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Informe completo sobre la salud mundial (parte 3)

Info•1/20/2009
Registrate y eliminá la publicidad! 4.4 El mundo se está quedando pequeño para los microbios En la Edad Media, las plagas mortales viajaban de un continente a otro, transmitidas por ratas infestadas por pulgas a bordo de buques. Actualmente viajan en avión, transportadas por pasajeros de las líneas aéreas que van de un rincón del mundo a otro. Y ello en cuestión de horas. Al aumentar enormemente el número de pasajeros de las líneas aéreas internacionales, pasando de dos millones al año en 1950 a más de 1400 millones en la actualidad, el mundo ha tardado en reconocer las consecuencias para la salud pública. Enfermedades mortales transmitidas por vía aérea, como la peste neumónica, la gripe y la tuberculosis, pueden propagarse con facilidad en las hacinadas salas de espera de los aeropuertos, en un vuelo jumbo o por los pasajeros después de su regreso a su país de origen. Además, las enfermedades infecciosas pueden ser transmitidas también a través de las fronteras por sus huéspedes animales o insectos. Las enfermedades no respetan las fronteras nacionales. En los Estados Unidos de América, en 1977, más del 70% de los pasajeros de un avión retenido en tierra durante varias horas, fueron infectados por la gripe por un compañero de viaje. En 1978 y de nuevo en 1992, los poliovirus fueron importados al Canadá por personas procedentes de Europa occidental. En el primer brote, 11 personas fueron afectadas por la parálisis poliomielítica: todas ellas habían rechazado la vacunación. En Sudáfrica, en 1996, un profesional sanitario fue infectado por el virus Ébola por un paciente que entró en el país en busca de atención médica durante un brote en Gabón. El Gobierno sudafricano pidió a la OMS que estableciera un sistema de cribado para los pasajeros de líneas aéreas procedentes de otras partes de África. En los primeros años noventa, una azafata con TB activa infectó al parecer hasta a 23 compañeros miembros de la tripulación en el curso de varios vuelos. En 1994, una persona con TB activa infectó aparentemente a seis compañeros pasajeros en un vuelo de Chicago a Honolulú. En los primeros años noventa, una azafata con TB activa infectó al parecer hasta a 23 compañeros miembros de la tripulación en el curso de varios vuelos. En 1994, una persona con TB activa infectó aparentemente a seis compañeros pasajeros en un vuelo de Chicago a Honolulú. En 1996, viajeros que volvían a los Estados Unidos y Suiza presentaron la fiebre amarilla. No habían sido vacunados contra la enfermedad. Se ha notificado un número sorprendente de defunciones por paludismo en países septentrionales tras una infección no identificada producida por una transfusión de sangre o por una sola picadura de mosquito cerca de un aeropuerto internacional. Bruselas, Ginebra y Oslo han tenido casos recientes de paludismo de aeropuerto. Las defunciones por paludismo no son raras entre los viajeros que presentan una fiebre inesperada después de volver a su país de origen. En los países septentrionales, en donde es rara la presencia de la enfermedad los médicos pueden fallar en la realización oportuna del diagnóstico de paludismo. Las enfermedades infecciosas pueden también cruzar las fronteras de otros modos. En 1985, el agresivo mosquito del tigre, hallado normalmente en Asia, entró inadvertidamente en los Estados Unidos en un cargamento de neumáticos usados empapados de agua procedente de Asia. En dos años, los mosquitos - capaces de transmitir la fiebre amarilla, el dengue y otras enfermedades - se han asentado en 17 Estados. En el África Subsahariana, el VIH se propagó entre los trabajadores emigrantes, que más tarde llevaron la enfermedad a sus hogares, y entre los conductores de camiones, que mantuvieron relaciones sexuales retribuidas en sus paradas a través del continente. El turismo, los viajes internacionales y la migración son elementos que contribuyen todos a propagar las enfermedades. El número de refugiados y personas desplazadas se ha multiplicado por nueve en los últimos dos decenios. En 1996, hasta 50 millones de personas en todo el mundo se vieron desplazadas de sus hogares, esto es, el 1% de la población mundial. Los refugiados y las personas desplazadas viven en condiciones de hacinamiento y falta de higiene y corren el riesgo de sufrir brotes de cólera y de otras enfermedades transmitidas por el agua. En 1991, en el Perú, un barco que