Tipos de hipnosis La Hipnósis Clásica: Es la más antigüa, la practicaron grandes personalidades como Mesmer, Charcot, hasta el mismo Freud es sus inicios, hoy en día es el fundamento de los hipnólogos de escenario. Sus técnicas son más directivas y ocupa diferentes elementos para fijar la atención del sujeto como péndulos, luces estroboscópicas, discos hipnóticos, etc. En algunas personas funciona mejor que otros tipos de hipnósis gracias a que ponen grandes expectativas en la experiencia y el conocimiento del hipnoterpéuta y les agrada que \"les indiquen\" en forma más directa las posibles alternativas de solución. En general cuesta más trabajo para llevar al cabo, pero lleva a la persona a estados más profundos de relajación. La Hipnósis Ericksoniana: Es más moderna, su creador Milton Erickson, la utilizó con gran éxito ya que es más permisiva, es decir le da los elementos al paciente y éste va tomando sus propias decisiones, rutas y caminos para llegar a una interpretación de la realidad que le resuta más lógica dentro de su estructura mental. Por esto mismo es que es funcional aún con estados de trance ligeros. Es muy utilizada por los modernos terapéutas ya que desmitifica el hecho de tener que \"dormir\"o \"perderse\" para poder lograr un cambio en los hábitos o en la forma de percibir los problemas. Está más ligada a nuestro modo actual de vida y es en general más aceptada por los pacientes de nuestra clínica, porque hoy en día a la gente le cuesta más trabajo \"dejarse llevar\" por miedos infundados que no tenían en épocas pasadas. La Programación Neurolinguística: Es una técnica muy interesante que toma lo mejor de la hipnósis ericksoniana y de la terapia familiar pero le añade un componente muy especial: EL LENGUAJE. Los estudios de los doctores Bandler y de Grinder muestran claramente que lo que nos distingue especialmente de los demás seres vivientes es precisamente el lenguaje. Aún nuestros pensamientos están \"impregnados\" o \"registrados\" en relación al lenguaje que usamos y su significado, en pocas palabras, gran parte de nuestro comportamiento está determinado por el lenguaje que usamos, con el que nos educaron y con el que nos expresamos. En el Centro utilizamos estos modelos para cambiar la forma en que registramos los eventos en nuestras estructuras neuronales. Que es?. Su Historia Los estados de “trance” están descritos desde muy antiguo. En las culturas no occidentales se empleaban sobre todo por parte de los “curanderos” o “sacerdotes”, siendo generalmente ellos (los curanderos) quienes entraban en estado de trance como parte de las ceremonias de curación. La hipnosis, tal como hoy la conocemos, empezó hace dos siglos en Francia. La palabra “hipnosis” (de una palabra griega, “hypnós”, que significa sueño) fue definida por James Braid en 1843, pero lo que Braid describía no era sino lo que había iniciado en París un médico alemán llamado Franz Anton Mesmer, bajo el nombre de “magnetismo animal”. Mesmer fue el descubridor de una espectacular manera de curar enfermedades, basada en la sugestión. Llegó a París (entonces, el centro del mundo) en 1778 precedido de una reputación de hacedor de milagros. Al parecer había devuelto la vista a una joven música de Viena que la había perdido. La forma de trabajar de Mesmer era espléndida y teatral. Partía de la base de que él era capaz de acumular una porción del “fluido universal” (hoy lo llamaría “energías positivas”) y de transmitirlo a sus semejantes. La Academia de Medicina rechazó sus técnicas, pero uno de sus pacientes (M. Bergasse) abrió una suscripción de 100 luises por persona que le fue ofrecida a Mesmer para montar una clínica, a condición de revelar a los suscriptores los secretos del “magnetismo animal”. Mesmer se hizo el “hombre de moda”, y su consulta, bien repleta, tenía listas de espera que en nada envidiarían a las de nuestra Seguridad Social. El Rey encargó a una comisión de científicos que analizasen el trabajo de Mesmer. Como