
Se engloban bajo la etiqueta de Programa espacial soviético las iniciativas astronáuticas desarrolladas por la URSS desde 1957 hasta el momento de su disolución en 1991. Las ambiciones espaciales rusas empezaron en el siglo XIX, tuvieron sus primeros estudios teóricos en el inicio del siglo XX y se desarrollaron principalmente durante la Guerra Fría en la Unión Soviética. Los soviéticos fueron pioneros de la carrera espacial al ser los primeros en enviar un satélite (Sputnik 1), una criatura viva (Laika), un hombre al espacio (Gagarin) y sondas interplanetarias a Marte (Marsnik 1) y Venus (Venera 1).
El 4 de octubre de 1957, el satélite Sputnik 1 fue lanzado con éxito por un cohete R-7. El primer satélite artificial puesto en órbita sorprendió a los estadounidenses, que rápidamente crearon la NASA para desarrollar su programa espacial e intentar alcanzar a los soviéticos.
El principal ingeniero a cargo fue Serguéi Koroliov. Tuvo un gran equipo, otro miembro destacado fue Boris Yevseyevich Chertok, que estuvo a cargo del desarrollo de sistemas de guía y control.
Un mes después, el 3 de noviembre de 1957, la perra Laika fue enviada al espacio a bordo del Sputnik 2. El objetivo de la misión fue monitorizar los efectos de un viaje al espacio en un ser vivo. Laika fue la primera criatura viva en orbitar la Tierra.
El pasado 12 de julio de 2007, Rusia celebro el 100 aniversario del nacimiento de Serguéi Koroliov, el presidente Putin le entrego reconocimientos y flores a la hija del padre del programa espacial.
Orígenes
Las ideas de la exploración espacial ya existían en el Imperio ruso aun antes de la Primera Guerra Mundial. En sus trabajos pioneros, Konstantin Tsiolkovsky había escrito y hablado sobre esto explicando el concepto de cohetes con múltiples etapas.
El primer cohete Soviético, llamado GIRD, fue lanzado el 18 de agosto de 1933. Luego, el 25 de noviembre de 1933, se lanzó un cohete híbrido de combustible especial llamado GIRD-X. Ya para la época de 1940-41 se llegó a otro avance en la propulsión de cohetes para producir en serie los cohetes para el sistema múltiple Katyusha (órganos de Stalin llamados por la Wehrmacht).
Otra contribución para el avance del programa Soviético lo constituyó el trofeo de Guerra los V-2, el encargado del proyecto fue Dimitri Ustinov, y el diseñador e Ingeniero en jefe Serguéi Koroliov también contaron la ayuda de planos capturados y del científico alemán Helmut Gröttrup lograron construir una replica del V-2 y lo llamaron Cohete R-1
Pero el peso de las primeras cabezas nucleares soviéticas requería un propulsor más poderoso, después de varias pruebas con otros modelos Koroliov construyó el R-7 que logro llevar una carga a una distancia de 7000 km. convirtiéndose en ese momento como el cohete más avanzado de la época.
Años más tarde el Programa Espacial Soviético entro en un plan Quinquenal de 5 años y obtuvo también apoyos del Ejército Soviético, en enero de 1956 se aprobó el plan para desarrollar Satélites que orbitaran el planeta y obtener más conocimientos del ambiente espacial (Sputnik) y también para ganar experiencia militar espacial (Zenit).
Después del éxito mundial con el Sputnik, a Koroliov se le pidió marchas forzadas para el desarrollo de un programa tripulado y así producir la nave espacial Vostok.
Después de la muerte de Korolyov en 1966, Kerim Kerimov quedo a cargo de la construcción del Vostok1. Kerimov fue nombrado como Jefe la comisión de Vuelos tripulados y estuvo en ese cargo por más de 25 años (1966-1991). Él supervisó cada una de las etapas de desarrollo y operación de vuelos tripulados y misiones de sonda espaciales de la Unión Soviética. Uno de sus más grandes logros fue la puesta en órbita de la estación espacial Mir en 1986.
