La estafa sufrida por miles de ciudadanos argentinos y que se descubrió la semana pasada, pone sobre el tapete un triste hecho: La avaricia hace que mucha gente "pase por alto" las señales de alarma que el sentido común hace sonar cada vez que se está frente a una estafa: Aquí van algunas de los mas frecuentes (y vigentes) "cuentos del tío" asociados a las nuevas tecnologías.
Ofertas de trabajo para el hogar con sueldos muy altos:
Con propuestas salariales muy provechosas, los potenciales “trabajadores” tienen que entregar dinero para materiales de trabajo y demás, y una vez que pagaron, no saben nada más de sus supuestos empleadores.
Loterías telefónicas o vía E-mail
Sin que nadie lo solicite, la víctima recibe un llamado en el que se le informa que ha sido incluido en un sorteo de una lotería existente. Luego, se le envía otra comunicación avisando que ganó, y que para hacerse con el premio deben pagar ciertos impuestos y tasas. La historia se repite; el premio es inexistente.
Regalos falsos
A partir de la compra de un aparato pequeño, algunos sitios web ofrecen regalos suntuosos. Quienes realizan la compra son anotados en una “lista de espera”. Pero claro, la mayoría de aquellos que se suman a la lista nunca recibirán nada.
Telefonía de tarifa Premium
Una carta indica que uno ha ganado un premio (un viaje, por ejemplo) y que para reclamarlo debe llamar a un número con tarifa Premium. Sucede que la llamada a este número tiene un costo elevado, el mensaje automático es largo, y el premio es falso.
Inversiones irreales
Por teléfono, se ofrecen inversiones en acciones, vinos o piedras preciosas. Las acciones no cotizan en ningún mercado y son mucho más baratas de lo que uno las pagó. Y las piedras están guardadas en cajas fuertes en celosos bancos Suizos, por lo que la inversión no puede verse.
Como siempre , la base fundamental para conseguir que los ciudadanos "caigan" en estas estafas es basarse en la avaricia, ofreciendo algo muy atractivo para interesarles.
¿Quién se puede creer que uno acaba de ganar millones de euros en una lotería desconocida, sin haber comprado el billete y que esos millones son míos si sólo envío una cantidad pequeña para cubrir los gastos de administración?
¡Son más de los que uno piensa!
Estafas: ¿Cómo son los nuevos cuentos del tío?
Se realizan mediante el uso de la Red, con mensajes de texto a los celulares, a través de organizaciones o de manera individual. Entre otras actividades, se fraguan escrituras o ponen en circulación billetes “truchos”. Recomendaciones que hay que tener en cuenta para no caer en una trampa.
Cuando se hacen conocidos dejan de ser efectivos, pero esto no quiere decir que desaparezcan. Los cuentos del tío se reciclan, mutan, se acomodan a las necesidades de las futuras víctimas, cambian y no dejan de existir.
Los estafadores se esconden detrás de la buena presencia y de oficinas que luego se esfuman sin dejar rastros. Una buena historia con un lado ventajoso para el cliente a atrapar, paciencia y poder de oratoria son suficientes para que la trampa esté lista.
Hay cuentos que llegan vía e-mail:
los estafadores envían correos masivos como si fueran de un banco y le preguntan al cliente si quieren cambiar su contraseña o actualizar sus datos. Así obtienen la clave y vacían la cuenta. “En algunos casos investigan a los clientes. En otros, actúan al voleo porque saben que alguien va a caer en la trampa”, sostiene Ezequiel Sallis, especialista en seguridad informática de la consultora I Sec.
Otra forma es enviar un mensaje de texto dando un número 0800 y pidiendo que llamen. Graban el mensaje original del banco y una opción pide el número clave.
Hay otros que requieren otro tipo de organización.
Una mujer encontró, para su sorpresa, que su terreno estaba publicado para la venta en una inmobiliaria. Se descubrió que una banda buscaba terrenos baldíos y casas vacías y conseguía copias de las escrituras. Con un documento falso y con la complicidad de un escribano, fraguaban una venta a un integrante de la banda.Después publicaban en una inmobiliaria la propiedad y esperaban que apareciera un comprador, que sólo compraría una escritura fraguada.
Otra organización
decía vender maquinaría agrícola y camionetas doble tracción a muy buen precio antes de que fueran rematadas por la Aduana. Publicaban avisos en Internet, tenían línea telefónica y una secretaria. Establecían contactos con dueños de campos. Cuando la víctima llegaba a Buenos Aires, para ganar su confianza, le ponían un custodio para que se sintiera protegido. La compra, afirmaban, había que hacerla en efectivo. Los estafadores les decían que tenían que ingresar al Congreso con el dinero a terminar unos papeles para “destrabar” la maquinaria. El comprador esperaba en el bar junto al custodio, quien al rato iba a comprar cigarrillos. Nadie aparecía nunca más.
También hubo casos de oficinas instaladas para búsquedas laborales.
Los interesados en conseguir trabajo debían pagar 30 pesos para “gastos administrativos”. Llamaban una y otra vez esperando tener la suerte que nunca llegaba. Hasta que un día ya nadie respondía. La oficina estaba vacía.
A la hora de alquilar
hay que estar muy atento. Una modalidad de estafa frecuente es que una persona con documento falso alquile un inmueble, pero en vez de habitarlo tome varias señas para subalquilarlo. Se hace humo con el dinero de muchos y no hay nadie a quien reclamar.
