El ex capitán del Ejército, fue encontrado este domingo sin vida en su vivienda . La Policía informó que se pegó un tiro en la sien, según informa el diario El Independiente Digital . La CONADEP lo había denunciado como uno de los principales interrogadores en la cárcel local durante la última dictadura, pero nunca llegó a ser enjuiciado. La decisión la tomó a horas de la exhumación del cuerpo de Angelelli.
Desde la Regional IV de la policía riojana se informó que el teniente coronel retirado, Alfredo Eugenio Marcó, de 66 años, fue hallado sin vida en el interior de su dormitorio, tirado sobre la cama con un disparo en la cabeza a la altura de la sien y para lo cual utilizó un revólver calibre 38 corto, con el puso fin a su vida informa el mencionado medio riojano.
Al momento de producirse el hecho, los familiares de Marcó se encontraban en el inmueble y fueron quienes escucharon el disparo en el interior de la habitación.
La víctima, según comentarios de la elite política, mantuvo una activa participación en el golpe militar del año 1976, cuando ostentaba el grado de capitán y estaba subordinado al entonces teniente coronel Goenaga y fue luego denunciado en el informe de la Comisión Provincial de Derechos Humanos, año 1984, como uno de los principales "interrogadores" de los presos políticos que eran alojados en el Instituto de Rehabilitación Social.
En páginas del libro Nunca Más elaborado por CONADEP, uno de los ex periodistas del Independiente, Plutarco Antonio Schaller reconoció que había sido interrogado por los capitanes Marcó y Goenaga, quienes vaticinaron la muerte del obispo Angelelli.
La muerte de Marcó, llamativamente se produjo a 48 horas de la exhumación del cadáver de monseñor Enrique Angelelli para conocer, mediante pericias, cuáles fueron las causales de su muerte, y a pesar de que figuraba en las causas abiertas por la Comisión de Derechos Humanos, nunca fue enjuiciado.