25 de Mayo Un poco de historia sobre el 25 de mayo de 1810 Antecedentes a la revolución Gestión de Liniers (1807–1809) Retrato de Santiago de Liniers. Tras la victoria obtenida durante las Invasiones Inglesas, la población de Buenos Aires no aceptó que el virrey Rafael de Sobremonte retomara el cargo, ya que durante el ataque había huido de la ciudad rumbo a Córdoba con el erario público. Si bien Sobremonte lo hizo obedeciendo una ley que databa de la época de Pedro de Cevallos, que indicaba que en caso de ataque exterior se debían poner a resguardo los fondos reales, dicha acción lo hizo aparecer como un cobarde a los ojos de la población. En su lugar, el nuevo virrey fue Santiago de Liniers, héroe de la reconquista, elegido por aclamación popular. Sin embargo, la gestión de Liniers comenzó a recibir cuestionamientos. El principal adversario político de Liniers, el gobernador de Montevideo Francisco Javier de Elío las canalizó en una denuncia sobre el origen francés de Liniers: argumentaba que era inaceptable que un compatriota de Napoleón Bonaparte, en guerra con España en ese entonces, ocupara el cargo. Sin embargo, a pesar de los reclamos de Liniers, no pudo brindar pruebas concretas de que el virrey complotara con los franceses. De Elío se negó a reconocer la autoridad de Liniers y formó una junta de gobierno en Montevideo independiente de la de Buenos Aires. Asonada de Álzaga El comerciante español afincado en Buenos Aires Martín de Álzaga y sus seguidores, hicieron estallar una asonada con el objetivo de destituir a Liniers. El 1 de enero de 1809, un cabildo abierto exigió la renuncia del virrey Liniers y designó una Junta a nombre de Fernando VII, presidida por Álzaga; las milicias españolas y un grupo de personas convocados por la campana del cabildo apoyaron la rebelión. Las milicias criollas encabezadas por Cornelio Saavedra rodearon la plaza, provocando la dispersión de los sublevados. Los cabecillas fueron desterrados y los cuerpos militares sublevados fueron disueltos. Como consecuencia, el poder militar quedó en manos de los criollos que habían sostenido a Liniers. La rivalidad entre criollos y españoles peninsulares se acentuó. Los responsables del complot, desterrados a Carmen de Patagones, fueron rescatados por Elío y llevados a Montevideo. Nombramiento de Cisneros Baltasar Hidalgo de Cisneros, el último virrey en Buenos Aires. En España la Junta Central de Sevilla decidió terminar con los enfrentamientos en el Río de la Plata disponiendo el reemplazo de Liniers por don Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien arribó a Montevideo en junio de 1809. El traspaso del mando se hizo en Colonia; Javier de Elío aceptó la autoridad del nuevo virrey y disolvió la Junta de Montevideo, volviendo a ser gobernador de la ciudad. Cisneros rearmó las milicias españolas disueltas tras la asonada contra Liniers, e indultó a los responsables de las mismas. En el plano económico, ante las dificultades y costos del comercio con España, Cisneros aceptó la propuesta de Mariano Moreno e instauró el 6 de noviembre de 1809 el libre comercio con las demás potencias. Los principales beneficiados eran Gran Bretaña y los sectores ganaderos que exportaban cueros. Sin embargo, los comerciantes que se beneficiaban del contrabando reclamaron a Cisneros que anule el libre comercio, a lo cual accedió para no perder su apoyo. Esto provocó a su vez que los ingleses, con Mac Kinnon y el capitán Doyle como representantes, reclamaran una revisión de la medida, haciendo valer el carácter de aliados contra Napoleón de España y Gran Bretaña. Mariano Moreno también criticó la anulación, formulando la Representación de los Hacendados, la cual es considerada como el informe económico más completo de la época del virreinato. Cisneros resolvió finalmente otorgar una prórroga al libre comercio, la cual finalizaría el 19 de mayo de 1810. El 25 de noviembre de 1809 Cisneros creó el Juzgado de Vigilancia Política, con el objetivo de perseguir a los afrancesados y a aquellos que alentaran la creación de regímenes políticos que se opusieran a la dependencia de América de España. Esta medida y un bando emitido por el virrey previniendo al vecindario de díscolos que extendiendo noticias falsas y seductivas, pretenden mantener la discordia les hace pensar a los porteños que bastaba sólo un pretexto formal para que estallase la revolución. Por eso, en abril de 1810, Cornelio Saavedra les expresa a sus allegados: Aún no es tiempo; dejen ustedes que las brevas maduren y entonces las comeremos... Agitación revolucionaria en el Alto Perú El descontento con los funcionarios españoles se manifestó también en el interior. El 25 de mayo de 1809 una revolución destituyó al gobernador y presidente de la Real Audiencia de Charcas Ramón García de León y Pizarro, acusado de apoyar al protectorado portugués; el mando militar recayó en el coronel Juan Antonio Álvarez de Arenales. La autoridad civil quedó en situación indecisa, de modo que fue en parte ejercida por el mismo Arenales. El 16 de julio en la ciudad de La Paz otro movimiento revolucionario liderado por el coronel Pedro Domingo Murillo y otros patriotas obligó a renunciar al gobernador intendente Tadeo Dávila y al obispo de La Paz, Remigio de la Santa y Ortega; el poder recayó en el cabildo hasta que se formó la Junta Tuitiva de los Derechos del Pueblo, presidida por Murillo. La revolución de Chuquisaca no se proponía alterar la fidelidad al Rey, mientras que la revolución de La Paz se proclamó abiertamente independiente. En la actualidad, los historiadores no se ponen de acuerdo en si la revolución de Chuquisaca tuvo motivaciones independentistas o si fue sólo una disputa entre fernandistas y carlotistas. En consecuencia, existen desacuerdos sobre si la primera revolución independentista en Hispanoamérica fue la de Chuquisaca o La Paz. Los investigadores Juan Reyes y Genoveva Loza sostienen la segunda postura, argumentando que se mantuvo el sistema de gobierno español y no se respaldó la revolución en La Paz, mientras que otros como Teodocio Imaña,Gabriel René Moreno o Felipe Pigna sostienen que la de Chuquisaca fue una revolución independentista, citando como su principal fundamento el Silogismo de Chuquisaca o Silogismo Altoperuano. La reacción de los funcionarios españoles derrotó estos movimientos: el de La Paz fue aplastado sangrientamente por un ejército enviado desde el Perú, mientras que el de Chuquisaca fue sofocado por tropas que envió el virrey Cisneros. Poco después, Cisneros creó un Juzgado de Vigilancia