Por primera vez, un detenido por manejar alcoholizado Un artista plástico de 33 años que dio positivo dos veces en los controles de alcoholemia porteños tuvo que pasar diez horas encerrado en una cárcel: es el primer caso de arresto por ese motivo que se registra en la Ciudad de Buenos Aires. El fallo, además, revive la polémica sobre la pena que deben recibir los conductores que manejan alcoholizados. Los jueces y fiscales, en su mayoría, vienen aplicando para estos casos la probation, que consiste en hacer tareas comunitarias o de educación, y que impide llegar a la situación de un juicio. Pero puede provocar la retención del registro de conducir durante varios días o meses. Desde el Gobierno porteño, dicen que eso evita que se le quiten puntos a los automovilistas, tal como prevé el sistema de scoring. "El hombre tenía una condena en suspenso por el primer control positivo. Se presentó en la audiencia, se mostró arrepentido y pidió una probation, pero no se le pudo dar por la existencia de ese antecedente. Entonces, se acordó con la defensa a cargo de un familiar un juicio abreviado, que se resuelve en una audiencia sin conocer las pruebas", explicó ayer a Clarín la fiscal Daniela Dupuy. "Reconozco lisa y llanamente el hecho que se me imputa", dijo el artista plástico que vive en la avenida Alvear al 1500, Recoleta, y que fue defendido por su padre abogado. Luego, el juez Santiago Otamendi decidió homologar el acuerdo y unificar las penas. Aunque la ley, en su artículo 111, prevé hasta diez días de arresto, sólo le aplicó un día y una multa de $ 300. "Es baja la pena, incluso le podría haber aplicado una inhabilitación para conducir de hasta dos años", explicó otro juez del mismo fuero. El hombre había dado positivo en un control realizado a las 3.55 en julio del año pasado en Callao y Las Heras cuando iba en un flamante Chevrolet Astra. El alcoholímetro marcó 1,62 miligramo de alcohol en sangre, más del triple de lo permitido. Lo condenaron a un día de prisión en suspenso. En noviembre reincidió y por eso, el jueves tuvo que pasar diez horas, entre las 8 y las 18, en la nueva cárcel de contraventores del barrio de Villa Crespo, debajo de la cancha de Atlanta, en Humboldt al 300. En los casos positivos del alcoholemia, generalmente, los fiscales suelen aplicar la probation. Tal como está redactado actualmente el Código Contravencional, cuando se trata de personas reincidentes, no existe esa opción: el caso va a juicio, oral o abreviado. Luego, el juez tiene la obligación de informar al Registro de Infractores para que ejecute la quita de puntos. "No es lo mismo con la probation, no hay obligación y la mayoría de los fiscales no informan", reconoció ayer una fuente judicial. Ese criterio, que se repite en muchos jueces y fiscales, generó una polémica con el Gobierno porteño. Clarín reveló hace dos semanas que por eso no les sacan puntos a los que manejan alcoholizados. Los fiscales argumentan que finalmente la probation puede ser más grave que la quita de puntos porque implica la retención del registro -hay casos de hasta cuatro meses-, la realización de tareas comunitarias o de un curso de seguridad vial. Pero sostienen que no están obligados a informar cada caso al Gobierno porteño. Por eso, algunos lo cumplen y otro no. Algo similar se da con los jueces: no todos comunican los casos al Poder Ejecutivo. "No se debe informar la probation, porque si no se desvirtúa el juicio a prueba. En la probation, el imputado no reconoce su culpabilidad", destacó el juez Ricardo Baldomar. Desde el Ministerio de Justicia porteño reconocen que "no hay un criterio resuelto", pero aclaran que se están llevando a cabo reuniones para alcanzar un acuerdo. La semana próxima, de hecho, habría una reunión con el fiscal general Germán Garavano y con jueces para avanzar en ese sentido. Por el caso del joven que terminó preso, el juez Otamendi le confirmó a Clarín que va a informar al Ejecutivo para que analice la quita de puntos. Es porque considera como uno los dos hechos -las causas fueron unificadas- y en función de la fecha de la sentencia. Pero en la realidad, los dos controles se hicieron cuando todavía no regía el sistema de scoring, que descuenta 10 puntos por cada control de alcoholemia positivo. Y si se pierden los 20 puntos por primera vez al conductor le sacan la licencia por 60 días, pero lo perdonan si hace un curso de educación vial. La segunda vez no hay opción y se queda sin carnet por 180 días. El Código tampoco determina con claridad las circunstancias en las cuales se puede aplicar la probation para los casos que no son reincidentes. "Queda a criterio de cada uno, pero lo más común es que si demuestra un peligro inminente para terceros y si el alcohol que se detectó es mucho, no se aplica", explicó la fiscal Dupuy.
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