Hola, leí ésto escrito en una página para aprender al aleman, es una página seria y me parece que es importante que sepamos lo que escribieron.
Pare al Instituto Goethe – ¡Nadie lo necesita!
Si usted se interesa por el alemán seguramente ya habrá oído que hay una institución que se cree la adarga y espada de la cultura alemana en el mundo, que pretende ser el mediador de la cultura alemana más importante en el mundo: El Instituto Goethe. En lo que sigue recibirá un par de informaciones de trasfondo que debería conocer antes de entrar en contacto con el Instituto Goethe, ya sea para hacer un curso de alemán en esta organización, ya sea para participar en un evento “cultural” de este instituto tan famoso. En primer lugar, la información más importante: el Instituto Goethe no representa ni a Alemania, ni a la cultura alemana, representa sobre todo, se podría decir exclusivamente, al Instituto Goethe, o sea a, sí mismo. Siendo este su comportamiento, revelan un par de características que usted no apreciaría en su propio país y que, por las mismas razones, no son apreciadas en Alemania. Allí, muy al contrario de lo que se supone en el extranjero, el Instituto Goethe es una organización bastante controvertida, su función como mediador de la lengua alemana parece un sin sentido, sus actividades “culturales” más bien una larga cadena de futilidades aburridas. Incrustado en el engranaje de ministerios y otras organizaciones de este tipo, tiene a su disposición una máquina de propaganda cuyo fin es hacerle creer a usted que encontrará en el Instituto Goethe las mejores condiciones para aprender alemán y que sus eventos “culturales” son representativos de Alemania. Al Instituto Goethe, y sólo al Instituto Goethe, le remiten todas las páginas web del Ministerio del Exterior de Alemania y los otros entes oficiales alemanes. Nadie está
interesado en informarle sobre la amplia gama de ofertas, superior en calidad (y sobre todo, mucho más baratos), de empresas privadas que también imparten cursos de alemán. En el Instituto Goethe paga el triple de lo que pagaría en una escuela privada. Más abajo vamos a ser más concretos. Pero antes, vamos a informarle sobre ciertas cuestiones de las que debería estar al tanto. Hay un par de cosas que debería saber sobre el Instituto Goethe para poder evaluar si usted desearía tener una institución de este tipo en su propio país y si instituciones de este tipo aportan algo a los problemas concretos de esta tierra.
El Instituto Goethe es una asociación sin fines de lucro. Esto, a primera vista, suena muy bien, simpático, de todas maneras mucho más simpático que la realidad. De hecho, el Instituto Goethe es una burocracia hinchada e ineficaz, subvencionada por el tributario alemán con 230 millones de euros (casi 300 millones de dólares) cada año. Ahora usted se pregunta: “pero ¿qué es esto, subvencionado con 230 millones de euros y, a pesar de esto, son tres veces más caros los cursos ahí que en un instituto privado?”. Si, esto es posible y, sabiendo esto, lo de “sin fines de lucro” se convierte en algo bastante relativo. El Instituto Goethe es una asociación sin fines de lucro, pero la gente que trabaja ahí quiere un buen cheque al final de cada mes (lo que de por sí no es nada malo). Pero estamos todos de acuerdo en que el dinero hay que ganárselo trabajando, con un producto competitivo y no recibiendo dinero del Estado y del tributario. Usted no quiere que haya en su país instituciones que viven de su dinero y no rinden nada y en Alemania tampoco nos hacen falta instituciones de este tipo. No apoye al Instituto Goethe. No tome un curso en el Instituto Goethe que puede hacer a un precio mucho más bajo y con mejor calidad en un instituto privado. Y no vaya a eventos “culturales” organizados por el Instituto Goethe que no son en absoluto representativos para la cultura alemana y que revelan simplemente las preferencias personales de un funcionario.