Política, orientado a perseguir a los partidarios de las ideas de la Revolución Francesa o de cualquier otro ordenamiento político que pudiera minar la autoridad del Virreinato. Las medidas tomadas por el virrey contra dichas revoluciones acentuaron el resentimiento de los criollos contra los españoles peninsulares, ya que Álzaga fue indultado de la prisión recibida tras su Asonada, lo cual reforzaba entre los criollos la sensación de inequidad. Entre otros, Castelli estuvo presente en los debates de la Universidad de San Francisco Xavier en donde se alumbró el Silogismo de Chuquisaca, el cual influenció sus posturas en la Semana de Mayo. Cronología de la Semana de Mayo La Semana de Mayo es la semana que transcurre entre el 18 y el 25 de mayo de 1810, que se inició con la confirmación de la caída de la Junta de Sevilla y desembocó en la destitución de Cisneros y la asunción de la Primera Junta. El 14 de mayo arribó al puerto de Buenos Aires la goleta de guerra británica HMS Mistletoe procedente de Gibraltar con periódicos del mes de enero que anunciaban la disolución de la Junta de Sevilla al ser tomada esa ciudad por los franceses, que ya dominaban casi toda la Península, señalando que algunos diputados se habían refugiado en la isla de León en Cádiz. La Junta era uno de los últimos bastiones del poder de la corona española, y había caído ante el imperio napoleónico, que ya había alejado con anterioridad al rey Fernando VII mediante las Abdicaciones de Bayona. El día 17 se conocieron en Buenos Aires las noticias coincidentes llegadas a Montevideo el día 13 en la fragata británica HMS John Paris, agregándose que los diputados de la Junta de Sevilla habían sido rechazados estableciéndose una Junta en Cádiz. Se había constituido un Consejo de Regencia de España e Indias, pero ninguno de los dos barcos transmitió esa noticia. Cisneros intentó ocultar las noticias estableciendo una rigurosa vigilancia en torno a las naves de guerra británicas e incautando todos los periódicos que desembarcaron de los barcos, pero uno de ellos llegó a manos de Manuel Belgrano y de Juan José Castelli. Éstos se encargaron de difundir la noticia, que ponía en entredicho la legitimidad del virrey, nombrado por la Junta caída. También se puso al tanto de las noticias a Cornelio Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, que en ocasiones anteriores había desaconsejado tomar medidas contra el virrey. Saavedra consideraba que, desde un punto de vista estratégico, el momento ideal para proceder con los planes revolucionarios sería el momento en el cual las fuerzas napoleónicas lograran una ventaja decisiva en su guerra contra España. Al conocer las noticias de la caída de la Junta de Sevilla, Saavedra consideró que el momento idóneo para llevar a cabo acciones contra Cisneros había llegado. El grupo encabezado por Castelli se inclinaba por la realización de un cabildo abierto, mientras los militares criollos proponían deponer al virrey por la fuerza. Viernes 18 de mayo Ante el nivel de conocimiento público alcanzado por la noticia de la caída de la Junta de Sevilla, Cisneros realizó una proclama en donde reafirmaba gobernar en nombre del rey Fernando VII, para intentar calmar los ánimos. Cisneros habló de la delicada situación en la Península, pero no confirmó en forma explícita que la Junta había caído, si bien era consciente de ello. Parte de la proclama decía lo siguiente: En América española subsistirá el trono de los Reyes Católicos, en el caso de que sucumbiera en la península. (...) No tomará la superioridad determinación alguna que no sea previamente acordada en unión de todas las representaciones de la capital, a que posteriormente se reúnan las de sus provincias dependientes, entretanto que de acuerdo con los demás virreinatos se establece una representación de la soberanía del señor Fernando VII. El grupo revolucionario principal se reunía indistintamente en la casa de Nicolás Rodríguez Peña o en la jabonería de Hipólito Vieytes. Concurrían a esas reuniones, entre otros, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Juan José Paso, Antonio Luis Beruti, Chiclana, Darragueira, Thompson, Juan José Viamonte. Otro grupo se reunía en la quinta de Orma, encabezado por fray Ignacio Grela y entre los que destacaba Domingo French. Algunos criollos se reunieron esa noche en la casa Rodríguez Peña. Cornelio Saavedra, quien se hallaba en San Isidro, fue llamado de urgencia y concurrió a la reunión en la que se decidió solicitar al virrey la realización de un cabildo abierto para determinar los pasos a seguir por el virreinato. Para esa comisión, fueron designados Castelli y Martín Rodríguez. Sábado 19 de mayo Tras pasar la noche tratando el tema, durante la mañana (sin dormir) Saavedra y Belgrano se reunieron con el alcalde de primer voto Juan José de Lezica y Castelli con el síndico procurador, Julián de Leyva, pidiendo el apoyo del Cabildo para gestionar ante el virrey un cabildo abierto, expresando que de no concederse, lo haría por sí solo el pueblo. Domingo 20 de mayo Demanda ante el virrey Cisneros por la realización de un Cabildo Abierto. Bajorrelieve de Gustavo Eberlein. Lezica transmitió a Cisneros la petición que había recibido, y éste consultó a Leyva, quien se mostró favorable a la realización de un cabildo abierto. Antes de tomar una decisión el virrey citó a los jefes militares para que se presenten a las siete horas de la tarde en el fuerte. Según cuenta Cisneros en sus Memorias, les recordó: (...) las reiteradas protestas y juramentos de fidelidad con que me habían ofrecido defender la autoridad y sostener el orden público y les exhorté a poner en ejercicio su fidelidad al servicio de S.M. y de la patria. Como Cisneros reclamó una respuesta a su petición de apoyo, el coronel criollo Cornelio Saavedra, jefe del Regimiento de Patricios e integrante de la Sociedad de los Siete, respondió a nombre de todos los criollos diciendo: Señor, son muy diversas las épocas del 1º de enero de 1809 y la de mayo de 1810, en que nos hallamos. En aquella existía la España, aunque ya invadida por Napoleón; en ésta, toda ella, todas sus provincias y plazas están subyugadas por aquel conquistador, excepto solo Cádiz y la isla de León, como nos aseguran las gacetas que acaban de venir y V.E. en su proclama de ayer. ¿Y qué, señor? ¿Cádiz y la isla de León son España? (...) ¿Los derechos de la Corona de Castilla a que se incorporaron las Américas, han recaído en Cádiz y la isla de León, que son una parte de las provincias de Andalucía? No señor, no queremos seguir