(Es como una pequeña muestra de lo que hice en mis vacaciones de verano cuando era chiquito y me embreté por primera vez con una purreta)
No le puse nombre
Lejos de las certezas
me encontré con recuerdos
que transitaron días largos
a la sombra de unos besos.
Nunca me fije que pasaba
por al lado de mis huesos
siempre mirando pa´delante
en la senda de los necios.
Ni pensar mejor escondite
que la copa de mi sauce viejo
que con el pasar de los soles
se acostaba más maltrecho.
No había sonido más armónico
que el trémolo de gotas
sobre chapas de nuestro techo.
Que no nos pueda la nostalgia
que dice "que tiempos aquellos"
también los días que vendrán
serán mirados a lo lejos.
Como en toda historia
no puede faltar un fuerte amor
que doblegue la memoria.
Entre tardes, patios, juegos
perros, gatos y muñecos
jugamos a la escondida
sin que nos encuentre el tiempo.
Primer beso se acercaba
más rápido que el invierno
tardes, noches, días enteros
entre abrazos y areneros
La placita de la esquina
fue nuestro teatro descubierto
el lugar de los encuentros
y la testigo de los besos.
El verano terminó
y ya nos amenazaba el invierno
el otoño fue el rato
donde acabó el comienzo.
Pero nunca dejé de pensar
en aquellas vacaciones
de amores y sueños.
me encontré con recuerdos
que transitaron días largos
a la sombra de unos besos.
Nunca me fije que pasaba
por al lado de mis huesos
siempre mirando pa´delante
en la senda de los necios.
Ni pensar mejor escondite
que la copa de mi sauce viejo
que con el pasar de los soles
se acostaba más maltrecho.
No había sonido más armónico
que el trémolo de gotas
sobre chapas de nuestro techo.
Que no nos pueda la nostalgia
que dice "que tiempos aquellos"
también los días que vendrán
serán mirados a lo lejos.
Como en toda historia
no puede faltar un fuerte amor
que doblegue la memoria.
Entre tardes, patios, juegos
perros, gatos y muñecos
jugamos a la escondida
sin que nos encuentre el tiempo.
Primer beso se acercaba
más rápido que el invierno
tardes, noches, días enteros
entre abrazos y areneros
La placita de la esquina
fue nuestro teatro descubierto
el lugar de los encuentros
y la testigo de los besos.
El verano terminó
y ya nos amenazaba el invierno
el otoño fue el rato
donde acabó el comienzo.
Pero nunca dejé de pensar
en aquellas vacaciones
de amores y sueños.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO