéndose al oeste hacia Metsovo y, desde allí, hacia Ioannina.
Alexandre Papagos, comandante en jefe de los ejércitos griegos, apremia a las unidades griega para que lo más rápidamente posible se dirijan al valle de Metsovo, ya que se espera allí una ofensiva alemana. El 18 de abril, día del suicidio del primer ministro griego Alexandros Korizis, se produce un apretado combate entre varias unidades griega y la 1ª División SS Leibstandarte Adolf Hitler. Los griegos aguantan bien que mal, pero al carecer de equipamiento para luchar contra unidades motorizadas acaban siendo cercados y sumergidos. Los alemanes siguen avanzando hacia el oeste y toman Ioannina el 19 de abril, cortando así la última línea de avituallamiento del ejército griego.La prensa internacional compara la suerte del ejército griego a una tragedia moderna. El historiador y antiguo corresponsal de guerra Christopher Buckley escribe para describir la suerte del ejército griego que «aquél experimenta una auténtica catarsis aristotélica, un impresionante sentido de la futilidad de todo esfuerzo y todo valor humano».
El 20 de abril, el general Giorgos Tsolakoglou, comandante de las tropas griegas en Albania, ofrece su rendición a los alemanes. Una decisión que Papagos no acepta, hasta el punto de que, cuando conoce la existencia de conversaciones, Papagos ordena a Pitsikas que sustituya a Tsolakoglou. Pero Pitsikas ya había sido despedido por Tsolakoglou pocos días antes. El historiador John Keegan escribe que Tsolakoglou «estaba tan determinado a impedir a los italianos gozar de una victoria que no merecían que, una vez se le hizo evidente el carácter desesperado de la situación, inició conversaciones con el comandante alemán de la división SS, Sepp Dietrich, para acordar una rendición únicamente con los alemanes».El documento original de la rendición no incluía a los italianos. Sintiéndose ultrajado por esta situación, Mussolini ordena un contraataque contra los griegos que acaban de rendirse. Sin embargo, las tropas italianas son rechazadas, con gran embarazo de Mussolini. Las protestas de Mussolini ante Hitler condujeron a la firma de un nuevo armisticio el 23 de abril, en el que ahora sí está incluida Italia.Como reconocimiento de la bravura demostrada por los griegos, los soldados son autorizados a regresar a sus hogares (mejor que ser mantenidos en campos de prisioneros de guerra), y los oficiales son autorizados a conservar sus armas.
El 27 de abril de 1941, tropas alemanas en motocicletas entran en Atenas, seguidas por vehículos blindados, carros e infantería. La población ateniense ya esperaba la llegada de los alemanes desde hacía varios días y se mantuvo encerrada en sus casas manteniendo cerradas las ventanas. La noche anterior Radio Atenas retransmitió el siguiente mensaje:
Escucháis la voz de Grecia. Griegos, manteneos firmes, orgullosos y dignos. Os tenéis que mostrar dignos de vuestra historia. La bravura y la victoria de nuestro ejército han sido ya reconocidos. La virtud de nuestra causa será igualmente reconocida. Hemos cumplido honestamente con nuestro deber. ¡Amigos!. Tened a Grecia en vuestros corazones, vivid inspirados por el fuego de su último triunfo y por la gloria de nuestro ejército. Grecia vivirá todavía y será grande, porque ha luchado por una causa justa y por la libertad. Hermanos, tened coraje y paciencia. Sed valientes. Saldremos triunfantes de estas pruebas. ¡Griegos!. Con Grecia en vuestros espíritus debéis ser orgullosos y dignos. Hemos sido una nación honesta y de bravos soldados.
Las tropas alemanas se dirigen directamente hacia la Acrópolis e izan la bandera nazi con la Cruz gamada. Durante los días siguientes, la población ateniense y la prensa internacional se hacen eco de diferentes historias a propósito de la bandera nazi de la Acrópolis. Según la versión más habitual, los alemanes pidieron al evzonos encargado de la custodia de la bandera griega, Konstantinos Koukidis, que arriase la bandera griega de su mástil y que la reemplazase por la esvástica. El joven soldado obedeció, pero rehusó entregar la bandera a las autoridades alemanas, se enrolló en su interior y se arrojó desde lo alto de la Acrópolis, lo que provocó su muerte.
Tras algunas acciones de resistencia en el Peloponeso, las tropas griegas y de la Commonwealth deben ser evacuadas hacia la isla de Creta y hacia Egipto. La 5ª Brigada neozelandesa es evacuada la noche del 24 de abril, mientras que la 4ª Brigada neozelandesa bloquea la estrecha carretera que lleva hacia Atenas. El 25 de abril, día del ANZAC, aproximadamente 5.500 australianos son evacuados desde las playas de Nauplia en los buques HMAS Perth, HMAS Stuart y HMAS Voyager.La evacuación de 43.000 hombres se prolonga hasta el 28 de abril pero es perturbada por la Luftwaffe que logra hundir al menos 26 transportes de tropas. Los alemanes logran capturar aproximadamente 8.000 soldados de la Commonwealth o yugoslavos que no habían podido ser evacuados y liberan numerosos soldados italianos que habían sido hechos prisioneros por los griegos.
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