la suerte de la España, ni ser dominados por los franceses, hemos resuelto reasumir nuestros derechos y conservarnos por nosotros mismos. El que a V.E. dio autoridad para mandarnos ya no existe; de consiguiente usted tampoco la tiene ya, así que no cuente con las fuerzas de mi mando para sostenerse en ella. Al anochecer se produjo una nueva reunión en casa de Rodríguez Peña, en donde los jefes militares comunicaron lo ocurrido. Se decidió enviar inmediatamente a Castelli y a Martín Rodríguez a entrevistarse con Cisneros en el fuerte, facilitando su ingreso el comandante Terrada de los granaderos que se hallaban de guarnición ese día. El virrey se hallaba jugando a los naipes con el brigadier Quintana, el fiscal Caspe y el edecán Coicolea cuando los comisionados irrumpieron. Martín Rodríguez en sus Memorias relató como fue la entrevista, en donde Castelli se dirigió a Cisneros así: Excelentísimo señor: tenemos el sentimiento de venir en comisión por el pueblo y el ejército, que están en armas, a intimar a V.E. la cesación en el mando del virreinato. Cisneros respondió: ¿Qué atrevimiento es éste? ¿Cómo se atropella así a la persona del Rey en su representante? Pero Rodríguez (según sus Memorias) lo detuvo advirtiéndole: Señor: cinco minutos es el plazo que se nos ha dado para volver con la contestación, vea V.E. lo que hace. Solamente defendió la posición de Cisneros el síndico procurador del Cabildo, Julián de Leyva. Ante la situación, Caspe llevó a Cisneros a su despacho para deliberar juntos unos momentos y luego regresaron. El virrey se resignó y permitió que se realizara el cabildo abierto. Según cuenta Martín Rodríguez en sus Memorias póstumas, escritas muchos años después, sus palabras fueron: Señores, cuanto siento los males que van a venir sobre este pueblo de resultas de este paso; pero puesto que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran. El cabildo abierto se celebraría el 22 de mayo siguiente. Esa misma noche se celebró una obra de teatro cuyo tema era la tiranía, llamada "Roma Salvada", a la cual concurrieron buena parte de los revolucionarios. El jefe de la policía intentó convencer al actor de que no se presentara y que, con la excusa de que éste estuviera enfermo, la obra se reemplazara con "Misantropía y arrepentimiento", del poeta alemán Kotzebue. Los rumores de censura policial se extendieron con rapidez, por lo que Morante salió e interpretó la obra prevista, en la cual interpretaba a Cicerón. En el cuarto acto, Morante exclamaba lo siguiente: Entre regir al mundo o ser esclavos ¡Elegid, vencedores de la tierra! ¡Glorias de Roma, majestad herida! ¡De tu sepulcro al pie, patria, despierta! César, Murena, Lúculo, escuchadme: ¡Roma exige un caudillo en sus querellas! Guardemos la igualdad para otros tiempos: ¡El Galo ya está en Roma! ¡Vuestra empresa del gran Camilo necesita el hierro! ¡Un dictador, un vengador, un brazo! ¡Designad al más digno y yo lo sigo! Dicha escena encendió los ánimos revolucionarios, que desembocaron en un aplauso frenético a la obra. El propio Juan José Paso se levantó y gritó "¡Viva Buenos Aires libre!". Lunes 21 de mayo A las 3, el Cabildo inició sus trabajos de rutina, pero se vieron interrumpidos por 600 hombres armados, agrupados bajo el nombre de "Legión Infernal", que ocuparon la Plaza de la Victoria, hoy Plaza de Mayo, y exigieron a gritos que se convocase a un Cabildo Abierto y se destituyese al virrey Cisneros. Llevaban un retrato de Fernando VII y en el ojal de sus chaquetas una cinta blanca que simbolizaba la unidad criollo-española. Entre los agitadores se destacaron Domingo French y Antonio Beruti. Estos desconfiaban de Cisneros y no creían que fuera a cumplir su palabra de permitir la celebración del cabildo abierto del día siguiente. El síndico Leiva no tuvo éxito en calmar a la multitud al asegurar que el mismo se celebraría como estaba previsto. La gente se tranquilizó y dispersó gracias a la intervención de Cornelio Saavedra, jefe del Regimiento de Patricios, que aseguró que los reclamos de la Legión Infernal contaban con su apoyo militar. El 21 de mayo se repartieron 450 invitaciones entre los principales vecinos y autoridades de la capital. La lista de invitados fue elaborada por el Cabildo teniendo en cuenta a los vecinos más prominentes de la ciudad; pero el encargado de su impresión Agustín Donado (compañero de French y Beruti) imprimió muchas más de las necesarias y las repartió entre los criollos. El Excmo. Cabildo convoca á Vd. para que se sirva asistir, precisamente mañana 22 del corriente, á las nueve, sin etiqueta alguna, y en clase de vecino, al cabildo abierto que con avenencia del Excmo. Sr. Virrey ha acordado celebrar; debiendo manifestar esta esquela á las tropas que guarnecerán las avenidas de esta plaza, para que se le permita pasar libremente. Martes 22 de mayo. De los 450 invitados al cabildo abierto solamente participaron unos 251. French y Beruti, al mando de 600 hombres armados con cuchillos, trabucos y fusiles, controlaron el acceso a la plaza, con la finalidad de asegurar que el cabildo abierto fuera copado por criollos. El cabildo abierto se prolongó desde la mañana hasta la medianoche, contando con diversos momentos, entre ellos la lectura de la proclama del Cabildo, el debate, "que hacía de suma duración el acto", como se escribió en el documento o acta, y la votación, individual y pública, escrita por cada asistente y pasada al acta de la sesión. El debate en el cabildo tuvo como tema principal la legitimidad o no del gobierno y de la autoridad del virrey. El principio de la retroversión de la soberanía planteaba que, desaparecido el monarca legítimo, el poder volvía al pueblo; y que éste tenía derecho a formar un nuevo gobierno. Hubo dos posiciones principales enfrentadas: los que sostenían que la situación debía mantenerse sin cambios, respaldando a Cisneros en su cargo de virrey, y los que sostenían que debía formarse una junta de gobierno en su reemplazo, al igual que en España. No reconocían la autoridad del Consejo de Regencia argumentando que las colonias en América no habían sido consultadas para su formación. El debate abarcó también, de manera tangencial, la rivalidad entre criollos y españoles peninsulares, ya que quienes proponían mantener al virrey consideraban que la voluntad de los españoles debía primar por sobre la de los criollos. Uno de los oradores de la primera postura fue el obispo de Buenos Aires, Benito Lué y Riega, líder de la iglesia local. Lué y Riega sostenía lo siguiente: No solamente no hay por qué hacer novedad