bastantes poesias
By shadowzero95
les dejo muchas poesias para todos
A TIENTAS
Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre
se avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales
que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias
se avanza a tientas/ vacilante
no importan la distancia ni el horario
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe dónde acaba.
AMOR DE TARDE
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.
ASUNCIÓN DE TI
1
Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tú y yo iríamos, despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua,
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quién eras tú detrás de esa cortina,
quién era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
vengo un poco de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve riesgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando nos piensen solos.
2
Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
3
Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte como eres.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora, esta paz ahora.
Ahora puede venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta dónde esté intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hasta mí.
AUSENCIA DE DIOS
Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo sobreviviéndote.
Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.
Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que dios se muere, se resbala,
saber que dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.
Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
CHAU NÚMERO TRES
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
COMO ÁRBOLES
Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser míos
después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser
sino por una vida
al menos por un rato
o por un parpadeo
en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un avance
a veces es una tristeza
hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
hay fantasías que me prometí
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas
hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que no vi más pero siguieron
vigilándome desde
la letra en que los puse
hay fantasmas de carne
otros de hueso
también los hay de lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse
a secar
a vivir
a gozar
a morirse
pero además está lo que advertí de lejos
yo también escuché una paloma
que era de otros diluvios
yo también destrocé un paraíso
que era de otras infancias
yo también gemí un sueño
que era de otros amores
así pues
desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos
poco importa
no me dieron envidia sino frutos
esos otros están
aquí
sus poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas
están aquí
rodeándome
juzgándome
con las pobres palabras que les di
hombres que miran tierra y cielo
y a través de la niebla
o sin sus anteojos
también a mí me miran
con la pobre mirada que les di
son otros que están fuera de mi reino
claro
pero además
estoy en ellos
a veces tienen lo que nunca tuve
a veces aman lo que quise amar
a veces odian lo que estoy odiando
de pronto me parecen lejanos
tan remotos
que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto
y otras veces en cambio
los presiento tan cerca
que miro por sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me agrego a su rencor
y cuando aman me arrimo a su alegría
quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros.
COMO SIEMPRE
Aunque hoy cumplas
trescientos treinta y seis meses
la matusalénica edad no se te nota cuando
en el instante en que vencen los crueles
entrás a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos todavía se te nota
cuando volás gaviotamente sobre las fobias
o desarbolás los nudosos rencores
buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que exige
y pienses que estás linda
y estés linda
casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades
ya que te van a rodear como ángeles o veleros
es obvio y comprensible
que las manzanas y los jazmines
y los cuidadores de autos y los ciclistas
y las hijas de los villeros
y los cachorros extraviados
y los bichitos de san antonio
y las cajas de fósforo
te consideren una de los suyos
de modo que desearte un feliz cumpleaños
podría ser tan injusto con tus felices
cumpledías
acordate de esta ley de tu vida
si hace algún tiempo fuiste desgraciada
eso también ayuda a que hoy se afirme
tu bienaventuranza
de todos modos para vos no es novedad
que el mundo
y yo
te queremos de veras
pero yo siempre un poquito más que el mundo.
CONFIDENCIAL
Fueron jóvenes los viejos
pero la vida se ha ido
desgranando en el espejo
y serán viejos los jóvenes
pero no lo divulguemos
que hasta las paredes oyen
CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
CURRICULUM
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.
DE ÁRBOL A ÁRBOL
a ambrosio y silvia
Los árboles
¿serán acaso solidarios?
¿digamos el castaño de los campos elíseos
con el quebrancho de entre ríos
o los olivos de jaén
con los sauces de tacuarembó?
¿le avisará la encina de westfalia
al flaco alerce de tirol
que administre mejor su trementina?
y el caucho de pará
o el baobab en las márgenes del cuanza
¿provocarán al fin la verde angustia
de aquel ciprés de la mission dolores
que cabeceaba en frisco
california?
¿se sentirá el ombú en su pampa de rocío
casi un hermano de la ceiba antillana?
los de este parque o aquella floresta
¿se dirán de copa a copa que el muérdago
otrora tan sagrado entre los galos
ahora es apenas un parásito
con chupadores corticales?
