Mario Roberto Santucho (12 de agosto de 1936 - 19 de julio de 1976). Revolucionario y guerrillero argentino, nacido en la ciudad de Santiago del Estero en la provincia de igual nombre, República Argentina). Hijo de Francisco del Rosario Santucho y de Manuela del Carmen Juárez, y hermano de Francisco René Santucho.
Fue fundador del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y Comandante de la mayor guerrilla marxista (no peronista) de Argentina, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Murió combatiendo contra un grupo de tareas del Ejército Argentino en Villa Martelli (provincia de Buenos Aires) el 19 de julio de 1976.
Desde muy joven, Mario Santucho comenzó a interesarse por las ideas políticas. Uno de sus hermanos, Amílcar, pertenecía al Partido Comunista, y Francisco René, escritor, que posteriormente sería miembro del ERP, secuestrado y desaparecido bajo el gobierno de María Estela Martínez de Perón.
Sus primeros acercamientos políticos se producen a partir del Centro de Estudios e Investigaciones Socio-Económicos de la Provincia de Santiago del Estero, y por el acercamiento a la revista Dimensión, en la que su hermano Francisco René ocupaba un papel relevante.
Su etapa como estudiante
Durante su etapa como estudiante, fue a estudiar Ciencias Económicas a Tucumán a la Universidad Nacional de Tucumán, donde integró la agrupación Movimiento Independiente de Estudiantes de Ciencias Económicas y fue electo representante al Consejo Académico. Se graduó de Contador Público y llega a ser delegado del Centro de Estudiantes gracias a su intervención en el MIECE (Movimiento Independiente de Estudiantes de Ciencias Económicas). El MIECE triunfó en las elecciones de 1959, ganando el Centro de Estudiantes y consagrando a Mario Roberto Santucho como delegado estudiantil al Consejo Tripartito.
En 1961, casado con Ana María Villareal, emprende un viaje por América Latina, con el objetivo de llegar a Cuba. Durante su estadía en Perú, conoce a Víctor Raúl Haya de la Torre, quién había ejercido cierta influencia en su pensamiento. En EE. UU., participa en debates y conferencias en algunas universidades.
Participa activamente en la organización política del FRIP (Frente Revolucionario Indoamericano Popular). Fue uno de los miembros propulsores de la JCR (Junta de Coordinación Revolucionaria), organización integrada por el PRT (de Argentina), el ELN (de Bolivia), el MIR (de Chile) y el MLN-T (de Uruguay).
Santucho era llamado Roby por sus camaradas de armas, teniendo además varios alias o nombres de guerra tales como Miguel, Comandante Carlos Ramírez, Enrique Orozco y otros.
El 25 de mayo de 1965 impulsa la unificación del Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP) que él lideraba, junto con la organización trotskista Palabra Obrera, fundándose así el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Luego de varias disputas internas, se define al partido como Marxista-Leninista y, como objetivo inmediato, acciones inminentes en apoyo a la resistencia de los trabajadores azucareros en Tucumán. En junio de 1970, y también por su iniciativa, el V Congreso del PRT crea el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo). Aunque el ERP no se establece oficialmente como el brazo armado del partido, sus filas están constituidas por todos los militantes del Partido más aquellos combatientes de diferentes capas sociales y disímil extracción política que aceptan pelear por el programa del ERP: este programa se define como antiimperialista y anticapitalista, mientras que el programa del PRT es clara y definidamente socialista. Asimismo el PRT desempeña la función de dirección político-militar del Ejército Revolucionario del Pueblo, con Santucho como uno de sus comandantes.
En agosto de 1971, es detenido en la ciudad de Córdoba y trasladado a la Cárcel de Villa Devoto, en Buenos Aires. Durante su estadía en el penal, reforzó los vínculos políticos con miembros del Partido Comunista, los Montoneros, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). El 15 de agosto de 1972, se fuga del penal de máxima seguridad de Rawson hacia Chile junto a otros dirigentes de las FAR y Montoneros, en un resonante operativo que incluyó el secuestro y desvío de una aeronave comercial de línea. En la ocasión murió luego su esposa, Ana María Villareal, en la llamada Masacre de Trelew. Luego de tensos días de espera en Chile, el grupo evadido fue autorizado por el gobierno de Salvador Allende a abandonar el país y dirigirse hacia La Habana, Cuba. En noviembre de 1972 Santucho regresa a Argentina para retomar la conducción del PRT-ERP.
Perfil de Mario Roberto Santucho
Evocar a Mario Roberto Santucho (1936-1976) -el Negro, el Roby- hoy tiene un profundo significado político y moral. Fue un combatiente por la Revolución Socialista que cayó a los 39 años, enfrentando al terrorismo de la última dictadura, el 19 de julio de 1976. La clase dominante y todas sus versiones de historias oficiales, siempre ha intentado presentarlo como un "demonio" para que las nuevas generaciones no puedan aprender de su ejemplo y sus ideas.
Por eso hoy, cuando el pueblo se moviliza contra el mismo régimen de explotación que Santucho enfrentó, rescatar su trayectoria es un imperativo. Este homenaje es una apelación a la memoria histórica, para contrarrestar tantas falsedades y tergiversaciones sobre su trayectoria y su época. El juicio de valor está en manos de las actuales generaciones de luchadores sociales y políticos sobre la base de la verdad histórica.
Santucho nació en Santiago del Estero, de muy joven formó parte del Centro de Estudios e Investigaciones de Santiago del Estero y participó en su revista Dimensión. Fue a estudiar Ciencias Económicas a Tucumán, donde integró la agrupación Movimiento Independiente de Estudiantes de Ciencias Económicas y fue electo representante al Consejo Académico. Se graduó de Contador Público. Abrazó desde muy joven la causa de los trabajadores y las etnias oprimidas, formando parte del Frente Revolucionario Indoamericano y Popular.
Al lado de los hacheros santiagueños y los azucareros tucumanos, reafirmó un punto de vista clasista, siendo asesor de sindicatos de la F.OT.I.A. En 1961 presenció la Segunda Declaración de La Habana, cuando la Revolución Cubana proclamó su carácter socialista. A partir de allí, Santucho asumió el marxismo-leninismo como su ideología. En 1963, integra el frente único que el FRIP concreta con la agrupación Palabra Obrera, a la sazón autodefinida como "corriente trotskysta del peronismo obrero revolucionario". Ese frente, que el 31 de enero elige un Comité Central dejando constituido el Partido Unificado de la Revolución, participa ese año de la experiencia electoral consagrando dos candidatos obreros a la Legislatura como diputados provinciales.
