Primero un poco de info sobre esta misma.
LA BASE BELGRANO II
La Base de Ejército General Belgrano II perteneciente a la República Argentina, es la segunda de las tres creadas en honor al general Manuel Belgrano en la Antártida.
Ubicación
La Base General Belgrano II está constituida por una serie de instalaciones de investigación científica pertenecientes a la República Argentina, ubicadas sobre el Nunatak Bertrab(afloramiento rocoso en un glaciar), en la bahía Vashel, la cual se posiciona sobre la Costa Confín en la Tierra de Cotas, frente al Mar de Weddell, en el Escudo Antártico. Sus coordenadas son
77°51′5″S 34°33′1″O. Se encuentra aproximadamente a unos 1.300 km del Polo Sur.
Una de las características de esta base es que, como consecuencia de la latitud, tiene cuatro meses de día y cuatro meses de noche polar. El cielo nocturno presenta las usuales "auroras australes".
La temperatura oscila entre los 5° y 48° C bajo cero.
Historia
En 1955 el general Hernán Pujato fundó la primera base Belgrano, consagrándose como la más austral de la Argentina. Años más tarde, el 5 de febrero de 1979, se fundó la Base Belgrano II, en reemplazo de la Belgrano I.
Posteriormente se agregó una tercera base, Belgrano III, que estuvo en funcionamiento desde 1980 hasta 1984.
La única base en honor al creador de la Bandera Argentina, Manuel Belgrano, que aún se encuentra en funcionamiento es Belgrano II. En la actualidad sigue siendo la más austral de las bases permanentes de la República Argentina.
Dotación
La dotación está compuesta por 10 hombres, de los cuales 1 es meteorólogo de la Fuerza Aérea Argentina y 2 son científicos de la Dirección Nacional del Antártico; el resto es personal del Ejército Argentino en el apoyo logística constante.
Actividades
Cuenta con las instalaciones del Laboratorio Belgrano (LABEL) del Instituto Antártico Argentino y estación meteorológica, en los que se desarrollan, entre otras, las siguientes actividades:
* Estudio de la capa de ozono, anhídrido carbónico y rayos ultravioletas (En convenio con Italia).
* Estudio de las auroras polares (En convenio con Italia).
* Análisis de las variaciones del campo magnético.
* Estudio del comportamiento de la ionosfera.
* Estudio de ruidos cósmicos y silbidos atmosféricos.[1]
La dotación de la Base Belgrano II trabaja en conjunto con el Programa Nacional de Investigaciones de Italia (PNRA). La Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino, pusieron en funcionamiento, desde 1991, un espectrofotómetro Brewer, el que, complementado con el lanzamiento de ozonosondas en convenio con el Instituto Nacional de Tecnología Aerospacial de España (INTA), contribuyó con el Proyecto Regional del Cono Sur y con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en la observación e investigación de la dinámica del ozono atmosférico.
Sumado a este proyecto también trabajó personal del Ejército Argentino, el cual durante el año 2000 brindó la logística de un campamento situado en el área de la (Antártida Argentina)Base Antártica Alférez Navío Sobral para la instalación y operación de un equipo Brewer. Este campamento estuvo integrado por personal militar de la dotación de la Base Belgrano II, y un técnico de la Dirección Nacional del Antártico (DNA), los cuales permanecieron en dicha zona entre los meses de septiembre a diciembre, que es cuando se produce en esta región la más baja concentración de ozono. La experiencia fue realizada por única vez debido a la problemática de traslado y por no contar allí con las viejas instalaciones de la base citada.
Vehículos de Operaciones
El área en la que los vehículos terrestres deben operar es un círculo de radio superior a los 200 km, por lo cual se utiliza material rodante pesado de tipo Snow Cat hasta la mitad del trayecto y a partir de allí se cambia por el uso de vehículos más livianos, similares a las motos de nieve. En conjunto, este equipamiento simplifica la realización de la fundamental tarea de transporte de todos los materiales y suministros necesarios para poder permanecer durante más de tres meses en una una región inhóspita donde las temperaturas llegan en casos extremos hasta los -56° C.