¿sabrán los cedros del líbano
y los caobos de corinto
que sus voraces enemigos
no son la palma de camagüey
ni el eucalipto de tasmania
sino el hacha tenaz del leñador
la sierra de las grandes madereras
el rayo como látigo en la noche?
DEFENSA DE LA ALEGRÍA
a trini
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegía como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
(archivo poemas viejos 1):
ABISMO DE LAS HORAS
A quién pudiera yo cautivar.
En mis ojos retumba el eco
de la soledad vagabunda.
A quién pudiera yo conmover.
En mis manos los manuscritos
de mi vida insignificante.
Quién pudiera en mi fijarse.
Mis ojos hablan de lo poco
que logra resonar mi corazón.
Quién querría rescatarme.
Del abismo de mis horas,
solitaria decepción del alma.
LÁGRIMAS FRÍAS
Como un perro una caricia tibia,
busco un amor que me rescate
del silencio.
Como el mendigo que se conforma
con las sobras del prójimo ausente,
ilusiono a mis ojos con la esperanza
del tal vez hoy.
Como la brisa de la mañana
surca el cielo sin prisa,
susurro a mis labios
que llegará.
Sin embargo,
el dolor de la soledad estática
enfría mis lágrimas y me llena
de la desesperanza del amanecer
desgarrante,
coagulado en mi nombre y mi piel.
PRIMER MOTOR
En mi pecho se esconde
el amor más grande.
Brota roja la mirada
regando flores al viento.
Solo con latir
como música inspiradora,
puede mi pecho respirar
y mis manos hacerse agua.
Solo con el amor
como primer motor,
mis pasos se hacen camino
y el viento embriaga mis mejillas.
Así,
no importa como termine
el partido del destino,
siempre que al fin de la vida,
pueda tu sonrisa vencer al tiempo.
(archivo poemas viejos 2)
2.
Solo soy un punto
entre la nada y el olvido.
Un leve y tibio punto
que susurra sus gritos
entre el desamor y la muerte.
Nada cabe en mi angosta existencia,
las expectativas gotean por mis poros
las ilusiones huyen difuminadas.
Solo soy un punto,
el último segundo de la noche
que muere sin sonido.
Un insignificante punto
en el horizonte desgarrado
de mi ennegrecida existencia.
3.
El aire me pesa,
puedo hasta tocarlo.
Aterciopeladamente
se espesa.
Guardando el dolor
de todos mis años.
Todo es gris ahora,
todo huele a polvo.
El aire me pesa,
puedo hasta tocarlo.
Inmovilizantemente
me aplasta.
5.
Impiadosa realidad,
vida y muerte yuxtapuestas.
Vómito, sangre y vino,
ante el sol impávido.
Imparcial realismo,
hambre y glorioso éxito,
unidos por el manto de la luna.
Llantos y susurros,
muertos y estrellas,
todo ante la luz del dios
todo ante la claridad
de nuestros ojos,
revueltos por el viento,
sin poder respirar.
6.
Las máscaras son muchas,
sin fin de tules y brillantes pinceles.
Las máscaras son muchas,
pero la noche es unánime.
El grito de terror,
el gemido sediento,
dejan ver la faz que se esconde.
Al final, las máscaras son muchas,
siempre muchas,
sin embargo la muerte,
nos hallará desnudos ante sí.
(archivo poemas nuevos):
ROMANCE DE LLUVIA
La lluvia trae hoy su nostalgia
de amargas mieles y frías
aguas que visten el cuerpo
con tules las manos mías.
De miedo inunda mis ojos
el futuro ya anhelado
se hace soledad fragante
que mi cielo ha desplegado.
Gris profundo y altivo yace
trazumando alas de marfil
en la tarde resplandece
con todo el deseo en su perfil.
Calla el viento en el oído
deshoja la flor del día
en los jardines de sueño
su voz dulce dormía.
Tras las puertas del estío
descansa en ansia enlutado
con mantos de finas hierbas
que el pasado ha elaborado.
La ausencia se tiñe los pies
el rocío presta su añil
en sombra vive la niña
con sonrisa tibia de abril.
