Paraguay: el enigma de la lluvia negra 
En la ciudad de Asunción, el pasado 4 de abril, se produjo un misterioso fenómeno meteorológico: el cielo se oscureció por completo en plena tarde, mientras una intensa lluvia de color negro se precipitaba a raudales. El insólito evento sembró el pánico entre los habitantes de la capital paraguaya, que al principio temieron lo peor: algunos llegaron a imaginarse un holocausto nuclear y hasta una invasión extraterrestre. Sin embargo, no se trató más que de un suceso muy poco frecuente, y sin lugar a dudas, muy llamativo.
En casi todo Paraguay se pudo observar, alrededor de las tres de la tarde del 4 de abril, una gigantesca nube oscura precedida de un viento muy intenso, de más de 90 kilómetros por hora, y un fuerte olor a cenizas y hollín. Los testimonios en video que aquí les presentamos son más que evidentes: en cuestión de minutos, la nube cubrió el cielo de Asunción obstruyendo la luz solar y sumiendo a la ciudad en una densa penumbra. Poco después, se desató una abundante lluvia que dejaba en el suelo unos espesos charcos de color negro, que inquietaron a los paraguayos por lo sorpresivo de la tormenta y sus consecuencias.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=1UDuzijkh7g
Una vez finalizado este raro evento, la población recuperó la calma y se empezaron a buscar las explicaciones correspondientes. Es sabido que en ciertas ocasiones las nubes de tormenta acumulan una gran cantidad de partículas de minerales o microorganismos biológicos que luego precipitan junto con la lluvia.
Una vez descartadas las especulaciones catastróficas y las teorías conspirativas que suelen aparecer con frecuencia junto con esta clase de sucesos, se puso en marcha una investigación tendiente a determinar las causas del fenómeno. El Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (INTN) obtuvo muestras del agua de color negro para su análisis. En primer lugar, se desestimó la posibilidad de que las partículas de la lluvia negra estuviesen formadas por cenizas volcánicas provenientes de algunas de las erupciones de los volcanes chilenos.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BgAq0G2mWhM
Richard Segovia, especialista del INTN, informó que el agua analizada tenía un PH neutro, y que además de abundantes elementos orgánicos, se encontraron pequeños rastros de sodio, azufre y potasio. Sin embargo, la institución no está en condiciones de realizar un análisis químico más profundo, ya que el organismo carece del presupuesto necesario para ello, según mencionó Segovia al diario ABC de Paraguay.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=xLp-Bng5vc4
Lo que sí se pudo determinar con certeza es que la partículas que le dieron ese particular color negro a las lluvias del 4 de abril, provenían de la quema de pastizales en el sur de Brasil, el norte argentino y el propio Paraguay. Eso explica además el característico olor a quemado que se hizo sentir con fuerza antes, durante y después de la rara precipitación.















Lluvia de sangre en Colombia
Un suceso muy extraño tuvo lugar el 30 de julio en el pequeño poblado de La Sierra Bagadó, al oeste de Colombia, cuando una inesperada lluvia de color rojizo bañó las calles y los hogares de sus sorprendidos habitantes. Para los vecinos de La Sierra, no caben dudas: se trató de una lluvia de sangre. Incluso una bacterióloga analizó una muestra del misterioso líquido y determinó que contenía sangre. ¿Qué fue lo que ocurrió en realidad?
El caserío La Sierra, en el que viven unas 200 personas en condiciones precarias, se encuentra a unos 30 minutos de la ciudad de Bagadó, en el departamento colombiano de Chocó; allí fue donde se produjo este enigmático fenómeno meteorológico. Uno de los primeros en enterarse de lo que había ocurrido fue el cura párroco de Bagadó, Jhony Milton Córdoba, una personalidad muy respetada en el lugar. Los pobladores del caserío llamaron de inmediato al párroco para informarle sobre la lluvia de sangre, pero debido a la escasez de combustible en la empobrecida zona no se pudo comprobar el hecho hasta mucho después de haberse producido la insólita precipitación.
De todas maneras, algunos vecinos recogieron el extraño líquido en botellas para poder analizarlo, pero según sus declaraciones, con el paso del tiempo se fue convirtiendo “misteriosamente” en agua. Sin embargo, el padre Córdoba logró llevar una muestra de la lluvia de sangre a la bacterióloga Luisa Idalia Lloreda, quien informó que la muestra contenía rastros de sangre, aunque no pudo determinar su tipo.