El 25 de mayo de 1965, en Avellaneda, Santucho es uno de los principales delegados al 1° Congreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores, nombre que adopta el Partido Unificado, que se plantea la organización de la clase obrera para la lucha por el socialismo
Cuando en 1966 se instaura la dictadura de Onganía y se impone el cierre de los ingenios azucareros lanzando a miles de obreros al desempleo, Santucho participa en los cortes de ruta y enfrenta la represión que asesina a Hilda Guerrero de Molina. En 1967 cae combatiendo en Bolivia el Che Guevara y en el Lejano Oriente el pueblo de Vietnam resiste en armas la agresión imperialista.
Santucho analiza la situación nacional y mundial y escribe con otros compañeros El único camino hasta el poder obrero y el socialismo (el Librito Rojo) que será la base teórica de la futura estrategia revolucionaria. En ese ensayo, hace una reflexión histórica acerca del marxismo y la cuestión del poder. Revaloriza el papel de León Trotsky como líder de la insurrección de Octubre de 1917 y creador del Ejército Rojo; incorpora el pensamiento y las experiencias de Mao Tse Tung en las guerras revolucionarias que llevaron al triunfo a la Revolución China en 1949 y asume como perspectiva estratégica el documento del Che "Crear dos, tres, muchos Vietnam". Se caracteriza a la situación argentina como pre-revolucionaria, remarcando el contraste entre la potencialidad de las luchas de la clase obrera contra la dictadura y la falta de un rumbo político transformador. Por eso, se pone énfasis en la construcción de un partido revolucionario y en la formación de los primeros destacamentos insurgentes.
Ese documento se convierte en la plataforma del 4º Congreso del PRT en 1968, que funda el nuevo periódico El Combatiente. Santucho, que presencia en París el mayo francés del ‘68, regresa y se pone al frente de las nuevas tareas. Encabeza una gran expropiación al Banco de Escobar para financiar las publicaciones y la educación militante con el Librito Rojo y los textos de los vietnamitas Nguyen Giap, Ho Chi Min, Le Duan y Truong Chin.
En 1969 ocurren el cordobazo en mayo y el rosariazo en septiembre. Estas sublevaciones de masas hacen florecer los dos fenómenos que Santucho y el PRT venían impulsando: el sindicalismo clasista y la insurgencia armada.
En octubre de 1969 es apresado en Tucumán. Desde la prisión, escribe sobre la nueva situación, resumiendo la trayectoria del movimiento obrero y del PRT, instando a la militancia a dejar de lado las vacilaciones para concretar la estrategia propuesta, conformando la tendencia leninista. Expone el origen de lo que caracteriza como desviaciones economicistas y reformistas dentro de la izquierda, reafirmando la lucha por el poder y un gobierno revolucionario obrero y popular. También remarca que, para alcanzar esos objetivos, es necesario construir simultáneamente un partido proletario, un ejército popular y un frente de liberación. Allí esboza la idea de combinar el desarrollo de fuerzas insurgentes rurales en el noroeste con los grandes centros urbanos.- Se fuga meses después, y esos escritos son la base de las resoluciones del 5º Congreso del PRT que, en julio del ‘70 funda el Ejército Revolucionario del Pueblo y, en octubre su Comité Central lo elige Secretario General.- Impulsa la creación de Escuelas de formación política de los militantes, la apertura de nuevos frentes de trabajo sindicales, destacamentos armados y de propaganda. Interviene durante un ayuno por una Navidad sin presos políticos que realizan los obreros de FIAT, planteándoles a los dirigentes de SITRAC-SITRAM la necesidad de la lucha revolucionaria.- En pocos meses promueve la edición de boletines de fábrica y la incorporación de numerosos obreros a la organización. Encabeza la expropiación de un camión de caudales en Yocsina para destinar esos fondos a la educación y la propaganda.
El 15 de marzo de 1971 participa activamente del Viborazo o segundo cordobazo, al frente de destacamentos del ERP en medio de las movilizaciones. En abril, cuando el general Lanusse lanza la trampa del Gran Acuerdo Nacional, Santucho promueve la unidad de los sindicatos independientes liderados por Agustín Tosco con los clasistas encabezados por SITRAC-SITRAM. Propone la gestación de un frente electoral obrero y popular para enfrentar también en ese terreno la maniobra, remarcando la necesidad de combinar todas las formas de lucha.- Dirige la liberación de prisioneras de la cárcel del Buen Pastor en Córdoba.
Ese año, se publica el folleto El Peronismo, donde luego de hacer una severa crítica al rol de sus directivos empresariales y burócratas y a la colaboración de clases, exhorta a la unidad política y combatiente a las organizaciones armadas peronistas FAP, Montoneros y FAR. Ese planteo sólo encuentra eco en forma ocasional y aislada.
El 17 de setiembre del ‘71 es secuestrado en Buenos Aires y asesinado en la tortura su compañero en la dirección partidista Luis Pujals. En agosto, Santucho es capturado y torturado en Córdoba. Sus ausencias y las de otros compañeros caídos o apresados, frustran la táctica propuesta por el PRT para enfrentar el Gran Acuerdo, lo que dejará a la organización sin una presencia activa en el fenómeno electoral que culminará dos años después.
El 15 de agosto de 1972 encabeza la fuga de prisioneros de la cárcel de Rawson en acción conjunta con FAR y Montoneros. El día 22 son fusilados en la base naval de Trelew 19 combatientes, entre ellos, su compañera Ana María Villarreal. (Trezss sobrevivieron: María A. Berger, Ricardo R. Aidar y Alberto Camps.)
De regreso, denuncia el futuro papel político de Perón para neutralizar el proceso de convergencia entre el movimiento obrero y las organizaciones socialistas. Prepara al PRT y al ERP para el nuevo momento, con mayor impulso a la incorporación de obreros, la educación política y la extensión de la propaganda.- En 1973, El Combatiente sale todas las semanas y Estrella Roja, órgano del ERP, cada 15 días. Se publican hasta 40 boletines fabriles y se promueve la gestación de la Juventud Guevarista. El 19 de febrero, el ERP, toma el cuartel del batallón 141 de Córdoba capturando todo su armamento.