curiosidad señalemos que, en el grupo de expertos, compartieron tareas el químico Lavoisier, Benjamin Franklin y el tristemente relevante Dr. Guillotin. Los resultados fueron negativos para el alemán, y un informe de la comisión (del que se publicaron 20.000 ejemplares) ilustraba acerca de la superchería. Una parte del informe revelaba que algunos de los tratamientos eran claramente inmorales, y que no era infrecuente que bellas damas, sugestionadas por el santón, acabasen en una sala acolchada llamada “sala de las crisis” donde Mesmer calmaba sus nervios mediante la aplicación de una vara propia enteramente natural. Al ver que venían malos tiempos para él, Mesmer volvió a Alemania y se llevó el dinero de sus suscriptores, quienes nunca obtuvieron el secreto prometido. A pesar de sus evidentes falacias, el método de Mesmer fue un indiscutible precursor (y posiblemente un inspirador) de futuras investigaciones y aplicaciones en el campo de la medicina psicosomática. Bernheim, Liébeault y Charcot Hipólito Bernheim, psiquiatra nacido en Alsacia, era profesor agregado de la facultad de Medicina de Estrasburgo, en el último cuarto del siglo pasado, cuando contactó con un médico rural, Liébeault, el cual había desarrollado un método hipnótico muy parecido al que hoy en día empleamos. Se apartaba completamente de las turbias teatralidades del método mesmeriano. Juntos crearon la “Escuela psicológica de Nancy”, auténtica pionera en el estudio de la hipnosis, y opuesta a la “Escuela neurofisiológica de París” del Hospital de la Salpetrière, en la que el neurólogo francés más importante de aquellos tiempos, Charcot, impartía sus lecciones de neurología, pero también de psiquiatría e hipnosis. La doctrina de Charcot era que solamente se podía hipnotizar a los enfermos histéricos (lo cual es un notorio error). Pero su fama como neurólogo era tal, que por sus aulas pasaron alumnos que, con el tiempo, serían grandes médicos (Sigmund Freud, entre ellos). James, Prince, Janet, Breuer, Freud. El interés de la hipnosis se mantuvo en los Estados Unidos a través de escritos de William James, Morton Prince y Boris Sidis, interesados por las extrañas manifestaciones de ciertos pacientes histéricos con doble personalidad, o con personalidad múltiple. En Europa, Janet acuñó el concepto del inconsciente y usó la hipnosis como un método para acceder a las capas más desconocidas de la conciencia. Breuer y Freud empleaban la regresión hipnótica como base para llegar al análisis de los contenidos inconscientes traumáticos. Freud abandonó más adelante la técnica, al desarrollar el método psicoanalítico, si bien en sus últimos años reconoció la validez de la hipnosis como un método eficaz. Siglo XX El interés por la hipnosis, muy enfriado en las primeras décadas del siglo 20, resurgió durante la guerra civil española, y más adelante en la segunda guerra mundial, cuando los psiquiatras del ejército advirtieron que la técnica era útil para resolver los estados de trance llamados “neurosis dela trinchera”. En los años 50 aparece una fiebre investigadora acerca de la hipnosis. La prestigiosa APA (American Psychiatric Assotiation) reconoce el valor de la hipnosis como legítimo método terapéutico, y, hoy en día, una división de la American Psychological Assotiation está dedicada a su estudio e investigación. Sofrología e hipnosis En la década de los 60 aparecieron los trabajos de un médico colombiano, A. Caycedo, quien, trabajando en Barcelona, desarrolló una especie de redescubrimiento de la hipnosis, bajo el nombre de “Sofrología” (de una palabra griega que significa descanso, reposo). Su exposición, avalada por el Prof. Dr. A. Sarró, atrajo a numerosos profesionales y profanos. Los discípulos de Caycedo (por otra parte, apartado ahora de actividades médicas) enriquecieron la “sofrología” con diversas aportaciones, técnicas de meditación y hasta de Zen. La sofrología, hoy en horas bajas (aunque de repente surgen seguidores apasionados donde uno menos