Un nuevo estudio revela que el Santo Sudario de Turín es mucho más antiguo que lo concluido en las pruebas realizadas con carbono 14 en 1988.
La investigación publicada en la revista Thermochimica Acta sugiere que la verdadera edad del manto de lino data entre 1.300 y 3.000 años.
El autor contradice el estudio en 1988 cuando un grupo de científicos determinó que el manto fue un engaño de la época medieval.
Los cristianos creen que el sudario, en el que se define la imagen de un rostro ensangrentado, fue utilizado para envolver a Jesús después de haber sido bajado de la cruz.
Raymond Rogers asegura que a través de su trabajo, basado en pruebas químicas, descubrió que la muestra analizada en 1988 forma parte de un parche de lana con el que se reparó el Santo Sudario durante la época medieval después de haber sido afectado por un incendio.
"La muestra que se utilizó en la investigación del carbono posee una composición química completamente diferente a la que encontramos en el núcleo del Santo Sudario", explicó Rogers, un químico retirado del Laboratorio Nacional de Los Alamos en Nuevo México, Estados Unidos.
Víctima del fuego
La manta de lino ha sido víctima del fuego en varias ocasiones desde que se conoció de su existencia en Francia en 1357, incluyendo el incendio de una iglesia en 1532.
La manta fue descubierta en Francia en 1357.
El Sudario fue recuperado por un grupo de monjas que cubrieron los huecos con parches de lana y reforzaron las partes afectadas con material conocido como la tela de Holanda.
En su investigación, Rogers analizó y comparó muestras de diferentes lugares de la manta concluyendo que ésta es de mayor antigüedad a lo pensado en un principio.
Las pruebas señalan que existe la presencia de un compuesto químico cristalino denominado Vanillin en la muestra utilizada en 1988 y en la tela de Holanda.
"El hecho de que no se ha podido detectar Vanillin entre las fibras de la manta, o los hilos del Mar Muerto u otras antiguas costuras es un indicio de que el Santo Sudario es muy antiguo", escribió Rogers.
Manto de misterio
Las dos caras del Santo Sudario.
Estos descubrimientos añaden más leña al fuego de la controversia que ha rodeado al Santo Sudario desde que fue fotografiado por primera vez hace más de 100 años.
Desde entonces, el manto de lino ha pasado por diversas pruebas, dos de ellas con el carbono 14 (en 1979 y 1988) donde los resultados sugirieron que el sudario era falso.
En 1988, científicos de tres universidades concluyeron que la tela era del siglo XI o XII, por lo que no podía ser el manto de Jesús.
Estos descubrimientos fueron seguidos por las declaraciones del entonces cardenal de Turín, Anastasio Alberto Ballestero, quien admitió que la prenda era falsa.
Pero, desde entonces, han surgido algunas dudas sobre la técnica del carbono 14 practicada en esas dos ocasiones para verificar la autenticidad del Santo Sudario.
En 1997, un arqueólogo suizo que pasó 16 años estudiando el sudario, dijo que nuevas pruebas demostraban su autenticidad "más allá de cualquier duda razonable".
POR HORACIO VELMONT
La cerrazón mental de los escépticos para aceptar las verdades más sencillas es fruto de su desmedido ego por tener razón a toda costa, y entonces o mienten descaradamente o también descaradamente ocultan los hechos que podrían derrumbar sus afirmaciones.
Como lo hemos señalado muchas veces, el escepticismo no es más que el disfraz del ignorante que es incapaz de confrontar el hecho de que no sabe.
En el caso del Santo Sudario, nombre absolutamente impropio porque la prenda con la que fue envuelto el Maestro Jesús era una simple tela y de ningún modo sagrada, aunque merecedora de respeto, los escépticos se han basado en pruebas que más tarde fueron catalogadas de falsas, siendo reprendidos por sus propios colegas quienes las hicieron.
Pero esto los escépticos lo callan, lo que los hace más vituperables aún.
El propio Maestro Jesús nos ratificó que dicho sudario es el auténtico que cubrió su cuerpo exámine, y que todo se debió a la radiactividad que utilizaron los extraterrestres para resucitarlo, con lo que queda aclarado también la verdad de su resurrección.
