Durante el Renacimiento, los escultores españoles que cometian errores mientras tallaban estatuas de mármol caras, disimulaban sus defectos con cera.
Una estatua que carecía de defectos y no necesitaba retoques era alabada como una "escultura sin cera".
Cuando una persona se declara sincera o sinceramente , quiere dar a entender que no oculta nada.
Una estatua que carecía de defectos y no necesitaba retoques era alabada como una "escultura sin cera".
Cuando una persona se declara sincera o sinceramente , quiere dar a entender que no oculta nada.
Obra de Miguel Angel Buonarotti
FUENTE