Ahora voy a poner dos relatos sobre la Base Belgrano.
Al rescate de la Base Belgrano
El sol no los abandona en todo el día. Pero cada paso fuera de los refugios representa exponerse a una temperatura de diez grados bajo cero. Es tiempo de noches blancas para los diez argentinos que más cerca están del Polo Sur; para esos hombres que pasarán su segundas fiestas lejos de su casa; para quienes se armó una operación especial para ir a buscarlos en la base Belgrano II.
No habrá esta vez margen para fallas. El año pasado, el buque polar contratado para llevar provisiones no pudo atravesar el hielo hasta esa base. Sólo pudieron llegar pequeños aviones con el abastecimiento mínimo para sostener la actividad un año más, con la dotación de personal disminuida. Si en enero próximo el rompehielos ruso alquilado fracasa en la misión, sólo quedará evacuar la base y cerrarla. Aquellos que diagramaron la operación confían en que no se llegará a ese extremo.
Con el rompehielos Almirante Irízar en reparaciones en los astilleros Storni, ex Domec García, se volvió complejo operativo el abastecimiento de las bases argentinas en la Antártida. Y mucho más para Belgrano II, aislada entre bloques de hielo.
La campaña antártica comenzará este fin de semana con el arribo a Buenos Aires del buque de transporte ruso Golovnin, alquilado para llevar los víveres a las bases argentinas en el continente blanco. Pero esta vez, un rompehielos más pesado le abrirá paso rumbo a Belgrano II.
Ahora se contrató al rompehielos ruso Dranitsyn para que libere de obstáculos al otro buque polar, de menor capacidad para atravesar por sí mismo el congelado terreno hacia Belgrano II.
Está previsto que cerca del 20 de enero los dos barcos rusos llegarán a ese asentamiento para permitir el cambio de la dotación, compuesta por siete hombres del Ejército, uno de la Fuerza Aérea y dos científicos de la Dirección Nacional del Antártico.
"Estas son fechas especiales, porque a todos nos gusta estar con nuestras familias. El apoyo de ellas es fundamental para mantenernos acá, pero ahora nos concentramos en el trabajo, en dejar la base en las mejores condiciones para la dotación que nos reemplazará", comentó el teniente primero Juan Martín Elgart en una videoconferencia con LA NACION, en la estación de control del sistema de la defensa del Estado Mayor Conjunto.
La vida bajo cero
Elgart tiene 34 años, está casado y tiene una hija de seis años. Llegó a Belgrano II el 18 de diciembre de 2007. Cuenta que no es fácil adaptarse a las 24 horas de luz natural, pero que mantienen como rutina de trabajo el horario de Buenos Aires como forma de no perder conexión con su tierra. Menos ahora que sienten cerca el regreso.
Un día común en la base Belgrano II empieza a las 7, con un desayuno compartido entre los diez hombres que comparten desde hace un año un reducido espacio de vida en un hostil ambiente natural. Entre las 8 y las 13 se realizan las tareas que tienen asignadas según su especialidad: los militares se ocupan del soporte logístico de la base, de las comunicaciones, mientras que los civiles realizan estudios sobre la capa de ozono y el movimiento de placas tectónicas. El almuerzo es compartido, y entre las 15 y las 19 retoman las tareas.
Estas labores en muchos momentos les exigen salir de las casas de refugios para moverse en el hielo. Una cueva a 300 metros es usada como depósito y freezer natural.
La casa principal de Belgrano II tiene cinco habitaciones y una sala de estar. Es la más grande de las ocho construcciones que forman la base.
"En este momento se da una nostalgia especial, porque queremos volver, lógicamente, con nuestras familias, pero también dan ganas de volver en otro momento", comentó Elgart, ingeniero militar y voluntario para el puesto en la Antártida.
