frescos de pompeya
frescos vuelven a exponerse al publico
Lo que el volcán no se llevó…. Así podría titularse esta historia en la que la tragedia, el arte y la belleza se entremezclan. Es que, finalmente y tras 10 años de un arduo trabajo de restauración, los frescos que lograron sobrevivir a la erupción del volcán Vesubio, en Pompeya allá por el año 79 d.C., volverán a ser expuestos en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
De este modo el público podrá acceder a visitar esas maravillosas obras de arte consideradas por los expertos como la mejor colección de pintura romana del mundo.
Se trata de un total son 400 frescos que lograron conservarse a pesar del desastre natural que enterró a la ciudad y gracias al trabajo de los especialistas que lograron devolverles el brillo y el color descubriendo así nuevos detalles que jamás habían podido ser vistos y estudiados.
Pues ahora, gracias a estos trabajos, los expertos lograron conocer un poco más en profundidad sobre técnicas, corrientes y géneros y, de este modo, reacomodaron la exposición separada por estilos: el Segundo, el Tercero y el Cuarto. De este modo, y como expresaron las autoridades del museo, la muestra pretende ser “un viaje por imágenes a través del mundo greco-romano”.
Un viaje que gracias al esfuerzo de especialistas en conservación y, por supuesto, al milagro de que las obras hayan sobrevivido al Vesubio, a partir de hoy podrán conocer todos aquellos que se acerquen al Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Una experiencia única y un viaje en el tiempo y a través de las culturas de la mano del arte.
priapo y la importancia del pene en pompeya
En la mitología griega, Príapo (en griego antiguo ???ap?? Príapos) es un dios menor rústico de la fertilidad, tanto de la vegetación como de todos los animales relacionados con la vida agrícola, y un personaje puramente fálico. Era adorado como protector de los rebaños de cabras y ovejas, de las abejas, del vino, de los productos de la huerta e incluso de la pesca.
Fresco de Príapo pesando su miembro en una balanza contra la ganancia obtenida de sus campos (casa de los Vettii, Pompeya).
fresco de una casa de pompeya
Aquí vive la felicidad
Maria Victoria Rodríguez 27 de octubre de 2008 1 comentario
La felicidad Hic habitat felicitas
Así reza sobre el portal de muchas casas y comercios de la antigua Pompeya, junto a símbolos como el que mostramos aquí a la derecha.
Sí, símbolos fálicos que celebran el poder fecundante de la Naturaleza tratando de esquivar la envidia de algunos vecinos ante la bonanza económica que disfrutaban.
Es que el pueblo romano era muy supersticioso y creía firmemente en el poder del mal de ojo. Para contrarrestar la miradas envidiosas de los ciudadanos menos ricos, no dudaban de engalanar las portadas de sus casas con bajorrelieves de penes erectos o frescos de figuras con falos hiperdesarrollados, como queriendo adjudicar su riqueza a la bendición de los dioses.
Los romanos de entonces fueron los inventores de un gesto universal que aún hoy se utiliza para ahuyentar las malas ondas: los dedos cruzados.
Los bien conservados frescos de Pompeya son una muestra excelente de la cultura de la ciudad
El Lupanar
Fresco erótico
De lupa que en latín significa loba que es como se conocía a las prostitutas, el Lupanar era el más importante de los numerosos burdeles que se encontraron en Pompeya, y el único construido con esta precisa finalidad.
Las prostitutas eran esclavas griegas u orientales, su precio iba de dos a ocho ases (el vaso de vino costaba uno), pero la recaudación era del patrón o del dueño del burdel.
El Lupanar era un pequeño edificio situado en el cruce de dos calles secundarias, estaba constituido por una planta a nivel del suelo y un primer piso. La planta baja estaba destinada al acceso de esclavos o de las clases más pobres; tenía un corredor y cinco habitaciones con cama, las paredes estaban cubiertas de pinturas que expresaban distintas posiciones eróticas.
Al piso superior se accedía por una entrada independiente que daba a una escalera y luego a un balcón. A ese balcón daban las distintas habitaciones, más grandes y decoradas que las de la planta baja. Este piso era reservado a una clientela más acomodada.
La construcción es del último período de la ciudad. Las paredes se encuentran cubiertas de motivos eróticos desde su entrada principal, que muestra a Príapo con dos penes sostenidos por las manos.