Los primeros
Los soviéticos fueron los primeros en lanzar un satélite al espacio el 4 de octubre de 1957, dicha hazaña sorprendió a todo el mundo.
• 1957: Lanzamiento del primer misil intercontinental el R-7 Semyorka.
• 1957: Primer satélite en órbita, Sputnik 1.
• 1957: Primer ser vivo en órbita la perra Laika en el Sputnik 2.
• 1959: Lanzamiento de un misil, el primer objeto hecho por el hombre en salir de la órbita de la tierra, Luna 1.
• 1959: Primera comunicación de telemetría desde y hacia fuera de la tierra, Luna 1.
• 1959: Primer objeto en pasar cerca de la luna, y primer objeto en órbita solar Luna 1.
• 1959: Primer satélite en impactar la luna, Luna 2.
• 1959: Primeras imágenes del lado oscuro de la luna, Luna 3.
• 1960: Primer satélite en ser lanzado hacia Marte, Marsnik 1.
• 1961: Primer satélite hacia Venus, Venera 1.
• 1961: Primera persona en entrar en órbita alrededor de la Tierra, Yuri Gagarin en el Vostok 1.
• 1961: Primera persona en pasar 1 día en órbita Gherman Titov, Vostok 2.
• 1962: Primer vuelo doble tripulado (aproximación), Vostok 3 y Vostok 4.
• 1963: Primera mujer en el espacio, Valentina Tereshkova, Vostok 6.
• 1964: Primer vuelo multitripulado (3), Voskhod 1.
• 1965: Primera caminata espacial EVA, por Aleksei Leonov, Voskhod 2.
• 1965: Primera sonda en impactar otro planeta Venus, Venera 3.
• 1966: Primera sonda en descender en la luna y transmitir desde ahí, Luna 9.
• 1966: Primera sonda en órbita lunar, Luna 10.
• 1967: Primer encuentro no tripulado y acoplamiento, Cosmos 186/Cosmos 188 (hasta 2006 esta hazaña no fue imitada por Estados Unidos).
• 1969: Primer acoplamiento e intercambio de tripulación en órbita, Soyuz 4 y Soyuz 5.
• 1970: Primeras muestras de la luna regresadas por Luna 16.
• 1970: Primer rover robótico, Lunokhod 1.
• 1970: Primeros datos recibidos de una sonda en otro planeta (Venus), Venera 7.
• 1971: Primera estación espacial, Salyut 1.
• 1971: Primer satélite en orbitar Marte y hacer un descenso, Mars 2.
• 1975: Primer satélite en orbitar Venus y mandar datos a la Tierra, Venera 9.
• 1984: Primera mujer en caminar en el espacio, Svetlana Savitskaja (en la Salyut 7).
• 1986: Primera tripulación en visitar dos estaciones espaciales (Mir y Salyut 7).
• 1986: Primera estación espacial permanente en orbitar la Tierra, la MIR que orbitó desde 1986 hasta 2001.
• 1987: Primera tripulación en pasar más de un año en la Mir, Vladimir Titov y Musa Manarov.
Proyectos
El programa espacial soviético llevó a cabo un gran número de proyectos, incluyendo:
* Programa Almaz
* Transbordador Buran
* Programa Cosmos
* Cohete Energía
* Programa de satélites científicos Fotón
* Programa Lunik
* Programa Marsnik
* Satélites meteorológicos Meteor
* Satélites de comunicaciones Molniya
* Estación espacial MIR
* Satélites Protón
* Programa Salyut
* Programa Soyuz
* Programa Sputnik
* TKS
* Satélites de navegación Tsicada
* Programa Venera
* Programa Vostok
* Programa Vosjod
* Programa Zond
* Programa lunar N1/L3
Teorías de la conspiración de los alunizajes del Programa Apolo
Las acusaciones de conspiración en los alunizajes del Programa Apolo constituyen una teoría de conspiración que afirma que los alunizajes del programa Apolo jamás ocurrieron, sino que fueron falsificados por la NASA. Los proponentes tienen como principales justificaciones las controversias surgidas por algunas fotografías y el contexto de Guerra Fría en el que se produjeron los alunizajes. Sin embargo, científicos, técnicos e interesados en la historia de la exploración espacial han dado explicaciones racionales a las controversias, de modo que rechazan estas afirmaciones calificándolas de infundadas y de no poseer rigor científico alguno.