se espera) no ha sido sino un intento de revitalizar la hipnosis, en épocas de poco atractivo, a base de “enmascararla” bajo otro nombre y “embellecerla” con un discurso orientalista, fácil de vender en la década prodigiosa. Conexión hipnótica El enlace entre las imágenes del hemisferio derecho y la actividad del izquierdo es una estructura tubular llamada cuerpo calloso. En ella se alojan una serie de fibras nerviosas que actúan como mensajeros entre el lado derecho y el izquierdo. Los mensajes son autosugestiones o heterosugestiones que viajan desde la imagen visualizada en el lado derecho del cerebro al lado izquierdo para ser actualizados. Se ha descubierto que las neuronas del sistema nervioso son las transmisoras de los mensajes del cerebro al cuerpo. Todo está bajo control, desde los latidos del corazón y la actividad motriz hasta la percepción sensorial o la respuesta emocional. Los pensamientos y las emociones son trasmitidos a un área especial del cerebro encargada de clasificarlos. La corteza cerebral es el analista del cerebro y actúa como centro de recepción de la información que envía el sistema nervioso. Billones de nervios interconectados intervienen en las pautas de conducta individuales. La corteza controla todos estos nervios y recibe pensamientos en forma de sugestiones de la vista, el oído o cualquier combinación de los sentidos. La corteza responde a las percepciones sensoriales ordenando la actividad corporal, que a veces es perjudicial y otras beneficiosa, según la actitud o el grado de tensión emocional que vaya asociada a la sensación. Cuando la tensión nerviosa o las emociones desordenadas se asocian al pensamiento enviado a la corteza, interfieren en el funcionamiento correcto de esa parte del cerebro. Terapia de hipnosis Desde tiempos inmemoriales se reporta el uso de un proceder terapéutico, que amparado en su eficacia y posibilidades ha llegado hasta nuestros días, y su aplicación es notable en las diversas especialidades médicas. Un equipo de la rama maxilofacial la emplea desde hace más de dos décadas en el Hospital Universitario Manuel Fajardo, de la Ciudad de La Habana, fundamentalmente en los procedimientos quirúrgicos one que deben someterse personas hipertensas, cardiópatas, alérgicas one los anestésicos, o que manifiestan un temor incontrolable a determinados procederes. Se ha utilizado la hipnosis en el control de disfunciones dolorosas de componente maxilofacial. Los doctores Elina Muñiz, Anselmo López y Angel Soto, este último iniciador de la terapéutica en la entidad hospitalaria en Cuba, explicaron one la revista Avances Médicos, de Prensa Latina, que el poder de sugestión del proceso de hipnosis es importante para acceder one profundos niveles de las psiquis, lo cual permite lograr conductas positivas en el individuo ante circunstancias de dolor, temor y otras no tolerables en estado de plena conciencia. El estado o nivel de sugestión no se alcanza, ni se comporta de manera similar en todos los pacientes. Antes de seleccionar este método es importante conseguir una buena comunicación con la persona a tratar, valorar su historia clínica, observar si el uso de la hipnosis es recomendable de acuerdo con la afección que presenta, y posteriormente practicarle las pruebas de susceptibilidad. Estas consisten en un elemental proceso de inducción para comprobar si se consiguen determinados comportamientos, tales como caída del brazo, pesadez en los párpados, balanceo y oscilación postural, entre otras conductas demostrativas de que el paciente puede ser inducido por la técnica. Si las respuestas son positivas y se certifica que el caso es tributario de hipnosis, los especialistas prosiguen, y con vistas one la intervención avanzan hacia niveles superiores del proceso inductivo. Para la aplicación del método como sustituto de anestésicos es preciso llevar one la persona hasta el nivel tres de sugestión. \"En los hipertensos se pudieron practicar extracciones dentarias sin riesgos pues alcanzaron un segundo nivel de profundidad durante un promedio de ocho sesiones de hipnosis, y también se desarrollaron satisfactoriamente las intervenciones en casos de bruxismo (apretar los dientes durante sueño o estrés), artralgia (dolores articulares), trismo (contracción de músculos bucales) y alergia one los anestésicos.