(Reflexión)
Muchas veces en mi vida, desde que se despertó en mi el deseo sexual, he vivido en una constante lucha toda mi vida. Porque mi cuerpo pide sexo, pero mi corazón pide amor.
Que dolor sientes en tu alma cuando necesitas amor y no lo encuentras, hablo de amor de esposa, porque en estos tiempos muchas solo buscan lo material y se olvidan de los sentimientos, los valores, principios morales, principios Cristianos.
Yo en realidad tengo novia para matrimonio, ella tiene las cualidades que busco para que sea mi esposa. He sentido ganas de sexo, pero espero casarme primero con mi novia, pues quiero honrarla ante Dios y ante los hombres.
Es como dice en la Biblia, el Apóstol Pablo, que es una lucha en el cuerpo. Yo amo a mi novia, quiero casarme con ella porque amo su forma de ser, es sincera, amorosa,
cariñosa, me siento en confianza con ella para hablarle todo lo que siento en mi corazón, mis planes,
etc. Pero mi cuerpo no piensa, ni entiende, solo quiere sexo y ya. Por eso muchos hombres que no tienen una entrega totalmente a Dios, siempre caen en fornicación o en adulterio.
cariñosa, me siento en confianza con ella para hablarle todo lo que siento en mi corazón, mis planes,
etc. Pero mi cuerpo no piensa, ni entiende, solo quiere sexo y ya. Por eso muchos hombres que no tienen una entrega totalmente a Dios, siempre caen en fornicación o en adulterio.
Dios me libre de serle infiel a mi esposa, que solo ella me satisfaga sexualmente, sentimentalmente, en mi interior y exterior. Que no sea la extraña la que me seduzca. Mis ojos sean solo para mi esposa, y todo mi cuerpo y mi amor, para mi esposa.
Escrito por: THUNDERCOMBACK