Jorge Rafael Videla
Jorge Rafael Videla (Mercedes, Provincia de Buenos Aires, 2 de agosto de 1925) es un ex militar y presidente de facto argentino.
Ocupó de facto la presidencia de su país entre 1976 y 1981 durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional que se inició con el golpe de estado del 24 de marzo de 1976. Tras la restauración de la democracia en 1983, fue juzgado y condenado a prisión perpetua y destitución del grado militar por numerosos crímenes cometidos durante su gobierno.
Biografía
Jorge Rafael Videla nació el 2 de Agosto de 1925 en la ciudad bonaerense de Mercedes. Fue bautizado así debido a que sus padres antes de él tuvieron mellizos, los cuales fallecieron, y se llamaban uno Jorge y el otro Rafael. Ingresó en el Colegio Militar de la Nación el 3 de marzo de 1942 y egreso el 21 de diciembre de 1944 recibiendo el rango de subteniente de infantería, siendo el 6to. de la promoción 73º sobre un total de 196 cadetes. También curso la Escuela Superior de Guerra entre los años 1952 y 1954 de la cual egreso con el titulo de Oficial de Estado Mayor. Formó parte de la Secretaría de Defensa entre 1958 y 1960, dirigió la Academia Militar hasta 1962, y en 1971 fue ascendido a general de brigada. Dos años más tarde, fue nombrado Jefe de Estado Mayor del Ejército y a partir de 1975 Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. El 24 de marzo de 1976 encabezó, junto a Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti el golpe de estado que derrocó a la presidente constitucional María Estela Martínez de Perón, disgregó a los partidos políticos y cerró las cesiones del Congreso Nacional, dando comienzo así al Proceso de Reorganización Nacional. Su período estuvo marcado por la desaparición y el asesinato de miles de personas, secuestros y torturas. Además existieron otras violaciones a los derechos humanos (como el robo de bebés) que configuraron un Terrorismo de Estado. Durante su gobierno, una disputa fronteriza con Chile estuvo a punto de devenir en un conflicto armado. Tras la restauración de la democracia, fue juzgado y condenado a prisión perpetua y destitución del grado militar por numerosos crímenes cometidos durante su gobierno.
El golpe
Carlos Ruckauf, Ministro de Trabajo de M. E. Martínez de Perón, reunido con el Gral. Jorge Rafael Videla, por entonces Jefe del Ejército. 1975.El entonces General de Brigada Jorge Rafael Videla fue nombrado Comandante en Jefe del ejército por la presidente María Estela Martínez de Perón (apodada Isabel o Isabelita), en 1974. Videla encabezó el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 que sustituyó a Martínez de Perón por una junta militar, formada por él mismo, en representación del Ejército, el almirante Emilio Eduardo Massera por la Armada y el brigadier general Orlando Ramón Agosti por la Fuerza Aérea, dando inicio al autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. Muchos de los miembros de las bajas esferas militares argentinas recibieron entrenamiento en la famosa Escuela de las Américas (actualmente denominada Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica), ubicada en Panamá hasta 1984, financiada y dirigida por los Estados Unidos. El golpe militar formó parte de un plan mayor de golpes militares en toda Latinoamérica en el cual se encontraba involucrada la CIA y los Estados Unidos.
El 29 de marzo asumió la Presidencia de la Nación, que ocuparía hasta ser reemplazado por Roberto Eduardo Viola en 1981, al cumplir el período presidencial de 5 años establecido por la Junta Militar.
Los derechos humanos
Las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura fueron sistemáticas. El plan de represión de la oposición política e ideológica, en muchos casos armada (como Montoneros y el ERP), combatida como subversión fue uno de los elementos claves en la imposición y desarrollo del proceso. En el curso del mismo, la supresión del derecho a la defensa, los encarcelamientos ilegales, las torturas y los asesinatos de opositores fueron frecuentes, sobre todo en los núcleos urbanos de mayor presencia estudiantil y obrera.
La visita de la CIDH
El 6 de septiembre de 1979 llegó a la Argentina una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Durante dos semanas se entrevistan con personalidades de la política, la cultura nacional y miembros del gobierno. Paralelamente, recibieron numerosas denuncias por violaciones a los derechos humanos realizadas por las familias de los desaparecidos que esperaron durante horas (y días) en la puerta de la entidad. Patricia Derian, secretaria de Derechos Humanos del gobierno de James Carter, fue el gran móvil de la comisión. Mientras la Comisión se entrevista con familiares de desaparecidos, algunos medios de comunicación publican cartas y editoriales reafirmando que Argentina era un país en paz. Presionada por la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Junta Militar se apresuró por dar a conocer un nuevo régimen legal sobre los desaparecidos. El Informe de la CIDH señalaba, entre otras muchas consideraciones, “que por acción u omisión de las autoridades públicas y sus agentes, en la Argentina se cometieron durante el período 1975/1979 numerosas y graves violaciones de fundamentales derechos humanos”. La Comisión consideraba que esas violaciones afectaron: “El derecho a la vida, en razón de que personas pertenecientes o vinculadas a organismos de seguridad del Gobierno dieron muerte a numerosos hombres y mujeres después de su detención. El derecho a la libertad personal, al haberse detenido y puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional a numerosas personas en forma indiscriminada. El derecho a la seguridad e integridad personal mediante el empleo sistemático de torturas y otros tratos inhumanos. El derecho de justicia, en razón de las limitaciones que encuentra el Poder Judicial para el ejercicio de sus funciones, de la falta de garantías en los procesos ante los tribunales militares y de la ineficacia del recurso de Habeas Corpus”.