La lluvia trae hoy su nostalgia
aves que negro vestían
surcan el cielo que esconde
corazón que luz perdía.
ROMANCE FUNDAMENTAL
Han recorrido mis pasos
caminos de furia y olvido
senderos de amor y espanto
sin encontrarse conmigo.
Los cielos se destiñeron
oleos de intensos matices
acuarelas deslucidas
rumor de viejos anises.
Por momentos casquivana
otros tantos peregrina
verdes playas tumultuosas
azul lágrima vecina.
Telones descorridos ya
por suaves noches enquinas
o dulces días sangrantes
frío el corazón camina.
Todo ha concluido ahora
hallan mi nombre dormido
los ojos de aquella niña
cuyas manos han nacido.
EL PANEGÍRICO DEL VIENTO
Se reunieron mis miedos y los destellos
agitados en alegrías y frustraciones
Una noche solitaria como espejos
tan amarga como sombras en rincones
Las tormentas se adormecen con espasmos
y mis manos son fantasmas sin senderos
Falleciendo las vocales de tus pasos
tan cercano al jardín de nuestro entierro
LUCES QUE VACILAN
Ceguera de sangre seca en mis hojas
el tiempo acaricia mi carne fatídica
Como una serpiente suave en su ponzoña
hoy miro el cristal apagado y herrante
que algunos llaman vida, otros tortura
Y yo caigo articulado en apariencias
Apagando mis codicias miro al horizonte
Destilando las auroras del abismo rojo
UN VIAJE ETERNO
Debo desafiarte o todo se termina
es más difícil de lo que parece
las heridas cínicas se transponen
y el heraldo mudo resucita inmenso
Abejas plateadas besan su cabeza
en un ataúd cromado e inquietante
Cuando metales dan paso a la muerte
y los amores se vuelven látigos
LA LLEGADA
Cuando las garras de la tarde
se abrieron paso entre la niebla
me disgusté en ausencias vanas
me levanté y cerré las puertas
Entran cristales y diamantes
sangran mis voces del peligro
Porque las calles ya son otoño
y mis sonrisas un mar testigo
poema para el niño que ha de venir
su cara era el alba, sus ojos el sol
su piel era rosa, su tez de un color
el niño protege, con piel su exterior
el angel lo cuida desde su interior
sus pies eran chicos, sus dedos un don
su vientre era puro y lleno de amor
el niño comienza a ver con ardor
despega sus ojos y llora de amor
primeras palabras pronuncia sus vos
en ellas encierra con tonos de amor
el hambre de haber fecundado en su voz
palabras tan dulces y llenas de amor
el niño que crece cambio su color
sus ojos ya saben que es el amor
el quiere contarnos, como es que llego
pero ese secreto el angel guardo
el angel lo cuida y protege su voz
proteje sus ojos, tambien su color
el angel que crece, tan junto a el
convierte su cuerpo y penetra en su piel
ya juntos crecieron y uno ya son
el angel lo cuida con todo su amor
el niño comienza su ciclo de amor
junto con el angel que dentro seco… El amor.
El amor nace en el fuego de las almas,
y abre senderos entre los seres en la vida,
que van tejiendo en la historia simplemente,
mil formas que te dan la bienvenida.
Es luz que te ilumina en el camino,
y dulce sentimiento singular,
que va de ronda rodeando al corazón,
confiando en su manera de sembrar.
Y va buscando en el mundo otros espacios,
para ejercer su tierno poderío,
como canales que llevan a las aguas,
a confundirse reunidas en un río.
Los ojos de mis hijos.
Puedo vibrar en otras ondas simplemente,
cuando me pierdo en los ojos de mis hijos,
que me conducen a mundos diferentes,
con sentimientos más firmes y precisos.
Cada mirada que llega de mis niños,
me da más vida y más fuerza simplemente,
y hace aguzar todo el saber que hay en mi ingenio,
para brindarles mi amor fervientemente.
Y en cada noche cuando tan solo los recuerdo,
pienso que son como la esencia de mí mismo,
que hacen que el sol que se dibuja en sus sonrisas,
sea el renacer de mi alegría y optimismo.
Otros valores.