transportaba agua contaminada procedente de Asia en sus tanques de lastre provocó una epidemia de cólera que se extendió con rapidez por toda la América Central y del Sur. Murieron unas 11 000 personas. El Reglamento Sanitario Internacional exige a los gobiernos que notifiquen todos los casos de tres enfermedades: cólera, peste y fiebre amarilla. El objetivo es proporcionar un sistema internacional rápido de alerta para las enfermedades de importancia en la salud pública internacional. El sistema trata de hallar un equilibrio entre la protección máxima contra esas enfermedades y la mínima interferencia del tráfico y el comercio mundiales. Sin embargo, muchos países dejan de notificar brotes asustados por la amenaza de posibles pérdidas económicas. Las reglas son difíciles de cumplir. En la actualidad esos reglamentos se hallan en curso de revisión y ampliación para proporcionar advertencia precoz respecto a brotes de cualquier enfermedad mortal. Un brote aparecido en cualquier parte del mundo debe tratarse ahora como una amenaza para prácticamente todos los países, en particular aquellos que sirven de núcleos principales de los viajes internacionales. Sin un sistema de vigilancia mundial activa de las enfermedades que proporcione una advertencia precoz de la aparición de brotes, la exportación de enfermedades infecciosas puede llegar a ser una industria en crecimiento. Iniciativa: Cartografía de alta tecnología de las enfermedades En HEALTHMAP, asociación OMS/UNICEF para la cartografía de las enfermedades infecciosas, se utilizan las técnicas informáticas más modernas. Por medio de sistemas de representación geográfica generados por computadora se indica la prevalencia de las enfermedades infecciosas en relación con la topografía correspondiente y la infraestructura de atención de salud. Esta potente tecnología permite conciliar los problemas de salud con las necesidades de los países o con el nivel regional o mundial. Los programas de formación simplificada de HEALTHMAP permiten transferir la tecnología cartográfica a los países más necesitados. Puede obtenerse información sobre HEALTHMAP en www.who.int/ctd/html/hmap.html www.who.int/emc/healthmap/ 5.1 Desarrollo de nuevos medicamentos y vacunas En los pasados decenios hemos aprendido a costa nuestra que las enfermedades son un blanco en constante movimiento. Peligrosos microbios se adaptan para sobrevivir. Debemos estar siempre un paso por delante si también queremos sobrevivir. La carrera consiste en hallar nuevos instrumentos de bajo costo que puedan utilizarse no sólo para mejorar la prevención de las enfermedades sino para perfeccionar y acelerar su diagnóstico y tratamiento. En el desarrollo farmacológico están en curso esfuerzos urgentes para desarrollar nuevos medicamentos que permitan el tratamiento de enfermedades como el paludismo, la tuberculosis y la neumonía, que se están haciendo con rapidez resistentes a los medicamentos de primera línea. Sin una nueva generación de medicamentos de bajo costo, algunas enfermedades pueden resultar intratables en países incapaces de adquirir medicamentos de segunda línea más costosos. También se hallan en ensayo nuevas terapias combinadas para tratar enfermedades tales como la filariasis linfática, la ceguera de los ríos y el paludismo, utilizando más de un medicamento para aumentar la eficacia y disminuir el riesgo de aparición de farmacorresistencia. Entre otros medicamentos prioritarios figuran un medicamento oral que pueda reducir la mortalidad por leishmaniasis visceral y un nuevo medicamento de acción rápida, no inyectable, para tratar casos graves de paludismo. En los primeros lugares de la lista de prioridades mundiales en el desarrollo de vacunas se hallan actualmente las dirigidas contra las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas, el VIH/SIDA, el paludismo, la tuberculosis y el dengue. Entre todas ellas, la vacuna contra el VIH/SIDA es seguramente la más importante, ya que no existe tratamiento y la mortalidad es alta. Para las personas que viven actualmente con el VIH/SIDA, la enfermedad es todavía mortal, aunque algunas tienen acceso a medicamentos que prolongan la vida. Están en curso actividades para llegar a uno de cada cinco niños que todavía quedan sin vacunar cada año en los programas nacionales de inmunización. Incluyen esfuerzos para reducir el costo de aplicación de las vacunas, simplificar su administración y reducir el número de contactos de inmunización necesarios. Vacuna contra el