Ya en 1977, Videla había declarado: "En toda guerra hay personas que sobreviven, otras que quedan incapacitadas, otras que mueren y otras que desaparecen. La Argentina está finalizando esta guerra y, consiguientemente, debe estar preparada para afrontar sus consecuencias. La desaparición de algunas personas es una consecuencia no deseada de esta guerra".
Durante el gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín se instituyó la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (CONADEP) para investigar y documentar lo sucedido. Basado en los hallazgos de la misma, Videla y otros miembros del gobierno militar fueron condenados por la justicia.
La política económica
José Alfredo Martínez de Hoz con Jorge Rafael VidelaJosé Alfredo Martínez de Hoz condujo la economía durante toda la presidencia de Videla. Sus medidas económicas, basadas en la apertura de los mercados y la liberalización de la legislación laboral vigente, contribuyeron al desmantelamiento de los sindicatos y la polarización de las diferencias clasistas. Aunque Martínez de Hoz negó posteriormente su implicación con las actividades represivas del proceso, se ha argumentado que las mismas fueron necesarias para contener el descontento popular con los resultados económicos. Debido a la eliminación de las barreras arancelarias, la caída de la producción industrial y el saldo negativo de la situación exterior de Argentina durante el Proceso, el valor nominal de la deuda externa se multiplicó. Todo esto en beneficio de los grandes grupos económicos multinacionales y locales, que vieron acrecentadas sus ganancias enormemente gracias a dicho endeudamiento, que en lugar de ser destinado por el gobierno a inversiones productivas, fue destinado a la especulación financiera, promoviendo una moneda sobrevaluada (mediante un mecanismo conocido como "la tablita" ) que permitió al capital más concentrado del país hacer grandes negociados en la "timba financiera", en detrimento de la industria, cosa que por otro lado llevo a un crecimiento de la brecha entre ricos y pobres (que sigue hasta nuestros días). Esta deuda es acrecentada todavía más en 1982, cuando Domingo Felipe Cavallo, como presidente del Banco Central, decide licuar (estatizando) la deuda de dichos grandes grupos perjudicando al Estado y a la sociedad.
La batalla de la imagen
El proceso enfrentó un desafío mayor al tratar de recomponer su imagen pública en el exterior. Diversos grupos de opositores exiliados y algunos gobiernos denunciaron reiteradamente la situación de los derechos humanos en Argentina. El gobierno contratacó con el eslogan Los argentinos somos derechos y humanos y atribuyó las críticas a una campaña antiargentina.
Ya el 19 de mayo de 1976 Videla protagonizó un almuerzo con un grupo de intelectuales argentinos, entre los que se contaban Ernesto Sábato, Jorge Luis Borges, Horacio Esteban Ratti (presidente de la Sociedad Argentina de Escritores) y el padre Leonardo Castellani. Este último le expresó su preocupación por otro escritor desaparecido, Haroldo Conti. Cabe destacar que tanto Borges como Sábato exteriorizaron elogios al gobierno militar luego de esa comida.
El campeonato mundial de fútbol de 1978 fue transformado por el gobierno militar en un hecho político, intentando demostrar que en el país existía libertad. El entusiasmo de la sociedad ante el desempeño deportivo del seleccionado nacional fue utilizado por Videla para intentar demostrar que el pueblo apoyaba a la dictadura. De hecho, la multitud enfervorizada congregada en el estadio de River Plate, aclamó al dictador cuando entregó la copa al equipo argentino.
En 1980, el dirigente de la organización Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), Adolfo Pérez Esquivel recibió el Premio Nobel de la Paz, exponiendo aún más al mundo las violaciones a los derechos humanos en Argentina.
Adel Vilas
Acdel Edgardo Vilas (Corrientes, 20 de junio de 1925 -) es un militar argentino conocido principalmente por haber comandado en primera instancia el Operativo Independencia, el cual fue un accionar del Ejército Argentino en Tucumán para combatir a la guerrilla provincial y a militantes del ERP.
De acuerdo a un decreto presidencial de 1975, su objetivo consistía en 'aniquilar' a la guerrilla rural que el ERP había instalado en la provincia de Tucumán. Tuvo bajo su responsabilidad el accionar represivo en esa provincia así como también en Salta y en Jujuy, y el funcionamiento de los centros clandestinos de detención en las mencionadas provincias.