En la sesión donde el propio Maestro Jesús relató lo sucedido con el sudario, también se presentó Johnakan Ur-el a aclarar varios temas que merecen tenerse presente.
Interlocutor: ¿Quién se va a comunicar ahora?
Maestro Jesús: Estoy de nuevo aquí, con todo mi amor. Estoy de nuevo aquí para transmitir nuevos mensajes.
Interlocutor: ¡Maestro Jesús! ¿Cómo está usted?
Maestro Jesús: Con mucho dolor porque veo que hay muchos falsos profetas, que últimamente tratan de dar mensajes equivocados. ¡Hay tantas malas interpretaciones acerca de lo que es el verdadero demonio!
Interlocutor: ¿A qué se refiere, Maestro?
Maestro Jesús: El verdadero demonio del hombre es el apego. Lo importante en todo esto es ver que así como vosotros estáis aprendiendo, también nosotros en nuestro nivel aprendemos. Aprendemos de vuestros fracasos, aprendemos de vuestros errores.
Me diréis: "¿Cómo, Maestro, en vuestro nivel de Logos, tan elevado, sigues aprendiendo?".
Sí, es la respuesta. Hasta el Cristo, el Logos Dimensional, que incluso abarca diversas Galaxias, aprende de todos los seres vivos.
Ni siquiera los seres más elevados dejan de aprender de las clases más pequeñas, que serían vuestros insectos.
El aprendizaje último es que cuando yo estaba encarnado, el principal enemigo de la raza era la tentación. Hoy, yo, puedo decir con toda certeza que la tentación ha pasado a segundo nivel. El enemigo más grande de la raza es el ego. El ego es prácticamente el demonio personificado...
¿Qué significa esto? Así como hay una serie de demonios trabajando para mi Padre, para que vosotros podáis evolucionar —¡y nosotros podamos evolucionar también!— esos demonios se aprovechan de vuestras imperfecciones y alimentan vuestro ego.
Al alimentar vuestro ego, toma empatía con ese demonio que lo está alimentando, entonces hace que cada una de las personas se cuestionen, se cuestionen todo. Se cuestionen por qué viven, se cuestionen por qué trabajan, por qué tienen determinado padecimiento, por qué tienen determinada familia. Todos los "por qué" vienen por el ego.
Y el ego pregunta todo eso porque hay un demonio atrás que hace que lo pregunte.
Es justamente el demonio, y eso lo deseo aclarar, sirviéndolos a ustedes. El demonio les sirve. El demonio los ayuda.
Interlocutor: ¿Pero el demonio es consciente de que en realidad nos está ayudando?
Maestro Jesús: No, obviamente eso no lo sabe. El demonio lo que busca es destruirlos, no fortalecerlos.
Interlocutor: ¿Pero cuando hablamos de "demonios" estamos hablando de una entidad determinada?
Maestro Jesús: ¡Estamos hablando de una entidad determinada!
Interlocutor: ¿Para nada simbólica?
Maestro Jesús: No, para nada simbólica. En este momento sigue habiendo, de los 72 originales, 7 elohim trabajando. Y hay muchos demonios trabajando también. Así como los elohim crean nuevos espíritus angélicos, nuevos espíritus en evolución, de la misma manera, los demonios están tratando de tentar...
Pero vuelvo a insistir, la tentación pasa a segundo plano en este momento.
Interlocutor: ¿Pero estamos hablando de demonios buenos o demonios malos que hacen evolucionar?
Maestro Jesús: No existen demonios buenos. Todos los demonios son ángeles del error.
Interlocutor: ¿Vendría a ser como un demonio dentro nuestro?
Maestro Jesús: El Padre da libre albedrío... Entonces, "dentro nuestro" es una expresión que hay que tomar "con pinzas", para decirlo en una frase muy humana. Nadie tiene potestad para manejarlos o dominarlos a ustedes, ni siquiera los espíritus del Error, ni siquiera los demonios, pero pueden atacar vuestro ego.
El ego es como si fuera una llave maestra para ellos y por allí entran.
Interlocutor: ¿Pero cuál es la finalidad concreta, desde el punto de vista de ellos, que tienen estos demonios o espíritus del error?