El 11 de marzo triunfa la fórmula Cámpora-Solano Lima del Frente Justicialista y el día de su asunción, el 25 de mayo, la movilización del devotazo arranca cientos de presos políticos de las cárceles. El 29 de mayo, en el aniversario del cordobazo, Santucho participa en Córdoba de actos en las puertas de las fábricas Perkins y Fiat. En el multitudinario acto central de la CGT encabezado por Tosco y el presidente de Cuba, Osvaldo Dorticós, Domingo Menna -fugado junto a Santucho de Rawson- lleva la voz del PRT.- El 20 de junio, ante el regreso de Perón, debuta la Triple A provocando la masacre de Ezeiza, frustrando las expectativas de millones de trabajadores que habían confiado en su líder.- El 8 de julio, se funda el Movimiento Sindical de Base: allí, ante la ola macartysta lanzada desde el nuevo gobierno, Tosco asume el desafío y propone "hacer de Córdoba la capital de la Patria Socialista". El PRT denuncia el Pacto Social impuesto a los trabajadores por el nuevo gobierno, como una política para incrementar la explotación.
El 13 de julio, apenas 44 días después de haber asumido, un autogolpe derroca al presidente Cámpora, e impone el interinato de Raúl Lastiri, (yerno de José López Rega, quien era secretario de Perón, ministro del gobierno y organizador de la Triple A).- Santucho promueve la formación del Frente Antiimperialista y por el Socialismo y la fórmula Agustín Tosco-Armando Jaime (éste, secretario de la CGT-clasista de Salta y del Frente Revolucionario Peronista) para enfrentar en el terreno electoral a la de Perón-Perón. El objetivo no se logra por falta de unidad de los sectores revolucionarios y progresistas.- Días antes de las nuevas elecciones del 23 de septiembre, el ERP ocupa el Comando de Sanidad del Ejército en Buenos Aires.
Santucho replantea la estrategia internacionalista. Se produce la separación del PRT de la IV Internacional a cuyos directivos critica por su reformismo y conservadurismo. Funda la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Chile), el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (Uruguay) y el Ejército de Liberación Nacional (Bolivia). La JCR se constituyó en febrero del ‘74, edita el periódico Che Guevara y promueve la experiencia del intercambio de militantes de un país con otro y escuelas internacionalistas. Es la primera gran experiencia de organización de una Internacional a nivel regional, siguiendo las propuestas del Che.
En enero de 1974, Santucho editorializa sobre la crisis del capitalismo mundial a partir de la crisis del petróleo, advirtiendo sobre las consecuencias para nuestro país.- Ese mes, el gobierno impone una reforma al Código Penal para incrementar la represión, lo que provoca la renuncia de algunos diputados de la Juventud Peronista. El ERP ocupa el cuartel militar de Azul.- En febrero, un golpe policial derroca al gobierno peronista de Córdoba (Obregón Cano-Atilio López) y el Congreso Nacional, con el acuerdo del PJ y la UCR, aprueban la intervención fascista en la provincia.
En mayo, el frente rural del ERP ocupa la ciudad de Acheral en Tucumán, provincia que es ocupada por tropas de la Federal al mando del comisario Villar. Con esta acción se hace pública la decisión de llevar a la práctica la concepción de dos regiones estratégicas: el norte rural, proletario y campesino y el sur urbano proletario y popular.
Las luchas sociales son violentamente reprimidas, como en Villa Constitución donde se militariza la ciudad y son encarcelados Piccinini, Paulón y decenas de dirigentes metalúrgicos antiburocráticos. El gobierno clausura el diario El Mundo, donde con frecuencia editorializaba Santucho con el seudónimo de A. Bompla. También se allanan las sedes de la revista Nuevo Hombre en Buenos Aires y Posición en Córdoba, dirigidas por militantes del PRT.
El 1º de julio de 1974 fallece el general Perón. Santucho promueve una iniciativa de tregua militar al régimen, lo que es rechazado por las autoridades. El 10 de agosto el ERP ocupa la fábrica militar de Villa María capturando todo su armamento. Ese mismo día, otro destacamento del ERP es sorprendido cuando iba a ocupar un cuartel en Catamarca y los 16 prisioneros son asesinados, entre ellos, el dirigente azucarero Antonio del Carmen Fernández, miembro del Buró Político del PRT. El ERP realiza represalias contra oficiales del Ejército. En una de ellas, muere la hija de un militar y Santucho ordena la suspensión de esas acciones.- La Triple A reinicia su acción terrorista: caen víctimas de la represión el diputado peronista disidente Rodolfo Ortega Peña, el intelectual y abogado de presos políticos Silvio Frondizi y el abogado de sindicatos clasistas Alfredo Curutchet (ambos militantes del PRT), y el dirigente de la UTA de Córdoba y vicegobernador derrocado Atilio López. Son asaltados por bandas de la triple A y la policía el SMATA y Luz y Fuerza de Córdoba. René Salamanca (secretario de SMATA) y Agustín Tosco son forzados a la clandestinidad. Son asesinados decenas de activistas sindicales y militantes de las juventudes peronistas, del Peronismo de Base, del PST, del PO y otros grupos de izquierda. El gobierno clausura el diario Noticias dirigido por partidarios de Montoneros.
En esos meses de 1974, la profundización de las luchas abre una nueva situación. Santucho escribe Poder burgués y poder revolucionario, donde plantea consolidar las nacientes expresiones de poder obrero y popular a nivel territorial y fabril y la necesidad de sostener las insurrecciones parciales con un ejército popular, ampliando su perspectiva política con un frente antiimperialista. El PRT insiste en una nueva instancia de unidad a las fuerzas del peronismo combatiente que han pasado a la oposición, pero este anhelo no se concreta.
Nacen las Coordinadoras de Gremios en Lucha, nuevas formas de democracia directa que en grandes movilizaciones en junio-julio del ‘75, enfrentan el plan ultraliberal del ministro Rodrigo del gobierno de Isabel Perón. Las movilizaciones provocan la huida del ministro José López Rega. El 20 de agosto, el ERP ocupa el centro de la ciudad de Córdoba, atacando simultáneamente la jefatura de la Policía, el comando Radioeléctrico y la Guardia de Infantería. Cae el interventor fascista brigadier Lacabanne.
