Para el que no la conoce, algunos detalles..... 
La Belladona: Usos, mitos y leyendas de una planta milenaria
La belladona, de origen europeo, siempre estuvo vinculada a las leyendas y la brujería. En la actualidad se la utiliza principalmente en oftalmologia, y también en casos de neuralgias, tos, asma y Parkinson.
La Belladona (Atropa belladonna) es una planta vivaz de la familia de las solanaces. Puede alcanzar un metro y medio de altura, con tallos muy ramificados y leñosos en su base. Sus hojas son grandes y ovaladas, sus flores, de forma acampanada, son de color violáceas y amarillas. Sus frutos son bayas de color negro.
Su principio activo es la atropina, aislada por Mein en 1831; aunque también presenta concentraciones menores de escopolamina. Estos se concentran principalmente en las raices y el fruto.
Dosis leves reducen la salivación y la sudoración. Con dosis mayores aumentan el pulso y el ritmo respiratorio, la acción de los músculos involuntarios decrece, la frecuencia cardiaca se acelera, la dilatación de las pupilas es muy marcada y se inhibe la acomodación ocular, es decir, el cristalino se fija para la visión lejana y los objetos cercanos se ven borrosos. Cuando la atropina se aplica directamente al ojo, la acomodación y los reflejos oculares no se recuperan durante 7 a 12 días.
En oftalmologia es utilizada con el fin de llevar a cabo exploraciones del ojo. Estos alcaloides poseen acciones bronco dilatadoras, vaso constrictoras, y disminuyen las secreciones salivares, gástricas, nasales, sudorales, etc., a la vez que combaten las contracciones espasmódicas a nivel digestivo. También tiene efecto analgésico si se aplica externamente.
Creencias de la antigüedad
De acuerdo con algunas tradiciones europeas, el espíritu que habita dentro de la planta de Belladona sólo sale una noche al año: la noche de Walpurias, cuando se prepara para celebrar el Sabbath con las brujas. En tierras célticas hay una superstición que vincula a la belladona con una hechicera encantadora a la que es peligroso mirar, aunque una versión más generalizada sugiere que cierta secta de sacerdotes tomaba una infusión de belladona para honrar e invocar la ayuda de Bellona, diosa de la guerra.
Otra leyenda cuenta que cierto hechicero trato con esta flor a una mujer enferma, provocando un estado de sueño que se prolongo durante varios días. Al despertar, la mujer, se mostró molesta pos haber “sido despojada del estado hipnótico en que se encontraba, que la llevaba a lugares maravillosos, llenos de placeres y lujurias”. Al dar a conocer su experiencia, se prohibió la flor y fue considerada como “demoníaca” por la iglesia.
Se supone que la belladona fue empleada para envenenar a las tropas de Marco Antonio durante la guerra de Esparta, según la descripción que Plutarco hizo sobre los extraños efectos que siguen a su uso. Con la misma planta fue envenenado Claudio, el emperador romano.
Qué hacer en caso de una intoxicación
Un síntoma peculiar de la intoxicación por belladona es la pérdida completa de la voz, aunada a movimientos continuos e incontrolados de los dedos y las manos.
El experto en medicina herbolaria Arias Carbajal asegura que: “el uso de la Belladona reclama mucha prudencia, siquiera administrada a dosis un poco elevadas produzca vértigos, náuseas, dilatación de las pupilas, delirios, algunas veces inyección en la cara, alucinaciones y con frecuencia la muerte, como remate a este cortejo de funestos accidentes". En caso de envenenamiento accidental recomienda tomar lo más pronto posible alguna sustancia que provoque vomitivo, como un vaso grande de vinagre caliente o agua de mostaza, posteriormente un vaciado estomacal seguido de una dosis de magnesia, estimulantes como café cargado, y de ser necesario hay que ayudar al paciente con respiración artificial.
Es importante señalar que el uso de la Belladona está reservado a personal médico especializado, por los múltiples problemas que puede ocasionar. Además, está contraindicado en personas con hipertensión arterial o glaucoma.
Atropa belladonna
Belladona
Atropa belladonna L.
Atropa belladonna L.
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Subclase: Magnoliidae
Orden: Solanales
Familia: Solanaceae
Subfamilia: Solanoideae
Tribu: Hyoscyameae
Género: Atropa
Especie: A. belladonna
Nombre binomial
Atropa belladonna
L.
La belladona de nombre binomial científico, Atropa belladonna, es un arbusto resistente perenne, miembro de la familia Solanaceae. Es nativa de Europa, norte de África, y oeste de Asia, y se puede encontrar naturalizada en partes de Norteamérica. La planta no se encuentra tan abundante como algunas guías de campo pueden hacer creer, siendo uno de los platos favoritos de los escarabajos (mosca de la menta), tiene una tolerancia baja a la exposición a pleno sol. En las areas donde se encuentra normalmente a la sombra y con un suelo rico en limo.
Etimología [editar]
* Alemán: Schwarze Tollkirsche .
