Así se activa la memoria intermedia:
Abra el “Administrador de dispositivos”. Para ello, mientras mantiene pulsada la tecla de “WINDOWS”, pulse la tecla “R”. En el cuadro de diálogo “Ejecutar” que le aparece, introduzca el comando “devmgmt.msc” y confirme la entrada con “Aceptar”.
Ahora, haga doble clic en primer lugar sobre “Unidades de disco”, y a continuación sobre el disco duro de su ordenador. (Nota: entre las unidades de disco también se muestran, p. ej., los discos duros USB o los lectores de tarjetas)
En la siguiente ventana, haga clic en la pestaña “Directivas” y en “Optimizar para rendimiento”. Marque la casilla “Habilitar caché de escritura en el disco” y, si está disponible, marque también “Habilitar rendimiento avanzado” (sólo en Windows Vista™). Para terminar, haga clic en “Aceptar” y reinicie el sistema.
Enhorabuena!
A partir de ahora, el acceso al disco duro de su ordenador será sensiblemente más rápido. En nuestros ensayos, por ejemplo, este consejo permitió acelerar la copia de un archivo de 2 GB en nada menos que un 25%.
No obstante, existe un pequeño riesgo: dado que la memoria intermedia es una memoria virtual, en el improbable caso de que se produzca un corte en el suministro eléctrico, sus datos no estarán guardados.
En los ordenadores portátiles no existe ese problema: al fin y al cabo, la batería compensa los cortes repentinos en el suministro eléctrico. Por ello, el consejo de TuneUp es activar la memoria intermedia.
En los ordenadores de escritorio existe un pequeño riesgo. Sin embargo, para que se pierdan los datos deberían confluir dos hechos: que se produzca un corte en el suministro eléctrico, y que los datos aún no se hayan escrito en la memoria intermedia. En ese caso, decida usted mismo qué es más importante para usted: una mayor seguridad en caso de corte en el suministro eléctrico, o un mejor rendimiento continuado de su PC.