El autor es el alemán Simon Schubert y estas obras se están vendiendo a 6.000 dólares cada una.
Al contrario de lo que piensa los que ven su arte, no emplea nada más que sus manos para recrear escenas, en su mayoría, de estancias inmobiliarias. Ni lápices ni ningún otro elemento para crear relieves, sombras y distintas texturas. Solo las manos y unas reglas para hacer los dobleces.
Fuente Geekologie