Santucho -que permanece un breve período al frente de la guerrilla rural- caracteriza a la crisis como la antesala del inicio de una situación revolucionaria. Propone acordar la unidad de los destacamentos revolucionarios para derrocar al gobierno e instalar una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, pero esos objetivos no se alcanzan.
Ante el aumento de la represión, el PRT propone a las fuerzas de la oposición peronista, al PI, al PC y a las fuerzas de izquierda, conformar un frente democrático antifascista, en un intento de frenar el golpe militar que se avecina por el derrumbe del gobierno que ha perdido toda legitimidad. Esta propuesta tampoco se logra. La situación está madura, pero la unidad política no se concreta.- Santucho regresa a Buenos Aires. El 5 de noviembre muere Tosco en la clandestinidad. Hay abandono de trabajo en todas las fábricas de Córdoba el día 7, por su funeral. La manifestación es atacada por la policía. El 23 de diciembre, el ERP ocupa el cuartel de Monte Chingolo, en Lanús, en la más grande acción guerrillera en un centro urbano. Caen 46 combatientes y son masacrados los vecinos de la villa lindera al cuartel. La continuidad de la represión brutal provoca la retracción del movimiento de masas y el 24 de marzo del ‘76, el golpe instala la dictadura militar terrorista.
Santucho convoca al pueblo a la resistencia en la declaración Argentinos a las armas, pero ya es tarde. El Roby hace una reflexión autocrítica sobre la insuficiencia en el conocimiento del marxismo y la dirección política. En esos meses, está promoviendo la Organización para la Liberación de Argentina con Montoneros y la Organización Comunista Poder Obrero, pero su caída frustra este objetivo. El 19 de julio de 1976 es sorprendido en Villa Martelli. En desigual combate caen heridos él y Benito Urteaga y capturados Liliana Delfino (su compañera), Fernando Gértel, Ana Lanzillotto y Domingo Menna, siendo todos asesinados en Campo de Mayo.
En su breve vida pero larga militancia Santucho se unió con los más destacados obreros e intelectuales revolucionarios de su época. Los también santiagueños, el fundador del FRIP Francisco René Santucho y el ya legendario Capitán Santiago Hugo Alfredo Irurzún, los azucareros tucumanos, el Negrito Antonio Fernández, el Chinqui Leandro Fote, el Zurdo Ramón Rosa Jiménez; los Comandantes del ERP, el obrero de Fiat Juan Eliseo Ledesma y el Legendario Flaco Carrizo Juan Manuel Carrizo; los cordobeses el Negro Mauro Carlos Germán, el Negrito Eduardo Castello (todos de Fiat), el León Manso Víctor Hugo González y el Gallego Apontes (Perkins), Sánchez y el Flaco Caña Juan Manuel Murúa (Luz y Fuerza), Hugo González y el Petiso Sánchez (IKA-Renault), el Gordo Vera (Obras Sanitarias), el Perro Correa (FOECyT); el Pampa Salvador Delaturi (Propulsora Siderúrgica-Ensenada), el Gordo Luis Angelini (Rigolleau-Berazategui); el platense Eduardo Merbilháa, el cineasta Raymundo Gleizer, los escritores Haroldo Conti y Cacho Humberto Constantini (ambos Premios Casa de las Américas), Silvio Frondizi, Rodolfo Ortega Peña, Mario Abel Amaya, Alicia Eguren, el médico Juan C. Risaud (presidente de la Federación Argentina de Psiquiatras), el sociólogo Daniel Hopen, el físico Nelson Becerra, el periodista Enrique Raab y miles más, muchos de los cuales compartieron con él la dirección del PRT.
En una época distinta a la actual, fue uno de los precursores de la Revolución Socialista. Hoy en día, en que el capitalismo adquiere características atroces, en que el imperialismo incentiva las guerras y disuelve naciones, retomar sus ideales socialistas es una necesidad de la memoria colectiva que debe florecer en los movimientos de trabajadores desocupados y sus piquetes, en los movimientos sindicales antiburocráticos, en la ebullición democrática de los movimientos asamblearios.
Los Guevaristas Argentinos: Mario Roberto Santucho
La lucha político-militar y el enfrentamiento material con el enemigo –inevitables en algún momento del proceso revolucionario, si es que no somos ingenuos y creemos que la burguesía nos va a ceder graciosamente el poder- están siempre mediados, es más, están siempre precedidos, por un análisis político y por un estudio riguroso de nuestro país y de nuestro continente. Esta es la principal conclusión que las nuevas generaciones no debemos nunca olvidar ni perder de vista. ¡La política es lo que define el pensamiento revolucionario de Santucho y el pensamiento del Che!
Clase pública en la Cátedra Ernesto Che Guevara
Buenos Noches. La idea de la clase de hoy, que es también un modo de expresar nuestro homenaje cuando se cumple un nuevo aniversario de su asesinato, contribuyendo a los muchos homenajes y recordatorios que se van a realizar, consiste en tratar de discutir los núcleos centrales del pensamiento teórico y político, y la práctica también, de Mario Roberto Santucho [1936-1976]. Para no quedarnos en un mito.
Porque así como la derecha intenta convertir a nuestros mejores compañeros en mitos - ya lo habíamos conversado y discutido en el caso del Che - también con Santucho pasa algo análogo, aunque seguramente no al mismo modo del Che porque nadie usaría remeras con la cara de Robi... ya que Santucho sigue siendo un personaje endemoniado, digamos, para la sociedad oficial argentina. Pero un poco, la derecha ha construido el mito de Santucho..., el "tira-bombas", el "tira-tiros"..., y entonces a veces los sectores populares, para contrarrestar y responder a esa visión derechista, terminan levantando esa misma imagen de Santucho, aunque invertida, sin atender al conjunto de su obra y de su personalidad.
Nosotros pensamos que en la tradición marxista, la lucha político-militar en la que Santucho entregó su vida es siempre - o debería serlo - prolongación de una lucha política y de un pensamiento político, y no al revés.
Entonces, hoy nos interesa discutir las categorías políticas que estructuraban la visión del mundo de Robi y cómo fueron cambiando también... porque nadie nace ni marxista, ni socialista, ni comunista, ni revolucionario, sino que se va construyendo como tal.