Introducción
Esta creencia afirma que los alunizajes del Apolo 11 del 20 de julio de 1969 y las siguientes misiones Apolo nunca ocurrieron, sino que fueron filmadas en la Tierra. La idea adquirió bastante popularidad después del estreno de la película de ciencia-ficción Capricorn One (Capricornio Uno, en castellano),
que muestra a la NASA intentando falsificar un aterrizaje en Marte. También es posible que una corta secuencia de la película de James Bond, Diamonds Are Forever (Diamantes para la eternidad, 1971) que parece mostrar a Sean Connery caminando a través de un estudio donde se simulan los alunizajes coincida con las primeras insinuaciones de que los alunizajes fueron falsificados. En 1967, el dramaturgo británico Desmond Lowden escribió un guión llamado The News-Benders en el cual todos los principales avances tecnológicos de 1945 eran simulados. El guión fue presentado en enero de 1968 y mostraba la falsificación de un alunizaje con maquetas.
En su libro Un hombre sobre la Luna, Andrew Chaikin menciona que en el momento de la misión del Apolo 8 en la órbita lunar en diciembre de 1968, esas historias de conspiración circulaban como rumores de hechos ciertos. La Sociedad de la Tierra Plana lanzó una de las primeras quejas sobre la veracidad de las misiones Apolo. Afirmaban que varias de las fotografías del Apolo 8 con la Luna en primer plano y la Tierra como fondo eran falsas. La primera razón de su declaración era que no se ajustaba a su creencia de que la Tierra es plana. El primer intento de establecer estas denuncias como hechos concretos fue la publicación por Bill Kaysing del libro Nunca fuimos a la Luna (1974). Aunque quizá uno de los más conocidos sea NASA Mooned America (La NASA «alunó» a EE. UU., en castellano; 1992) escrito por Ralph Rene.
De acuerdo con una encuesta de Gallup de 1999, cerca del 6% de la población de EE. UU. tiene dudas sobre la veracidad de la llegada a la Luna. «Aunque 6% literalmente se traduce en millones de personas [...] no es inusual encontrar que en una encuesta típica muchas personas están de acuerdo con cualquier pregunta que se les haga. Así que la mejor interpretación es que esta teoría en particular no está ampliamente extendida».
Reacción de la NASA
La reacción inicial de la NASA ante las acusaciones fue de indiferencia general. Finalmente encargó en 2002 al ingeniero espacial y escritor James Oberg la publicación de un libro en el que se refutaran las afirmaciones de conspiración. Sin embargo, pocos días después la NASA se retractó, por miedo a la mala publicidad. Oberg anunció que continuaría con el libro de manera independiente, analizando también en él los orígenes socioculturales de las «teorías» sobre conspiraciones.
Philip Plait, uno de los más entusiastas refutadores de las creencias sobre conspiraciones acerca del viaje a la Luna, dice que sería apropiado que la NASA diera respuesta a las preguntas hechas, y según él la NASA se niega a responder a las preguntas de los acusadores porque considera de «escasa dignidad» el verse obligada a hacerlo. Por otro lado, James Oberg afirma que la reacción oficial de la NASA en la televisión ha sido bastante torpe y contraproducente cuando Brian Welch, un alto funcionario del departamento de relaciones públicas de la NASA, afirmó que todas las acusaciones eran falsas pero no se molestó en proporcionar demasiada evidencia.
Hipótesis de conspiración
Las acusaciones sobre la falsificación de los alunizajes son teorías sobre conspiraciones o afirmaciones de que conspiradores en posesión de conocimiento secreto engañaron al público en pos de fines ocultos. En el caso de los alunizajes, el motivo sería el afán de los EE. UU. de descender en la Luna antes que su rival en la carrera espacial, la entonces URSS.
Falsacionismo
Los críticos con la creencia en la falsificación de los alunizajes del Apolo dicen que no es falsable y por tanto no es una teoría sino más bien una creencia acerca de una compleja conspiración social.