Maestro Jesús: ¡Destruirlos!
Interlocutor: ¿Pero hallan placer en esta finalidad?
Maestro Jesús: ¡Totalmente!
Interlocutor: ¿Pero estamos hablando de seres del segundo o tercer nivel, es decir, de los llamados "espíritus del error"?
Maestro Jesús: No, no, los "demonios" son ángeles que perdieron su identidad.
Interlocutor: ¿Es real, entonces, esa lucha que se dice que hubo de los espíritus que se rebelaron contra el Padre, Luzbel y otros?
Maestro Jesús: ¡Luzbel es un ángel de Luz! Es uno de los ángeles más puros del universo y el Padre lo mandó en misión al planeta Tierra para tentar. Entonces, mediante la tentación y el sufrimiento, de esta forma el espíritu evolucionaría.
Luzbel trajo muchísimos colaboradores, colaboradores que por la misericordia divina perdieron la memoria, y entonces se transformaron en demonios.
Así como me han tentado a mí en el desierto... ¿Ustedes cuál suponen que fue mi tentación?
Interlocutor: Supongo que la del ego... Creo que usted mismo en otra oportunidad lo dijo, Maestro.
Maestro Jesús: Exacto. Entonces, lo que se vence aquí es la tentación del ego, porque el ego es nuestra debilidad, el ego es el que nos hace discutir. ¿Por qué no pedimos perdón? Porque nuestro ego no nos permite. ¿Por qué no agachamos la cabeza? Porque nuestro ego no lo permite. ¿Por qué nos ofendemos? Porque nuestro ego es el que se ofende.
Interlocutor: ¿Y cómo se hace para vencerlo?
Maestro Jesús: Con la otra parte, con la parte más hermosa, que es la parte del Padre. Nosotros tenemos la partícula divina, que es el espíritu.
El espíritu es el que vino para servir, el que vino para dar, es el que vino, mediante el amor, para vencer todo el odio acumulado.
Yo di este mensaje y no fue una sola vez. Lo di una vez en vida, pero en mensajes telepáticos lo di infinidad de veces. Pero cada día estoy siendo menos entendido.
Interlocutor: ¿Cómo terminarán su ciclo estos demonios? ¿Acaso en la Octava Esfera?
Maestro Jesús: No, porque aunque en estos momentos lo ignoran, están trabajando para el Padre. Cuando dentro de un futuro eónico todos los espíritus en evolución alcancemos la comunión con el Padre, automáticamente —lo expreso con vuestras palabras para ser entendido— esos demonios van a recuperar su memoria y van a ser nuevamente ángeles.
Interlocutor: Esta explicación, Maestro, ha quedado para mí perfectamente clara.
Maestro Jesús: Una de las mayores alegrías de Luzbel —que al servir al Padre, como "Príncipe de los Demonios", su nombre se transformó en "Lucifer"—, fue cuando yo vencí la tentación de él. Luzbel-Lucifer estaba temeroso de que yo cediera. Pero él no podía decir nada porque estaba sirviendo al Padre.
¡Qué amor hay que tener por el Padre para tentar a sus hijos, como dice el ser humano: "sin chistar", "sin protestar"!
Interlocutor: Maestro, ¿la tentación, concretamente, cuál fue?
Maestro Jesús: El ego, naturalmente.
Interlocutor: Sí, pero usted obviamente tenía poder, tremendo poder... ¿lo impulsaron a usar ese poder?
Maestro Jesús: Muchísimas veces.
Interlocutor: ¿Y si usted hubiera utilizado ese poder, qué hubiera podido hacer? ¿Acaso destruir?
Maestro Jesús: Ese poder lo he usado muchas veces. El escrito donde se habla que se calma la tempestad es real; la levitación sobre las aguas, fue también real...
Interlocutor: Maestro, ¿podríamos también hablar un poco sobre la resurrección, que usted quedó la vez pasada en explicar?
Maestro Jesús: Sí, puede ser...
Interlocutor: La pregunta clave es si usted fue bajado muerto de la cruz —obviamente de acuerdo a los cánones terrestres— o desmayado.