* Español: Belladona, bella dama, solano mayor.
* Francés: Belladone.
* Inglés: Deadly nightshade, belladonna.
* italiano: Belladonna.
Planta perenne de la familia de las Solanáceas.
Al igual que las Daturas o la Mandrágora. Estas plantas han sido objeto de creencias, leyendas y fábulas de todo tipo. Fue utilizada en el antiguo Egipto como narcótico, luego por los sirios para "alejar los pensamientos tristes", pero se difunde su uso en secreto por las brujas de la Edad Media. Su nombre deriva del uso doméstico que hacían las damas italianas, que se frotaban un fruto de belladona debajo de los ojos para que la mujer luciera hermosa (en realidad produce midriasis o dilatación de las pupilas).
Localización
La planta crece en lugares sombreados, normalmente alcanza una altura de 1,5 metros, posee flores de color morado y un mal olor característico.
Frutos de la belladona
Propiedades químicas y empleo terapéutico
Sus alcaloides (hiosciamina, atropina, escopolamina), derivados de los tropanos, la convierten en una planta venenosa, capaz de provocar estados de coma o muerte si es mal administrada. En dosis tóxicas provoca cuadros de delirio y alucinatorios. A pesar de ello, la planta se utiliza medicinalmente en oftalmología, como antiespasmódico, antiasmático, anticolinérgico, etc. Correctamente utilizada en neumología se usa para problemas de espasmos bronquiales aunque puede acarrear deshidratación de secreciones. Los extractos de belladona se han empleado clásicamente en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson y los síndromes parkinsonianos con relativo éxito, cuidando de prevenir efectos colaterales y adversos. La belladona también se emplea en gastroenterología en dosis bajas como neuroregulador intestinal en casos de colon irritable, colitis ulcerosa, etc. En dosis moderadas puede servir como un buen analgesico o una planta anestesiante.
Hierbas y plantas curativas. Plantas shamánicas. Peter Kremer.
Cultivo
Se puede reproducir mediante la siembra de las semillas o bien esquejes, aunque es más recomendable el uso de semillas. Las semillas deberán ser puestas en agua caliente unas horas antes de sembrar. Tardan un buen tiempo en germinar y requieren buena humedad y calor, aún manteniendo todas las condiciones necesarias, la tasa de germinación no es de lo mejor. Las plantas agradecerán un sustrato abonado con estiércol, un ambiente húmedo y sombreado. Los nitratos y las sales amoniacales son los mejores abonos para doblar la cantidad de alcaloides.


La Belladona: Usos, mitos y leyendas de una planta milenaria
La belladona, de origen europeo, siempre estuvo vinculada a las leyendas y la brujería. En la actualidad se la utiliza principalmente en oftalmologia, y también en casos de neuralgias, tos, asma y Parkinson.
La Belladona (Atropa belladonna) es una planta vivaz de la familia de las solanaces. Puede alcanzar un metro y medio de altura, con tallos muy ramificados y leñosos en su base. Sus hojas son grandes y ovaladas, sus flores, de forma acampanada, son de color violáceas y amarillas. Sus frutos son bayas de color negro.
Su principio activo es la atropina, aislada por Mein en 1831; aunque también presenta concentraciones menores de escopolamina. Estos se concentran principalmente en las raices y el fruto.
Dosis leves reducen la salivación y la sudoración. Con dosis mayores aumentan el pulso y el ritmo respiratorio, la acción de los músculos involuntarios decrece, la frecuencia cardiaca se acelera, la dilatación de las pupilas es muy marcada y se inhibe la acomodación ocular, es decir, el cristalino se fija para la visión lejana y los objetos cercanos se ven borrosos. Cuando la atropina se aplica directamente al ojo, la acomodación y los reflejos oculares no se recuperan durante 7 a 12 días.
En oftalmologia es utilizada con el fin de llevar a cabo exploraciones del ojo. Estos alcaloides poseen acciones bronco dilatadoras, vaso constrictoras, y disminuyen las secreciones salivares, gástricas, nasales, sudorales, etc., a la vez que combaten las contracciones espasmódicas a nivel digestivo. También tiene efecto analgésico si se aplica externamente.
Creencias de la antigüedad
De acuerdo con algunas tradiciones europeas, el espíritu que habita dentro de la planta de Belladona sólo sale una noche al año: la noche de Walpurias, cuando se prepara para celebrar el Sabbath con las brujas. En tierras célticas hay una superstición que vincula a la belladona con una hechicera encantadora a la que es peligroso mirar, aunque una versión más generalizada sugiere que cierta secta de sacerdotes tomaba una infusión de belladona para honrar e invocar la ayuda de Bellona, diosa de la guerra.
Otra leyenda cuenta que cierto hechicero trato con esta flor a una mujer enferma, provocando un estado de sueño que se prolongo durante varios días. Al despertar, la mujer, se mostró molesta pos haber “sido despojada del estado hipnótico en que se encontraba, que la llevaba a lugares maravillosos, llenos de placeres y lujurias”. Al dar a conocer su experiencia, se prohibió la flor y fue considerada como “demoníaca” por la iglesia.
