¡Se viene la primera parte! Cortitos y al pié
- ¡Mamá, mamá! En la escuela me dicen detective.
- ¿Por qué?
- ¡Shhh! Acá las preguntas las hago yo.
- ¡Mamá, mamá! ¿Cuál es la definición de hostilidad?
- Una pregunta más y te mato enano hijo de puta; ¡¡¡te mato!!!
- ¡Mamá, mamá! ¿La luz se come?
- No, hijita. ¿Por qué?
- Porque papá anoche le dijo a la sirvienta: apaga la luz que te la vas a comer toda.
- Mamá, mamá... en la escuela me dicen mafioso.
- Mañana mismo voy a arreglar eso...
- Bueno, pero que parezca un accidente...
- Mamá, mamá... en la escuela me dicen dientón.
- No les haga caso hijo, y cerrá la boca que me estás rayando el piso.
- Mamá, mamá... ¿es verdad que descendemos de los monos?
- No sé, hijo... tu padre nunca quiso presentarme a su familia.
- Mamá, mamá... en el colegio me llaman despistado.
- No Mauricio, te equivocaste; tu casa está en la vereda de enfrente.
- Mamá, mamá... ¿papá tiene diarrea?
- No... ¿por?
- Porque anoche te escuché decirle: "¡a ver cuando se te va a parar esa mierda!"
- Mamá, mamá... en el colegio me llaman esquizofrénico.
- No te preocupes, hijo, esas son cosas de los niños, ya sabes, la edad...
- ¡ESO NO ESSS UNA RRRESPUESSSTAAAAAAAA!
- Mamá, mamá... ¡yo también quiero comer madera!
- ¡Ay, nene! La madera no se come.
- ¿Y por qué le decías a papá ayer: "mmm... qué rico palo"?
- Mamá, mamá... ¿me puedo tirar un pedo como el de ayer?
- No, nene. Espera a que te cierren los puntos.
- Mamá, mamá... ¿por qué estamos empujando el coche hacia el precipicio?
- Callate que vas a despertar a tu padre.
- Mamá, mamá... ¡no me gusta la abuela!
- Bueno, dejala a un lado y comete aunque sea el puré.
- Mamá, mamá... en la escuela me dicen mentiroso.
- Callate, si vos no vas a la escuela.
- Mamá, mamá... ¿el corazón tiene piernas?
- Nooo... ¿por qué?
- Porque anoche papá estaba encerrado en el cuarto con la mucama y decía: "abrí las piernas, corazón".
Segunda parte:
Tercera parte:
- ¡Mamá, mamá! En la escuela me dicen detective.
- ¿Por qué?
- ¡Shhh! Acá las preguntas las hago yo.
- ¡Mamá, mamá! ¿Cuál es la definición de hostilidad?
- Una pregunta más y te mato enano hijo de puta; ¡¡¡te mato!!!
- ¡Mamá, mamá! ¿La luz se come?
- No, hijita. ¿Por qué?
- Porque papá anoche le dijo a la sirvienta: apaga la luz que te la vas a comer toda.
- Mamá, mamá... en la escuela me dicen mafioso.
- Mañana mismo voy a arreglar eso...
- Bueno, pero que parezca un accidente...
- Mamá, mamá... en la escuela me dicen dientón.
- No les haga caso hijo, y cerrá la boca que me estás rayando el piso.
- Mamá, mamá... ¿es verdad que descendemos de los monos?
- No sé, hijo... tu padre nunca quiso presentarme a su familia.
- Mamá, mamá... en el colegio me llaman despistado.
- No Mauricio, te equivocaste; tu casa está en la vereda de enfrente.
- Mamá, mamá... ¿papá tiene diarrea?
- No... ¿por?
- Porque anoche te escuché decirle: "¡a ver cuando se te va a parar esa mierda!"
- Mamá, mamá... en el colegio me llaman esquizofrénico.
- No te preocupes, hijo, esas son cosas de los niños, ya sabes, la edad...
- ¡ESO NO ESSS UNA RRRESPUESSSTAAAAAAAA!
- Mamá, mamá... ¡yo también quiero comer madera!
- ¡Ay, nene! La madera no se come.
- ¿Y por qué le decías a papá ayer: "mmm... qué rico palo"?
- Mamá, mamá... ¿me puedo tirar un pedo como el de ayer?
- No, nene. Espera a que te cierren los puntos.
- Mamá, mamá... ¿por qué estamos empujando el coche hacia el precipicio?
- Callate que vas a despertar a tu padre.
- Mamá, mamá... ¡no me gusta la abuela!
- Bueno, dejala a un lado y comete aunque sea el puré.
- Mamá, mamá... en la escuela me dicen mentiroso.
- Callate, si vos no vas a la escuela.
- Mamá, mamá... ¿el corazón tiene piernas?
- Nooo... ¿por qué?
- Porque anoche papá estaba encerrado en el cuarto con la mucama y decía: "abrí las piernas, corazón".
Segunda parte:
Tercera parte:
Seamos inteligentes. ¡Compartamos buena onda!