Buenos Aires, 9 de noviembre. . Con una propuesta amplia y ecléctica, en la que predominaron los sonidos y ritmos alegres, el festival Pepsi Music tuvo su quinta y última noche con la actuación de Calle 13, Fabulosos Cadillacs, Los Auténticos Decadentes, Catupecu Machu y Gogol Bordello.
Gracias al buen clima y a una grilla interesante y variada, el público acompañó la fecha colmando el Club Ciudad desde temprano, cuando tocaron bandas como Los Tipitos, Kapanga y Dante.
Dos grupos que sorprendieron fueron el dúo estadounidense The Ting Tings y el conjunto balcánico Gogol Bordello, quienes además convocaron a espectadores especialmente interesados en verlos en vivo. Sin embargo, y a pesar de la expectativa, ninguno de los números pudo tocar más de 40 minutos.
De todos modos, el clima de fiesta se encendió definitivamente con el divertido show de Los Auténticos Decadentes en el escenario Claro, que fue seguido por Los Fabulosos Cadillacs.
Y aunque ambas presentaciones fueron cortas -con un final abrupto para los Cadillacs que enfureció a Vicentico-, las dos dejaron satisfechos a los asistentes, en muchos casos familias jóvenes con niños.
El cierre fue con los boricuas de Calle 13, quienes estuvieron poco más de una hora presentando sus canciones más populares, acompañados de una puesta modesta pero efectiva.
Una hora más tarde de lo anunciado, Residente y Visitante se subieron al escenario principal cantando "No hay nadie como tú", acompañados por Martín Ferres de Bajofondo.
El dúo boricua no ahorró referencias políticas e insultos al ex presidente George Bush y a otros primeros mandatarios durante el concierto, haciendo justicia a su fama de "enfants terribles" de la música latina.
Residente también aprovechó para reírse de la prensa que confunde la música del grupo con el reggaetón, además de pedir comprensión con todos los inmigrantes y personas que dejan su país buscando mejores oportunidades.
Sin embargo, nada de esto hizo que Calle 13 dejara de lado su sonido bailable y divertido, que hizo mover a todos los asistentes que colmaron el Club Ciudad de Buenos Aires.
La programación original para esta jornada cambió a raíz de la suspensión de la segunda fecha por mal tiempo, lo que obligó a reorganizar la grilla e hizo que, a pesar de que las modificaciones fueron comunicadas, hubieran desencuentros y atrasos.
Además, al igual que en la jornada del sábado, el gobierno porteño se puso firme e impidió que el sonido superara los 95 decibeles, generando críticas entre los asistentes por el bajo volumen de los shows