La supuesta lluvia de sangre causó un gran revuelo en Colombia, y los medios periodísticos se hicieron eco de la curiosa noticia, dando pie a las especulaciones más alocadas para intentar explicar lo sucedido. Para muchos se trató de una manifestación divina, y hasta ciertos personajes mediáticos llegaron al extremo de justificar a la lluvia de sangre como “el símbolo de la sangre de tantos niños que han muerto en el aborto”.
Pese a que algunos científicos intentaron explicar las causas de la lluvia de sangre, su voz apenas se escuchó en medio de un intenso debate místico y teológico, como se desprende del resumen en video sobre las múltiples repercusiones y declaraciones de los principales testigos. Mientras tanto, el Obispado mantiene un total hermetismo, sin pronunciarse a favor ni en contra de un milagro, debido a que los análisis del agua efectuados en laboratorios mejor equipados no encontraron nada extraño en las muestras obtenidas posteriormente.
En realidad, las llamadas lluvias de sangre se han producido ocasionalmente en diversas partes del mundo, tal como ya lo consignamos en nuestro artículo titulado Los diez fenómenos meteorológicos más extraños. En ciertas ocasiones, grandes cantidades de arena o tierra arcillosa de color rojizo son arrastradas por fuertes vientos hacia la atmósfera donde se mezclan con las precipitaciones, tiñendo a la lluvia de rojo. También se puede deber a la presencia de algas y otros microorganismos en el agua de lluvia, que le otorgarían un color diferente al habitual.
En este caso en particular, la situación se magnificó debido a la situación de aislamiento en que sucedió, las deficiencias sanitarias del lugar -que podrían haber contaminado fácilmente el agua de los charcos con sangre de animales muertos-, la falta de muestras de líquido en condiciones más apropiadas para su análisis, y fundamentalmente por la intervención de algunos personajes y medios oportunistas en busca de presentar noticias de alto impacto pero con escaso sustento.
Fuente consulatada:
Hasta la proxima!

En la ciudad de Asunción, el pasado 4 de abril, se produjo un misterioso fenómeno meteorológico: el cielo se oscureció por completo en plena tarde, mientras una intensa lluvia de color negro se precipitaba a raudales. El insólito evento sembró el pánico entre los habitantes de la capital paraguaya, que al principio temieron lo peor: algunos llegaron a imaginarse un holocausto nuclear y hasta una invasión extraterrestre. Sin embargo, no se trató más que de un suceso muy poco frecuente, y sin lugar a dudas, muy llamativo.
En casi todo Paraguay se pudo observar, alrededor de las tres de la tarde del 4 de abril, una gigantesca nube oscura precedida de un viento muy intenso, de más de 90 kilómetros por hora, y un fuerte olor a cenizas y hollín. Los testimonios en video que aquí les presentamos son más que evidentes: en cuestión de minutos, la nube cubrió el cielo de Asunción obstruyendo la luz solar y sumiendo a la ciudad en una densa penumbra. Poco después, se desató una abundante lluvia que dejaba en el suelo unos espesos charcos de color negro, que inquietaron a los paraguayos por lo sorpresivo de la tormenta y sus consecuencias.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=1UDuzijkh7g
Una vez finalizado este raro evento, la población recuperó la calma y se empezaron a buscar las explicaciones correspondientes. Es sabido que en ciertas ocasiones las nubes de tormenta acumulan una gran cantidad de partículas de minerales o microorganismos biológicos que luego precipitan junto con la lluvia.