Por eso nos interesaba discutir el pensamiento real de Santucho y en ese sentido son tan útiles estos libros de documentos reunidos por Daniel De Santis -realmente los recomendamos- porque si no existieran, sería prácticamente imposible conseguir esos documentos de la historia del PRT.
Y una aclaración más, antes de ir directamente al tema: la relación de Santucho con el guevarismo en general, y con el Che en particular, no es una relación directa, en el sentido que Santucho nunca conoció personalmente al Che.
Nosotros ponemos el énfasis en una relación política y en la continuidad de una línea ideológica, no en la cuestión biográfica de si conversó o tomó café con el Che. Porque en el mismo sentido, a Marx, Lenin no lo vio nunca, jamás se sentó a tomar cerveza con Marx, ni con Engels. Sin embargo, pocos pondrían en discusión que entre ellos existe una continuidad. En el caso de la relación de Santucho con el Che pasa lo mismo, a nivel biográfico quizás nunca se cruzaron pero hay una trayectoria político-ideológica...
Una de las hipótesis de trabajo que se podría plantear es que Santucho forma parte del marxismo latinoamericano, es parte de su historia, de una historia que - como venimos discutiendo en la Cátedra - no nace en los años '60 sino que es muy anterior y se nota en la primera formación ideológica de Robi.
Entre los muchos hermanos de la familia Santucho, uno de ellos, Amílcar, era del Partido Comunista. Otro de ellos que tuvo mucha más influencia sobre Roberto, Francisco René, era indigenista, "aprista", seguidor del APRA [Alianza Popular Revolucionaria Americana, organización política peruana surgida en la década de 1920 que sigue existiendo en la actualidad]. ¿Se acuerdan que habíamos visto entre los antecedentes del pensamiento del Che, las polémicas de los años '20 entre José Carlos Mariátegui y Víctor Raúl Haya de La Torre?
Bueno, Francisco René dirigía una librería en Santiago del Estero y publicaba una revista llamada "Dimensión". Este hermano de Robi estaba muy influido por la ideología de Haya de La Torre, en sus comienzos. Por ejemplo, en uno de sus textos iniciales [Francisco René Santucho: Integración de América Latina. Santiago del Estero, Cuadernos Dimensión, 1959] él hablaba de nuestro continente llamándolo "Indoamérica" y no Latinoamérica.
En una nota al pie de ese trabajo, Francisco René explica porqué le llamaba Indoamérica, del siguiente modo: "Preferimos indoamericano a latinoamericano o hispanoamericano, por las mismas razones aducidas por los apristas peruanos generalizadores del término. Creemos como ellos que así se define mejor una peculiaridad que hoy se da en el hemisferio".
De este modo, el primer guía intelectual de Mario Roberto Santucho sigue casi al pie de la letra a los discípulos de Haya de La Torre. Su razonamiento es el siguiente: el componente fundamental de este continente es indígena, por lo tanto vamos a hablar siempre de Indoamérica. De ahí que la primera organización política en la que participan estos hermanos (Francisco René y Mario Roberto) se llama Frente Revolucionario Indoamericanista Popular (FRIP). Francisco René es el hermano - me parece a mí - que más influencia tiene sobre Roberto.
Esta tradición de pensamiento indoamericanista también está presente en otros revolucionarios latinoamericanos de aquella época. El indoamericanismo se planteó principalmente a nivel historiográfico, es decir, a la hora de explicarse la propia historia de América Latina. Porque dejemos bien en claro que esta generación, la generación de Robi Santucho y sus compañeros y compañeras, no se lanzó a la pelea y a la lucha armada ni arriesgó la vida porque le surgió repentinamente un "delirio mesiánico" - como nos dice toda la derecha -, o porque era "foquista" –como nos dice alguna parte de la izquierda - , sino porque había hecho un meditado análisis previo de la historia del continente y de sus condiciones políticas.
Entonces, tratando de ver qué herramientas utilizaban a nivel historiográfico para explicarse la historia de Indoamérica, uno encuentra que, además de los textos de Haya de La Torre, también utilizaban los libros de Juan José Hernández Arregui, que era un escritor del interior de nuestro país, un hombre muy erudito, especialista en la cultura griega.
Hernández Arregui tenía una hipótesis muy fuerte, era muy crítico de la ciudad de Buenos Aires. Sostenía que Buenos Aires era una "ciudad-puerto de espaldas al país y de cara a Europa", en cambio el interior era explotado, el interior... era Indoamérica. Buenos Aires pertenece a Europa. Aunque, a diferencia de Haya de la Torre, Hernández Arregui era muy hispanista, él defendía mucho la herencia española (esa era una diferencia importante con los indoamericanistas). Muy bien, en los orígenes del FRIP encontramos esta idea de que Buenos Aires está de espaldas al país. No se dice que es "una ciudad burguesa" pero más o menos..., y también nos encontramos con la idea que la vanguardia revolucionaria se encuentra en el noroeste Argentino.
En esos primeros documentos del FRIP de inicios de los '60 y en esa primera formación ideológica también se utilizaban categorías de Silvio Frondizi, un sociólogo e historiador que al igual que el anterior era crítico del tipo de desarrollo del capitalismo argentino. Pero a diferencia de Hernández Arregui, Silvio Frondizi no era peronista. Cuestionaba muy duramente la supuesta "progresividad" de la burguesía nacional y en consecuencia del peronismo.
El FRIP se unifica alrededor del año 1965 con un grupo político trotskista que se llama "Palabra Obrera", encabezado por Hugo Miguel Bressano, que es el seudónimo de Nahuel Moreno. Esta agrupación pertenecía a la Cuarta Internacional.
Ahí nace el PRT como organización, y a partir de ese momento -al menos eso me parece a mí - en los escritos de Santucho y en su ideología hay un cambio, se produce una transformación. La Cuarta Internacional tenía en aquella época como principal dirigente al belga Ernest Mandel, el célebre economista. En aquellos momentos Moreno estaba unido con Mandel, después rompen entre sí en una dura polémica.
Entonces, a la hora de explicarse cómo fue y es nuestro continente, cómo es la Argentina, también se produce un cambio en los escritos y en la ideología de Santucho. Aparece la presencia de otro historiador, que era un militante orgánico de Palabra Obrera vinculado a Moreno: Milcíades Peña.