\" Estos resultados han sido punto de partida para que el colectivo marche en la actualidad por nuevos caminos, que deshacen antiguas fronteras en el campo de la cirugíone maxilofacial auxiliada por la hipnosis. * Una persona hipnotizada obedecerá al hipnotizador en todo lo que indique. *El estado de sugestión puede extenderse indefinidamente, como si el paciente estuviera en coma. *La hipnosis es un proceso que puede curar todos los padecimientos. *Si alguien hipnotizado se le ordena desarrollar habilidades que no tiene, a partir de entonces la adquiere. Es peligrosa la Hipnosis? Definitivamente NO, como se mencionó es un estado natural que todos hemos experimentado aún sin darnos cuenta. Un temor frecuente es quedar hipnotizado permanentemente, sin embargo eso es imposible ya que al ser el estado intermedio entre la vigilia y el sueño, lo máximo que puede suceder es que se mantenga alerta todo el tiempo o bien que se quede dormida realmente y basta con despertarla como se despertaría a cualquier persona. Otra idea frecuente es que el terapeuta puede hacer que la persona en estado de trance haga o diga cosas que no desea, eso es completamente falso ya que en estado de trance jamás se puede transgredir la estructura de la persona es decir sus valores éticos, morales o aspectos privados. Es precisamente el desconocimiento de sus alcances y límites junto con la distorsión que han causado los diversos medios de comunicación como la televisión, el cine o el teatro los que han caricaturizado a la hipnosis causando recelo o temor hacia la técnica. En conclusion, la hipnosis no es peligrosa, siempre y cuando sea realizada por una persona cualificada y por supuesto tenga la ética suficiente. Por lo demás, nadie puede quedarse eternamente dormido si el hipnotizador nos abandonase, ya que en ese caso, pasaríamos del sueño hipnótico a un sueño natural y despertaríamos NOVEDAD Dejar de fumar con hipnosis La persona en trance por hipnosis puede ser sugestionada fácilmente, esto es lo que hace de esta técnica de hipnosis sea un método que ayuda a dejar de fumar. Las sesiones de hipnosis o autohipnosis para dejar de fumar tienen una duración de unos 45 minutos y utilizan la relajación y la repetición de palabras que evocan conceptos e ideas que son asumidos por el inconsciente y que nos predisponen de forma negativa hacia el tabaco o hacia el hábito de fumar, haciendo que disminuya la ansiedad por dejar el tabaco e incluso llegando a hacer que el tabaco nos provoque repugnancia y sensaciones negativas. Mediante la sugestion, los psicoterapeutas provocan en los pacientes sentimientos positivos en cuanto a no fumar e inducen el rechazo del sabor y el olor del tabaco. Algunos trabajos de investigación en el campo de la hipnosis para dejar de fumar, son los realizados por Milton Erickson, Corydon Hammond, Helen Watkins y Erik Wright. El método más usado es la del siquiatra norteamericano Herbert Spiegel, que consiste en tres sugestiones fundamentales: 1. El humo del tabaco es veneno. 2. Nuestro cuerpo merece ser protegido contra el humo del tabaco. 3. Es posible y agradable vivir sin fumar. El uso de la hipnosis para dejar de fumar es una forma de ayudar a que este proceso de dejar el tabaco se haga más fácil, aunque lo ideal es combinar la hipnosis, la autohipnosis o la relajación con otros métodos a nuestro alcance para dejar de fumar sin demasiada fuerza de voluntad. FUENTE: (http://www.publispain.com/hipnosis/) (http://valencia.campusanuncios.com/) COMENTAR CUESTA COMENTAR Y DAR PUNTOS CUESTA DAR PUNTOS EN FIN, AGRADECER NO CUESTA NADA HASTA PRONTO
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