VIH/SIDA Hasta ahora los esfuerzos destinados a elaborar una vacuna inocua y eficaz se han visto dificultados por el fallo en evocar o identificar una respuesta inmunitaria protectora. Sin embargo, el reciente comienzo del primer ensayo en gran escala realizado en personas de vacunas anti-VIH en los Estados Unidos y Tailandia representa un importante paso adelante. Es de esperar que si tienen éxito esos ensayos de la eficacia abrirán el camino a la elaboración de vacunas análogas para proteger contra el VIH/SIDA en África. Incluso si no tienen éxito, se espera que proporcionen valiosa información para futuras actividades de investigación. Los ensayos comprenden 5000 voluntarios en los Estados Unidos y 2500 voluntarios en Tailandia. Se espera obtener los resultados en el 2001. Hasta fecha reciente, las investigaciones se han visto dificultadas por la falta de modelos animales para el ensayo de las vacunas y por la capacidad del virus para mutar en cada nueva infección. Dado que las investigaciones iniciales sobre la vacuna se centraron en el tipo de virus más corriente en América del Norte y Europa, las investigaciones deben ahora intensificarse con el tipo de virus procedente de países en desarrollo, en donde se produce el 90% de las infecciones. Vacuna antineumocócica Aunque se dispone de medicamentos de bajo costo para tratar la neumonía, muchos niños mueren porque no se les aplica el tratamiento en el momento oportuno. El tratamiento de la enfermedad está resultando demasiado caro en algunos países al ser menos eficaces los medicamentos disponibles debido a la creciente farmacorresistencia. Aunque existen ya vacunas antineumocócicas, no son eficaces en los niños menores de dos años, el grupo más expuesto al riesgo. Una nueva vacuna mejorada sería un paso decisivo en la prevención de la neumonía neumocócica, la principal enfermedad causante de muertes infantiles. En la actualidad cuatro fabricantes efectúan ensayos clínicos sobre nuevas vacunas antineumocócicas. La más prometedora sigue el modelo de la vacuna conjugada Hib, que ha tenido mucho éxito para reducir la meningitis bacteriana y la neumonía en los países industrializados. Vacuna antipalúdica Una vacuna eficaz podría reducir la necesidad de medidas de prevención del paludismo y cortar el aumento en espiral de la tasa de resistencia a los medicamentos antipalúdicos. Todavía no se ha elaborado una vacuna eficaz contra el parásito y los retos planteados son enormes. Están en curso de desarrollo varias vacunas antipalúdicas. Algunas de las más avanzadas se hallan en ensayo en Asia, África y los Estados Unidos. Se ha estudiado muy ampliamente una vacuna elaborada en Colombia (SPf66). Aunque los resultados alentadores iniciales no se han reproducido hasta ahora en otros estudios, esta vacuna se está modificando para aumentar su actividad. Existen esperanzas de que esta vacuna de segunda generación proporcione el avance en la prevención del paludismo que es tan necesario. Otra vacuna en fase avanzada, que podría evitar el comienzo de la enfermedad en personas ya infectadas, está ahora en ensayo en Gambia y Kenya. Se ha estimado que el costo de desarrollo de una vacuna antipalúdica será de $ 50 millones en los próximos 10 años. Nuevos medicamentos antipalúdicos Se dispone de un nuevo producto prometedor para el tratamiento oral del paludismo sin complicaciones en África. El desarrollo de este nuevo medicamento (combinación de clorproguanil y dapsona) es una actividad en colaboración del PNUD/Banco Mundial/Programa Especial de la OMS de Investigaciones y Enseñanzas sobre Enfermedades Tropicales (TDR), el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido y la empresa farmacéutica SmithKline Beecham. Otro nuevo producto prometedor es un supositorio (artesunato) para los palúdicos que están demasiado enfermos para tomar la medicación oral. Es de acción rápida, fácil de administrar y puede «ganar tiempo» para las personas con paludismo grave que viven en zonas remotas y que tal vez no resistirán el traslado al hospital. Pruebas de diagnóstico para las infecciones de transmisión sexual (ITS) Se hallan en curso de desarrollo nuevas pruebas de diagnóstico para las infecciones de transmisión sexual (ITS) que podrían evitar su propagación, lograr un tratamiento rápido y más eficaz y proporcionar una valiosa arma en la lucha contra el VIH/SIDA. Las pruebas actualmente disponibles son demasiado costosas para el uso en países en desarrollo y no siempre se dispone de análisis