con el virrey, sino que aún cuando no quedase parte alguna de la España que no estuviese sojuzgada, los españoles que se encontrasen en la América deben tomar y reasumir el mando de ellas y que éste sólo podría venir a manos de los hijos del país cuando ya no hubiese un español en él. Aunque hubiese quedado un solo vocal de la Junta Central de Sevilla y arribase a nuestras playas, lo deberíamos recibir como al Soberano. Juan José Castelli habló a continuación, sostenía que los pueblos americanos debían asumir la dirección de sus destinos hasta que cesara el impedimento de Fernando VII de regresar al trono. Desde la salida del Infante don Antonio, de Madrid, había caducado el Gobierno Soberano de España, que ahora con mayor razón debía considerarse haber expirado con la disolución de la Junta Central, porque, además de haber sido acusada de infidencia por el pueblo de Sevilla, no tenía facultades para el establecimiento del Supremo Gobierno de Regencia; ya porque los poderes de sus vocales eran personalísimos para el gobierno, y no podrían delegarse, ya por la falta de concurrencia de los Diputados de América en la elección y establecimiento de aquel gobierno, deduciendo de aquí su ilegitimidad, la reversión de los derechos de la Soberanía al pueblo de Buenos Aires y su libre ejercicio en la instalación de un nuevo gobierno, principalmente no existiendo ya, como se suponía no existir, la España en la dominación del señor don Fernando Séptimo. Pascual Ruiz Huidobro expuso que, dado que la autoridad que había designado a Cisneros había caducado, éste debía considerarse separado de toda función de gobierno, y que en su función de representante del pueblo el Cabildo debía asumir y ejercer la autoridad. El fiscal Manuel Genaro Villota, representante de los españoles más conservadores, señaló que la ciudad de Buenos Aires no tenía derecho a tomar decisiones unilaterales sobre la legitimidad del virrey o el Consejo de Regencia sin hacer partícipes del debate a las demás ciudades del Virreinato. Argumentaba que ello rompería la unidad del país y establecería tantas soberanías como pueblos. Juan José Paso le dio la razón en el primer punto, pero adujo que la situación del conflicto en Europa y la posibilidad de que las fuerzas napoleónicas prosiguieran conquistando las colonias americanas demandaban una solución urgente. Adujo entonces el argumento de la hermana mayor, por la cual Buenos Aires tomaba la iniciativa de realizar los cambios que juzgaba necesarios y convenientes, bajo la expresa condición de que las demás ciudades serían invitadas a pronunciarse a la mayor brevedad posible. La figura retórica de la "Hermana mayor", comparable a la gestión de negocios, es un nombre que hace una analogía entre la relación de Buenos Aires y las otras ciudades del Virreinato con una relación filial. La postura de Cornelio Saavedra fue la que acabó imponiéndose. El cura Juan Nepomuceno Solá opinaba que el mando debía entregarse al Cabildo, pero sólo en forma provisional, hasta la realización de una junta gubernativa con llamamiento a representantes de todas las poblaciones del virreinato. Cornelio Saavedra propuso que el mando se delegase en el Cabildo hasta la formación de una junta de gobierno, en el modo y forma que el cabildo estimara conveniente. Hizo resaltar la frase de que "(...) y no queda duda de que el pueblo es el que confiere la autoridad o mando". A la hora de la votación, la postura de Castelli se acopló a la de Saavedra. Luego de los discursos, se procedió a votar por la continuidad del virrey, solo o asociado, o por su destitución. La votación duró hasta la medianoche, y se decidió por amplia mayoría destituir al virrey: 155 votos contra 69. Los votos contrarios a Cisneros se distribuyeron de la siguiente manera: * Fórmula según la cual la autoridad recae en el Cabildo: 4 votos * Fórmula de Juan Nepomuceno de Sola: 18 votos * Fórmula de Pedro Andrés García, Juan José Paso y Luis José Chorroarín: 20 votos. * Fórmula de Ruiz Huidobro: 25 votos * Fórmula de Saavedra y Castelli: 87 votos A la madrugada del día 23 se emitió el siguiente documento: Hecha la regulación con el más prolijo examen resulta de ella que el Excmo Señor Virrey debe cesar en el mando y recae éste provisoriamente en el Excmo. Cabildo hasta la erección de una Junta que ha de formar el mismo Excmo. Cabildo, en la manera que estime conveniente. Miércoles 23 de mayo Tras la finalización del Cabildo abierto se colocaron avisos en diversos puntos de la ciudad que informaban de la creación de la Junta y la convocatoria a diputados de las provincias, y llamaba a abstenerse de intentar acciones contrarias al orden público. Jueves 24 de mayo. El día 24 el Cabildo, a propuesta del síndico Leyva, conformó la nueva Junta, que debía mantenerse hasta la llegada de los diputados del resto del Virreinato. Estaba formada por: * Presidente y comandante de armas: Baltasar Hidalgo de Cisneros * Vocales: Cornelio Saavedra (criollo), Juan José Castelli (criollo), Juan Nepomuceno Solá (español) y José Santos Incháurregui (español). Dicha fórmula respondía a la propuesta del obispo Lué y Riega de mantener al virrey en el poder con algunos asociados o adjuntos, a pesar de que en el Cabildo abierto la misma hubiera sido derrotada en las elecciones. Los cabildantes consideraban que de esta forma se contendrían las amenazas de revolución que tenían lugar en la sociedad. Asimismo, se incluyó un reglamento constitucional de 13 artículos, redactado por Leyva, que regiría el accionar de la Junta. Entre los principios incluidos, se preveía que la Junta no ejercería el poder judicial, que sería ejercido por la Audiencia; que Cisneros no podría actuar sin el respaldo de los otros integrantes de la Junta; que el cabildo podría deponer a los miembros de la Junta que faltasen a sus deberes y debía aprobar las propuestas de nuevos impuestos; que se sancionaría una amnistía general respecto a las opiniones emitidas en el cabildo abierto del 22; y que se pediría a los cabildos del interior que enviaran diputados. Los comandantes de los cuerpos armados dieron su conformidad, incluyendo a Saavedra y Pedro Andrés García. Cuando la noticia fue dada a conocer, tanto el pueblo como las milicias volvieron a agitarse, y la plaza fue invadida por una multitud comandada por French y Beruti. La permanencia de Cisneros en el poder, aunque fuera con un cargo diferente al de virrey, era vista como una burla a la voluntad del Cabildo Abierto. El coronel Martín Rodríguez lo explicaba así: Si nosotros nos comprometemos a sostener