El Fútbol: Los argentinos vivimos el fútbol con una pasión pocas veces vista, volcamos en los sentimientos, fervor, nos proyectamos, y en los triunfos y derrotas vemos plasmada nuestra propia vida. No hay un solo argentino que no sea hincha de algun club, acompañamos a nuestro equipo a todas partes y cualquier partido es motivo para juntarse con amigos a disfrutar el acontecimiento, cerveza y pizza de por medio. Nos une, nos hermana.
Largas filas de caminata hacia el estadio, horas antes del partido, para alentar nuestro equipo. En el fútbol encontramos la posibilidad de acercarnos a nosotros mismos, de expresar la pasión, la alegría, que muchas veces nos custa expresar en otros ámbitos.
El asado: El asado, es una típica costumbre Argentina. No por el solo hecho de comer, sino por la seremonia que se realiza al prepararlo. Es un simbolo de amistad, de compartir una mesa con amigos, familiares, etc.
Primero se enciende el fuego con carbón vegetal o leña... dicen los que saben que el fuego está listo cuando podemos sostener la mano unos centímetros arriba de la parrilla por el lapso de aproximadamente 10 ó 12 segundos (8 para apurar un poco el asado), mientras se bebe un buen "tinto" o, si el calor está muy violento, una cerveza "sudada". Luego se calienta la parrilla y se limpia, por lo general, con un papel de diario. A continuación la carne y achuras ya saladas se "acuestan" en la parrilla bien caliente hasta escuchar el chisporroteo de las grasas cocinándose (hay quienes prefieren salar la carne al darla la vuelta); es preferible, a las carnes gordas, ponerlas con la grasa hacia abajo; así también conviene a las que tienen hueso, con éste hacia el fuego. No olvide dar vuelta la carne cuando ha "sangrado", es decir que por la parte superior comienza a salir el "jugo". Se puede acompañar el asado con pan o ensalada de verduras, de papas, etc. La carne también se puede mojar con "chimichurri" (en algunos sitios lo hacen con aceite, vinagre y un poco de picante) para que la carne no se seque (esta técnica es buena para la carne de cordero).
Si bien para nosotros cualquier momento es bueno para comer un asado, es tradicional hacer el asadito los domingos.
El mate: Esta comenzó siendo una costumbre campestre, pero con el tiempo, se fue "aquerenciando" en la ciudad; hoy en día es muy difícil encontrar un sitio en el territorio nacional donde no se junte la gente a hacer pasear el "mate". El recipiente del mate es un envase, generalmente de calabaza o de madera, de forma cilíndrica con una basmás amplia. Para beber se utiliza una bombilla. La hierba que va en el mate es, justamente, la Yerba Mate, la cual, según los expertos, no debe tener ni mucho "palo" ni tan poco (pucha los expertos....). Se agrega agua caliente y se bebe. Al mate sin azúcar se le llama el "amargo". En la zona del litoral se lo toma frío y se lo conoce como "Tereré"(mi favorito

) . En los valles calchaquíes se le agrega alcohol y algún yuyo como la "Muña-Muña" o "Peperina" y se llama "Yerbiao", en La Ciénega se realiza la fiesta provincial del Yerbiao, y allí se bebe esta "juerte" bebida.De acuerdo a como se sirve el mate en una rueda podemos decir:1- Frío: desprecio2- Lavado (sin gusto): desgano3- Hervido (muy caliente): envidia4- Cebado por la bombilla (se calienta el metal): odio5- Servirlo al de la izquierda: falta de respeto6- Con ruda: matecito "para el amor"7- Bombilla trancada (no se puede tomar): enamorado8- Con espuma: aprecio9- Con cedrón: daño del corazón10- Primer mate: mate para el tonto. Siempre al primer mate lo toma el cebador 11- Amargo: Lealtad y franqueza
Cabe mencionar también la existencia del exquisito Mate Cocido, con tanto afianzamiento en el campo como el mate con bombilla... El preparado del Cocido, es muy fácil: Se pone a hervir la cantidad de tazas o jarros de agua que se quiera beber, se ponen tantas cucharadas de yerba mate como tazas haya puesto. Se deja tomar hervor, cuando sube la espuma, apagar y retirar, luego se puede hechar un chorro de agua fría para asentar la yerba. Luego se sirve colado. Se puede poner leche en vez de agua y es un alimento muy rico y poderoso. Se endulza a gusto y ... listo el pollo.
Según el hermanojesuita Pedro Montenegro, aún en tiempos de frío el mate debe tomarse con agua templada y en poca cantidad, puesto que el mate caliente "es harto pernicioso, agita el corazón, priva el sueño, enerva y mueve a la cólera"; también nos hace saber que el mate dulce más daña que beneficia, ya que el amargo posee propiedades estomacales y diuréticas.
El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida.En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse.El mate provoca exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien y te hace pensar cuando estás solo.Cuando llega alguien a tu casa, la primera frase es "hola" y la segunda "¿unos mates?".Esto pasa en todos los hogares, ya sean ricos o pobres.Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian.Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.En verano y en invierno.Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide.Se lo das tibiecito, con mucha azúcar y se sienten grandes.Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate.Se te sale el corazón del cuerpo.Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón...Cuando conocés a alguien, lo invitás a compartir unos mates.La gente pregunta, cuando no hay confianza: "¿dulce o amargo?". El otro responde: "como tomes vos".Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, SOLOS. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez unos mates solos. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones.El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate. Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y viceversa. Es la sinceridad para decir: "¡basta, cambiá la yerba!". Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. El cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliente, no?". Es la modestia de quien ceba el mejor mate. Es la generosidad de dar hasta el final. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno. Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día. Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir. Ahora vos sabés: un mate no es sólo un mate.