de laboratorio. Para empeorar la situación, el tratamiento sindrómico de los enfermos (medio eficaz en relación con el costo de tratar la ITS basándose sólo en los síntomas) es con frecuencia inadecuado para las mujeres, pues tal vez no presenten síntomas de la infección. También se necesitan pruebas simples de diagnóstico para otras enfermedades (en particular la TB y el paludismo). Microbicidas Continúan los esfuerzos para elaborar un microbicida vaginal que pueda inactivar el VIH y otros microbios causantes de enfermedades de transmisión sexual. Sería un importante descubrimiento para proteger a las mujeres que son incapaces de obligar al uso del preservativo. Las mujeres son biológicamente más vulnerables que los hombres a la transmisión sexual del VIH y en la actualidad presentan el 75% de todas las infecciones nuevas. A diferencia del preservativo femenino que es visible, los microbicidas vaginales pueden emplearse sin el consentimiento del compañero sexual masculino. Iniciativa: Proporcionar financiación para los medicamentos antipalúdicos La nueva Actividad sobre medicamentos contra el paludismo de la OMS es una iniciativa conjunta de los sectores público y privado que trata de elaborar medicamentos y combinaciones medicamentosas contra el paludismo para su distribución entre los países pobres. Los asociados comprenden el Banco Mundial, el Foro Mundial para Investigaciones en Salud, la Fundación Rockefeller y el Wellcome Trust. Entre los participantes de la industria figuran la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica y la Asociación de la Industria Farmacéutica Británica. LLa Actividad contribuirá a desarrollar nuevos medicamentos para el paludismo a razón de uno cada cinco años. Creará un fondo y financiará y entregará recursos a proyectos de modo eficaz en relación con el costo. Se trata de obtener un compromiso de financiación de $ 15 millones al año, que aumente hasta $ 30 millones. La Actividad sobre medicamentos contra el paludismo trata de acelerar la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos y de introducirlos en el mercado. Puede obtenerse información sobre Medicamentos contra el paludismo en www.who.int/ctd 5.2 Necesidad de investigaciones intensificadas Las enfermedades infecciosas ocupan un bajo nivel en el programa mundial de investigaciones y desarrollo en salud. En 1992, el gasto mundial en investigaciones en salud fue de $ 56 000 millones, menos del 4% del gasto mundial total en salud. De esa cifra, no más del 10% se dedicó a investigaciones relacionadas con las necesidades de salud de los países en desarrollo, principalmente las enfermedades infecciosas. El conjunto de las inversiones en investigaciones y desarrollo sobre las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas y la TB, que causan la muerte de más de siete millones de personas al año, fue de $ 133 millones (el 0,2% aproximadamente del gasto mundial en investigaciones y desarrollo en salud). Sin embargo, esas tres enfermedades provocan en conjunto casi la quinta parte de la carga mundial de morbilidad. El paludismo, que constituye el 3% de la carga mundial de morbilidad y casi el 10% en el África Subsahariana, ocupa un pobre lugar al atraer el 0,1% aproximadamente de los fondos de investigación. En contraste con los limitados fondos disponibles, las necesidades de investigaciones sobre las enfermedades infecciosas son enormes. Algunas de las investigaciones necesarias implican trabajos científicos de avanzada, como es la secuenciación del genoma de los microbios causantes de las principales enfermedades, por ejemplo, o el descubrimiento de medios para disminuir el ritmo de propagación de la farmacorresistencia microbiana. Entre otras necesidades fundamentales de la investigación figuran el descubrimiento de nuevos medicamentos, vacunas y pruebas de diagnóstico asequibles. En algunos casos son necesarios para reducir los costos, aumentar la observancia del tratamiento y sustituir los medicamentos que se hallan comprometidos debido a la resistencia de los microbios. Igual importancia tiene la necesidad de investigaciones para hallar medios de extender y hacer mejor uso de los instrumentos existentes eficaces en relación con el costo, como son las vacunas, la terapia multimedicamentosa, los mosquiteros y un enfoque integrado de lucha contra las enfermedades de la infancia. Mientras tanto se necesitan también investigaciones para determinar la carga de la morbilidad en los distintos países, de modo