La escala de valores necesita,
sonar de una manera diferente,
que nutra de nobleza a las personas,
y esculpa condiciones más decentes.
Los hombres del mañana pueden darnos,
la hermosa realidad de un mundo sano,
sencillo y solidario con lo pobres,
y sabio en los quehaceres cotidianos.
Que luzca como un sueño que ya veo,
brillante porvenir más venturoso,
que de al final a nuestro tiempo,
un poco de alegría y de reposo.
Presintiendo mejoras.
Desde hace un tiempo presiento que la vida,
ha de cambiar en el mañana dulcemente,
hacia horizontes más dignos y más justos,
donde la ley nos encamine sabiamente.
Pienso que el hombre ha de lograr que se renueven,
esos matices que dan color al día,
y lentamente el amor irá triunfando,
cuando tus luces se acerquen a las mías.
Para llegar a ser bandera convocante,
de mil reformas que esparzan las ideas,
que abran senderos que ayuden a la gente,
a ver el sol en cada imagen que se crea.
Unamos el vuelo.
Si tu rima es sencilla y dorada,
y tu voz es potencia en acción,
es la hora que unamos el vuelo,
a favor de un mañana mejor.
La palabra de paz encendida,
se sinergia y se nutre de amor,
y es capaz de pintar a la vida.
de un color que rescate al honor.
Y es la noble misión que nos brinda,
al nacer con su esencia el Señor,
y que es tiempo que alcemos de nuevo,
para darle al poder corazón.
A la luz de la vida.
Puedo mirar con la visión esperanzada,
del que comprende que hay luces en la vida,
y ser señor en mi camino mientras busco,
el porvenir con ilusiones encendidas.
Siento en el pecho ese latir que me despierta,
y va marcando las horas de mi día,
con ese ritmo que nacen las canciones,
que van surgiendo al compás de mi poesía.
Y en mi interior sueña contento un sentimiento,
que simplemente en el encanto se motiva,
en cada noche de Julio del presente,
que me regala sus mágicas misivas.
Seguridad.
Si una mañana descubro un mundo nuevo,
donde se pueda sentir seguridad,
sin la inquietante incertidumbre del momento,
porque en sus bases pretendo la verdad.
No sufriré ni la inclemencia ni la vehemencia,
que tantas veces podemos encontrar,
y hasta podría ir viviendo alegremente,
sin ir sufriendo ningún desastre universal.
Y sentiría que todo fue un mal sueño,
en que dejamos atrás lo fraternal,
y nos cruzamos en crueles competencias,
que esa mañana quisiera desterrar.
Sueño con cambios.
Giro al compás de este mundo que me lleva,
hacia destinos que quiero conocer,
serenamente buscando el adaptarme,
y acomodarme enfocándome en mi ser.
Puedo ir buscando momentos encendidos,
que me iluminen los modos de vivir,
para alcanzar una mañana venturosa,
un dulce encuentro en un sincero compartir.
Y mientras tanto rodeado de los míos,
sueño que cambie la forma de girar,
y que el reparto se acuerde de los pobres,
para que puedan su lucha continuar.
La educación.
La educación se va formando en cada instante,
cada momento en que vive la persona,
y sabe a suave camino itinerante,
que va enlazando los tiempos en que asoma.
Es hogareña, escolástica y solitaria,
y va detrás de los libros y maestros,
que van mostrando matices diferentes,
y abren senderos modernos al contexto.
En la Argentina hace falta en cada casa,
la voz de la prudencia que consiga,
la idiosincrasia pulir en la enseñanza,
de mil mensajes brillantes que se esgriman.
Una palabra.
Cuando el amor se compromete con la vida,
puede cambiar los paradigmas existentes,
hacer que el hombre sea más feliz con su destino,
y conseguir que se camine alegremente.
Si la verdad se hace señora de los tiempos,
el humanismo puede surgir a pleno día,
y ser testigo de nuevos pensamientos,
que le den luz y color a la poesía.
Y si tan sólo encontraras en tu pecho,
una palabra que al alma le sonriera,
seguro sentirías que tu esencia,
sería exitosa, brillante y duradera.