Maestro Jesús: Verdaderamente estaba muerto.
Interlocutor: ¿Con el "cordón de plata" cortado?
Maestro Jesús: Estaba muerto, pero aún no tenía el cordón plateado cortado [nota]. En ese momento decido descender a la Octava Esfera, porque quería absorber el sufrimiento de mis hermanos en pena... Fue como miles y miles de alfileres que se clavaran en mi hipotético cuerpo físico.
Interlocutor: ¿Fue una decisión totalmente suya?
Maestro Jesús: Así es, porque quería vivir esa experiencia, era necesario que la viviera... El sufrimiento de la cruz es insignificante comparado con el sufrimiento de la Octava Esfera.
Esto es lo que mis seguidores actuales, en una religión tan estrecha, no lo entienden.
Hablan del Calvario, que fue una insignificancia comparándolo con el sufrimiento de miles de espíritus en ese lugar de dolor.
Interlocutor: ¿Está hablando literalmente o simbólicamente al decir que en esa Octava Esfera el sufrimiento es mayor que el de una crucifixión?
Maestro Jesús: Estoy hablando literalmente... Es mucho mayor porque se percibe, a la vez, el sufrimiento de miles de seres que se encuentran en ese nivel.
Interlocutor: ¿O sea que el espíritu que está en la Octava Esfera también sabe el sufrimiento que causó a otros?
Maestro Jesús: No solamente sabe, sino también siente el sufrimiento que causó a otros, y sube de nivel cuando en lugar de sufrir por todo lo que está sintiendo como pinchazos —hablo de "pinchazos" en vuestro lenguaje para ilustrar mejor lo que quiero decir—, esos pinchazos dejan de dolerle porque las lágrimas —"lágrimas" hablando metafóricamente— derramadas por el sufrimiento causado a sus semejantes son más fuertes que los pinchazos. ¿Se entiende lo que quiero significar?
Interlocutor: Totalmente, Maestro. La explicación es clarísima.
Maestro Jesús: Y en ese momento, automáticamente sube de nivel. Cuando yo subo de nivel, estoy otra vez en el plano físico 1, mi cerebro no está totalmente muerto, y en ese momento me resucitan mediante una especie de radioactividad que sería muy difícil de explicar para vuestro entendimiento.
Interlocutor: ¿La resurrección fue por manos terrestres o extraterrestres?
Maestro Jesús: Extraterrestres... Me levantan de nivel porque tengo que cumplir otra misión en otro mundo, que será relatado más adelante.
Esa radiactividad queda en esa tela que me envolvió, con lo que doy por cierto que el denominado por ustedes "Santo Sudario", es real.
Interlocutor: ¿Fue algo, de alguna manera, premeditado esa impregnación o un hecho fortuito?
Maestro Jesús: No, no fue algo premeditado, simplemente la radioactividad quedó impregnada fortuitamente.
Me voy a retirar para dar paso a otra entidad. Les doy mis bendiciones. Sepan que estoy siempre con ustedes.
Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias... ¿Quién se va a presentar ahora?
Johnakan Ur-el: Me encuentro como flotando, el lugar está como cargado... Soy Johnakan Ur-el. Quiero transmitir lo siguiente: había una civilización que prácticamente estaba falta de fe, agnóstica, no tenían ningún líder espiritual, en un mundo vacío de fe, de ideas, de filosofía.
Se pidió permiso al Gran Logos de aquel entonces —estoy hablando de la época en que mi Maestro fue llevado a la cruz— para resucitarlo. Ese permiso fue dado y se lo resucitó.
No había tiempo de prepararlo, porque ese planeta ya entraba en agonía y se lo llevó a ese mundo a que transmitiese mensajes. Estuvo un lapso, de lo que ustedes llamarían meses, transmitiendo mensajes espirituales en ese mundo.
Se trataba de un orbe no compatible, quizás, con la sustancia de la que estaba hecho mi Maestro. Recordemos que el cuerpo del Maestro, como el de todos nosotros cuando estamos encarnados, era básicamente de carbono... Fue a un mundo donde la base era de silicio y era un mundo impregnado de radiactividad.