que los sistemas de salud puedan responder eficazmente a las necesidades actuales y futuras del modo más eficaz en relación con el costo. En la actualidad, una prioridad fundamental es la necesidad urgente de elaborar nuevos medicamentos antimicrobianos de bajo costo que sustituyan a los que han resultado ya ineficaces debido a la resistencia microbiana. Sin estas actividades de investigación y desarrollo en curso, enfermedades tales como la TB, el paludismo, la neumonía y la disentería pueden resultar intratables en países que no pueden proporcionarse medicamentos de segunda o tercera línea. Para contribuir a acelerar el descubrimiento de nuevos medicamentos antipalúdicos se ha lanzado una nueva iniciativa conjunta en la que participan los sectores privado y público. La nueva Actividad sobre medicamentos contra el paludismo trata de obtener un nuevo medicamento antipalúdico asequible cada cinco años. En otros sectores están en curso investigaciones para obtener nuevos medicamentos de bajo costo que puedan mejorar el cumplimiento de la terapia medicamentosa acortando su duración o simplificando el tratamiento. Las tasas de abandono del tratamiento DOTS para la tuberculosis, por ejemplo, pueden reducirse sobremanera si el tratamiento multimedicamentoso se combina en un solo comprimido y la duración del tratamiento se reduce del actual mínimo de 24 semanas. En el caso de la lepra se trata de obtener nuevos medicamentos que aumenten la eficacia y acorten la duración de la terapia medicamentosa. Está en curso de desarrollo una nueva generación de vacunas que pueden salvar millones de vidas. Los progresos teatrales de la ingeniería genética han producido una serie de productos reforzantes de las vacunas que simplificarán la inmunización, impulsarán el rendimiento de las vacunas existentes y protegerán a los niños contra enfermedades que no son todavía evitables con vacunas. Además, nuevas vacunas contra enfermedades tales como la TB, el paludismo y las infecciones respiratorias agudas pueden proporcionar la primera línea de defensa contra los microbios farmacorresistentes. Las vacunas en desarrollo contra los rotavirus, el cólera, la fiebre tifoidea y las shigelas contribuirán a reducir la carga de morbilidad causada por las enfermedades diarreicas. En 1998, la secuenciación con éxito del genoma del microbio causante de la tuberculosis fue un importante descubrimiento, que según se espera arrojará más luz sobre los genes causantes de la TB y acelerará la obtención de una vacuna más eficaz. Mientras tanto, los avances de la genética microbiana impulsan también la elaboración de vacunas nuevas o perfeccionadas contra la meningitis meningocócica, la fiebre dengue y la encefalitis japonesa. Además de la necesidad de obtener vacunas nuevas o perfeccionadas, las investigaciones tratan también de simplificar la administración de las vacunas existentes, de reducir los costos de su aplicación y de impulsar la cobertura de la inmunización. Comprenden investigaciones sobre los medios para reducir el número de contactos de inmunización necesarios gracias a la combinación de varias vacunas en una sola dosis y a la combinación de varias dosis de refuerzo en una sola dosis de liberación lenta. Otra prioridad es la elaboración de nuevos medios más seguros para la administración de las vacunas, por vía oral o nasal, que reduzcan al mínimo el riesgo de las inyecciones. También se necesitan investigaciones para obtener pruebas de diagnóstico rápido de bajo costo que mejoren la precisión del diagnóstico y aceleren el comienzo del tratamiento apropiado. Aunque las pruebas de diagnóstico rápido con tiras reactivas para el paludismo se hallan en las fases finales de desarrollo, son en la actualidad demasiado costosas para extender su uso en los países en desarrollo. También se necesitan pruebas para la TB, la blenorragia y la enfermedad del sueño utilizables en los países en desarrollo. Sin embargo, a corto plazo pueden ser muy útiles las investigaciones sobre los medios de mejorar el uso de las posibilidades existentes, uno de los sectores de la investigación más descuidados. En 1997, un estudio de la OMS sobre la financiación de las investigaciones para la TB, que comprendió 17 proveedores públicos y no lucrativos de fondos para la investigación, observó que la mayor parte de los $ 92 millones gastados en 1995 se dedicó a ampliar la base de conocimientos y a obtener nuevos agentes. Se gastó mucho menos en investigaciones para mejorar el uso