Un ejemplo muy claro de esto resulta el programa 678 de Canal 7 (de lunes a viernes a las 20 hs.) conducido por la periodista María Julia Oliván, rodeada de cinco panelistas, entre ellos el periodista Orlando Barone y Carla Czudnowsky. El programa es producido por la empresa PPT (de Diego Gvirtz), que también produce Televisión Registrada (TVR, los sábados a las 22:30 por Canal 13). El ensañamiento de ambos programas contra el candidato Francisco De Narváez ya resulta insoportable. Y digo esto más allá de poner en discusión al candidato (para eso, deberíamos discutirlos a todos y no es el objetivo de este post) con quien, de paso lo aclaro, no simpatizo ni voy a votar.
Las gruesas omisiones y lo tendencioso de los “informes” del programa irritan por el descaro. Por ejemplo, en las últimas dos semanas, en 678 repitieron hasta el hartazgo la participación de De Narvaez en Showmatch, queriendo instalar la idea del papelón y el ridículo que hizo el candidato al participar del programa de Tinelli. ¿Harán lo mismo con el jefe de gabinete Massa que ayer a la noche se prestó al juego propuesto por Tinelli? Pero además se olvidan de cuando en 2004, ya siendo presidente, Néstor Kirchner puso su figura, prestó el despacho presidencial en Casa Rosada y el mismísimo sillón de Rivadavia para ridiculizar al ex presidente Fernando De la Rúa (imitado por Freddy Virrareal, casualmente el mismo que hoy lo imita a K en “Gran Cuñado”). También se olvidan en la producción de 678 de las constantes humoradas del matrimonio K con los noteros de CQC en los últimos cuatro años. O de otros chistes de peor gusto, como el saludo para el Día del periodista en 2006.
Por estos días el objetivo principal del gobierno es uno sólo: apuntarle a De Narváez. Entonces desde sus medios afines le pegan con todo lo que haya a mano. Así ocurre en Página/12 y con programas como 678 y TVR. El Colorado pulula en todos los informes, sea el motivo que sea. Ayer en Canal 7 pusieron al aire tres veces en diez minutos (!) un supuesto escrache al candidato (realizado por un solo chico!) y la negativa de él y de Mauricio Macri a hablar con un camarógrafo-notero de TVR como si eso fuese un delito en si mismo. En un momento cuando el camarógrafo insiste en preguntar por qué no quería hablar un minuto, De Narvaéz le dice: “porque no. Algo habrán hecho” y repiten esa frase con la voz lenta logrando un efecto casi diabólico. Ya en el piso, Czudnowsky vinculó esa frase con los desaparecidos durante la dictadura. Pero la patinada de la periodista no quedó allí sino que fue por más: pidió con su habitual histrionismo borrar esa frase de la boca de toda la gente (¿¿??).
Sandra Russo, otra panelista que no casualmente escribe también en el reventado y prostituído Página/12, aprovechó un informe sobre la supuesta censura sufrida por Reinaldo Sietecase en América (canal de De Narváez) y dijo sin inmutarse que “la ley de medios va a favorecer muchísimo a la libertad de prensa”, sin explicar de qué manera ocurrirá eso. Vale todo.
Los ejemplos sobran. Pero si bien el programa se presenta como una suerte de fiscal del mapa mediático argentino, no toca ni de lejos temas importantes que de verdad afectan al kirchnerismo en esa materia, como la escandalosa repartija discrecional de la publicidad oficial, sus estrechos vínculos con empresarios de medios como Daniel Hadad, los constantes reclamos de organismos de medios internacionales (como la SIP), el crecimiento patrimonial de funcionarios como Albistur o Rudy Ulloa (de chofer a dueño de un multimedios kirchnerista), las complicaciones laborales de periodistas molestos para el gobierno, cómo trataron (o no) los medios los temas de corrupción como Skanska o la valija de Antonini, o el oscuro financiamiento de medios afines a través de empresas en manos de amigos del poder. Y la lista de casos es, apenas, una muestra. El programa de “archivo” tampoco se acuerda de estas imágenes, donde se lo ve a un Kirchner elogiar sin pudor a Menem, nombrándolo mentor de un proceso de transformación histórica y lo pone sin titubear a la altura de Juan D. Perón. Ver post: “Las patas de la mentira“.
Para terminar, es interesante quedarnos con una frase que dijo ayer, curiosamente, Orlando Barone desde la silla que ocupa en 678: “El periodista no elige a los dueños de los medios, pero sí ellos eligen a los periodistas para trabajar en sus medios”.
http://eblog.com.ar/6855/el-tiro-por-la-culata/