La Casa del Poeta Trágico [editar]
Cave Canem
La Casa del Poeta Trágico debe su nombre a un mosaico que representaba a un instructor de actores de teatro (hoy en el Museo Antropológico Nacional de Nápoles), y su fama a una serie de frescos de temas heroicos y míticos. Entre las ilustraciones se encuentra una acerca del sacrificio de Ifigenia. Se trata de una casa de modestas dimensiones pero decorada con mucha elegancia, probablemente una muestra de una clase media enriquecida durante los últimos años de la ciudad.
A los lados de la puerta se encontraban dos mostradores (que indican que el dueño de la casa también se dedicaba al comercio), y sobre el piso se encontraba la inscripción Cave Canem (Cuidado con el perro) al lado de la imagen de un perro sujeto por una cadena.
Dos divinidades marte y zeus romanas, en uno de los frescos de Pomepya que se muestran tras diez años de restauración.
burdeles en pompeya
relato de un turista en pompeya:
Recuerdo que cuando fui a visitar Pompeya, la guía de turno nos explicó con respecto al Lupanar (prostíbulo) que el mosaico con postura erótica delante de cada habitación indicaba qué posturas aceptaba el profesional ocupante de turno.
También nos dijo que la cama era de piedra con el objetivo de que fuera lo suficientemente incómoda para que los clientes no se entretuvieran demasiado una vez completado el servicio.
FRESCOS DE LA VILLA DE LOS MISTERIOS. (POMPEYA)
Era una residencia lujosa y elegante, perfectamente integrada en el paisaje y situada extramuros de la ciudad de Pompeya. Su excelente estado de conservación ha posibilitado la contemplación de sus pinturas mitológicas manteniendo todavía unos vivísimos colores.
Sobre un fondo rojo intenso, varios personajes aparecen en actitudes diversas y enigmáticas. No sabemos muy bien el significado de las distintas escenas, pintadas todas ellas en el salón de la casa. Aparentemente parecen ser los ritos de iniciación de las esposas a los misterios dionisíacos. Las paredes completan un ciclo de momentos sucesivos de una única ceremonia: un niño lee el ritual bajo la dirección de una matrona sentada, una mujer sigue con atención a una jovencita que porta una bandeja de ofrendas y se dirige hacia la derecha. un sileno canta y toca mientras una joven quiere amamantar una cabra. Una elegante figura femenina alza el látigo para golpear a una mujer joven que, aterrorizada, se refugia en el regazo de otra dama.
Son escenas de ritos religiosos con danzas, cantes y bebida. Las bacantes (sacerdotisas de Baco, dios del vino) danzan frenéticamente semidesnudas.
A pesar de su antigüedad, estos frescos reflejan bastante bien la volumetría de los cuerpos y la sensación de espacio.
detalle del fresco aquiles en esciro de la casa de los dioscuros
Retratos de personas que existireron hace siglos conservados en las paredes de sus casas.
Antiguos dioses pintados en las paredes de las casas
Gestos y actitudes de la vida cotidiana de hace casi 20 siglos
Pompeya y el Vesubio
Un tórrido día del verano del año 79 de nuestra era, un estudiante de 18 años llamado Cayo Plinio (Plinio el joven) se hallaba con su madre y su tío (Plinio el viejo) en una villa de la ciudad de Miseno, en la bahía de Nápoles, a unos 30 km del monte Vesubio. El día amaneció normalmente, pero a las pocas horas el Vesubio entró en erupción y sepultó durante siglos las ciudades de Pompeya y Herculano. Plinio el viejo murió ese día, mientras intentaba salvar a quienes se hallaban en peligro, pero su sobrino Cayo sobrevivió y nos legó un notable relato de lo ocurrido, en dos largas cartas al historiador romano Tácito. He aquí un fragmento de una misiva:
"El 24 de Agosto, hacia la una de la tarde, mi madre hizo observar a mi tío una nube de tamaño y de aspecto extraño. No se distinguía bien a que distancia de la montaña estaba, aunque después se supo que se debía al propio Vesubio".
Pietro Giovanni Guzzo, responsable del sector arqueológico de la investigación, ha destacado que éste "era el único edificio destinado a la prostitución" de toda la ciudad.
Descubierto en 1862, el prostíbulo poseía una decena de habitaciones sobre dos niveles. El piso superior se reservaba a los clientes más pudorosos, mientras que la parte baja era frecuentada por las clases más modestas y los esclavos.