Una vez descartadas las especulaciones catastróficas y las teorías conspirativas que suelen aparecer con frecuencia junto con esta clase de sucesos, se puso en marcha una investigación tendiente a determinar las causas del fenómeno. El Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (INTN) obtuvo muestras del agua de color negro para su análisis. En primer lugar, se desestimó la posibilidad de que las partículas de la lluvia negra estuviesen formadas por cenizas volcánicas provenientes de algunas de las erupciones de los volcanes chilenos.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BgAq0G2mWhM
Richard Segovia, especialista del INTN, informó que el agua analizada tenía un PH neutro, y que además de abundantes elementos orgánicos, se encontraron pequeños rastros de sodio, azufre y potasio. Sin embargo, la institución no está en condiciones de realizar un análisis químico más profundo, ya que el organismo carece del presupuesto necesario para ello, según mencionó Segovia al diario ABC de Paraguay.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=xLp-Bng5vc4
Lo que sí se pudo determinar con certeza es que la partículas que le dieron ese particular color negro a las lluvias del 4 de abril, provenían de la quema de pastizales en el sur de Brasil, el norte argentino y el propio Paraguay. Eso explica además el característico olor a quemado que se hizo sentir con fuerza antes, durante y después de la rara precipitación.















Lluvia de sangre en Colombia

Un suceso muy extraño tuvo lugar el 30 de julio en el pequeño poblado de La Sierra Bagadó, al oeste de Colombia, cuando una inesperada lluvia de color rojizo bañó las calles y los hogares de sus sorprendidos habitantes. Para los vecinos de La Sierra, no caben dudas: se trató de una lluvia de sangre. Incluso una bacterióloga analizó una muestra del misterioso líquido y determinó que contenía sangre. ¿Qué fue lo que ocurrió en realidad?
El caserío La Sierra, en el que viven unas 200 personas en condiciones precarias, se encuentra a unos 30 minutos de la ciudad de Bagadó, en el departamento colombiano de Chocó; allí fue donde se produjo este enigmático fenómeno meteorológico. Uno de los primeros en enterarse de lo que había ocurrido fue el cura párroco de Bagadó, Jhony Milton Córdoba, una personalidad muy respetada en el lugar. Los pobladores del caserío llamaron de inmediato al párroco para informarle sobre la lluvia de sangre, pero debido a la escasez de combustible en la empobrecida zona no se pudo comprobar el hecho hasta mucho después de haberse producido la insólita precipitación.
De todas maneras, algunos vecinos recogieron el extraño líquido en botellas para poder analizarlo, pero según sus declaraciones, con el paso del tiempo se fue convirtiendo “misteriosamente” en agua. Sin embargo, el padre Córdoba logró llevar una muestra de la lluvia de sangre a la bacterióloga Luisa Idalia Lloreda, quien informó que la muestra contenía rastros de sangre, aunque no pudo determinar su tipo.
La supuesta lluvia de sangre causó un gran revuelo en Colombia, y los medios periodísticos se hicieron eco de la curiosa noticia, dando pie a las especulaciones más alocadas para intentar explicar lo sucedido. Para muchos se trató de una manifestación divina, y hasta ciertos personajes mediáticos llegaron al extremo de justificar a la lluvia de sangre como “el símbolo de la sangre de tantos niños que han muerto en el aborto”.
Pese a que algunos científicos intentaron explicar las causas de la lluvia de sangre, su voz apenas se escuchó en medio de un intenso debate místico y teológico, como se desprende del resumen en video sobre las múltiples repercusiones y declaraciones de los principales testigos. Mientras tanto, el Obispado mantiene un total hermetismo, sin pronunciarse a favor ni en contra de un milagro, debido a que los análisis del agua efectuados en laboratorios mejor equipados no encontraron nada extraño en las muestras obtenidas posteriormente.
En realidad, las llamadas lluvias de sangre se han producido ocasionalmente en diversas partes del mundo, tal como ya lo consignamos en nuestro artículo titulado Los diez fenómenos meteorológicos más extraños. En ciertas ocasiones, grandes cantidades de arena o tierra arcillosa de color rojizo son arrastradas por fuertes vientos hacia la atmósfera donde se mezclan con las precipitaciones, tiñendo a la lluvia de rojo. También se puede deber a la presencia de algas y otros microorganismos en el agua de lluvia, que le otorgarían un color diferente al habitual.
En este caso en particular, la situación se magnificó debido a la situación de aislamiento en que sucedió, las deficiencias sanitarias del lugar -que podrían haber contaminado fácilmente el agua de los charcos con sangre de animales muertos-, la falta de muestras de líquido en condiciones más apropiadas para su análisis, y fundamentalmente por la intervención de algunos personajes y medios oportunistas en busca de presentar noticias de alto impacto pero con escaso sustento.
Fuente consulatada:
Hasta la proxima!