de los medios existentes, como el DOTS. Se han lanzado varias iniciativas para contribuir a mejorar el uso de los agentes existentes. Comprenden actividades para mejorar el tratamiento en el hogar del paludismo y otras enfermedades infantiles y para proporcionar información clara sobre la necesidad del pronto envío de los niños gravemente enfermos. Están en curso estudios para mejorar la aplicación por los padres de los consejos de atención de salud dados por el personal sanitario y también para determinar por qué algunos padres buscan demasiado tarde atención para los niños enfermos. Asimismo existe la necesidad decisiva de investigaciones que permitan ahora la introducción en los países en desarrollo de nuevas vacunas más costosas, como las vacunas anti-Hib y anti-hepatitis B, que han tenido tanto éxito en los países industrializados. Iniciativa: En el nuevo milenio Las inversiones en investigaciones y desarrollo en salud deben centrarse en enfermedades prioritarias. La evaluación de la Carga mundial de la morbilidad para el año 2000 proporcionará información para establecer prioridades. Por medio de detalladas estimaciones y proyecciones epidemiológicas se estudiarán más de 100 enfermedades y se evaluarán sus efectos. También se apreciarán los factores de riesgo para las enfermedades y se proyectará su importancia en distintos supuestos. Las evaluaciones de ese tipo contribuirán a asegurar la disponibilidad de los medios necesarios para continuar con eficacia la lucha contra las enfermedades infecciosas. 6.1 Llamamiento en pro del desarrollo saludable Dra. Gro Harlem Brundtland Los indicadores de salud son una medición común de los progresos efectuados. Durante decenios, los gobiernos y los organismos donantes han utilizado la esperanza de vida y la mortalidad infantil para demostrar el efecto del desarrollo económico y social. El supuesto subyacente en ese modo de actuar es apropiado. Al aumentar la prosperidad económica de los países de modo sostenible y equitativo, habitualmente se producen mejoras en la salud. Lo opuesto también es cierto. El desarrollo y una buena infraestructura social son los indicadores de una población sana. En donde hay mejoras significativas en la salud de las familias y la fuerza laboral, las condiciones económicas y sociales suelen mejorar, así como la producción económica. Las relaciones mutuas entre la salud y el desarrollo son tan estrechas que es imposible abordar un elemento sin el otro. Las mejoras de la salud de la comunidad dependen del desarrollo sostenible. Al mismo tiempo, la salud es un requisito mínimo para el desarrollo. En los dos últimos decenios, la epidemia de SIDA ha mostrado que esa interdependencia es evidente. Un ejemplo es la relación del SIDA con la educación. Las estrategias de prevención resultan mucho más difíciles de aplicar en las poblaciones en las que faltan los conocimientos básicos. Al mismo tiempo, los esfuerzos para mejorar la alfabetización han sido una lucha difícil en muchos países en donde la fuerza laboral ha sido devastada por el VIH. En la República Unida de Tanzanía, las inversiones en educación necesarias para obtener los niveles deseados han aumentado notablemente porque el VIH/SIDA está afectando a un número creciente de docentes. Además ha descendido en el 20% el número de niños que asisten a la escuela porque los padres están enfermos o mueren como resultado del VIH/SIDA. La buena salud ocupa un lugar central en el alivio de la pobreza &#iquest;Cómo romper el círculo vicioso de la pobreza que causa enfermedad y de la enfermedad que causa pobreza? Las frustraciones en la identificación de un camino simple para el desarrollo humano pueden conducir a respuestas ineficaces. Una consiste en establecer compartimientos y en centrar las actividades de salud y desarrollo en proyectos singulares y aislados que pueden dar progresos rápidos y mensurables. Desafortunadamente, los logros pueden quedar pronto barridos y resultar insostenibles. Pueden citarse como ejemplo los esfuerzos para tratar la TB en situaciones de refugiados. Los profesionales sanitarios bien intencionados comienzan a menudo con lo que parece ser una tarea cierta: tratar a cada persona diagnosticada de TB. Al cabo de unas semanas de tratamiento mejorará la salud de los pacientes, pero cuando los refugiados vuelvan a comunidades que carecen de servicios de salud, es improbable que los tuberculosos puedan proseguir su tratamiento durante los seis meses completos que necesitan para curar