Un ejemplo de las dificultades para proporcionar evidencia científica del alunizaje humano es el hecho de que las misiones Apolo 11, 14 y 15 dejaron retrorreflectores sobre la superficie lunar, que formaban parte del equipo de experimentos (ALSEP), donde los científicos pueden reflejar rayos láser para medir la distancia de la Tierra a la Luna. Estos reflectores generalmente se ofrecen como evidencia de los alunizajes, pero los denunciantes de la conspiración alegan que los reflectores pudieron ser dejados allí por misiones no tripuladas. La misión rusa Lunokhod, por ejemplo, dejó un espejo francés sobre la superficie de la Luna. El punto principal es que los restos mecánicos no se pueden usar, estrictamente, como evidencia de alunizaje humano.
Sin embargo, no se ha proporcionado evidencia alguna de que esas misiones no tripuladas tuvieran lugar, a pesar de que países como la Unión Soviética, y otros, habrían tenido motivos para denunciarlo si se hubiera dado el caso, y de que los lanzamientos espaciales están controlados por astrónomos aficionados y por los observadores de satélites.
Otra posibilidad sería el uso de telescopios poderosos para ver los sitios de alunizaje del Apolo. Se podría así ver la supuesta evidencia dejada por los astronautas sobre la superficie de la Luna. Desafortunadamente los telescopios no son tan poderosos como para detallar el módulo lunar y mucho menos las huellas dejadas por las pisadas de los astronautas.
Los astronautas de las misiones Apolo trajeron unos 382 kg de rocas lunares, que han sido utilizadas por geólogos de decenas de instituciones científicas para avanzar en el conocimiento de la geología de la Luna. Algunas de las características de estas rocas no pueden ser reproducidas a partir de rocas terrestres, como alegan los denunciantes de la conspiración. Las rocas lunares carecen de agua (al contrario que las terrestres), su superficie está literalmente bombardeada por la acción de pequeños micrometeoritos a lo largo de millones de años, y contienen isótopos de algunos elementos en proporciones diferentes a las de la Tierra. Asimismo, las rocas lunares traídas por los vuelos Apolo tienen las mismas características que las muestras recogidas por las sondas lunares automáticas de la URSS.
Adicionalmente, decenas de astrónomos, profesionales y aficionados, fotografiaron las naves Apolo en sus viajes hacia la Luna y los radioaficionados pudieron seguir las conversaciones de los astronautas a través de modestos radiotelescopios, apuntándolos hacia la región exacta del cielo donde se encontraba la nave.
Principales proponentes
* Bill Kaysing: antiguo empleado del Departamento de Publicaciones de Rocketdyne (empresa contratista de la NASA). Aunque era licenciado en literatura inglesa y no tenía formación técnica, publicó en 1974 el libro Nunca fuimos a la Luna, que lo convirtió en el padre de la hipótesis del fraude lunar.
* David Percy: experto en fotografía y audiovisuales. Autor del documental ¿Qué sucedió en la Luna?, sostiene que los errores en las fotografías lunares son tan obvios que él cree que fueron hechos a propósito por personal interno de la NASA para avisar al público sobre el montaje.
* Ralph Rene: inventor autodidacta y editor. Autor del libro NASA Mooned America (1992).
* Bart Sibrel: periodista y director de cinematografía. Autor del documental Algo extraño sucedió en el viaje a la Luna. Afirma que ninguno de los viajes tripulados a la Luna tuvo lugar.
* Richard Hoagland: ufólogo y denunciante de la conspiración. Sostiene que los astronautas encontraron extraterrestres en la Luna y la NASA decidió ocultarlo trucando las fotografías.
Defensores de los alunizajes
# Todos los astronautas de las misiones Apolo (que alunizaron) han corroborado que estuvieron en su superficie con sus testimonios, en múltiples entrevistas y conferencias, siendo el más activo Edwin Aldrin.