De lo que he recorrido del foro no he visto la imagen adjunta. Calza con "el enfermo". Es un fresco de Pompeya, muestra a Eneas a quien Iapix (médico troyano que le acompañaba) le extrae un apunta de flecha. Personajes mitológicos, hermosos.
frescos vuelven a exponerse al publico
Lo que el volcán no se llevó…. Así podría titularse esta historia en la que la tragedia, el arte y la belleza se entremezclan. Es que, finalmente y tras 10 años de un arduo trabajo de restauración, los frescos que lograron sobrevivir a la erupción del volcán Vesubio, en Pompeya allá por el año 79 d.C., volverán a ser expuestos en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
De este modo el público podrá acceder a visitar esas maravillosas obras de arte consideradas por los expertos como la mejor colección de pintura romana del mundo.
Se trata de un total son 400 frescos que lograron conservarse a pesar del desastre natural que enterró a la ciudad y gracias al trabajo de los especialistas que lograron devolverles el brillo y el color descubriendo así nuevos detalles que jamás habían podido ser vistos y estudiados.
Pues ahora, gracias a estos trabajos, los expertos lograron conocer un poco más en profundidad sobre técnicas, corrientes y géneros y, de este modo, reacomodaron la exposición separada por estilos: el Segundo, el Tercero y el Cuarto. De este modo, y como expresaron las autoridades del museo, la muestra pretende ser “un viaje por imágenes a través del mundo greco-romano”.
Un viaje que gracias al esfuerzo de especialistas en conservación y, por supuesto, al milagro de que las obras hayan sobrevivido al Vesubio, a partir de hoy podrán conocer todos aquellos que se acerquen al Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Una experiencia única y un viaje en el tiempo y a través de las culturas de la mano del arte.
priapo y la importancia del pene en pompeya
En la mitología griega, Príapo (en griego antiguo ???ap?? Príapos) es un dios menor rústico de la fertilidad, tanto de la vegetación como de todos los animales relacionados con la vida agrícola, y un personaje puramente fálico. Era adorado como protector de los rebaños de cabras y ovejas, de las abejas, del vino, de los productos de la huerta e incluso de la pesca.
Fresco de Príapo pesando su miembro en una balanza contra la ganancia obtenida de sus campos (casa de los Vettii, Pompeya).
fresco de una casa de pompeya
Aquí vive la felicidad
Maria Victoria Rodríguez 27 de octubre de 2008 1 comentario
La felicidad Hic habitat felicitas
Así reza sobre el portal de muchas casas y comercios de la antigua Pompeya, junto a símbolos como el que mostramos aquí a la derecha.
Sí, símbolos fálicos que celebran el poder fecundante de la Naturaleza tratando de esquivar la envidia de algunos vecinos ante la bonanza económica que disfrutaban.
Es que el pueblo romano era muy supersticioso y creía firmemente en el poder del mal de ojo. Para contrarrestar la miradas envidiosas de los ciudadanos menos ricos, no dudaban de engalanar las portadas de sus casas con bajorrelieves de penes erectos o frescos de figuras con falos hiperdesarrollados, como queriendo adjudicar su riqueza a la bendición de los dioses.
Los romanos de entonces fueron los inventores de un gesto universal que aún hoy se utiliza para ahuyentar las malas ondas: los dedos cruzados.
Los bien conservados frescos de Pompeya son una muestra excelente de la cultura de la ciudad
El Lupanar
Fresco erótico
De lupa que en latín significa loba que es como se conocía a las prostitutas, el Lupanar era el más importante de los numerosos burdeles que se encontraron en Pompeya, y el único construido con esta precisa finalidad.
Las prostitutas eran esclavas griegas u orientales, su precio iba de dos a ocho ases (el vaso de vino costaba uno), pero la recaudación era del patrón o del dueño del burdel.
El Lupanar era un pequeño edificio situado en el cruce de dos calles secundarias, estaba constituido por una planta a nivel del suelo y un primer piso. La planta baja estaba destinada al acceso de esclavos o de las clases más pobres; tenía un corredor y cinco habitaciones con cama, las paredes estaban cubiertas de pinturas que expresaban distintas posiciones eróticas.
Al piso superior se accedía por una entrada independiente que daba a una escalera y luego a un balcón. A ese balcón daban las distintas habitaciones, más grandes y decoradas que las de la planta baja. Este piso era reservado a una clientela más acomodada.
La construcción es del último período de la ciudad. Las paredes se encuentran cubiertas de motivos eróticos desde su entrada principal, que muestra a Príapo con dos penes sostenidos por las manos.