la enfermedad. Esos pacientes presentarán en definitiva tipos de TB multifarmacorresistentes prácticamente incurables y difundirán la enfermedad en sus comunidades. Otro procedimiento consiste en planear iniciativas que sean tan completas y abarcantes como resulte factible. Ahora bien, mientras que las respuestas multisectoriales bien combinadas frente a la pobreza abundan en teoría, producir los resultados deseados en la práctica ha demostrado ser un reto. Las reformas amplias, el establecimiento de prioridades y la colaboración tendrán éxito más probablemente en países en los que exista un liderazgo político excepcional y la capacidad de ir adelante. Si falta ese liderazgo político, las iniciativas para el desarrollo que tratan de arreglar todo en distintos sectores corren el riesgo de alcanzar pocos resultados mensurables. La pobreza y el subdesarrollo no pueden desaparecer por arte de magia. Para efectuar progresos deben efectuarse contribuciones concretas y mensurables de modo coordinado para eliminar los obstáculos que impidan a las personas alcanzar todo su potencial humano, económico y social. En cualquier país, el análisis cuidadoso de los datos probados puede identificar necesidades prioritarias de salud que se puedan abordar de modo eficaz en relación con el costo. Esos datos probados se deben presentar a los nuevos asociados y a otros sectores, persuadiéndoles de que contribuyan a un enfoque integrado. Los círculos viciosos de la enfermedad y el subdesarrollo no se pueden romper sólo con proyectos de salud. Pero puede obtener progresos una nueva generación de personas preocupadas por la salud y el desarrollo, que logren la implicación de nuevos asociados mediante la presentación persuasiva de datos probados. Por ello, la Organización Mundial de la Salud cree que la adopción y el fomento de decisiones basadas en datos probados son el núcleo de su función de liderazgo en salud. Impulsar la salud y el desarrollo comienza por identificar iniciativas asequibles y eficaces en relación con el costo, que proporcionen beneficios notables a las comunidades. También ha de reconocerse que en la adopción política de decisiones, los hechos no siempre hablan por sí mismos. Es preciso crear condiciones sociales mediante asociaciones con los gobiernos, las ONG, el sector privado, los medios informativos y las organizaciones comunitarias de base para impulsar a los líderes a que tomen decisiones con sentido de responsabilidad. Reducir la carga de las enfermedades infecciosas es un objetivo asequible La pobreza engendra infecciones y las infecciones engendran pobreza. La vía para salir de este círculo vicioso empieza con los esfuerzos que contribuyan a que una persona satisfaga sus necesidades básicas. La gente no puede contribuir al progreso económico de su familia y su comunidad cuando se ve inutilizada por las enfermedades infecciosas. Al luchar contra ellas se eliminan importantes obstáculos para el desarrollo. Como ha mostrado el presente informe, las enfermedades infecciosas son la carga más pesada para la salud que soportan los pobres y los jóvenes. Seis enfermedades infecciosas solamente causan más del 90% de las muertes debidas a infecciones. Sin embargo, en cada caso podría evitarse por lo menos la mitad de esas muertes, y en algunos casos casi todas, por la simple utilización de intervenciones asequibles. Estrategias eficaces de lucha contra las enfermedades, como la DOTS, la LIEI, la TRO, las vacunaciones infantiles, los mosquiteros tratados con insecticidas, la comercialización social de preservativos y muchas otras intervenciones pueden establecer una gran diferencia en las vidas de las personas. Desarrollo saludable El desarrollo saludable exige reducir los obstáculos para la salud más destructores y evitables, que hacen más lento el desarrollo económico y social. Aborda la mayor crisis de salud que sufren los países en desarrollo, esto es, las enfermedades infecciosas, sin cambiar simultáneamente esa crisis por los problemas crónicos y costosos de salud que predominan en los países más ricos. El desarrollo saludable implica estrategias de alivio de la pobreza de modo que contribuyan a la salud de las comunidades, sin dañarla. En los pasados veinticinco años hemos observado destacados progresos en el desarrollo sostenible. El final de la Guerra Fría y la inversión de la proliferación nuclear han reducido los gastos militares mundiales y han proporcionado oportunidades para aumentar los gastos en otros