Peña era un joven, muy joven - porque se suicidó a los 32 años -, pero dejó una obra muy interesante, muy distinta de la historiografía tradicional, tanto de la historiografía liberal burguesa como también de la historiografía oficial del Partido Comunista en los escritos de Leonardo Paso, por ejemplo, o de la izquierda peronista como Rodolfo Puiggrós. Entonces el joven Santucho adoptaba de la obra historiográfica de Milcíades Peña y de la sociología de Silvio Frondizi una idea central. Esa idea giraba en torno a la incapacidad de la burguesía "nacional" argentina para emancipar nuestro país.
La burguesía nacional argentina no podía encabezar la independencia. Que nosotros somos todavía hoy un país dependiente creo que está fuera de discusión. ¡Hoy en día más que nunca!. Nosotros seguimos pensando que la dependencia constituye una de las principales características de la formación social capitalista argentina, a pesar de que el término "dependencia" ya no está de moda en la literatura universitaria local (como sí lo estaba en los '60, los años de Santucho).
El problema central de la discusión política de aquella época, que también surge - con otro ropaje y con otros personajes - en nuestra época, que vuelve hoy en día, es si la burguesía local puede o no puede encabezar los cambios pendientes y necesarios para resolver la crisis del país. A partir de la explicación que demos de ese problema y de la respuesta que proporcionemos a esa pregunta política se derivan un conjunto de posiciones políticas.
Entonces Robi Santucho, a partir de las tesis de Milcíades Peña, a partir de los escritos de Silvio Frondizi, empieza a plantear que la burguesía nacional no podía encabezar los cambios. No se podía entonces seguir pensando ingenuamente en términos de un gran "frente nacional" con la burguesía a la cabeza...(fíjense que aunque este debate está marcado a inicios de los '70 por el regreso de Perón de su exilio en España y por la formación de un gran frente peronista que le entrega el ministerio de economía a un sector "nacional" de la burguesía local como es el caso de Gelbard –previo pacto social y freno a toda la movilización de los trabajadores clasistas – ese mismo tipo de planteo reaparece ahora, en el año 2002, con otros personajes, con otros políticos, con otros militares, pero con la misma liturgia populista y con los mismos planteos...).
¿Qué diferencia había entre los escritos de Roberto Santucho y los de Milcíades Peña? Principalmente que este último – Peña – mantenía un planteo totalmente impregnado por el antiperonismo, ya que proponía la tesis que "Perón era un agente inglés".
El PRT adopta cierto tipo de explicaciones de Peña, pero no acepta completamente esa visión ya que en un escrito del PRT - "El peronismo, ayer y hoy" [Ediciones El Combatiente, agosto de 1971]- se plantea que se adopta la tesis de Peña, pero sin caer... en el "gorilismo de izquierda".
En los escritos del PRT emerge también la presencia de otra historiografía. Y esto sí llama poderosamente la atención. Es la historiografía de Bartolomé Mitre. ¿Por qué llama la atención? Pues porque como sabemos, la versión de Mitre constituye la versión oficial de la historia argentina, la que se enseña todavía hoy en las escuelas. Pero ¿qué adoptaban los militantes del PRT de esta historiografía tradicional?
Algo que, paradójicamente, resulta muy interesante: cómo estos historiadores burgueses reaccionarios (principalmente Mitre, aunque también deberíamos agregar a Vicente Fidel López, en el siglo XIX y Ricardo Levene en la primera mitad del siglo XX) describen la campaña del ejército de San Martín, cómo describen... la guerra de guerrillas. Realmente, si alguna vez lo pueden leer vale la pena, es hasta muy entusiasmante. Cuando ellos hablan del Ejército de los Andes, cuando San Martín envía a organizar una guerra de guerrillas en la retaguardia española, digamos que era muy "atractivo" para esta izquierda revolucionaria que se planteaba continuar la lucha inicial de San Martín y Bolívar..., y sobre todo el papel jugado en la lucha guerrillera contra los colonialistas españoles por Martín Miguel de Güemes, Juana Azurduy, y otros revolucionarios nuestros de principios del siglo XIX. Seguramente estos historiadores burgueses, de tradición liberal, todavía en el siglo XIX se podían dar el lujo de alabar aquellas campañas militares independientistas porque la tarea por delante que esta burguesía tenía entonces – segunda mitad del siglo XIX - era legitimar la construcción de un Estado-nación y construir los relatos fundantes de un origen heroico. Luego, en el siglo XX, sobre todo en su segunda mitad, ante le emergencia de una izquierda revolucionaria que se planteaba en primera instancia la lucha por el poder, ya no podían darse ese lujo...
Pero los compañeros del PRT supieron leer bien, leer entre líneas, en esa historiografía burguesa, en esa historiografía tradicional y reaccionaria y encontrar los relatos de aquel primer ejército continental de San Martín y sus compañeros.
Dicho como nota al pie: según recuerda Pombo [Harry Villegas Tamayo, sobreviviente de la guerrilla del Che en Bolivia, hoy general de brigada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba], que luchó junto al Che Guevara en Cuba, en el Congo y en Bolivia, Guevara – al igual que el PRT - también le daba para leer a sus compañeros, a sus combatientes internacionalistas de Bolivia, los relatos de las guerras independientistas sobre Juana Azurduy y sus guerrilleros. También en esto Santucho fue un guevarista consecuente...
Otra fuente ideológica de la que se nutrió Santucho fue Lenin. Como era obvio, ya habiendo cortado amarras definitivamente con Haya de La Torre, Santucho empieza a tener una lectura mucho más leninista, más "clásica", si se quiere, sobre el papel de América Latina. La crítica explícita contra Haya de la Torre ya la formula Francisco René Santucho en su trabajo "Lucha de los pueblos indoamericanos" [publicado en 1963 en el periódico Norte Argentino]. Allí se plantea que los aciertos iniciales del APRA: "se ven traicionados ahora por la debilidad de su propio líder que ha entrado en compromisos con regímenes reformistas cómplices del imperialismo". A partir de esa ruptura con el populismo aprista se abre en el horizonte ideológico de Robi la posibilidad de apropiarse de la tradición teórico-política de Lenin.