Hay estafas que requieren menos logística.
Amparándose en la poca luz de la noche y en el cansancio de la víctima, hay taxistas que cuando reciben un billete de 10 pesos, disimuladamente lo cambian, y le dicen al pasajero que es “trucho”. Por no discutir el usuario se queda con un billete falso y vuelve a pagar.
“Lo importante es que la gente haga la denuncia cuando es engañada”, recomienda el jefe de la División Defraudaciones y Estafas de la Policía Federal, comisario Fernando Fernández. Estos estafadores no suelen ser violentos, visten bien, no son de escasos recursos ni de bajo nivel cultural. Muchas bandas fueron desbaratadas, pero siempre hay una nueva historia para contar.
El sueño del 0 km.
En Club San Jorge, grandes carteles prometen llevarse un Fíat Uno por solo 32 pesos mensuales. Afirman, además, que apenas se le adjudique el auto mediante un sorteo, usted puede dejar de pagar las cuotas. Todo ello es cierto, como también es cierto que las posibilidades de ganar el auto son de una en mil, que no aumentan las chances a medida que se uno se capitaliza, y que en caso de no salir sorteado, se debe esperar hasta cubrir todo el costo del auto para poseerlo, es decir, pagar religiosamente la cuota durante mas de 20 años. En caso de arrepentirse, el dinero puede ser reintegrado con descuentos de hasta el 60 %, siempre y cuando sea después de la cuota 18, ya que antes no hay devolución.
Así, quien firme estos contratos queda atrapado en un perverso sistema que lo obliga a seguir pagando con el único beneficio de no perder lo aportado, comprometiendo cada vez más capital sin percibir interés alguno. Este rubro se ubica tercero en el ranking de reclamos, con casos presentados.
Compre Ya
Diariamente son anunciados por televisión artículos que prometen facilitar la vida a costos bajísimos. Muchas veces, luego de adquirirlos, el consumidor se da cuenta que complican mas de lo que facilitan, y que, sumadas las cuotas de la tarjeta, el costo no es tan bajo. Según la publicidad, si uno no esta satisfecho dentro de los 5 días se le reintegra el dinero, pero no avisan que se le descuentan los costos de envío, que pueden llegar a ser de hasta $ 100. De esta forma, la prueba no resulta gratuita, ya que a partir de adquirir el producto, el comprador acepta, sin saberlo, un futuro descuento sobre la devolución.
Intentos de Defensa.
Desde la Secretaria de Defensa al Consumidor, el abogado Ricardo Pal afirma que las posibilidades de reclamo no son muchas, ya que generalmente las empresas hacen firmar extensos contratos con los que se cubren de cualquier riesgo, pero que de cualquier manera las vías no están totalmente cerradas gracias a lo que denomina “tecnicismos jurídicos”.
“Lo que yo llamo tecnicismo jurídico es tratar de apelar a esas partes del contrato poco claras desde las que uno se puede agarrar para inhabilitar toda la operación”. Entre esos casos cita, principalmente, dos puntos “Esta el articulo 4, que por lo ambiguo nos resulta muy útil para revocar los contratos, ya que afirma que el contrato debe poseer información clara y veraz, lo que nos da margen para objetar algunos puntos y desde el 7 de julio del año pasado también tenemos el 906 que prohíbe la utilización de letra ilegible o menor a 1,8 milímetros”. Si bien no poseen estadísticas que den cuanta de los casos que se solucionaron, afirma que algunas veces llegaron a un buen acuerdo, con el que lograron que una parte del dinero de la operación fuese devuelto.
Sin embargo los tramites son largos y exigen un amplio compromiso por parte del denunciante “Un reclamo puede durar mas de un año, y quien lo lleve adelante deberá comprometerse a realizar todos los tramites pertinentes para lograr algún resultado, por lo que recomiendo no llegar a estas instancias, y abrir bien los ojos antes de firmar un contrato, asesorándose convenientemente si el conocimiento de uno no alcanza” sentencia Pal.
NUEVOS DECRETOS PARA FRENAR EL ABUSO
Junto a las nuevas modalidades de consumo surgidas a lo largo de esta década, la Secretaria de Defensa del Consumidor debió crear nuevos decretos para ponerle frenos a practicas abusivas y deslealtades comerciales.
Así se creo el decreto 561/98 para combatir la práctica de “convocatorias engañosas”, donde el consumidor es convocado con algún pretexto como recibir un premio o participar un sorteo, sin comunicársele que el verdadero motivo de la convocatoria es la venta de un producto o servicio. Una vez que el futuro cliente concurre a estas invitaciones, es presionado mediante agresivas técnicas de marketing para formalizar la operación. El nuevo decreto obliga al proveedor a especificar en letras grandes y negritas la posibilidad del consumidor de arrepentirse de la contratación durante el lapso de cinco días, sin cargo alguno.
También se ha reformulado el artículo 9º de la ley 22.802 de Lealtad Comercial, que prohíbe la existencia de publicidades engañosas que mediante inexactitudes, imprecisiones u ocultamientos pueda inducir al engaño o confusión del potencial consumidor respecto a la característica del producto. Si el damnificado demuestra que el objeto o servicio no cumple con lo que prometía la publicidad, puede reclamar ante los tribunales de consumo la devolución integra del dinero.
Ante cualquier duda, la Secretaria de Defensa del Consumidor atiende de 9:30 a 17:00 hs. en Julio A. Roca 651, y su teléfono gratuito es el 0800-666-1518