Vilas cuenta en sus memorias como removió a la Cámara de Apelaciones, a los jueces federales y a los fiscales «para que los nuevos nombramientos recayesen sobre personas de inequívoca ortodoxia.» También intentó reemplazar, sin éxito, a los profesores de la Universidad Nacional de Tucumán: «no pudiendo reemplazar como hubiese deseado al elenco de profesores y los planes de estudio, me tocaba iniciar una operación quirúrgica (...) El problema fundamental, pues, habiendo desestimado, el recambio de profesores y planes, era la destrucción física de quienes utilizasen los claustros para encubrir acciones subversivas.»
A partir de diciembre de 1975, como 2° comandante del V Cuerpo de Ejército (Bahía Blanca), fue el jefe de la subzona 51.
Vilas fue beneficiado con la Ley de Punto Final, e indultado por el presidente Carlos Menem bajo el decreto 1002, del 7 de octubre de 1989.
Roberto Eduardo Viola
Roberto Eduardo Viola (Buenos Aires, 13 de octubre de 1924 – 30 de septiembre de 1994) fue un militar argentino que ejerció de facto la presidencia de la Nación entre el 29 de marzo de 1981 y el 11 de diciembre del mismo año, durante el Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983).
Viola reemplazó a Jorge Rafael Videla a causa de tensiones en el seno de la cúpula militar, insatisfecha con la incapacidad de este último para estabilizar la situación económica y la intranquilidad civil. Viola, partidario de la línea blanda, alejó a los colaboradores inmediatos de Videla e inició una apertura parcial a la reincorporación de políticos de carrera y técnicos civiles a cargos públicos. Las circunstancias permitieron que la CGT se reorganizara y movilizara bajo la dirección del sindicalista Saúl Ubaldini, aún pese a la prohibición legal.
Las medidas económicas del gobierno de Viola se mostraron igualmente ineficientes. En vista de las repetidas devaluaciones del peso frente al dólar impulsadas por el ministro de Economía José Martínez de Hoz durante el gobierno de Videla, era marcada la preferencia por la compra de divisas; incluso los pequeños ahorristas optaban por la tenencia de moneda extranjera y evitaban invertir en el país.
El ministro de Economía designado por Viola, Lorenzo Sigaut, aseguró al ocupar el cargo que “el que apuesta al dólar, pierde”. Días más tarde realizaría una devaluación (del peso con respecto al dólar) del 30 por ciento, en un intento desesperado de atraer inversión internacional. La inflación de 1981 alcanzaría el 131% interanual.
Los fracasos en materia económica y las perspectivas aperturistas del gobierno de Viola llevarían a la constitución de una junta multipartidaria por parte de los principales partidos políticos, buscando la realización de elecciones. La muerte de Ricardo Balbín, quien durante años había sido presidente de la Unión Cívica Radical, constituyó una ocasión de manifestación pública en favor de la democracia.
La perspectiva llevó a la junta militar a reorganizarse en noviembre de 1981. Pasaron a integrarla el entonces teniente general Leopoldo Galtieri, el entonces almirante Jorge Isaac Anaya y el entonces brigadier general Basilio Lami Dozo, todos ellos partidarios de un control más duro de la situación civil. Aunque Viola no había interrumpido en ningún momento el accionar represivo ni los operativos contra la "subversión", a fines de diciembre de 1981 fue obligado a renunciar. Lo reemplazó Galtieri al frente del gobierno, aunque por unos días debió asumir Carlos Lacoste.
En 1983, con el regreso de la democracia y bajo el gobierno constitucional de Raúl Alfonsín, Viola fue arrestado y juzgado por los crímenes cometidos durante su gobierno. En 1985 fue sentenciado a 17 años en prisión, inhabilitación perpetua para el ejercicio de cargos públicos, y pérdida del grado militar. Junto con otros líderes militares, fue excarcelado en 1990 gracias al indulto concedido por el entonces presidente Carlos Menem. Murió en 1994, antes de la reapertura de las causas en su contra.
Tamer Yapur
Tamer Yapur (San Rafael de Mendoza, 1923) es un ex militar argentino.
Teniendo el grado de coronel, fue designado interventor militar con el título de gobernador en la provincia de Mendoza por el Proceso de Reorganización Nacional, el día después al golpe de estado del 24 de marzo de 1976. Fue reemplazado al mes siguiente.
El 24 de mayo de 2006 le fue dictado arresto domiciliario, debido a su avanzada edad, por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante su breve gobierno de facto.
Fuente http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Militares_del_Proceso_de_Reorganizaci%C3%B3n_Nacional
1ra Parte : http://www.taringa.net/posts/info/2107785/Militares-del-Proceso-de-Reorganización-Nacional-1ra-Parte.html
2da Parte :
3ra Parte :
4ta Parte :http://www.taringa.net/posts/info/2195820/Militares-del-Proceso-de-Reorganización-Nacional-4ta-Parte.html