Como ustedes saben, Lenin escribió en 1916 "El imperialismo fase superior del capitalismo" y ahí habla de nosotros, de la Argentina. Dice textualmente: "No sólo existen los dos grupos fundamentales de países – los que poseen colonias y las colonias --, sino también, es característico de la época, las formas variadas de países dependientes que, desde un punto de vista formal, son políticamente independientes, pero que en realidad se hallan envueltos en las redes de la dependencia financiera y diplomática. A una de estas formas de dependencia, la semicolonia, ya nos hemos referido. Un ejemplo de otra forma lo proporciona la Argentina [...] No es difícil imaginar qué sólidos vínculos establece el capital financiero – y su fiel «amiga», la diplomacia – de Inglaterra con la burguesía argentina, con los círculos que controlan toda la vida económica y política de ese país".
¿En qué se basaba Lenin para proporcionar semejante descripción y explicación de la Argentina? Pues una de sus tesis principales sostenía que el desarrollo del capitalismo mundial nunca es chato, ni plano, ni liso ni homogéneo. Los países y sociedades capitalistas no están en el mismo rango ni son equiparables entre sí, como hoy sostiene erróneamente, por ejemplo, Toni Negri en su Imperio cuando plantea que entre Estados Unidos y Brasil, la India e Inglaterra... "sólo hay diferencias de grado". Por el contrario, Lenin tenía la hipótesis de que el capitalismo a nivel mundial se expandía en forma asimétrica, según un desarrollo desigual que generaba países y sociedades metropolitanas y dependientes, cuyas diferencias no son sólo de grado – es decir: cuantitativas, mayor o menor cantidad de capitalismo y desarrollo -- sino que son diferencias cualitativas.
El PRT adopta esta tesis de Lenin, y plantea que el desarrollo interno del capitalismo argentino también es notoriamente desigual y origina zonas metropolitanas y zonas periféricas y/o dependientes. O sea que no es lo mismo el desarrollo del capitalismo en la Mesopotamia que en el Noroeste. Así, por ejemplo, en el folleto "El proletariado rural detonante de la revolución argentina" [Tesis políticas del FRIP, editado en 1964 en el periódico Norte Argentino] se sostiene que: "El imperialismo, al introducirse como factor estructural en el desarrollo de la economía argentina promoviendo la seudoindustrialización, ha acentuado los desniveles regionales, al desarrollar unilateralmente la zona portuaria en detrimento del Interior".
Obviamente, este tipo de caracterización se basaba en la teoría del desarrollo desigual de Lenin. Pero le agregaba un matiz específico cuando hacía referencia a la "seudoindustrialización". ¿De dónde tomaban esa visión tan crítica de la industria argentina? Pues de las tesis historiográficas de Milcíades Peña. No casualmente la primera de estas tesis políticas del FRIP, combinando la teoría del imperialismo de Lenin con la visión de Peña, sostenía que "La República Argentina es un país semicolonial seudoindustrializado". A continuación, la segunda tesis agregaba: "La burguesía nacional en su conjunto es incapaz de luchar por la liquidación de la dependencia de nuestra patria".
Así como Lenin defendía la tesis de que la explosión iba a surgir en "el eslabón más débil de la cadena imperialista", Santucho planteaba por analogía que en la revolución argentina el factor detonante era el proletariado azucarero, ya que el capitalismo del noroeste era de alguna manera "el eslabón más débil" dentro del capitalismo argentino.
Y también, junto a las categorías clásicas de Lenin, en el PRT se adoptaron en determinado momento categorías de León Trotsky quien, como ya habíamos planteado en las clases anteriores cuando analizábamos su influencia en la visión del Che sobre el capitalismo latinoamericano, en su Historia de la Revolución Rusa, plantea una hipótesis que denomina "ley del desarrollo desigual y combinado".
¿En qué consiste? Pues en que nunca existen países y sociedades capitalistas absolutamente homogéneos, compactos, con un solo modo de producción, sino que en realidad hay relaciones sociales de distintos modos de producción que están combinadas entre sí. Algunas predominan sobre otras, pero están combinadas. Puntualmente Trotsky sostiene que: "Azotados por el látigo de las necesidades materiales, los países atrasados vense obligados a avanzar a saltos. De esta ley universal del desarrollo desigual de la cultura se deriva otra que, a falta de nombre más adecuado, calificaremos de ley del desarrollo desigual y combinado, aludiendo a la aproximación de las distintas etapas del camino y a la confusión de distintas fases, a la amalgama de formas arcaicas y modernas". Trotsky la denomina "ley" pero en realidad – pensamos nosotros – habría que denominarla teoría del desarrollo desigual y combinado, ya que conjuga diversas hipótesis sobre el desarrollo histórico.
Entonces,– una vez superada la influencia del APRA y el indigenismo, a los que habría que agregar la influencia inicial de la Reforma Universitaria y de varios intelectuales que realizan conferencias en la librería de Santiago del Estero, dirigida por Francisco René -- en el pensamiento político de la dirección del PRT en general y de Mario Roberto Santucho en particular, se conjugan las categorías sociológicas de Silvio Frondizi, las historiográficas de Milcíades Peña, la teoría del marxismo revolucionario clásico de Lenin y Trotsky y, por supuesto, la enorme influencia de la revolución cubana y de la revolución vietnamita.
Sería muy largo de desarrollar y no tenemos tiempo, pero obviamente a todas estas influencias las moldeó y las amalgamó en el caso del PRT el guevarismo y el castrismo y también el pensamiento político de Ho Chi Minh y Giap.
Para adelantar y acortar –cronológicamente hablando- en nuestra exposición, agregamos que luego viene la ruptura con Nahuel Moreno y la fundación del ERP [Ejército Revolucionario del Pueblo], en el V Congreso en 1970, donde el PRT se divide en el "PRT - La Verdad" (encabezado por Moreno) y el "PRT - El Combatiente" (encabezado por Santucho),. Ambos grupos toman el nombre de acuerdo al periódico de cada uno.
Aunque tenemos que ser breves, me parece interesante prestarle atención al documento de la fundación del ERP. Las posiciones políticas de este documento se nutren de toda la tradición clásica del marxismo, que a su vez provienen de Clausewitz y de Maquiavelo.