# La comunidad científica internacional en general respalda la veracidad de los alunizajes, y en concreto varios científicos han respondido con mayor detalle las acusaciones de fraude:
* Phil Plait: astrofísico y divulgador científico. Mantiene la página web Bad Astronomy, que rebate creencias y «teorías» pseudocientíficas, dedicada a rebatir creencias pseudocientíficas sobre astronomía y ciencia en general.
* James Oberg: ingeniero, escritor y experto en historia espacial (sobre todo en el programa espacial de la URSS).
* Harald Lesch: físico, profesor de la Universidad Sternwarte de Múnich y presentador del programa de divulgación científica Alfa Centauro, donde ha realizado explicaciones físicas al respecto.
* James V. Scotti: astrónomo estadounidense.
* Jay Windley: ingeniero aeroespacial, quien ha participado en documentales como The Truth Behind the Moon Landings, además de disponer una página web, Clavius Moon Base, donde se rebaten los argumentos conspiradores.
# Miembros de agencias espaciales y organizaciones científicas ajenas a la NASA, como Prakash Chauhan, de la Organización de Investigación Espacial India (ISRO), quien ha afirmado comprobar mediante observaciones independientes (de la sonda Chandrayaan 1) los restos de los alunizajes.
Motivos
Sibrel argumenta que el fraude fue realizado debido a que existía la percepción de que si EE. UU. ponía un hombre en la Luna antes que la Unión Soviética, esto significaría la primera gran victoria en la Guerra Fría —puesto que los soviéticos ya habían sido los primeros en poner un satélite artificial en órbita (Sputnik, 1957), el primer hombre en el espacio, y el primer paseo espacial—, en una década turbulenta para EE. UU. durante la cual sólo tenía para mostrar una serie de fracasos, entre los que se destacaban el desastre de la Invasión de Bahía de Cochinos, el asesinato de Martin Luther King, la guerra de Vietnam, el asesinato de John F. Kennedy, el surgimiento de la Contracultura de los sesenta, etc.
Aquellos que niegan las creencias conspirativas afirman que este mismo argumento haría que fueran los soviéticos los primeros interesados en detectar un fraude y los únicos con los equipos necesarios para hacerlo. Al no haber publicado tales pruebas habría que concluir que ellos fueron cómplices en contra de sus intereses.
Controversias
A continuación se presentan algunos de los argumentos y contraargumentos. Para más detalles, consulte los enlaces externos:
1. ¿Por qué la bandera estadounidense ondea en algunas fotografías y vídeos si no hay viento en la Luna?
* En las fotografías se puede observar que la bandera tenía un mástil superior para que permaneciera extendida . Los astronautas movían la bandera al colocarla, y tenía arrugas y ondulaciones por haber estado replegada durante el viaje hacia la Luna, lo que le daba en las fotografías una apariencia que puede confundirse con la de una bandera ondeando. Sin embargo, en los vídeos grabados en la Luna se puede observar que la bandera queda completamente quieta poco después de que los astronautas dejan de moverla, y permanecía así mientras los astronautas no la movieran. Además, el hecho de que en la superficie lunar no haya atmósfera hace que no exista resistencia al movimiento: es por eso que la bandera permanece en movimiento durante un mayor período de tiempo.
2. Los astronautas tomaron miles de fotografías, todas ellas perfectamente expuestas y enfocadas. Los rollos de repuesto no fueron afectados por la intensa radiación cósmica sobre la Luna, condición ésta que debió haberlos dañado. Ellos lograron ajustar sus cámaras, cambiar los rollos y cambiar filtros con sus trajes presurizados.
* Muchas de las fotografías tienen defectos: o están desenfocadas o veladas. Las fotografías y los vídeos de los paseos lunares se pueden consultar en el Apollo Lunar Surface Journal. Las cámaras fueron modificadas a pedido por el fabricante, Hasselblad, para que pudiesen afrontar las condiciones de vacío y radiación que tienen lugar en el espacio.
3. Hay fotógrafos que afirman que las fotos son falsas. Muchas de las fotos de los paisajes lunares de la NASA no tienen sombras paralelas. Este tipo de sombras sólo se pueden crear con varias fuentes de luz o con un foco cercano, pero la única fuente de luz en la Luna es el Sol.