La Casa del Poeta Trágico [editar]
Cave Canem
La Casa del Poeta Trágico debe su nombre a un mosaico que representaba a un instructor de actores de teatro (hoy en el Museo Antropológico Nacional de Nápoles), y su fama a una serie de frescos de temas heroicos y míticos. Entre las ilustraciones se encuentra una acerca del sacrificio de Ifigenia. Se trata de una casa de modestas dimensiones pero decorada con mucha elegancia, probablemente una muestra de una clase media enriquecida durante los últimos años de la ciudad.
A los lados de la puerta se encontraban dos mostradores (que indican que el dueño de la casa también se dedicaba al comercio), y sobre el piso se encontraba la inscripción Cave Canem (Cuidado con el perro) al lado de la imagen de un perro sujeto por una cadena.
Dos divinidades marte y zeus romanas, en uno de los frescos de Pomepya que se muestran tras diez años de restauración.
burdeles en pompeya
relato de un turista en pompeya:
Recuerdo que cuando fui a visitar Pompeya, la guía de turno nos explicó con respecto al Lupanar (prostíbulo) que el mosaico con postura erótica delante de cada habitación indicaba qué posturas aceptaba el profesional ocupante de turno.
También nos dijo que la cama era de piedra con el objetivo de que fuera lo suficientemente incómoda para que los clientes no se entretuvieran demasiado una vez completado el servicio.
FRESCOS DE LA VILLA DE LOS MISTERIOS. (POMPEYA)
Era una residencia lujosa y elegante, perfectamente integrada en el paisaje y situada extramuros de la ciudad de Pompeya. Su excelente estado de conservación ha posibilitado la contemplación de sus pinturas mitológicas manteniendo todavía unos vivísimos colores.
Sobre un fondo rojo intenso, varios personajes aparecen en actitudes diversas y enigmáticas. No sabemos muy bien el significado de las distintas escenas, pintadas todas ellas en el salón de la casa. Aparentemente parecen ser los ritos de iniciación de las esposas a los misterios dionisíacos. Las paredes completan un ciclo de momentos sucesivos de una única ceremonia: un niño lee el ritual bajo la dirección de una matrona sentada, una mujer sigue con atención a una jovencita que porta una bandeja de ofrendas y se dirige hacia la derecha. un sileno canta y toca mientras una joven quiere amamantar una cabra. Una elegante figura femenina alza el látigo para golpear a una mujer joven que, aterrorizada, se refugia en el regazo de otra dama.
Son escenas de ritos religiosos con danzas, cantes y bebida. Las bacantes (sacerdotisas de Baco, dios del vino) danzan frenéticamente semidesnudas.
A pesar de su antigüedad, estos frescos reflejan bastante bien la volumetría de los cuerpos y la sensación de espacio.
detalle del fresco aquiles en esciro de la casa de los dioscuros
Retratos de personas que existireron hace siglos conservados en las paredes de sus casas.
Antiguos dioses pintados en las paredes de las casas
Gestos y actitudes de la vida cotidiana de hace casi 20 siglos
Pompeya y el Vesubio
Un tórrido día del verano del año 79 de nuestra era, un estudiante de 18 años llamado Cayo Plinio (Plinio el joven) se hallaba con su madre y su tío (Plinio el viejo) en una villa de la ciudad de Miseno, en la bahía de Nápoles, a unos 30 km del monte Vesubio. El día amaneció normalmente, pero a las pocas horas el Vesubio entró en erupción y sepultó durante siglos las ciudades de Pompeya y Herculano. Plinio el viejo murió ese día, mientras intentaba salvar a quienes se hallaban en peligro, pero su sobrino Cayo sobrevivió y nos legó un notable relato de lo ocurrido, en dos largas cartas al historiador romano Tácito. He aquí un fragmento de una misiva:
"El 24 de Agosto, hacia la una de la tarde, mi madre hizo observar a mi tío una nube de tamaño y de aspecto extraño. No se distinguía bien a que distancia de la montaña estaba, aunque después se supo que se debía al propio Vesubio".
Pietro Giovanni Guzzo, responsable del sector arqueológico de la investigación, ha destacado que éste "era el único edificio destinado a la prostitución" de toda la ciudad.
Descubierto en 1862, el prostíbulo poseía una decena de habitaciones sobre dos niveles. El piso superior se reservaba a los clientes más pudorosos, mientras que la parte baja era frecuentada por las clases más modestas y los esclavos.
De lo que he recorrido del foro no he visto la imagen adjunta. Calza con "el enfermo". Es un fresco de Pompeya, muestra a Eneas a quien Iapix (médico troyano que le acompañaba) le extrae un apunta de flecha. Personajes mitológicos, hermosos.