Decálogo para demonizar a Cristina

El texto original es del año 2005 y para atacar al presidente Hugo Chávez (al final está el link donde se lo puede ver.) Este material fue aportado por la Profesora Monica Oporto
"Alucina la similitud entre el "decálogo" para atacar a Chávez y la forma en que se ataca a la Presidenta Cristina Fernández desde nuestra "prensa independiente".
Es la misma fórmula que se aplica contra toda los gobiernos de América Latina que no resultan funcionales a los proyectos imperiales.
Son recomendaciones que deben tener presentes todos los periodistas independientes a la hora de redactar noticias vinculadas con cualquiera de estos mandatarios. Es la matriz a partir de la cual se confeccionan las noticias de TN, Clarin y La Nación. Sino fijate. Cualquier parecido con la realidad argentina NO es casual sino causal.
Del decálogo de la propaganda anti-Chávez. En vista de la popularidad que está adquiriendo Cristina Fernández, he creído necesario redactar un humilde decálogo de consejos para contribuir a la propaganda contra este siniestro personaje. Estos consejos han sido compilados a partir de lo que he ido leyendo en la prensa de mayor difusión. Confío en que ayudarán a concienciar a la gente del peligro que representa esta mujer para el mundo civilizado.
1.- Cómo nombrar a Cristina Fernández
Dada la baja estofa de esta mujer lo primero es no usar apelativos que la sitúen al mismo nivel que los políticos respetables. Por tanto, nada de "presidenta de Argentina Cristina Fernández". Como mucho diremos Cristina, a secas. Por ejemplo, "Cristina continúa erosionando la libertad de expresión en Argentina". A partir de aquí, y según el contexto, podemos usar "matrimonio K", o "embestida del gobierno K", si hablamos de cómo acumula poder, etc.
Otras expresiones, como "la dictadura K", "tiranía", "despotismo", etc., pueden valer en casi cualquier circunstancia. Y especialmente útil puede ser el uso de la vomitiva amistad de Cristina con Chávez.
Dado que la demonización de Chávez es algo ya conseguido tras años de duro trabajo, cualquier asociación con él será vista negativamente y sin necesidad de justificación. Así pues, a la mínima que venga a cuento (y si no también), señalaremos a Cristina como "amiga del gobierno de Chávez", "la admiradora del chavismo", "la discípula de Chávez", etc.
2. Descalificando a Cristina

Obviamente Cristina se descalifica a sí misma por el mero hecho de su existencia, pero esto no siempre es evidente para la opinión pública. Conviene, pues, echar una manito a la gente y recordar lo que Cristina es realmente.
Se hará cada vez que haya que expresar una opinión sobre ella y con una precisa vaguedad en los términos. Ejemplos: "Cristina es un elemento desestabilizador", "es una fuerza negativa", "es una demagoga", etc.
La principal virtud de estas descalificaciones es que pueden hacerse en cualquier momento y sin tener que argumentarlas. Es la ventaja de tener bien condicionada a la opinión pública: cuando alguien suelta esas frases en un periódico de gran tirada, la gente lo cree a pies juntillas y sin cuestionar su veracidad.
3. El régimen de Cristina
Es importante alejar de la opinión pública la impresión de que Cristina es una presidenta elegida democráticamente, por lo que el gobierno de Cristina siempre se mostrará como una creación personal suya. Así, en Argentina no existe un gobierno legítimo sino "el régimen de los K", porque régimen es la palabra que se usa para los dictadores (obsérvese que nunca decimos "el régimen de Bush", por ejemplo). También sirve "régimen chavista" o simplemente "chavismo", que, como sabemos, es una doctrina radical y peligrosa, con adeptos fanáticos que van disparando por las calles y asaltando hermosas haciendas. Un ejemplo muy ilustrativo de este punto es la actitud de la oposición en las últimas elecciones, llamando a "rechazar el régimen K". Un notable mensaje en favor de la democracia.
4. Argentina no existe, sólo Cristina

