No sé si todo lo que dice aquí es verdad, pero es realmente curioso.
Las tres carabelas de Colón sólo fueron dos. La pinta y la Niña. Porque la tercera
nave que participó en el descubrimiento de América era una nao, otro tipo de
barco de mayor tamaño. Se llamaba María Galante, pero Colón la rebautizó Santa
María.
Las brujas de salem no fueron quemadas en la hoguera. Pero que nadie piense que
las indultaron. En realidad fueron ahorcadas, que era la pena que las comunidades
protestantes y calvinistas solían dictar para los casos de hechicería.
Napoleón no era tan bajito. De hecho, media 1,68 cm., una estatura aceptable
para su época, e incluso superaba por 4cm al duque de Wellington, su gran
enemigo.
En casablanca, Bogart nunca pronuncia la frase: “Tócala otra vez, Sam”. En realidad,
la frase exacta es: “Tócala Sam, Toca as time goes by”, y la recita Ingrid
Bergman. Para acabar de arruinar el mito, el actor que hacía de Sam (Dooley
Wilson) sólo cantaba, ya que no sabía tocar el piano. El acompañamiento se incorporó
en el estudio.
Los vikingos no llevaban cascos con cuernos. Fue una invención del pintor sueco
Gustav Malstrom en las ilustraciones que realizó en 1820 para el poema épico
Frithiof’s Saga. El propósito de estos cuernos irreales era retratar a los feroces
guerreros del Norte como seres casi demoníacos.
La guerra de los cien años realmente duró 116. Duró de 1337 a 1453, año en que
los reyes de Inglaterra y Francia (los países en conflicto) pusieron fin a las hostilidades.
El estrangulador de Boston no estrangulaba a sus víctimas. No es cierto que Albert
de Salvo estrangulaba a sus víctimas, al menos, no estrangulaba a todas. Únicamente
asesinó de ese modo a la primera; en cambio a las otras doce las mato a
golpes o puñaladas.
George Washington no fue el primer presidente de EE.UU. Al estallar la revolución
americana en 1714, una comisión de notables eligió a Peyton Randolph, de manera
provisión, para ese cargo. Tras su dimisión, ocho personas actuaron como
presidentes en funciones hasta 1789, año en que por fin se aprobó la Constitución
americana y se celebraron las primeras elecciones al cargo, en las que
Washington fue finalmente elegido.
Walt Disney no sabía dibujar. Nunca diseño ninguno de sus famosos personajes.
Durante muchos años se dijo que Mickey Mouse había sido creado por él, pero
ahora sabemos que fue obra exclusiva del dibujante Ub Wickers quien le dejó
a Disney compartir la autoría para devolverle un favor.
La revolución de octubre fue en noviembre. Realmente (y según el actual calendario
gregoriano), comenzó el 7 de Noviembre, cuando Lenin se sublevó en
Petrogrado contra el gobierno de Kerensky. Lo que ocurre es que Rusia se regía
aún por el llamado calendario Juliano (obsoleto en el resto del mundo occidental
desde el año 1582). Según el cual, la fecha correspondía al 25 de octubre.
Sherlock Holmes nunca dijo: “Elemental querido Watson”. En las novelas de Conan
Doyle, el famoso detective sí pronuncia la palabra “elemental”, pero nunca
acompañada por la muletilla. La frase, tal y como la conocemos, fue escrita para
el guión de una película protagonizada por Basil Rathbone en 1939.
La guillotina no es un invento francés. Tampoco su creador fue el doctor Ígnace
Guillotin. El revolucionario lo único que hizo fue proponerla como método oficial
de ejecución. Los romanos ya conocían y usaban la guillotina, y algunos historiadores
creen que fue inventada por el cónsul Titus Manlius, quien paradójicamente,
acabo siendo ejecutado con ella.
Van Gogh no se corto una oreja. Tan sólo cortó un pedacito del lóbulo izquierdo.
En la bastilla no habian presos políticos. Para acabar con
la Revolución Francesa, hay que decir que en la mítica
prisión parisina no estaba preso ningún disidente. No
había más que siete cautivos. Todos aristócratas (entre
ellos el marqués de Sate), encarcelados por los llamados
“delitos de nombre”: no pagar deudas, matar a un rival en
un duelo…
Bruce Lee no fue el Rey del Kárate. De hecho, jamás practico esa modalidad de
las artes marciales. El suyo era un estilo de lucha diferente conocido como jun
fan gung fu. La enseñanza del Jeet Kune Do comienza con una base técnica. Esta
base técnica es lo que Bruce enseñaba hace más de 30 años a sus alumnos, algo
a lo que llamó Jun Fan Gung Fu.