Durante este año de vivencias en el hielo eterno tuvieron que soportar temperaturas de hasta 39° bajo cero. Dentro de la base, las condiciones de vida son mejores, con posibilidad de comunicarse con sus familiares por internet -cuando el ancho de banda lo permite- y por los radioenlaces que les facilita el equipo de comunicaciones del Ejército.
A comienzos de enero, los dos buques rusos contratados para la campaña antártica se dirigirán en primer lugar a Belgrano II. El Gobierno autorizó el alquiler por 57 millones de pesos.
Además, se usará el buque de transporte Canal de Beagle, de la Armada, mientras que ya funciona el puente aéreo entre el continente y la base Marambio, con los aviones Hércules de la Fuerza Aérea.
En dos años, se espera contar nuevamente con el rompehielos Almirante Irízar, que se encuentra en proceso de reparación, tras el incendio que lo sorprendió en alta mar cuando volvía de la campaña antártica de 2007.
Fuente II
La vida en la Base Belgrano
El meteorólogo Andrés Martínez cuenta sobre la vida en la Antártida Argentina. Un espacio brindado por nuestro medio a aquellos que hacen patria en los terrenos más hostiles de nuestra extensa geografía.
Al sur del Mar de Wedell, a 5,000 km de bs as y a 1,440 km del polo sur, existe una de las bases menos conocidas de la Antártida Argentina : la base Belgrano II, ubicada a 77 grados 55 minutos Sur, y 34 grados y 37 minutos Oeste.
Salí de Buenos Aires el 2 de febrero de 2005, en un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, junto a mi compañero Miguel Sánchez, llegando al Aeropuerto de Usuhuaia por la tarde de aquel día, en el Rompehielos Almirante Irízar el 3 de febrero.
Luego de 7 dias de navegación, y previo bautismo por cruzar el paralelo 66 (con disfraces y gran fiesta, y posterior " rapada" ), vimos lo que sería nuestra "casa" durante un año : 2 manchas negras a 14 km del buque.
Esas "manchas" son el nunatak Bertrab, sobre el cual está emplazada nuestra querida base. Era el 10 de febrero de 2005. A lo largo de 7 días -a veces interrumpidos por las inclemencias del clima-, descargamos nuestros víveres y otros efectos. Finalmente, el 17 de febrero, quedamos solos.
Actualmente somos 24 miembros, entre los que hay mecánicos, un carpintero, cocineros, científicos y otros especialistas. Entre todos, cubrimos las necesidades que nos permiten vivir 365 días en este lugar tan aislado.
La misión fundamental de esta base (como todas las que se desarrollan en la Antártida Argentina) es la investigación científica.
Como en casi todo el país, nuestra tarea también se lleva adelante en apoyo a la ciencia, y por supuesto como aporte para todas las estaciones meteorológicas de nuestro país y del mundo.
Concretamente, se estudia la atmósfera, el nivel de las radiaciones electromagnéticas y el volumen del agujero de la capa de ozono. En lo que respecta a esta última tarea, nuestra faena es fundamental, ya que permanentemente se nos solicita información meteorológica para realizar los denominados "zondeos" -globos que portan tecnología capaz de medir la capa de ozono y registrar otras variables). Esto se realiza cada miércoles del año.
En este sentido, nuestra rutina habitual cambia un poco, ya que los datos deben ser recogidos cada 3 horas, y a ellos se agregan fenómenos especiales que son pasibles de observarse solo en este continente, y que se denominan grupo 9".
Cuando llegamos -y dada la extrema latitud en que nos encontramos-, el sol estaba permanentemente posado en el horizonte, pero a los pocos dias comenzó a ponerse, primero unos minutos, y luego cada vez por más tiempo, hasta que el 22 de abril lo vimos por última vez. A partir de allí, sólo podíamos observar claridad, pero jamás al sol.
