A meses del Bicentenario, una etapa del país parece ir dando paso a otra y las artes plásticas no se quedan atrás. Por eso, son varias las muestras que por estos días toman las ideas de futuro, rebelión y política como flecha indicadora y una de ellas es la de la Fundación OSDE, El futuro ya no es lo que era, que exhibe obras donde artistas argentinos imaginaron el futuro de nuestro país.
Compuesta por trabajos creados en los últimos cien años, la exposición se basa en tres ejes: "Utopías", "Progreso" y "Revolución". Por intermedio de ellos se muestra cómo, en distintos momentos existió la creación (y por lo tanto, la posibilidad) de diferentes imaginarios de futuros posibles para la Argentina.
"En estos imaginarios de futuro podemos encontrar algunas claves para pensar nuestro presente", comenta el curador de la exhibición, Rodrigo Alonso. "Es en esos tres momentos (los de las utopías, progreso y revoluciones) en los que el futuro cobra una urgencia casi palpable".
Alonso ubicó dentro de la sección "Progreso" las fotos de Esteban Pastorino, que definen nuestra realidad carnívora, frigorífica y rural a través de fotos del matadero de Carhué, de Azul y del cementerio de Saldungaray. Otros artistas, en la misma área "Progreso", muestran la actualidad de los barrios cerrados.
"Astronauta con terráqueos televisados" es una de las pinturas ubicadas en el núcleo "Utopías" que su autora, Raquel Forner, realizó a principios de los años '70, cuando la llegada del hombre a la luna, el asombro por las primeras computadoras y la masificación en el uso de los electrodomésticos hacían que la fe se pusiera en el espacio exterior y en las nuevas máquinas.
Siguen esa línea las fotos de Jorge Miño, que revelan "mecanismos", máquinas de cortar fiambre y pesar papas, y otros restos de tecnología de mitades del siglo pasado, que mantienen su vigencia por su bajo costo económico. Ellas nos dicen que hay mucho de los años 50 que sigue en pie en el país (¿por moda vintage o porque no queda otra?), lo que también se nota en la apuesta que hace el creador peronista Daniel Santoro, con "Agua y energía", obra que muestra a Evita, y que está ubicada en el área del "Progreso".
"Además de los tres ejes principales, hay también ejes transversales en la muestra", agrega Alonso. Por ejemplo, "el eje arquitectónico", que comprende desde fotos documentales de las viviendas sociales peronistas hasta la obra de Jorge Macchi, que son vistas de monoblocks hechas con avisos funerarios.
Otro puntos fuerte de la exposición son los trabajos de Amancio Williams, como el fotomontaje donde imaginó, en los años '40, una sala en forma de ovni para ubicar en medio de los bosques de Palermo (núcleo de las "Utopías"

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Ordenando los tres ejes de la exhibición están las obras de Daniel Ontiveros, que guían la muestra señalando la "Utopía", el "Progreso" y la "Revolución", con vidrios rotos juntados. Al leerlos, nos vemos en esos trozos de espejo, reflejados dentro de las palabras. Surge, entonces, la pregunta: ¿Dónde ubicarnos hoy en día? ¿Dentro de cuál de ellas? "El futuro ya no es lo que era", nos dice la muestra.