Construyendo humildemente
Con fortaleza y amor voy construyendo,
las horas de mi vida humildemente,
guiado por la luz que desde el cielo,
alumbra mi intuición y mi conciente.
Buscando sembrar hoy para mañana,
ideas que resulten florecientes,
y lleguen a las almas de los hombres,
cual notas melodiosas y estridentes.
Seguro de las cosas que he sentido,
confiado en el futuro y el presente,
que cambie al ir pintando entre segundos,
mejoras que acompañen a la gente.
Cerca de la fisíon.
Se abrió la esclusa y entre tímidamente,
pero confiando en los sistemas estudiados,
y caminé las escaleras con premura,
mientras miraba los lugares ubicados.
Era el reactor y en su interior estaba ardiendo,
el combustible que mientras tanto fisionaba,
y algunos compresores y las válvulas,
me hicieron compañía donde estaba.
Y todos los equipos relucientes,
mecánica milimétrica dorada,
se hicieron mis amigos para siempre,
en esa recorrida realizada.
Cien mil días.
Son cien mil días o más los que pasaron,
desde ese instante emotivo en que escribía,
esa poesía primera de mi vida,
en una esquina del barrio en que vivía.
Desde ese entonces volaron de mi mente,
muchos poemas llevados por el viento,
que fueron recorriendo horizontes diferentes,
para ir dejando al pasar mi pensamiento.
Y hoy en mi casa cercana en el espacio,
tanto camino en el tiempo he transcurrido,
mientras los años se fueron simplemente,
como buscando segundos escondidos.
NOCHE DE RESURRECCIÓN
Simulacro de distracciones me enmascaraba esa noche
Envestido en anonimato y en la ausencia temporaria
Dos pupilas se disparan hacia tus formas delicadas
Y en silencio la suavidad de tu alma se derrama
Yo era un ente tenebroso, entibiado por el dolor
¿Es el cielo o el infierno el que envía tus caricias?
Mientras el suelo crepita tembloroso en voz de artificio
Yo me pierdo en tu persona de belleza inaccesible
EL LIMBO
El exilio amenaza como el brazo del verdugo
El futuro es niebla carcomiendo mis latidos
Esperanza y decisiones que me absorben inseguro
Un mañana en coma que obnubila en brazos fríos
DESPERTAR
Mi alma estaba oscura como risa que se acaba
cuando un fluir indómito se acercó en la sombra
Y el amor aún dormido despertó como un silencio
Y mis labios florecieron desangrando mi ilusión
Aquel beso prisionero que agoniza en negativas
hoy se cubre de cadenas cincelado en ser esclavo
Nada
Mirando el brillo de tus ojos,
Mirando el resplandor de tu sonrisa,
solo puedo ver …. Nada.
Nada es lo que veo, porque nada dejas ver,
tu escudo es tu belleza
y tu belleza tu arma letal.
Nada es lo que digo,
porque nada me has hablado,
no sé si tu sonrisa es un “hola”,
o tal vez sea un “largate”.
Realmente de ti, todo lo que sé,
todo lo que me enreda,
es simplemente la necesidad
de llenar ese NADA.
Obstaculos
¿amor?… tal vez haya,
¿gusto?… lo hay
¿entonces qué es?
Nolo sé… en verdad sí,
pero me lo niego.
Siempre que te veo, veo un obtaculo
Cada vez que te sonries, veo un obtaculo
Cuando disfrutas mis chanzas, veo un obtaculo
y si no estas, el obstaculo es mayor.
Ya casi eres una mujer,
y yo ya soy un hombre
4 años no son nada, pero es un obstaculo,
la economia no es nada, pero es un obstaculo,
tu familia me quiere, pero es un obstaculo
que sean burgueses y yo proletario, es un obstaculo
Pero tú… tú eres el mayor obstaculo.
Miedo
Muchas veces pienso la manera de decirlo,
pero en cada centímetro de mi cuerpo,
pasa un frío que me hace retroceder de la
desicion tomdada.
Si, lo voy a hacer, pero algo muy dentro me dice
¡Alto..!!!! no lo hagas.