De esta manera, comenzaba la noche polar, es decir, que no veríamos el sol sino hasta el 22 de agosto siguiente. Durante casi 2 meses contínuos, sólo se observaba una ligera claridad al mediodia, y luego solamente noche.
No obstante, las condiciones no eran tan extremas como uno piensa, pues se registraban temperaturas promedio de 25 bajo cero pero sin demasiados días ventosos.
Luego del 22 de agosto, progresivamente vivimos el fenómeno uinverso al que llegamos, y así vivimos estos momentos, con sol contínuo desde el 23 de octubre.
A lo largo de todo este tiempo, además de efectuar nuestra tarea habitual de meteorología, llevamos adelante también aquellas que se corresponden con la vida cotidiana, como picar hielo para obtener agua (una vez cada 21 días) y limpieza general de la casa (a lo que aqui se llama "hacer maría" ).
Sin embargo, no todo fue rutinario, ya que el 10 de septiembre un incedio destruyó la casa principal y la mayor parte de las instalaciones. Por fortuna, nadie resultó herido, pero debimos acostumbrarnos a vivir un poco más "apretados" en otras instalaciones de la base.
10 días más tarde, (el 20 de septiembre), un Hércules C-130, -proveniente de la base aérea de Río Gallegos-, realizó un vuelo directo hasta nuestra Belgrano 2, y por medio de paracaídas, nos arrojaron insumos para continuar nuestra vida en la base por 4 meses más (especialmente, material relativo a sanidad, ya que no había quedado ni una aspirina).
A pesar del accidente, las actividades de la base (científicas y meteorológicas) no se interrumpieron en momento alguno (ni siquiera durante el mismo incendio).
A continuación, ingresamos en la porción final de nuestra particular invernada, esa misma que habíamos iniciado con importantes comodidades, y que terminamos casi en las mismas condiciones de las fundaciones de la base, allá por 1979.
Afortunadamente, las comunicaciones con el continente jamás se vieron afectadas (siempre hubo disponibilidad de teléfono, radio e Internet). Tal vez la disponibilidad de comunicaciones sea el factor más importante a la hora de sobrellevar el año, y en estos momentos es donde se valora como nunca el hecho de poder contar con un grupo humano tan unido como el nuestro. Todo ello muy a pesar de que la convivencia puede resultar a veces cansadora.
Una gran noticia : ya nos queda poco para esta de nuevo con nuestras respectivas familias, que ciertamente es lo que más se extraña en estas instancias.
Esperamos que todo siga bien hasta la llegada del Rompehielos...
Fuente III
IMAGENES
Cartel de bienvenida
Helicóptero de la Armada Argentina con repuestos para la base
Restos de la base luego del incendio
Hercules C-130 arrojando insumos vía paracaídas
Impresionante fotografía de auroras del 11 de abril de 2005
Ubicacion de la Base
Vista general Base Belrano II
El taller
VIDEOS
link:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=AL7qAzsDS_k
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=QjvWLLm2weo
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=zPBpb_gE-kI
Nota: Este video habla del ozonosondeo. Para saber que es entren acá
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=mqeirZPO3y0
Bueno, aca termina el post. Con esto queria rendirles un pequeño homenaje a todos lo que realizan este sacrificio, de separarse de sus familias, vivir en condiciones climaticas extremas, etc. Tambien hay muchas mas bases que en este post no mencione como ser la Base de Ejército Esperanza, Estación Científica Teniente Jubany, Base Aérea Vicecomodoro Marambio, Destacamento Naval Orcadas del Sur, Base de Ejército General San Martín (aunque si quieren puedo subir algunas imagenes).
Ojala tengan la suerte de visitar algun dia estos lugares y saber que tambien forman parte de la Argentina.
Muchas gracias a todos por haberse tomado el tiempo para leerlo y poder saber un poco mas de nuestro país.