El hecho ocurrió en la vivienda situada en Jufré 221, casi esquina Julián Alvarez, donde ingresaron los delincuentes que torturaron y asesinaron a golpes a Rosa Converso y le robaron 4.000 euros que ahorraba de una pensión de Italia y objetos de valor.
Fuentes policiales dijeron que el homicidio fue descubierto esta mañana por el hijo de la anciana, llamado Juan, quien llegaba al lugar junto a un plomero para realizar reparaciones de su comercio antes de abrir al público.
La casa donde vivía la mujer está ubicada al lado del restaurante "La Mamma Rosa" y lindero a otro local en el que funciona una carnicería y verdulería que pertenece a otro de sus hijos, de nombre Víctor.
Los investigadores creen que los delincuentes escalaron por rejas del local, pasaron a un árbol y luego, desde la marquesina de la carnicería, accedieron a una terraza desde la cual saltaron a los fondos de la vivienda y, desde allí, entraron a la casa.
Una vez dentro, los ladrones sorprendieron a la mujer, con problemas motrices por lo que se movilizaba con la ayuda de un andador, mientras descansaba en su cama y la amenazaron de muerte.
La principal sospecha de los pesquisas es que los asaltantes suponían que la mujer guardaba el dinero de la recaudación del restaurante de la noche anterior, y que por eso la golpearon fuertemente para que dijera dónde tenía escondida la plata.
En el marco de esta línea investigativa, los pesquisas no descartan que haya en el hecho algún "entregador", que pudo haber aportado información a los asaltantes.
"Se llevaron el dinero y objetos de valor. La casa quedó totalmente revuelta", dijo a Télam un pesquisa que trabaja en la investigación del crimen.
La mujer fue hallada en la habitación de su casa, tirada junto a la cama, vestida con un camisón y con golpes en el rostro y en el cuerpo, dijeron las fuentes policiales.
Personal de la policía Científica trabajó durante varias horas en la casa de la anciana y en el frente de los mencionados negocios en busca de huellas dactilares y rastros de los asaltantes.
El hecho es investigado por personal de la División Homicidios de la Policía Federal y por la comisaría 25, con jurisdicción en el lugar del hecho.
La Mamma Rosa, nombre puesto en honor a la víctima, es una de las más tradicionales y concurridas cantinas porteñas, situada en esa zona que une los barrios de Villa Crespo, Palermo y Almagro.
Esta tarde, vecinos, clientes y proveedores concurrieron al frente del restaurante para manifestar ante la prensa el estupor que causó el asesinato y para reclamar más presencia policial en el barrio.