¿Cuántas de nosotras no nos sentimos tentadas a adherirnos a los inalcanzables estándares de belleza impuestos por la sociedad?
Tal es el caso de Mariela Ayala, una joven argentina de 31 años que fue a hacerse una liposucción, pero a cambio terminó con una pierna amputada.
Estaba por cumplir 31 y pensé en regalarme algo. Hace tiempo que quería una lipo así que busqué por Internet cirujanos.
Di con un doctor que me ofreció una promo por mi cumpleaños: además de sacarme la grasa de la panza me pondría el excedente en el trasero
Todo me iba a costar 30 mil pesos.
Le dije que sí”
Me amputaron de la rodilla para abajo, era eso o morirme.
Asegura que, tras la operación, comenzó a inflamarse, especialmente de la cintura para abajo:
No podía caminar y tenía mucha fiebre. Le mandé WhatsApp al médico, le dije que no aguantaba más, pero no me respondió, así que tuve que llamar a una ambulancia.
La joven y su pareja viven en Quilmes, ciudad ubicada al sudeste del Gran Buenos Aires. Ahí, María se desempeñaba como empleada administrativa, pero hoy no tiene trabajo.
Ayala asegura que, luego de enterarse de la dura noticia, “lloré, grité y dije que prefería morir a eso. Pero con el apoyo y la contención de mi familia y amigos, de a poco comienzo a salir adelante
El mensaje de María es claro. Antes de realizarte un procedimiento estético, la joven les pide que “lo mediten bien, mil millones de veces. Yo lo hice porque tenía autoestima baja. Hay que aprender a valorarse, pues lo importante es la persona no el físico. Lamentablemente apenas lo comprendo”.
María ya denunció al médico que le realizó la cirugía y la demanda radica hoy en el Juzgado de Instrucción en lo Criminal N 25, “contra el médico J.C y/o contra quien resultara penalmente responsable del delito de lesiones gravísimas”.
Tal es el caso de Mariela Ayala, una joven argentina de 31 años que fue a hacerse una liposucción, pero a cambio terminó con una pierna amputada.
Estaba por cumplir 31 y pensé en regalarme algo. Hace tiempo que quería una lipo así que busqué por Internet cirujanos.
Di con un doctor que me ofreció una promo por mi cumpleaños: además de sacarme la grasa de la panza me pondría el excedente en el trasero
Todo me iba a costar 30 mil pesos.
Le dije que sí”
Me amputaron de la rodilla para abajo, era eso o morirme.
Asegura que, tras la operación, comenzó a inflamarse, especialmente de la cintura para abajo:
No podía caminar y tenía mucha fiebre. Le mandé WhatsApp al médico, le dije que no aguantaba más, pero no me respondió, así que tuve que llamar a una ambulancia.
La joven y su pareja viven en Quilmes, ciudad ubicada al sudeste del Gran Buenos Aires. Ahí, María se desempeñaba como empleada administrativa, pero hoy no tiene trabajo.
Ayala asegura que, luego de enterarse de la dura noticia, “lloré, grité y dije que prefería morir a eso. Pero con el apoyo y la contención de mi familia y amigos, de a poco comienzo a salir adelante
El mensaje de María es claro. Antes de realizarte un procedimiento estético, la joven les pide que “lo mediten bien, mil millones de veces. Yo lo hice porque tenía autoestima baja. Hay que aprender a valorarse, pues lo importante es la persona no el físico. Lamentablemente apenas lo comprendo”.
María ya denunció al médico que le realizó la cirugía y la demanda radica hoy en el Juzgado de Instrucción en lo Criminal N 25, “contra el médico J.C y/o contra quien resultara penalmente responsable del delito de lesiones gravísimas”.