Relacionado con lo anterior está la sustitución de la personalidad del país, de Argentina por la personalidad de Cristina. Ya no podemos pensar que Argentina hace esto o aquello, porque todo lo hace Cristina. Por ejemplo, si se protege la producción interna, como hacen muchos Estados, no podemos decir "Argentina protege su mercado interno" porque ya no existe Argentina como ente con voluntad propia: es Cristina quien personalmente ataca la libertad comercial con políticas proteccionistas. Y si se presentan pruebas de la apropiación de Papel Prensa por parte del monopolio CLarin-La Nación, no es el Estado quien lo hace sino Cristina.
Un titular adecuado sería éste: "Cristina, en su manía por aumentar la confrontación, inventa causas para poder quedarse con la empresa". Apréciese este último detalle: será la propia Cristina quien se quedará con la empresa.
5. Cristina como amenaza
Si no nos percatamos de que Cristina es como una especie de cáncer o virus que se extiende por todo el continente y el mundo, nos pillará desprevenidos. Su infame "política de inclusión" amenaza con infectar los demás países, y esto es algo de lo que tenemos que avisar.
Luego, cada vez que Cristina haga algo (Cristina, no Argentina), se interpretará como un paso más del proceso de la contaminación K. Retomemos el ejemplo de Papel Prensa: "Cristina, en su manía por aumentar la confrontación, inventa causas para poder quedarse con la empresa", dando un paso más que pone en peligro la libertad de expresión. Y nos quedamos cortos.
6. Cristina siembra crispación
Así es esta mujer, acompañada siempre por la polémica. Va a la ONU y dice "esto no sirve", sólo porque Estados Unidos hace un uso juicioso de su legítimo poder de veto. Viene a Salamanca y acusa a los españoles de genocidio contra los indígenas, en vez de señalar lo principal, que conseguimos civilizar a unos salvajes. Y ya para rematar, por si no fuera suficiente, ataca al venerable señor Magnetto sólo porque éste ordena a los opositores asistir a una comida para bajarles línea. No debemos, pues, dejar de asociar a Cristina con las etiquetas de: polémica, controvertida, inquietante, radical, provocadora, belicosa, incendiaria y, sobre todo, peligrosa, muy peligrosa.
7. Cristina contra la propiedad privada
Como ha quedado de manifiesto, Cristina está embarcada en una cruzada contra la propiedad privada. Esta realidad debe servirnos para revertir ciertas informaciones engañosas que sólo pueden venir de medios K.
Tomemos este ejemplo: "Cristina presenta el informe final sobre Papel Prensa". Ahora escribámoslo correctamente: "El afán de poder K, violando todas las leyes sobre la propiedad y la decencia, se adueña de Papel Prensa". Esta interpretación puede chocar, pero así funciona:
primero, se realiza una presentación con discurso. Segundo: la ciudadanía agradecida sólo por eso la votarán en las próximas elecciones. ¡Ahí lo tenemos, todo por el poder! Cuesta concebir estas sucias tácticas, pero si queremos entender a una criminal debemos pensar como un criminal.
8. Usando los números contra Cristina
Los números son un arma de doble filo, y sólo con una adecuada selección pueden favorecer nuestros intereses.
En el año 2008 conseguimos paralizar el envío de alimentos cortando rutas de Argentina durante meses, lo cual se reflejó drásticamente en los índices socioeconómicos. Debemos, pues, aprovechar esa situación para mostrar, con números, cómo Cristina está destruyendo el futuro de los argentinos. Tenemos, por ejemplo, un informe de la Cepal que muestra un aumento de la pobreza entre 1990 y 2001. Hay que divulgar eso. Y cualquier otro informe en el que Argentina baje puestos en la lista de desarrollo humano. También hay que divulgarlo, pero deprisa, antes de que ya no podamos ocultar los datos actualizados. Por supuesto, intentaremos sabotear de nuevo la economía, pero esta vez no parece que vaya a ser tan fácil.
9. Lo que hace Cristina preocupa
En efecto, Cristina es tan perversa que su actuación causa una preocupación generalizada e impersonal. Por tanto, es inaceptable decir cosas como "las retenciones preocupan a los ricos terratenientes", porque no hay que verlo como una actuación contra personas u objetos concretos sino contra "la propiedad privada". Y eso preocupa a todos.
Un ejemplo magnífico lo tenemos los artículos de Joaquin Morales Solá, en los programas de Mariano Grondona, en todos los de TN, etc. que recalcaron hasta el infinito "El gobierno aplica las retenciones sobre un sector agrario castigado por malas cosechas" para que encienda las alarmas entre los argentinos.
Quede bien claro: entre los argentinos en general, o sea, todos, incluyendo los beneficiarios. Y obviamente no se trata de aplicar la ley para redistribuir sino de "expropiar", en "oleadas" perfectamente planificadas. Eso es lo que hace y fomenta Cristina, y desde luego preocupa, causa alarma, pone los pelos de punta.
10. Finalmente, atacar continuamente a Cristina
Cristina es el mal, pero el mal no siempre se manifiesta con claridad. El mal actúa bajo tierra, por la espalda, de manera sigilosa e imperceptible, traicioneramente. Sería, pues, una grave irresponsabilidad no dar cuenta de ello sólo porque no se ve.
En cualquier caso, en cualquier momento, podemos acudir a nuestros expertos para que den un informe de Cristina, de cómo desestabiliza el país, cómo se viste y peina es decir de cómo derrocha el dinero, de cómo radicaliza su régimen, de cómo se desliza hacia la dictadura K.
Nuestros expertos dirán todo esto y más en cuanto lo pidamos, y lo dirán en un lenguaje llano y sin argumentos innecesarios, para que la gente lo entienda sin tener que pensar. Recordemos siempre que sólo nosotros sabemos lo que conviene al pueblo, y cómo el pueblo nos conviene a nosotros.
Fuente Original: 17/10/05 Rebelión.org / visionesalternativas.com
/ahi podes ver el texto original Demonizanzo a Chavez