Junto a su esposo e hijo, Néstor y Máximo Kirchner, es dueña de una consultora económica. También instó que el Estado Nacional se abstenga de contratar sus servicios.
La Oficina Anticorrupción (OA) dispuso ayer que la presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, deberá abstenerse de ejercer como directora de la consultora económica, financiera y comercial El Chapel, de la que es dueña, junto a su esposo, Néstor Kirchner, y el hijo de ambos, Máximo.
El organismo dependiente del Ministerio de Justicia, y a cargo de Julio Vitobello, también instó que el Estado Nacional se abstenga de contratar sus servicios. Así atendió la denuncia formulada en septiembre pasado por la diputada de la Coalición Cívica Patricia Bullrich, según publicó La Nación en su edición impresa de hoy.
En rigor, la resolución de la OA no es de carácter obligatorio, aunque puede tomarse como prueba ante una eventual denuncia judicial, y la Presidente tampoco ejerció su cargo de directora suplente, de hecho la consultora fundada el 21 de diciembre de 2007 (cuando ella ya había asumido) todavía no registra operación alguna.
El dictamen se basa en el artículo 2° de la ley de ética pública, que estipula que los funcionarios deberán "abstenerse de utilizar información adquirida en el cumplimiento de sus funciones para realizar actividades no relacionadas con sus tareas oficiales o de permitir su uso en beneficio de intereses privados”.
Una PYME familiar
El Chapel S.A. se constituyó 11 días después de que Fernández de Kirchner asuma la Presidencia del país. La tiene a ella y a su marido como principales accionistas, con un 45 por ciento cada uno, y a Máximo, el hijo de ambos, como titular.
DIARIO EL TRIBUNO