Usted no saca ninguna ventaja de la existencia del Instituto Goethe. Los cursos son más caros que los cursos de institutos privados y la calidad es mediocre. Pero si se gasta dinero para cosas completamente inútiles, este dinero falta para proyectos concretos y útiles. Usted sabe que con 230 millones de euros se puede resolver gran cantidad de problemas, en cualquier región de la Tierra. No es difícil comprender que un Instituto Goethe en Africa es más o menos tan útil como un estercolero en la sala de estar. Si la gente muere de hambre o por enfermedades triviales fácilmente curables, el Instituto Goethe es lo que menos se necesita en Africa. No haciendo un curso en el Instituto Goethe y no participando en los eventos “culturales” organizados por esta organización, usted no sólo ahorra mucho dinero, sino que contribuye también a que se utilicen los recursos que el Instituto Goethe de momento desgasta de manera razonable, apoyando por ejemplo a instituciones como Médicos sin Frontera (http://www.msf.es).
Los cursos de alemán en su país (también los de instituciones privadas) no son más baratos por la existencia del Instituto Goethe, todo lo contrario, son más caros porque debido a su incorporación en la máquina de propaganda de las embajadas alemanas, el Instituto Goethe saca todos los cursos bien pagos, dejando a las instituciones privadas sólo los cursos mal pagos, impidiéndoles, de esta forma, cubrir los gastos fijos con los cursos bien pagos y dándoles así la posibilidad de ofrecer también cursos más baratos. La oferta de cursos de alemán no se hace mejor, sino peor. Como los cursos del Instituto Goethe son pagados en parte por instituciones gubernamentales de su país, usted paga con sus impuestos la ineficiencia del Instituto Goethe. Nadie saca ventaja de esta institución. Usted no, porque los cursos que ofrece los puede hacer más barato y Alemania tampoco, porque la presentación de Alemania a través del Instituto Goethe se caracteriza por un diletantismo total.
Usted puede ver en esta página, que empresas privadas ofrecen más que el Instituto Goethe. Esta página es completamente gratuita y le permite, de manera también gratuita, obtener una base estable de la lengua alemana. Ofrece libremente más material didáctico para el aprendizaje del alemán que el Instituto Goethe a precios alucinantes.
Usted quiere hacer un curso de alemán?
Regla número uno: No lo haga en el Instituto Goethe! Cuesta tres veces más de lo que tendría que pagar en una institución privada y la calidad es mediocre. Un curso para principiantes en el Instituto Goethe cuesta 11 euros la hora y en el curso hay más de 10 participantes. Una escuela privada toma entre 5 y 7 euros y hay como máximo 6 participantes. Si hay más que 10 participantes, el curso cuesta algo así como 3 euros en una escuela privada. En cualquier ciudad de Alemania un poco más grande puede inscribirse en cualquier momento a un curso de alemán. El Instituto Goethe y la máquina de propaganda de embajadas, consulados y el ministerio de asuntos exteriores quieren hacerle creer que estas diferencias en el precio son debidas a la calidad superior del Instituto Goethe. Puede creer a los que demuestran a través de su oferta gratuita, transparente y de alta calidad y que son profesionales en este campo: la oferta del Instituto Goethe no es superior a la oferta de una escuela privada, depende enteramente de la máquina de propaganda que trata de incitarle a inscribirse en uno de estos cursos super caros. En parte sugiere también que solamente el Instituto Goethe imparte los exámenes oficiales que necesita si quiere, por ejemplo, estudiar en Alemania. Esto también es falso. Institutos privados le preparan también tanto para el TestDAF como para el DHS y le informan cómo y dónde puede pasar este exámen. En caso de necesitar un visado para un curso de alemán que dura más de tres meses, es mejor dirigirse a una escuela privada; para esto tampoco necesita al Instituto Goethe (aunque la máquina de propaganda sugiere lo contrario).
No apoye a una organización que representa todo lo que no necesitamos, ni en su país ni en Alemania. No nos hacen falta burocracias inertes, intransparentes e ineficaces que tratan, bajo el pretexto de servir a la cultura y a la comprensión de los pueblos, de promover sobre todo sus propios intereses: el inflado de su organización.
De la cultura y la comprensión de los pueblos (y las cosas divertidas en general) somos responsables nosotros mismos y no necesitamos burocracias para esto y, en los tiempos de Internet, estas organizaciones se han convertido en una especie de dinosaurios. Si mueren… ¡nadie les echará de menos!
Si necesita más información sobre cursos de alemán en Alemania, Alemania en general, las posibilidades de estudiar en Alemania, etc., diríjase simplemente a nosotros.
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http://www.curso-de-aleman.de/helfen/inhaltsangabe_hilfe/goethe.htm
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