Circular por la derecha no siempre ha sido lo normal. De hecho, en el imperio romano
se circulaba por la izquierda, una costumbre que se mantuvo en toda Europa
hasta la Revolución Francesa. El nuevo régimen instauro la norma de hacerlo
por la derecha, y napoleón la impuso en el resto de Europa, salvo en Inglaterra,
Suecia y los países que no pudo conquistar
John Ford no era tuerto. EL parche se lo puso ocasionalmente en 1934 para poder
recuperarse de la operación de cataratas. A partir de entonces, acostumbró a llevarlo
en público como excentricidad, aunque solía cambiárselo de ojo.
Arturo nunca fue rey. En realidad, fue un general romano llamado Lucio Artorius
Casto, nombrado prefecto para defender Berta de los bárbaros.
Marco Polo no introdujo la pasta en Europa. Fueron los árabes, durante la invasión
de Sicilia en el año 669 (600 años antes del nacimiento del famoso viajero). El
historiador musulmán Al-Idri relató que los árabes instalados en la isla comían
los itriyah, unos fideos secos.
Robin Hood no era un bandido generoso. Tampoco robaba a los ricos para dárselo
a los pobres. En realidad era un nombre llamado Robert Hood, que se sublevó
contra el rey Ricardo II (y no contra Juan “Sin Tierra”) para no pagar impuestos
Catalina de rusia no murió practicando el sexo con un caballo. La soberana falleció de
un infarto, pero la leyenda negra surgió a raíz del descubrimiento de su colección
privada de piezas eróticas, en las que no faltaban escenas de zoofilia.
Los piratas no enterraban sus tesoros. O lo hacían demasiado bien, porque nunca
ha aparecido ninguno. Lo normal era que dilapidaran el botín en sus pillajes en
las tabernas, los burdeles y las casas de juego de la isla de la Tortuga.
Adán y Eva nunca comieron una manzana. Ya sabemos que sólo es un mito, pero
aún así, en el Génesis no se menciona de qué fruto se trataba; únicamente se lee:
“...pero del fruto del Árbol que está en medio del huerto dijo Dios: ‘No comeréis
de él’”. El mito de la manzana probablemente se deba a los pintores renacentistas.
Marlon Brando no rechazó el Oscar que ganó por El Padrino (1972). Pero mandó a
recogerlo en su lugar a una falsa india (en realidad era una mexicana disfrazada),
quien hizo un alegato a favor de los derechos de los indígenas.
No existen los cementerios de elefantes. La aparición de un gran número de osamentas
de paquidermos en un mismo lugar hizo que en un mítico lugar al que los
elefantes se dirigían voluntariamente para morir. El misterio lo aclaró el biólogo
Rupert Sheldrake, quien explicó que lo que realmente ocurría es que los ejemplares
ancianos o enfermos de una misma manada se quedaban a vivir cerca de
los manantiales de agua y morían allí.
Los reyes magos no eran tres. El Evangelio según San Mateo sólo menciona la visita
de unos magos de Oriente, pero no especifica su número, y ni siquiera dice
que fueran reyes.
Galileo nunca dijo: ”y sin embargo, se mueve”. No existe ninguna prueba que demuestre
que Galileo realmente murmurara esa frase al verse obligado a abjurar
de sus teorías científicas en 1633, tras ser juzgado por la Inquisición. Actualmente,
los historiales creen que se la inventó el escritor y editor turinés Giusepe
Baretti en un fantasioso libro titulado Biblioteca italiana (1757)
Los emperadores romanos no levantaban ni bajaban el pulgar para decretar la muerte.Mostrar el puño cerrado era señal de clemencia: pero sisacaba el pulgar hacia un lado, estaba ordenando la ejecución del perdedor
Al Capone odiaba los espaguetis. Por extensión, odiaba casi todas las variedades
de la pasta italiana. Lo contó en su biografía el actor George Raft, especializado
en papeles de gángster y a quien Capone (gran admirador suyo) invitó una vez a
cenar. ¡Y le sorprendió con un menú de comida china!
Julio César no nació por cesárea. Los historiadores creen que no fue así, porque
su madre murió cuando él ya había cumplido los 30, en una época en la que las
mujeres no solían sobrevivir a esta operación. Lo que sí es cierto es que dicha intervención
debe su nombre a una ley promulgada por César para que los bebés
fueran extraídos de los vientres de sus madres si estas fallecían a partir del séptimo
mes de gestación.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO =)
libro que tengo en mi casa =) + imagenes del google