esa combinación que mantiene en el gobierno a Cisneros, en muy pocas horas tendríamos que abrir fuego contra nuestro pueblo, nuestros mismos soldados nos abandonarían; todos sin excepción reclaman la separación de Cisneros. Hubo una discusión en la casa de Rodríguez Peña, en donde se llegó a dudar de la lealtad de Saavedra. Castelli se comprometió a intervenir para que el pueblo fuera consultado nuevamente, y entre Mariano Moreno, Matías Irigoyen y Feliciano Chiclana se calmó a los militares y a la juventud de la plaza. Por la noche, una delegación encabezada por Castelli y Saavedra se presentó en la residencia de Cisneros informando el estado de agitación popular y sublevación de las tropas, y demandando su renuncia. Lograron conseguir en forma verbal su dimisión. Una delegación de los patriotas reclamó en la casa del síndico Leyva que se convocase nuevamente al pueblo, y pese a sus resistencias iniciales finalmente accedió a hacerlo. Viernes 25 de mayo Durante la mañana del 25 de mayo, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza Mayor, actual Plaza de Mayo, liderados por los milicianos de Domingo French y Antonio Beruti. Se reclamaba la anulación de la resolución del día anterior, la renuncia definitiva del virrey Cisneros y la formación de una Junta de gobierno. El historiador Bartolomé Mitre afirmó que French y Beruti repartían escarapelas celestes y blancas entre los concurrentes; historiadores posteriores ponen en duda dicha afirmación pero sí consideran factible que se repartieran distintivos entre los revolucionarios. Ante las demoras en emitirse una resolución, la gente comenzó a agitarse, reclamando: "¡El pueblo quiere saber de qué se trata!" La multitud invadió la sala capitular, reclamando la renuncia del virrey y la anulación de la resolución tomada el día anterior. El Cabildo se reunió a las nueve de la mañana y reclamó que la agitación popular fuese reprimida por la fuerza. Para esto se convocó a los principales comandantes, pero éstos no obedecieron las órdenes impartidas. Varios, entre ellos Saavedra, no se presentaron; los que lo hicieron afirmaron que no sólo no podrían sostener al gobierno sino tampoco a sí mismos, y que en caso de intentar reprimir las manifestaciones serían desobedecidos. Cisneros seguía resistiéndose a renunciar, y tras mucho esfuerzo los capitulares lograron que ratificase y formalizace los términos de su renuncia, abandonando pretensiones de mantenerse en el gobierno. Esto, sin embargo, resultó insuficiente, y representantes de la multitud reunida en la plaza reclamaron que el pueblo reasumiera la autoridad delegada en el Cabildo Abierto del día 22, exigiendo la formación de una Junta. Además, se disponía el envío de una expedición de 500 hombres para auxiliar a las provincias interiores. Pronto llegó a la sala capitular la renuncia de Cisneros, "prestándose á ello con la mayor generosidad y franqueza, resignado á mostrar el punto á que llega su consideración por la tranquilidad pública y precaución de mayores desórdenes". La composición de la Primera Junta surge de un escrito presentado por French y Beruti y respaldado por un gran número de firmas. Sin embargo, no hay un criterio unánime entre los historiadores sobre la autoría de dicho escrito. Algunos como Vicente Fidel López sostienen que fue exclusivamente producto de la iniciativa popular. Para otros, como el historiador Miguel Ángel Scenna, lo más probable es que la lista haya sido el resultado de una negociación entre tres partidos, que habrían ubicado a tres candidatos cada uno: los carlotistas, los juntistas o alzaguistas, y el "partido miliciano". Belgrano, Castelli y Paso eran carlotistas. Los partidarios de Álzaga eran Moreno, Matheu y Larrea. No hay duda de que Saavedra y Azcuénaga representaban al poder de las milicias formadas durante las invasiones inglesas; en el caso de Alberti, esta pertenencia es más problemática. Los capitulares salieron al balcón para presentar directamente a la ratificación del pueblo la petición formulada. Pero, dado lo avanzada de la hora y el estado del tiempo, la cantidad de gente en la plaza había disminuido, cosa que Leiva adujo para ridiculizar la pretensión de la diputación de hablar en nombre del pueblo. Esto colmó la paciencia de los pocos que se hallaban en la plaza bajo la llovizna. A partir de ese momento (dice el acta del Cabildo), ...se oyen entre aquellos las voces de que si hasta entonces se había procedido con prudencia porque la ciudad no experimentase desastres, sería ya preciso echar mano a los medios de violencia; que las gentes, por ser hora inoportuna, se habían retirado a sus casas; que se tocase la campana de Cabildo, y que el pueblo se congregase en aquel lugar para satisfacción del Ayuntamiento; y que si por falta del badajo no se hacía uso de la campana, mandarían ellos tocar generala, y que se abriesen los cuarteles, en cuyo caso sufriría la ciudad lo que hasta entonces se había procurado evitar. Cabe señalar que el badajo de la campana del cabildo había sido mandado retirar por el virrey Santiago de Liniers tras la Asonada de Álzaga de 1809. Ante la perspectiva de violencias mayores, el petitorio fue leído en voz alta y ratificado por los asistentes. El reglamento que regiría a la Junta fue, a grandes rasgos, el mismo que se había propuesto para la Junta del 24, añadiendo que el Cabildo controlaría la actividad de los vocales y que la Junta nombraría reemplazantes en caso de producirse vacantes. La Primera Junta estaba compuesta de la siguiente manera: Presidente * Cornelio Saavedra Vocales * Dr. Manuel Alberti * Cnel. Miguel de Azcuénaga * Dr. Manuel Belgrano * Dr. Juan José Castelli * Domingo Matheu * Juan Larrea Secretarios * Dr. Juan José Paso * Dr. Mariano Moreno La Junta estaba conformada por representantes de diversos sectores de la sociedad: Saavedra y Azcuénaga eran militares, Belgrano, Castelli, Moreno y Paso eran abogados, Larrea y Matheu eran comerciantes, y Alberti era sacerdote. Acto seguido, Saavedra habló a la muchedumbre reunida bajo la lluvia, y luego se trasladó al Fuerte entre salvas de artillería y toques de campana. El mismo 25, Cisneros despachó a José Melchor Lavín rumbo a Córdoba, para advertir a Santiago de Liniers lo sucedido y reclamarle acciones militares contra la Junta. Invitación al Cabildo abierto del 22 de mayo. El Cabildo abierto, según Juan Manuel Blanes. La postura de Cornelio Saavedra fue la que acabó imponiéndose. Domingo French, uno de los líderes de los movimientos revolucionarios populares. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_Mayo Acuerdo del Cabildo del 25 de mayo de 1810 Semejante revolucion para que despues vengan estos personajes Carlos Menem El 8 de julio de 1989 Carlos Menem asumió como presidente en un clima de crisis e hiperinflación. Su gabinete sorprendió a todos los sectores: convocó a viejos políticos antiperonistas y a técnicos favorables al "ajuste", las privatizaciones y la apertura de la economía. Este viraje podría explicarse teniendo en cuenta tanto las difíciles condiciones en las que asumió, como las nuevas alianzas que lo sostendrían en el poder. En efecto, Menem se acercó a las asociaciones de empresarios, a fuerzas liberales como la Unión de Centro Democrático, el partido de Álvaro Alsogaray, y a algunos partidos provinciales. En el plano exterior, se alineó incondicionalmente con el gobierno de Estados Unidos de América. Indultos A fines de 1989, el "flamante Presidente" indultó a los comandantes responsables de violaciones a los derechos humanos, Jorge Videla, Eduardo Viola y Leopoldo Galtieri, junto con otros 220 militares y civiles, entre ellos, el líder montonero Mario Firmenich. El acuerdo que desembocó en el indulto rindió algunos frutos para su gestión, ya que, cuando el 3 de diciembre de 1990 se produjo una nueva sublevación carapintada liderada por Mohamed Alí Seineldín, las jerarquías del Ejército la reprimieron con violencia, dejando un saldo de 13 muertos y unos 200 heridos. Los indultos de 1989 El 7 de octubre de 1989 el presidente Menem sancionó cuatro decretos indultando a 220 militares y 70 civiles. * Decreto 1002/89: Indulta a todos los jefes militares procesados que no habían sido beneficiados por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, excepto el ex-general Carlos Guillermo Suárez Mason, que había sido extraditado de los Estados Unidos. * Decreto 1003/89: Indulta a líderes y miembros de los grupos guerrilleros y otras personas acusadas de subversión, entre ellas personas que se encontraban muertas o "desaparecidas". También indulta a militares uruguayos. * Decreto 1004/89: Indulta a todos los participantes de las rebeliones militares carapintadas de Semana Santa y Monte Caseros en 1987 y de Villa Martelli en 1988. * Decreto 1005/89: Indulta a los ex-miembros de la Junta de Comandantes Leopoldo Galtieri, Jorge Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo, condenados por los delitos cometidos en la conducción de la Guerra de las Malvinas. Los indultos de 1990 El 29 de diciembre de 1990 el presidente Menem sancionó seis decretos indultando a un nuevo grupo de personas. * Decreto 2741/90: Indulta a los ex miembros de las juntas de comandantes condenados en el Juicio a las Juntas de 1985 Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Ramón Agosti, Roberto Viola, y Armando Lambruschini. Indulta también a los militares condenados en crímenes de lesa humanidad Ramón Camps y Ovidio Riccheri. * Decreto 2742/90: Indulta a Mario Eduardo Firmenich, líder de la organización guerrillera Montoneros. * Decreto 2743/90: Indulta a Norma Bremilda Kennedy procesada por malversación de fondos públicos. * Decreto 2744/90: Indulta a Duilio Antonio Rafael Brunello condenado a inhabilitación absoluta y perpetua por el delito de malversación de fondos públicos. * Decreto 2745/90: Indulta al ex-ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz procesado por participación en los delitos de lesa humanidad (secuestro y torturas) contra Federico y Miguel Ernesto Guthein. * Decreto 1005/89: Indulta al ex militar Guillermo Suárez Mason por delitos de lesa humanidad. Inconstitucionalidad de los indultos Luego de que en 2003 el Congreso de la Nación declarara la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida algunos jueces comenzaron a declarar inconstitucionales aquellos indultos referidos a crímenes de lesa humanidad y a reabrir los casos. El 15 de junio de 2006 la Cámara de Casación Penal, máximo tribunal penal de la Argentina, consideró que los indultos concedidos en delitos de lesa humanidad eran inconstitucionales. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Indultos_de_Menem Massera y Videla indultados por Menem Privatizaciones Por iniciativa de los ministros Néstor Rapanelli, Erman González y Domingo Cavallo se desarrolló una política de privatizaciones de las empresas estatales: ferrocarriles, empresas de electricidad, teléfonos, gas, obras sanitarias y líneas aéreas, entre otras. En algunos casos, las privatizaciones permitieron la incorporación de tecnología, mejorando el servicio y la eficiencia de las empresas; en tanto expulsaban mano de obra y ampliaban el número de desocupados. Aunque se sostuvo que buscaban la "libre competencia", las empresas privatizadas mantuvieron el sistema monopólico. Por otra parte, todas las privatizaciones fueron denunciadas por falta de transparencia y por corrupción. El plan de Convertibilidad Fue justamente después de uno de estos escándalos de corrupción, fruto de la denuncia de la Embajada de Estados Unidos, que Menem renovó su gabinete. En abril de 1991, llegó Domingo Cavallo a la cartera de Economía. El nuevo ministro instauró inmediatamente el plan de Convertibilidad, el "peso" tendría una paridad de "uno a uno" con el dólar, y esa paridad estaría garantizada por el Estado. La llamada convertibilidad alcanzó algunos de sus objetivos: el producto bruto interno creció y la inflación dejó de ser un problema urgente, se logró la afluencia de capitales extranjeros, aunque no todos se incorporaron al sector productivo, y creció la capacidad de consumo de amplios sectores de la sociedad. Pero la balanza comercial producía repetidos déficits y también aumentaba la deuda externa, imprescindible para mantener la paridad del peso y para equilibrar los crecientes gastos fiscales. El bajo costo del dólar permitió la llegada de un aluvión de productos importados, de todo tipo y diversa procedencia, lo que provocó que las industrias locales fueran cerrando sus puertas y, en consecuencia, una creciente desocupación. Una nueva política Menem impuso una concentración del poder en su persona, similar a la que ya había impuesto en el gobierno de La Rioja: recortó la autonomía del Congreso y encolumnó a la Justicia. Las decisiones más importantes fueron tomadas sin el consenso del Congreso, a través de decretos de necesidad y urgencia. Muchos sindicalistas olvidaron sus prácticas combativas, para pasar a ser moderados administradores de los generosos fondos de las obras sociales. Fuente : http://ar.kalipedia.com/historia-argentina/tema/dificiles-caminos-democracia/privatizaciones.html?x=20080613klphishar_6.Kes&ap=2 