Se supone que la belladona fue empleada para envenenar a las tropas de Marco Antonio durante la guerra de Esparta, según la descripción que Plutarco hizo sobre los extraños efectos que siguen a su uso. Con la misma planta fue envenenado Claudio, el emperador romano.
Qué hacer en caso de una intoxicación
Un síntoma peculiar de la intoxicación por belladona es la pérdida completa de la voz, aunada a movimientos continuos e incontrolados de los dedos y las manos.
El experto en medicina herbolaria Arias Carbajal asegura que: “el uso de la Belladona reclama mucha prudencia, siquiera administrada a dosis un poco elevadas produzca vértigos, náuseas, dilatación de las pupilas, delirios, algunas veces inyección en la cara, alucinaciones y con frecuencia la muerte, como remate a este cortejo de funestos accidentes". En caso de envenenamiento accidental recomienda tomar lo más pronto posible alguna sustancia que provoque vomitivo, como un vaso grande de vinagre caliente o agua de mostaza, posteriormente un vaciado estomacal seguido de una dosis de magnesia, estimulantes como café cargado, y de ser necesario hay que ayudar al paciente con respiración artificial.
Es importante señalar que el uso de la Belladona está reservado a personal médico especializado, por los múltiples problemas que puede ocasionar. Además, está contraindicado en personas con hipertensión arterial o glaucoma.
Atropa belladonna
Belladona
Atropa belladonna L.
Atropa belladonna L.
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Subclase: Magnoliidae
Orden: Solanales
Familia: Solanaceae
Subfamilia: Solanoideae
Tribu: Hyoscyameae
Género: Atropa
Especie: A. belladonna
Nombre binomial
Atropa belladonna
L.
La belladona de nombre binomial científico, Atropa belladonna, es un arbusto resistente perenne, miembro de la familia Solanaceae. Es nativa de Europa, norte de África, y oeste de Asia, y se puede encontrar naturalizada en partes de Norteamérica. La planta no se encuentra tan abundante como algunas guías de campo pueden hacer creer, siendo uno de los platos favoritos de los escarabajos (mosca de la menta), tiene una tolerancia baja a la exposición a pleno sol. En las areas donde se encuentra normalmente a la sombra y con un suelo rico en limo.
Etimología [editar]
* Alemán: Schwarze Tollkirsche .
* Español: Belladona, bella dama, solano mayor.
* Francés: Belladone.
* Inglés: Deadly nightshade, belladonna.
* italiano: Belladonna.
Planta perenne de la familia de las Solanáceas.
Al igual que las Daturas o la Mandrágora. Estas plantas han sido objeto de creencias, leyendas y fábulas de todo tipo. Fue utilizada en el antiguo Egipto como narcótico, luego por los sirios para "alejar los pensamientos tristes", pero se difunde su uso en secreto por las brujas de la Edad Media. Su nombre deriva del uso doméstico que hacían las damas italianas, que se frotaban un fruto de belladona debajo de los ojos para que la mujer luciera hermosa (en realidad produce midriasis o dilatación de las pupilas).
Localización
La planta crece en lugares sombreados, normalmente alcanza una altura de 1,5 metros, posee flores de color morado y un mal olor característico.
Frutos de la belladona
Propiedades químicas y empleo terapéutico
Sus alcaloides (hiosciamina, atropina, escopolamina), derivados de los tropanos, la convierten en una planta venenosa, capaz de provocar estados de coma o muerte si es mal administrada. En dosis tóxicas provoca cuadros de delirio y alucinatorios. A pesar de ello, la planta se utiliza medicinalmente en oftalmología, como antiespasmódico, antiasmático, anticolinérgico, etc. Correctamente utilizada en neumología se usa para problemas de espasmos bronquiales aunque puede acarrear deshidratación de secreciones. Los extractos de belladona se han empleado clásicamente en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson y los síndromes parkinsonianos con relativo éxito, cuidando de prevenir efectos colaterales y adversos. La belladona también se emplea en gastroenterología en dosis bajas como neuroregulador intestinal en casos de colon irritable, colitis ulcerosa, etc. En dosis moderadas puede servir como un buen analgesico o una planta anestesiante.
Hierbas y plantas curativas. Plantas shamánicas. Peter Kremer.
Cultivo
Se puede reproducir mediante la siembra de las semillas o bien esquejes, aunque es más recomendable el uso de semillas. Las semillas deberán ser puestas en agua caliente unas horas antes de sembrar. Tardan un buen tiempo en germinar y requieren buena humedad y calor, aún manteniendo todas las condiciones necesarias, la tasa de germinación no es de lo mejor. Las plantas agradecerán un sustrato abonado con estiércol, un ambiente húmedo y sombreado. Los nitratos y las sales amoniacales son los mejores abonos para doblar la cantidad de alcaloides.