Te miro a los ojos y mi lengua va a
pronunciar esas palabras que quiero decirte,
pero se hace un nudo en mi garganta que
imposibilita lo que voy a hacer.
Mirando tu silueta en la pared,
ya se que es lo que pasa… ¡Tengo miedo!
Ella en el tiempo
Noche bphemia, sin licor
Noche de locura, sin locos
Solo andaba yo, cuando mi rostro dió
media vuelta y observó el pasado.
Ese pasado ya no atraía, era repelente,
pero mi terquedad fue mayor,
paso por el lado del pasado, esperando una señal.
La señal llega, doy media vuelta,
y el pasado está allí, saludo a pasado,
pero ya no es igual.
De pronto a mi Cabeza llega el presente,
y se hace más y más grande,
el presente ahoga ese y me alejo de él.
Paso tras paso mi mente y mi cuerpo sigue contigo presente,
para estar junto a ti en el futuro.
Rebelde
¡Ahh! que me vaya por la sombra,
No, me voy por donde quiera,
¿Por qué obedecer?
siempre obedezco, prefiero seguir derecho,
irme por el camino de la fantasia,
donde lo mistico me llama,
donde el extasis me invade.
¿Por qué seguir un prototipo estúpido?
yo soy yo,
soy un ser humano,
invadido por la locura
Estupideces, blasfemias, si,
eso es loo que digo, pero para los idiotas,
para los ignorantes, para los cerrados,
¡Abran las puertas de su mente,
corran al abismo, salvence de la salvación!…
…y vive en lo terrenal, en el aquí, en el ahora.
Humo
Se va mitigando el clamor,
el tronco se torna ceniza y con ella el humo,
el que sabía que llegaría,
con el que tejeré mi destino,
con el que procuraré olvidarte,
llega y se vuelve niebla,
no,
no fuerces el corazón ni el alma,
no intentes verme,
contempla abatida y atónita
el cotidiano espectáculo del fin del amor,
mira en mi la prepotencia de un ser
en la lucha contra el dolor,
aun a sabiendas de que me corroerán
las entrañas, los abrazos sin hallarte,
volveré a fabricar mi sonrisa de barro,
emergerá un ignominioso orgullo de las heces
que hace tan solo unos minutos fue,
se impondrá la hipocresía del querer en mí,
mientras se disipan las brumas seré piedra,
se hará la luz y no seré,
tal vez tú seas.
Autocastigo
No sé dónde leí
que en el invierno más temible
hay un verano invencible,
algo así deben ser
mis noches de autocastigo,
de soñar contigo,
de esa clase de inviernos
quiero pensar que está
hecha mi sonrisa insomne,
la nada de mis bolsillos,
a lo mejor de esos inviernos está
trazado el contorno del abismo
del que hablan los laureados
malditos,
los poetas de mierda,
aunque lo mas probable
es que sólo sean eso,
un puñado de versos destinados
al que sabe que su invierno
no dará paso a ninguna florida
primavera y que ésta no predecirá
a ningún verano invencible.
De mimbre
Yo sé por qué retumba la tierra en cada
uno de sus pasos,
aún sin acabar de zurcir las heridas de
sus maldormidas noches,
resquebraja el suelo con atroces embestidas,
sumido su corazón en el más absoluto de los ostracismos,
sus latidos surcan el cielo y caen a plomo,
se embriaga de nada y la nada trenza,
haciendo de la nada un ser latente,
y a mí, aunque inmóvil, nimiedad a su lado,
me place ser polvo del rincón de sus penas,
me enorgullece ser algo etéreo en su alma,
amo y señor de sus perdidas miradas,
cuidador de su corazón de mimbre,
que, aunque arrecien los vendavales,
se doblará antes que partirse.
De El Sumidero (en este libro las poesías no tienen título):
Fluye la tinta entre líneas
y sin yo quererlo
queda erigida una invisible
estatua
un transparente monumento
al parecer en honor a la
literatura
en realidad a su detrimento
jamás se vio el verbo tan
desvalido
como hoy
en mí
Y fue mi poema
impío
desterrado
sí
mi pequeña deidad
sueño que lo diviso
infatigable
aun fuera del desfile
rompiendo el compás
para lamento de unos