Imagenes de la presidensia de Menem link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=R4MMYKMyKQU Presidencia de De la Rua El 24 de octubre de 1999 fue elegido Presidente de la Nación con el 48% de los votos, compitiendo en dicha contienda electoral con Eduardo Duhalde del Partido Justicialista. El 10 de Diciembre de ese mismo año asume el cargo. PASO DE MANDO MENEM - DE LA RUA Como primera medida de gobierno se sanciona la Reforma Laboral. Posteriormente, y ante el déficit fiscal, establece por decreto de necesidad y urgencia una drástica reducción en los sueldos de la administración pública nacional, que luego alcanzaría a las jubilaciones. De allí en más La Alianza electoral integrada en su gran mayoría por el Partido Radical, comenzaría a resquebrajarse, debido al desentendimiento que reinaba con los referentes del Frente País Solidario “FREPASO”. El punto más importante de la ruptura, fue la denuncia de sobornos en el Senado de la Nación Argentina para sanción de la “Ley de Reforma Laboral”. La denuncia en cuestión termino con una declaración de falta de mérito para los imputados. En medio de esa problemática y ante enfrentamientos reiterados entre los integrantes de la formula presidencial, el 6 de octubre de 2000, sorpresivamente y en conferencia de prensa Carlos Alvarez renuncia a la Vicepresidencia de la Nación, la cual fue calificada por parte de los diferentes analistas políticos como el derrumbe de la Alianza , vaticinando el fracaso del gobierno de Fernando De la Rúa . Ante esta situación y de inmediato, De la Rúa efectúa un anuncio “el pueblo nos eligió, hay que cumplir hasta el final los mandatos”. Con el correr de las horas , comienzan las renuncias de ministros y demás integrantes del gabinete presidencial que pertenecían al Frepaso, haciendo que De la Rúa reestructure todo su gabinete. Con la Alianza destruida, la continuidad del gobierno sería en su gran mayoría con hombres del Radicalismo . APOYO DE MENEM CONTINUIDAD PLAN ECONÓMICO Lo que hizo pensar en su momento que la crisis política se podía superar, cosa que no fue así , dado que con el correr de los días el ex presidente Raúl Alfonsín comenzaría a criticar y enfrentar políticamente el accionar presidencial, manifestando públicamente su disconformismo. Analistas políticos calificaron el proceder de Alfonsín como un error grave , haciendo notar que el problema de la Alianza se había trasladado a la Unión Cívica Radical. La figura presidencial del Dr. Fernando De la Rúa comienza a desbanecerse , lo que ocasionaría la falta de poder político , iniciándose un proceso irreversible, cuyo detonante sería el comienzo de la crisis económica más grande que con el correr del tiempo afrontaría la República Argentina. La falta de liderazgo político en Argentina es reclamada constantemente por la totalidad de los referentes políticos, irrumpiendo en la escena política el ex presidente Carlos Saúl Menem, quien brinda su apoyo a la gestión de De la Rúa, a los fines de que se continúe el plan económico y la paridad del dólar con el peso, remarcando en reiteradas oportunidades que la economía argentina debe ser “dolarizada”. La reaparición en la vida política de Menem, duraría poco tiempo, ya que luego de contraer matrimonio con la Chilena Cecilia Bolocco, es detenido y puesto en prisión domiciliaria , tras la causa de asociación ilícita y falsedad ideológica de documento público , en la venta ilegal de armas. “Ver biografía Carlos Menem”. PLAN DE CONVERTIBILIDAD - DOMINGO CAVALLO Tras el panorama económico poco alentador se realizan cambios en el ministerio de economía, ocurriendo que en veinte días se sucedan tres ministros, incorporándose Felipe Domingo Cavallo, quien ya fuera Ministro de economía en la presidencia anterior, a quien se le atribuye el plan de convertibilidad, Paridad cambiaría peso y dólar uno a uno. La presencia de Cavallo al frente del ministerio de economía no sería ninguna sorpresa dado que desde hacía ya algunos meses era solicitado por el Fondo Monetario Internacional, con el objeto de calmar los mercados. De aquí en más a Cavallo se lo denominaría “el super ministro”, dado que entre el paquete de leyes que se remitieron al congreso de la nación , se contemplaba la facultad de otorgarle los super poderes, a los efectos de que las medidas económicas a tomar sean de rápida resolución y aplicación evitando de esta manera cualquier tipo de discusión y retraso de las mismas en la Cámara de Senadores, o Diputados. En los días sucesivos la figura Presidencial desaparecería de la escena pública, siendo Domingo Cavallo el referente inmediato de todo tipo de medidas económicas a tomar, iniciando reiterados viajes y entrevistas con las autoridades del Fondo Monetario Internacional. El impuesto al cheque y la bancarización total de la economía argentina, fueron las medidas impuestas para combatir la evasión; todo tipo de movimiento comercial , compra de inmuebles, automotores, etc. deben quedar registrados en operaciones bancarias, con el pago correspondiente del impuesto determinado, a los fines de que la recaudación por parte del estado se recupere. La vida económica y política de la argentina es constantemente monitoreada por referentes del F. M. I. , quienes otorgarían a la Argentina un blindaje internacional a los efectos de estabilizar la economía nacional, que para esos momentos soportaba una deuda externa de 132.000 millones de dólares. Pese a la asistencia internacional el gobierno no logra revertir la recesión que se profundiza a lo largo de tres años, haciendo que el índice de desocupación supere el 20%, y de esta manera comienza a reflotar un fantasma del pasado, similar a los días que hicieron de epílogo el final del gobierno de Raúl Alfonsín, “los saqueos”. "LOS SAQUEOS A SUPERMERCADOS" Con la derrota electoral sufrida el 14 de octubre de 2001, y habiendo mayoría por parte del Partido Justicialista en el Senado, se designa como presidente de la misma al representante por la provincia de Misiones, La designación de Puerta fue consecuencia de un gran debate, dado que queda como sucesor en la línea presidencial. El sismo económico en Argentina se produciría en los últimos meses del año 2001; el retiro masivo de grandes capitales en dólares, hacia el exterior, hicieron que el gobierno tome medidas a los efectos de evitar que todos los ahorristas sigan ese camino. La medida en cuestión fue bloquear las cajas de ahorros, plazos fijos, cuentas bancarias en sueldos etc.. El bloqueo consistiría