* Si hubiera varias fuentes de luz los astronautas y objetos tendrían más de una sombra, cosa que no sucede. Las sombras no paralelas se producen debido al «efecto de perspectiva» que sucede también en la Tierra. Las sombras, además, no tienen por qué ser paralelas en un terreno irregular, como es el caso de la Luna.
4. La bandera y las palabras «United States» siempre brillan, aun cuando todo es oscuro alrededor. Algunas de las fotografías fijas no encajan con las tomas de vídeo; sin embargo, la NASA afirma que las tomó al mismo tiempo.
*La superficie lunar refleja parte de la luz del Sol, iluminando las partes oscurecidas del módulo, cuyo material era además reflectante. No es cierto que las fotografías no coincidan con los vídeos grabados. Científicos y geólogos de todo el mundo las han analizado durante décadas, sin hallar ninguna anomalía.
5. El espacio exterior está inundado de radiación mortal que emana del Sol; sin embargo, ningún astronauta contrajo cáncer. Ni siquiera la tripulación del Apolo 16, quienes iban en dirección a la Luna cuando se presentó una protuberancia solar que debió haberlos asado literalmente.
* No hay constancia de que hubiera una erupción solar importante durante el vuelo del Apolo 16. Hubo varias en agosto de 1972, después de que el Apolo 16 hubiera regresado (en abril) y antes del vuelo del Apolo 17 (en diciembre de ese mismo año).
*Jack Swigert, de la misión Apolo 13, falleció de cáncer óseo varios años después de su viaje a la Luna, poco antes de tomar cargo como diputado por Colorado, aunque no se puede saber si su enfermedad pudo ser debida al viaje espacial.
6. El módulo de aterrizaje pesaba 17 toneladas; aun así, no deja en la Luna huellas tan profundas como las de las pisadas de los astronautas. Ni siquiera el poderoso cohete propulsor del módulo de aterrizaje deja rastros debajo de él. Debió haber creado un cráter bajo el cohete; sin embargo, parece no haberse encendido nunca. Los denunciantes de la conspiración creen que los motores tendrían al menos suficiente potencia para levantar el polvo debajo del módulo cuando éste aterrizaba. Si esto es verdad, ¿cómo se produjeron las famosas huellas de las botas de Armstrong si todo el polvo había sido soplado?
* El módulo lunar pesaba entre 15 y 17 toneladas en la Tierra. En la Luna la gravedad es aproximadamente seis veces menor, y el combustible que se gastaba antes de alunizar constituía una buena parte del peso, por lo que el peso del módulo en la superficie de la Luna se situaba entre 1200 y 1600 kilogramos.
* La idea de que debió haberse formado un cráter debajo del módulo lunar es errónea y está basada en pura especulación. Segundos antes de alunizar, el módulo sólo tenía que contrarrestar su peso, que era de unos 1400 kg (3100 libras). Por tanto, el motor del módulo tenía que proporcionar un empuje similar (incluso algo menor). Dividiendo esa fuerza (1400 kg) entre la superficie de salida de la tobera, obtenemos la presión con la que salían expulsados los gases: aproximadamente 1,5 PSI (libras por pulgada cuadrada), presión que disminuía aún más debido a la rápida expansión de los gases en el vacío, por lo que no era suficiente para crear un cráter, aunque sí para levantar algo de polvo lunar, tal y como se muestra en las grabaciones de los alunizajes realizadas desde la ventana del módulo y alterar levemente el suelo, como de hecho muestran las fotografías.
* Adicionalmente, el polvo de las inmediaciones no habría sido removido puesto que la ausencia de aire en la Luna evita la aparición de viento en el alunizaje, por lo que la posibilidad de dejar huellas no se ve afectada.
7. Se argumenta que la ausencia de estrellas en las fotografías de la Luna es inaceptable, a pesar de la falta de atmósfera para oscurecer la visión. Yuri Gagarin dijo que las estrellas eran tremendamente brillantes. Sin embargo, las fotografías de la NASA no muestran estrellas en el cielo lunar. Se alega que la razón por la cual no aparecen estrellas en las fotos es porque los astrónomos calcularían sus posiciones y configuración y notarían algo incorrecto; por lo tanto, el montaje sin estrellas era más fácil de manejar.