Entonces, el Maestro sabía que tenía poca vida útil. Los habitantes de ese mundo también lo sabían...
Interlocutor: ¿Se trasladó a ese mundo, entonces, con su propio cuerpo físico?
Johnakan Ur-el: Así es, con el propio, a propósito para demostrarles a los habitantes de ese mundo que él no le temía a la muerte física. Porque él podía haber argumentado: "Ya que fui resucitado, puedo seguir en la Tierra".
A mi Maestro le dieron a optar, si tomaba esa misión o no, porque al tomar esa misión, en un mundo tan incompatible con su cuerpo físico, sabía que tenía una vida útil de 6 a 8 meses terrestres nada más.
Interlocutor: ¿Pero el Maestro Jesús se presentó ante sus discípulos en cuerpo físico
Johnakan Ur-el: Sí, se presentó en cuerpo físico, pero sólo una vez —hay muchos errores al respecto—, momentos antes de viajar a ese mundo agonizante. Se presentó y estuvo comiendo con nosotros. Yo, encarnado como Juan Zebedeo en esa época, fui el primero en verlo.
Interlocutor: ¿Pero en cuerpo astral se presentó muchas veces?
Johnakan Ur-el: Así es, y por eso el Maestro no permitía que lo tocaran. Pero esto no es lo que me interesa destacar ahora, sino el hecho de que optó por viajar a ese mundo, en el cual su vida física se apagaría al cabo de 6 a 8 meses, por la enorme radiactividad que había, no compatible con su organismo de carbono, no compatible con la vida de silicio que había allá...
En ese mundo da mensajes... La gente muy incrédula... Muy similares a nosotros pero de otra vibración, hasta que los pocos filósofos que quedan en ese planeta le hacen comprender que si viene un ser de otro mundo a predicar, y saben que ese ser no quiere ser aislado, protegido, es porque esos mensajes son válidos.
Interlocutor: ¿Cuál fue el resultado de su prédica?
Johnakan Ur-el: Termina convirtiendo a millones de seres en un lapso de menos de seis meses. O sea que en realidad está logrando, en mucho menos tiempo, la misma misión que aquí en la Tierra hizo en dos años yo tres meses. Ahí lo logra en poco menos de seis meses.
Interlocutor: ¡Realmente asombroso!
Johnakan Ur-el: En ese mundo donde los seres son de silicio, tienen también como una figura espiritual al Maestro Jesús. El Maestro Jesús desencarna en ese mundo afectado por las radiaciones. O sea que es un mérito enorme haber llevado a buen término esa misión, tan grande como el que tuvo en este planeta, y automáticamente es nombrado Logos Solar.
Es, pues, sumamente elogiable la obra del Maestro Jesús, porque no sólo dio su vida en la cruz por todos los de aquí, sino que da su vida por gente que ni siquiera conocía, con otras costumbres.
Interlocutor: Esto ha quedado completamente aclarado. ¿En lo que resta de la sesión podríamos hacer un "ping pong" de preguntas y respuestas?
Johnakan Ur-el: De acuerdo. Comienza...
Interlocutor: Fundamentalmente querría saber por qué las cosas no salen del todo bien como uno quisiera, por qué es tan difícil atraer gente al grupo.
Johnakan Ur-el: Hay que tener toda la voluntad, toda la perseverancia y toda la fe para seguir. En cuanto a lo que preguntas, la respuesta es porque hay muchas personas negativas —y eso no es mandado por el Padre—, porque hay muchas personas del entorno que perturban.
Lo que tenemos que hacer cada uno de nosotros, en lo que podamos, tú en la parte de libros, mi parte encarnada siguiendo con lo suyo, lo mismo que cada uno que escucha o lee estas palabras, es seguir adelante porque hay mucho entorpecimiento.
Hay seres que entorpecen de frente y hay seres que entorpecen con emanaciones negativas. Hay seres que contaminan a punto tal que los libros que ustedes venden ya están impregnados de negativismo y no producen los resultados previstos o deseados.
Interlocutor: ¿El entorpecimiento es por personas negativas del entorno?