sectores. Como término medio, la esperanza de vida ha aumentado en nueve años. Desde 1995, las tasas de mortalidad infantil en los países en desarrollo se han reducido casi en la mitad. Esos progresos deben matizarse con la triste realidad de que una de cada dos personas de países en desarrollo muere todavía de una enfermedad infecciosa y de que el VIH/SIDA está cambiando su demografía. Como término medio, la mayoría de esas enfermedades podría haberse evitado con $ 5 por persona. Las enfermedades infecciosas causaron sufrimientos de nueva magnitud cuando el mundo inició el presente milenio. La civilización occidental surgió de épocas oscuras y comenzó a aprovechar los nuevos conocimientos proporcionados por los viajes y la urbanización. Desafortunadamente, la peste bubónica, la sífilis, el cólera y otras enfermedades también aprovecharon esas oportunidades. La población de Europa quedó reducida a casi la mitad. &#iquest;Estará el nuevo milenio más seguro respecto a las enfermedades infecciosas? Al entrar en el siglo XXI dos situaciones futuras son igualmente concebibles. Pueden consolidarse los rápidos progresos económicos y científicos del pasado decenio y reducir teatralmente el efecto de las enfermedades infecciosas. O bien las enfermedades infecciosas pueden seguir pesando sobre el desarrollo humano, pueden surgir nuevas enfermedades y la resistencia a los medicamentos puede invertir el progreso científico del pasado siglo. A diferencia de nuestros antecesores de hace mil años, conocemos ahora las causas y las soluciones de la mayor parte de las epidemias que nos atacan. &#iquest;Cómo hablará la historia de nosotros si fallamos en la lucha contra las enfermedades infecciosas al comienzo del nuevo milenio? Etapas prioritarias para vencer la carga de las enfermedades infecciosas Se necesita apoyo político - en particular dinero, normativas e implicación multisectorial - para vencer la carga de las enfermedades infecciosas. Al movilizar apoyo político para resolver las siguientes prioridades puede evitarse gran parte de la mortalidad y de los sufrimientos causados por las enfermedades infecciosas. * Apoyo para estrategias prioritarias de eficacia probada y asequibles de lucha contra las enfermedades infecciosas más devastadoras, incluidos los siguientes elementos: o Mosquiteros de cama y estrategias de tratamiento para hacer retroceder el paludismo. o DOTS (Estrategia de tratamiento bajo observación directa) para parar la TB. o Vacunaciones infantiles para reducir la mortalidad por sarampión y otras enfermedades evitables. o LIEI (Lucha integrada contra las enfermedades de la infancia) dirigida contra las enfermedades diarreicas. o Estrategias de prevención de la infección por VIH, como la promoción de los preservativos, la educación sexual y el tratamiento de las ITS para reducir la difusión del VIH/SIDA. o Utilización oportuna y apropiada de los antibióticos para evitar la neumonía. * Fortalecimiento de los servicios de salud y de los servicios de prestación de asistencia en los países en desarrollo. * Intensificación de los esfuerzos para erradicar la poliomielitis y la dracunculosis y eliminar el tétanos neonatal, la lepra, la filariasis linfática, la enfermedad de Chagas y la oncocercosis. * Ampliación de los sistemas de vigilancia a fin de alertar al mundo sobre la aparición de brotes imprevistos, la emergencia de nuevas enfermedades y el aumento de la farmacorresistencia. * Inversión en el desarrollo de medios de diagnóstico, medicamentos y vacunas que puedan mejorar nuestra capacidad de abordar de modo asequible las enfermedades infecciosas más graves y extendidas. "Los trastornos y la muerte provocados por enfermedades infecciosas pueden evitarse en la mayoría de los casos por un costo asequible. Interesa a todos la eliminación de esos obstáculos para el desarrollo. Debido a la resistencia a los medicamentos, el aumento de los viajes y la aparición de nuevas enfermedades, sólo disponemos de tiempo limitado para hacer progresos rápidos. Los que han recibido el presente informe tienen una responsabilidad excepcional, pues son líderes en una sociedad que puede efectuar una contribución notable a la prevención y la lucha contra las enfermedades infecciosas." Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General, Organización Mundial de la Salud ESPERO QUE LES GUSTE FUENTE link: http://www.who.int/infectious-disease-report/idr99-spanish/pages/textonly.html#ch1
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