Esta noche debutará Alto Juego, el ciclo de entretenimientos y juegos extremos producido por Endemol Guido Kaczka, conductor del ciclo, dialogó con Television.com ar sobre qué significa este nuevo proyecto, su llegada al prime time de Telefe y el tener que competir contra ShowMatch
¿Es un desafío o una presión ir contra Tinelli? ¿Te motiva o te presiona tener que competir contra Marcelo Tinelli?
Me gusta más decir que con Alto juego vamos a la misma hora que ShowMatch antes que pensar que voy contra de Tinelli. Por lo grande que es este programa, por la producción que tiene y por lo bueno que está, siento que es un orgullo ocupar un horario tan importante en la grilla de Telefe, como es el prime time del jueves. Y si además en frente hay un programa tan importante como es el de Marcelo Tinelli sin dudas el desafío es mayor Me gusta mucho este horario y me gusta mucho ofrecer esta propuesta tan interesante.
El canal viene de un agosto complicado ¿Crees que Alto juego es una de las cartas ganadoras que tiene el canal para volver a ser primeros en el rating?
A mi me a tocado salir con programas en el momento en que el canal no ha estado complicado y ahora salimos con Alto juego en otro contexto. Pero creo que Telefe está todo el año tirando propuestas diferentes, no sólo ahora que viene de quedar segundo en el rating. No se si la salida este programa tiene que ver con un mes malo. Hace años que estoy en Telefe y siempre propone y propone. Por supuesto que espero que nos vaya lo mejor posible tanto por nosotros como por el canal.
¿Ya te sentís como uno de los grandes conductores de la tele argentina?
Creo que todos los conductores tenemos como cierto tipo de propuestas y todas son diferentes. Yo cuando estoy al frente de un programa trato de serle funcional. Yo ahora soy funcional a Alto juego y antes lo fui para El último pasajero. Pero no soy Cacho Fontana. Me gusta ser parte del proyecto.
¿El Guido conductor se comió al Guido actor?
No, para nada. Me encantaría volver a actuar. Si surge la posibilidad, si está bueno el proyecto lo haría sin problemas. Pero también me gusta mucho conducir, lo disfruto mucho. Y vivo con mucha pasión el armado de los programas, las diferentes etapas de preparación.
El año pasado te pusiste el traje de productor de ficción con Niní ¿Cómo te sentiste? ¿Va a haber una segunda temporada?
No, por ahora no estamos pensando en hacer una segunda temporada de Niní. De todas maneras, se sigue moviendo con la venta internacional. Y con respecto a como me sentí como productor de ficción, más allá que venía como productor de entretenimiento con El último pasajero, siento que aprendí mucho al estar en un programa con un elenco tan grande. Pero además, aprendí a valorar mucho a productores con los que había trabajado antes, como Gustavo Yankelevich, Cris Morena, Gerardo Sofovich, Adrián Suar, Martín Kweller. Entendí muchas de las responsabilidades que tienen y el lugar que ocupan. Y disfruté mucho la experiencia.
¿Cuál es el valor agregado de Alto juego?
Es un programa de entretenimiento donde se mezclan las clásicas preguntas y respuestas con lo extremo. Lo visual, lo estético y lo escenográfico son las tres cosas que hacen de Alto juego un programa diferente para la tele.
¿Cómo te llevas con el rating?
Lo tengo en cuenta, y espero siempre que sea el mejor posible porque muchas veces de eso depende que mi trabajo continue. Pero muchas veces los rating tienen que ver con el contexto. Mi laburo, a decir verdad, es hacer el programa lo mejor posible, que esté bueno. Si me obsesiono con el rating siempre va a haber uno que me diga: “Guido, estás en cualquiera”, porque quizás no sea eso a lo que yo tenga que prestar especial atención, son otros los que tiene que obsesionarse con eso. Pero llegar me llega, siempre los leo, trato que ande todo lo mejor posible y a veces me enojo. Pero esos son los momentos menos genuinos de mi profesión.
En cada programa concursarán 8 participantes que competirán entre sí en rondas de preguntas.
Lo novedoso del ciclo es que toda la acción se desarrolla en una torre de 46 metros donde está montado un estudio móvil que se desliza piso a piso, a modo de un ascensor gigante.
El ganador se hará acreedor de una suma de dinero y el premio final es un auto, pero nadie sabrá quién seguirá en juego hasta el preciso momento de conocer cuáles fueron las respuestas de los participantes. La eliminación en cada ronda del juego puede suceder de diferentes maneras.