Johnakan Ur-el: Del entorno directo y del entorno indirecto. A veces, mi receptáculo puede mezclarse con terceras personas que quieren abrirle los caminos y hay otras personas en su camino que molestan, que entorpecen, que enturbian... Esto va a suceder siempre.
Interlocutor: Hay emprendimientos que a pesar de que uno los oculta al entorno negativo se frustran igual... ¿Cuál puede ser la razón?
Johnakan Ur-el: Se frustran a causa de personas que no son del entorno. De pronto mi receptáculo quiere lograr una planificación para determinadas cosas, esa determinada cosa depende de terceras personas, esas terceras personas dependen de cuartas personas y en esas cuartas personas hay alguien que perjudica, molesta, enturbia...
Esto quiere decir que frente a cualquier planificación, aunque no haya un entorno directo que perjudica, siempre habrá un entorno indirecto que sí lo haga.
Interlocutor: ¿Y por qué otros lo logran y nosotros no?
Johnakan Ur-el: Porque quizás las cosas que pretenden lograr no sean importantes, y entonces no sufren oposición simplemente porque no son tenidas en cuenta.
Cuanto más importante sea el paso que se va a dar, más es tenido en cuenta y mayor oposición entonces habrá.
Esto es una ecuación muy simple. Tengamos en cuenta que en la época en que mi Maestro estaba encarnado, a él lo molestaban todos.
No es tan sencillo como lo pintan en ese libro tan metafísico que llaman La Biblia. Hubo infinidad de personas que molestaban, entorpecían...
¿Por qué no fue conocido en otros lugares? La misión del Maestro era llegar hasta Roma, pero fue obstaculizado enormemente. Tuvo que reducirse a unos pocos kilómetros cuadrados...
Interlocutor: Eso está claro. Pero la pregunta concreta es ésta: ¿Cómo es posible que Jesús haya tenido discípulos para ayudarlo en su misión y Johnakan —es decir tú y tu receptáculo—, como tan alta entidad, no tiene discípulos que lo acompañen, sea porque no podamos atraerlos o porque por alguna razón no aparecen?
Johnakan Ur-el: ¡Sí que tuve apóstoles! Y ellos hicieron lo mismo que hicieron con el Maestro! ¿O lo traicionó acaso solamente Judas? Mateo más de una vez se quiso ir, por ejemplo.
Interlocutor: Donde me interesaría "entrar" es con los abogados, porque los considero muy inteligentes y con más sentido común que otros profesionales, particularmente porque los juicios desarrollan de un modo muy pronunciado la facultad de razonar.
La pregunta es si existen abogados a los que uno podría interesar para que formen parte de un Grupo como el nuestro, con tan alta misión.
Johnakan Ur-el: La mayoría de los abogados no se interesa. La mayoría se interesaría si le diéramos algo que les signifique un provecho para su profesión o para su propio beneficio.
No les interesa la humanidad, no les interesa nada, porque tienen un ego sobredimensionado.
Como dijo mi Maestro, "el peor enemigo del hombre es el ego", y es muy difícil vencerlo.
Tenemos que seguir golpeando puertas, tenemos que seguir martillando, tenemos que seguir venciendo a nuestro entorno, a los terceros, a los cuartos y a los quintos, porque si de pronto tú tienes en tu entorno una persona que te perjudica y optas por no decirle nada para que no te corte, puede haber una varias personas de tu entorno no directo, en relaciones laborales o personales que sí te quieran ayudar, y esa persona a su vez se relaciona con otra persona a quien el tema no le interesa y lo corta, lo corta con el pensamiento.
Interlocutor: Por lo que veo, llevar adelante nuestra misión de difundir el Nuevo Conocimiento para el Tercer Milenio es más difícil de lo que pensé...
Johnakan Ur-el: Ciertamente no es tan sencillo... Pero para decir estas verdades no gastemos mi tiempo, porque también lo puede explicar mi receptáculo en forma personal.
Interlocutor: Lo que sucede es que a veces este receptáculo está muy agobiado por las cosas que le pasan y que lo aturden y bloquean para desempeñar su misión...
Johnakan Ur-el: Hay que apoyarlo. Si él es la cabeza, hay que apoyarlo en todo momento y no entorpecerlo.