* Tampoco aparecen estrellas en las fotografías tomadas desde el transbordador espacial, la estación espacial Mir o la Estación Espacial Internacional. La razón es que son demasiado débiles para ser captadas en la imagen fotográfica. Es necesario un tiempo de exposición mayor de 20 segundos, y el tiempo de exposición de las fotografías de las misiones Apolo era de una fracción de segundo. Las fotografías espaciales en las que aparecen estrellas son de larga exposición.
* La visibilidad de las estrellas por parte de los astronautas depende mucho de las condiciones de observación. Gagarin, por ejemplo, pasó buena parte de su vuelo a la sombra de la Tierra, debido a que su nave volaba en una órbita baja. Esto facilitaba que sus ojos se acostumbrasen a la penumbra y fuera más fácil ver las estrellas. Lo mismo ocurre en los vuelos del transbordador espacial. Sin embargo, los vuelos Apolo salían de la sombra proyectada por la Tierra en cuanto se alejaban de ésta, y por tanto era más difícil para los astronautas divisar las estrellas.
8. La pureza del oxígeno en el módulo lunar habría derretido la cubierta de la cámara Hasselblad, produciendo gases venenosos. ¿Por qué no les pasó nada a los astronautas?.
* La cubierta de las cámaras Hasselblad utilizadas en los vuelos Apolo no era la misma que la de las unidades normales que vendía Hasselblad. Fue modificada para adaptarla a las condiciones que se iban a encontrar en el espacio.
9. Los denunciantes de la conspiración afirman que no se puede producir una llama en el vacío por la falta de oxígeno. Sin embargo, tomas del módulo del Apolo 11 muestran llamas que salen de la tobera.
* El combustible del módulo lunar era hidracina, que reaccionaba espontáneamente en contacto con tetróxido de dinitrógeno, sin necesidad de oxígeno ni chispa. En realidad, las imágenes del motor del módulo lunar prácticamente no muestran una llama. Como es bien sabido por los ingenieros químicos, la hidracina es un combustible hipergólico, esto es, que no produce llama al quemarse.
10. Las huellas son el resultado del peso desplazando al aire o la humedad entre las partículas de polvo o arena. Los astronautas dejaron huellas por todos lados.
* No es necesario que haya humedad para dejar huellas en un terreno.
11. Las imágenes de televisión del Apolo 11 eran bastante malas; sin embargo, éstas mejoraron mágicamente en las siguientes misiones .
* El Apolo 11 no utilizó una antena de alta ganancia, como las que utilizaron las misiones posteriores. Esta antena era capaz de transmitir imágenes en color.
12. ¿Por qué la mayoría de las fotos de los Apolo tienen líneas claras de definición entre el frente y el fondo?
* Es lógico esperar una mayor nitidez en las fotografías lunares. Allí, al no haber atmósfera, los objetos lejanos (montañas, etc.) no se ven tan borrosos como pueden aparecer aquí en la Tierra.
13. ¿Por qué una de las fotografías muestra una roca marcada con la letra «C» mayúscula sobre otra «C» marcada sobre el suelo lunar?.
* En realidad, la «C» es un pelo introducido durante el revelado, como quedó demostrado en la ampliación de la imagen que realizó el Instituto Lunar y Planetario. La imagen que contiene la «C» no es la original; es una de las muchas copias de cada fotografía. La «C» no aparece en ninguno de los originales de la fotografía; ni tampoco en ninguna de las copias de la fotografía anterior, as16-107-17445, tomada con unos segundos de diferencia, y que muestra la misma roca. Esos pelos o fibras aparecen en otras fotografías, debido al mismo motivo. Una copia de la imagen muestra incluso cuatro pelos.
* La marca similar que parece verse en el suelo está formada por la sombra de piedras más pequeñas, y se pueden encontrar sombras similares en otras fotografías lunares, que se pueden confundir por pareidolia con objetos reales.
FUENTES:
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