en que las extracciones se harían por montos determinados, $250, por semana , esta medida económica se la denomino “El Corralito Financiero”. Las protestas no se hicieron esperar, y por primera vez en muchos años , ciudadanos de diferentes clases sociales, se comenzaron a auto convocar en las calles, manifestando su disconformidad con la medida tomada. De esas protestas nace una nueva modalidad de manifestación popular, “El Cacerolazo”. Este tipo de manifestación se uniría al “Escrache”, que en el nuevo diccionario argentino se define como una protesta en contra de una persona determinada, que se haya desarrollado en la función pública, entidad bancaria, etc.. Los últimos momentos del gobierno de Fernando De la Rúa, fueron una constante de manifestaciones, paros, y escraches, que convergieron en una auto convocatoria popular, provocando desmanes en distintos puntos del país, y en especial en Capital Federal, que fue el escenario del enfrentamiento de la gente que quería tomar la casa de gobierno, situación esta que llevó a decretar el estado de sitio el 19 de Diciembre de 2001. En medio de los saqueos y convulsión social, el Congreso deroga los “super poderes”, que le había otorgado al Poder Ejecutivo Nacional . Los días 19, 20 y 21 de diciembre de 2001, dejaron un saldo de mas de veinte personas muertas en los enfrentamientos callejeros, que se dieron en todo el país. INCIDENTES PLAZA DE MAYO Tras la insostenible situación política , económica y social del país, el Dr. Fernando De la Rúa, presenta su renuncia el 20/12/01, retirándose de la Casa Rosada en helicóptero, imagen esta que trajo el recuerdo a muchos argentinos, dado que de la misma manera se retira de la casa rosada Isabel Martínez de Perón , el 24 de Marzo de 1976, momentos antes del golpe militar. “LA HISTORIA SIN FIN”, nos hace analizar que la República Argentina tiene una vida institucional cíclica , transitando siempre por el mismo capítulo, con o sin militares. Con el solo hecho de remitirse a las biografías de los demás presidentes argentinos, se pueden señalar dos factores comunes en todos los casos, “La falta de conducción política, que no es otra cosa que falta de unión nacional, y los problemas económicos, que aparecen y desaparecen como tormentas tropicales, en su gran mayoría orquestados de una u otra forma”. El 21-12-01, la Asamblea legislativa aceptó la renuncia de Fernando De la Rúa, quedando en el cargo interinamente y por el término de 48 horas el senador por la Provincia de Misiones y Presidente de la Cámara del Senado, Ingeniero Raúl Puerta , del Partido Justicialista. CACEROLAZOS HUIDA DE LA RUA EN HELICÓPTERO Presidencia de Rodriguez Saa La Asamblea Legislativa de Argentina designó el día 22 de diciembre del 2001 a Adolfo Rodríguez Saá como presidente provisional del país. El mandato duro 7 dias Eduardo Duhalde 2002-2003 Tras la renuncia de Rodríguez Saá, Duhalde, el político con más poder en el país, resolvió hacerse cargo de la presidencia. En su mensaje de asunción, prometió que "el que depositó en dólares, recibirá dólares". Fue el pero momento de la Argentina. Hubo cinco presidentes en doce días. La devaluación y el corralón Duhalde nombró ministro a Remes Lenicov dio un paso histórico: terminó diez años de 1 a1. La devaluación del peso vino acompañada por el corralón, un aumento de las restricciones bancarias. Pronto, el Presidente debió admitir que los bancos no podían devolver dólares y se produjeron nuevos cacerolazos. Además, Duhalde puso en marcha el Plan Jefes y Jefas de Hogar, que sirvió para paliar el hambre de millones de argentinos pero ayudó a consolidar el fenómeno piquetero. La muerte de Kosteki y Santillán El 26 de junio de 2002, la Policía reprimió a piqueteros que cortaban el Puente Pueyrredón. Mataron a dos piqueteros y el enrarecido clima social obligó a Duhalde a anticipar las elecciones. Sin emabrgo, Roberto Lavagna, nuevo ministro de Economía, logra estabilizar la situación económica. Kirchner presidente En las elecciones presidenciales el peronismo presenta tres candidatos: Menem, Rodríguez Sáa y Néstor Kirchner, quien cuenta con el apoyo de Duhalde. En la primera vuelta gana Menem, seguido por Kirchner y López Murphy. Ante la perspectiva de una derrota, Menem renuncia a la segunda vuelta y Kirchner es electo presidente. Cristina Presidente La fórmula encabezada por Cristina –la primera mujer en acceder a la Presidencia por medio del voto popular- y completada por el mendocino Julio Cobos, obtenía el 46,23 por ciento de los sufragios, escrutadas el 70 por ciento de las mesas, y evitaba el balotaje gracias a la gran fragmentación opositora. Elisa Carrió (Coalición Cívica) se ubicaba segunda, con el 24,50 por ciento de los votos –se destacaban a su favor triunfos en Capital y una gran elección en Rosario-, en tanto que Roberto Lavagna (UNA), quien resultaba el candidato presidencial más votado en Córdoba, sumaba el 14,2 por ciento. Imagenes del gobierno de cristina La historia cambio , desde esos revolucionarios que forjaron la liberacion mde nuestras tierras , a estos nefastos dirigentes que vendieron a la argentina. Lo unico que nos queda es : El Asado: El futbol El dulce de leche y muchas cosas mas, espero que no las perdamos y... Aguante la Argentina !!! Y nos seguimos preguntando por: Jose Luis Cabezas Julio Lopez Mis otros post: Grande peliculas que tener que tener primera parte http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/2494294/Grandes-peliculas-que-tenes-que-tener---primera-parte.html Grande peliculas que tenes que tener segunda parte http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/2496596/Grandes-peliculas-que-tenes-que-tener--Segunda-parte.html Grandes peliculas que tenes que tener tercera parte http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/2545176/Grandes-peliculas-que-tenes-que-tener---tercera-parte.html Grandes peliculas que tenes que tener cuarta parte http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/2567062/Grandes-peliculas-que-tenes-que-tener---cuarta-parte.html Grandes peliculas que tenes que tener quinta parte http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/2612575/Grandes-peliculas-que-tenes-que-tener---quinta-parte.html Peliculas http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/2542198/Peliculas.html Series animadas del recuerdo http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/2479042/series-animadas-del-recuerdo.html Juegos Pc http://www.taringa.net/posts/juegos/2634035/juegos-pc.html
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