Japón es por mucho el segundo mayor exportador de dibujos animados después de USA. Consideremos el auge que tiene la animación japonesa: el Manga y el Ánime. Hay diversos factores que son sempiternamente presentes en la animación japonesa:
Violencia: es casi imposible encontrar un Manga donde no haya cruel violencia, enfrentamientos salvajes, sangre y golpes incomparablemente bélicos. La beliciosidad del japonés es bien sabida A pesar de no tener guerras en cinco décadas, la violencia en Japón y los más sádicos deportes de la cultura nipona son ampliamente reconocidos.
Lujuria: toda caricatura japonesa, por más infantil que sea, tendrá a voluptuosas mujeres entre sus personajes centrales. Habrá todo un comercio sexual, a veces semipedófilo con las mujeres. Caricaturas como Sailoor Moon, Bola de Dragon Z, Gigi, Caballeros del Zodiaco, Pokemon, Ranma etc, lo muestran. ¿Se imaginan lo que es ser mujer en Japón ante una deshumanización tan fragante del género femenino y una glorificación de la agresión sexual?
Homosexualismo: siempre habrá algún personaje ambiguo sexualmente. Personajes femeninos lésbicos y personajes masculinos afeminados. Los Caballeros del Zodiaco y Salioor Moon son buenos ejemplos de la obseción lesbófila y ambisexual del Manga. Todos saben que los japoneses tienen un alto índice de homosexualismo y bisexualismo en su cultura desde tiempos remotos. Y son los principales exportadores de la lesbofilia y la ambisexualidad con sus dibujos animados también.
Exportación de la cultura japonesa: los Manga siempre tienen alusiones a símbolos shintoístas. Siempre hay simbolismo shintobudistas en el manga, siempre hay alusión a dioses shintoístas. Y siempre hay un profundo contenido esotérico y ocultista en el Manga. Como si exportar la sexualidad liberalista, la belicidad y las tradiciones japonesas no bastaran.
Un género del Manga es el Hentai, es Manga pornográfico, los japoneses inventaron el concepto de dibujos animados pornográficos, el extremo de la degeneración. El Hentai muestra a las mujeres como voluptuosas máquinas de placer sexual, cuyo único fin es ser penetradas o tener prácticas lesbianas. Cuya única razón de ser es brindar placer como autómatas sexuales. Cuya única expresión y opinión debe ser el gemido orgásmico coital. Etc. Parte de las frustraciones niponesas, porque las mujeres representadas son rubias de cuerpos esculturales, lo opuesto a las japonesas, son extrapoladas aquí. Y los Hentai se caracterizan por las brutales violaciones que glorifican. Mujeres en algunos casos niñas, violadas brutalmente por decenas de hombres, monstruos, demonios o extraterrestres con miles de tentáculos. Toda la degeneración sexual que puede tener una mente enferma. La quinta esencia de la psicopatía sexual. El mayor sadismo cumpliendo las fantasías masturbatorias de todo sexópata moderno.
Otro peligro lo representan los medios. Los japoneses parecen estar deseando adoctrinar a los occidentales para que amen su cultura. Para que se acostumbren al dominio japonés cuando llegue la Nipocracia. Algo muy judío, por cierto. De allí que los esfuerzos judeocéntricos y nipocéntricos se compaginen y alíen tan bien. Y que los medios occidentales, dominados por los sionistas, apoyen ampliamente al Manga, al igual que siempre han hecho con la Pornografia. Así pués, el alto índice de violencia sobretodo sadosexual, contra la mujer, se la debemos al Manga que la tan hermosa cultura japonesa nos exportó. Con amplia ayuda de los medios sionistas de comunicazión.