aginación está relacionada con las experiencias que hemos tenido. No hay un proceso de planeación como tal, sino una especie de repaso de nosotros mismos, de nuestro bagaje intelectual, de nuestros sueños.
¿Somos conscientes de nosotros mismos cuando el cerebro no hace nada?
La respuesta más simple es: No. Cuando el cerebro se encuentra en reposo, tendemos a “diluirnos” en nuestras experiencias, a generar una serie de imágenes que no necesariamente reafirman nuestra conciencia pero que curiosamente nos ponen frecuentemente en la posición de otros, sobre todo de aquellas personas a las que conocemos bien y que sabemos cómo piensan, cómo reaccionarían.
Así pues, cuando nuestro cerebro no hace nada, hace mucho, pero generalmente no hay un “producto” de ese trabajo en forma de ideas o proyectos.
En pocas palabras, es como si hiciéramos “zapping” en la televisión, pero sin prestar atención.
¿Complicado? Sin duda alguna. Los científicos aún no saben qué función tiene ese estado de nuestro cerebro, qué sucede si lo bloqueamos o si lo estimulamos de alguna manera. Como muchas funciones de nuestro cerebro, continúa siendo un misterio.