Porque, a principios del siglo XVI, el teórico florentino Nicolás Maquiavelo sostenía en El príncipe y en los Discursos sobre la primera década de Tito Livio que para unificar Italia como una nación moderna, había que derrotar el predominio de Roma – El Vaticano – y también había que terminar con la proliferación de bandas armadas locales, los célebres condottieri [combatientes mercenarios]. Maquiavelo propone la formación de una fuerza militar republicana completamente subordinada al príncipe, es decir, al poder político. ¡Es la política, según Maquiavelo, la que manda sobre lo militar y no al revés!.
Más tarde, a inicios del siglo XIX, el teórico prusiano Karl von Clausewitz vuelve a prolongar aquel pensamiento defendiendo que "la guerra es la continuación de la política por otros medios" [en su libro De la guerra]. A inicios del siglo XX, más precisamente en su exilio suizo durante la primera guerra mundial [entre 1915 y 1916] Lenin, mientras estudia la Ciencia de la Lógica de Hegel, lee y anota detenidamente De la guerra de K.v.Clausewitz. Lenin no es el único marxista en este sentido. Antonio Gramsci, en sus Cuadernos de la cárcel, más precisamente a inicios de la década de 1930, redacta "Análisis de situación y relaciones de fuerza", un pasaje de los Cuadernos de la cárcel donde sostiene que la lucha político-militar y la guerra constituyen un momento superior de las relaciones de fuerzas políticas, que enfrentan en una situación a las clases y fuerzas sociales.
Por lo tanto, en toda esta tradición de pensamiento político, que se remonta a la herencia republicana de Maquiavelo y, a través de la reflexión de Clausewitz, es adoptada por los clásicos del marxismo, LA LUCHA POLÍTICO-MILITAR ES LA PROLONGACIÓN DE LA POLÍTICA, NO AL REVÉS.
En los documentos de la fundación del ERP también aparece en primer plano UN ANÁLISIS POLÍTICO de donde se deduce la necesidad de LA LUCHA POLÍTICO-MILITAR y no al revés. [...]Entonces, a partir de ahí, Santucho sostiene cuáles son los dos desafíos del movimiento popular - a mí, personalmente, me parece que este desafío sigue pendiente hoy, en 2002, aunque presente en nuestra época nuevos ropajes, nuevos personajes y nuevos escenarios -:
a) Por un lado, el populismo (Santucho también lo denomina "nacionalismo burgués", que consiste en confundir a toda la Nación como si fuera parte del pueblo, meter a la burguesía nacional como parte del pueblo, y pensar que el enemigo está solo fuera del país),
b) Por otro lado, el reformismo (Robi lo encuentra y lo identifica principalmente en el partido comunista, así como el principal exponente del populismo, dentro del campo popular, eran en su opinión de aquel momento, los Montoneros).
Aquí se torna importante pensar y reflexionar en qué medida este movimiento pendular de diversas formas políticas con que se ejerce la dominación política en nuestro país (república parlamentaria o bonapartismo militar), para explicar el comportamiento de las clases dominantes; y este desafío (el de las variadas y renovadas formas del populismo y/o el reformismo) para la experiencia y la conciencia política de las clases populares, explotadas y subalternas, sigue o no vigente en la actualidad. Eso hay que discutirlo a fondo.
Para nosotros, esta situación no se ha cancelado en el pasado. Adquiriendo nuevas modalidades y ritmos diferentes, insertas ambas en el ciclo de la actual mundialización del capital, sigue existiendo en nuestra sociedad la posibilidad latente de que a la agonizante república parlamentaria -¡qué se vayan todos!, mediante- la suceda una nueva forma de bonapartismo militar. Esa posibilidad no está sepultada, depende de la relación de fuerzas y de la iniciativa de los piqueteros, de los obreros que ocupan fábricas, de los asambleístas y de diversos sectores movilizados. Por otra parte, dentro del campo popular, vuelven a aparecer los intentos reformistas y/o populistas para encauzar la rebelión popular dentro de los moldes del sistema.
Por eso, como conclusión, pensamos que el mejor homenaje que hoy le podemos hacer a Robi Santucho es intentar continuar ese tipo de mirada sobre nuestro país, ese tipo de análisis y de intervención política para que su figura no se convierta en nuevo mito inoperante, vacío, hueco, fantasmal.
Al rescatar para nuestro presente la figura de Santucho, no podemos volver a cometer los errores en los que cayó Regis Debray cuando torpemente pretendió esquematizar la revolución cubana subestimando la política. De la misma manera, no podemos caer en la tentación de esquematizar la vida y la praxis de Robi Santucho convirtiéndolo en una caricatura de lo que realmente fue, en un "tira-bombas" irracional, demente, foquista y tristemente aventurero, como sostiene la derecha.
Si bien la historia nunca se repite, creemos que muchos de sus análisis siguen siendo útiles para ubicarnos y para actuar en la movediza y cambiante situación política actual. Para nosotros Robi no es un "cadáver prestigioso". No, por el contrario, es alguien cuyo pensamiento y cuyo ejemplo están vivos y nos son muy, pero muy útiles, en el presente.
Quedaría para otra oportunidad analizar la política cultural de Santucho y del PRT, que la tuvieron, con tensiones, pero la tuvieron... aun cuando muchas veces se desconoce. Aunque lo hemos hecho en algún trabajo ["Mario Roberto Santucho: Del intelectual orgánico al cuadro combatiente". En De Ingenieros al Che. Bs.As., Biblos, 2000. p.275-288], hoy ya no queda tiempo.
Pero no quería terminar sin dejar de remarcar el eje que - desde nuestra humilde opinión - vertebra toda la vida, todo el pensamiento y toda la praxis del Che Guevara, de Robi Santucho y de los y las guevaristas de Argentina que dieron su vida por la revolución socialista latinoamericana y mundial.
Esto es: que la lucha político-militar y el enfrentamiento material con el enemigo –inevitables en algún momento del proceso revolucionario, si es que no somos ingenuos y creemos que la burguesía nos va a ceder graciosamente el poder- están siempre mediados, es más, están siempre precedidos, por un ANÁLISIS POLÍTICO y por un estudio riguroso de nuestro país y de nuestro continente. Esta es la principal conclusión que las nuevas generaciones no debemos nunca olvidar ni perder de vista. ¡La política es lo que define el pensamiento revolucionario de Santucho y el pensamiento del Che!.
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