(pequeña introduccion)Confucio es el nombre latinizado de la persona que se conoce en China como Kong Zi o señor Kong*. Su apellido es Kong y su nombre personal, Qiu. Nació en el año 551 a.n.e. en el reino de Lu, en la parte sur de la actual provincia de Shangdon en el este de China. Sus antepasados habían sido miembros de la casa ducal del reino de Song, emparentado con la casa real de Shang, la dinastía que precedió a la Zhou. Debido a problemas políticos, antes del nacimiento de Confucio, la familia había perdido la categoría de nobleza y había emigrado a Lu. ahora las frases: Donde hay satisfacción no hay revoluciones. Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad. Mucho más excelente es la virtud del que permanece fiel a la práctica del bien,aunque el país se halle carente de leyes y sufra una deficiente administración. Cuando el pueblo es tan numeroso, ¿qué puede hacerse en su bien? hacerlo rico y feliz. Y cuando sea rico ¿qué más puede hacerse por él? educarlo. El que no es fiel y sincero con sus amigos, jamás gozará de la confianza de sus superiores. Si te enfadas, piensa en las consecuencias. El que domina su cólera domina su peor enemigo. Cuando el reino es administrado con justicia y equidad, bastará su palabra para que le sea conferida la dignidad que merece; cuando el reino sea mal gobernado, y se produzca disturbios y sediciones, bastará su silencio para salvar su persona. Si el hombre sabio observa una conducta displicente, no inspirará respeto; si se limita a estudiar, sus conocimientos no serán profundos. Debéis ser siempre sinceros, fieles y actuar con buena fe. Si tenéis algún defecto, procurad corregirlo. Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hemano complaciente. Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro. La verdadera ciencia consiste en conocer que se sabe lo que realmente se sabe, y que se ignora lo que en verdad se ignora. En esto consiste la verdadera sabiduría. Conocer lo que es justo y no practicarlo es una cobardía. El hombre superior no discute ni se pelea con nadie. Sólo discute cuando es preciso aclarar alguna cosa, pero aún entonces cede el primer lugar a su antagonista vencido y sube con él a la sala; terminada la discusión, bebe con su contrincante en señal de paz. Estas son las únicas discusiones del hombre superior. Los defectos y faltas de los hombres dan a conocer su verdadera valía. Si examinamos con atención las faltas de un hombre, llegaremos a conocer si su bondad es sincera o fingida. Una virtud nunca puede subsistir aislada; siempre ha de hallarse protegida por otras virtudes. El hombre prudente es parco en el hablar pero activo en el obrar. Cuando empecé a tratar con los hombres, escuchaba sus palabras y confiaba en que sus acciones se ajustarían a las mismas. Ahora, al tratar con los hombres, escucho sus palabras y al propio tiempo observo sus acciones. El que sabe mantener un porte digno aun cuando se halla entre sus amigos, conseguirá que sus más íntimos amigos sientan un gran respeto hacia él. Lo único que yo ambiciono y deseo es no caer en la necesidad de vanagloriarme por mis virtudes y por mi inteligencia, y no pregonar mis buenas acciones. Un hombre digno debe ayudar a los necesitados, pero no aumentar los bienes de los ricos. La cortesía que debe presidir nuestras actuaciones cotidianas se fundamenta principalmente en el respeto y comprensión hacia todos. Se puede calificar de hombre superior el que primero pone en práctica sus ideas, y después predica a los demás lo que él ya realiza. Cuando el hombre se halla cerca de la muerte, sus palabras son sinceras y veraces. Es posible lograr que el pueblo siga al hombre bueno, pero nunca se le podrá forzar a que le comprenda. En general los hombres aman más la belleza corporal que la virtud. ¿Qué es la muerte? Si todavía no sabemos lo que es la vida, ¿Cómo puede inquietarnos el conocer la esencia de la muerte?. Tan malo es pasar de la medida como no alcanzarla. Resulta totalmente imposible gobernar un pueblo si éste ha perdido la confianza en sus gobernantes. Reflexionar con calma antes de adoptar ninguna determinación, no cansarse nunca de obrar el bien, y tratar cada asunto según convenga. El medio más eficaz para combatir nuestros vicios y malas inclinaciones consiste en no combatir los vicios y malas inclinaciones de los demás antes de haber eliminado los propios. ¿En qué consiste la bondad? En amar a todos los hombres. ¿En qué consiste la ciencia? En conocer a los hombres. Estaría dispuesto a ejercer cualquier oficio si con él pudiera obtener grandes riquezas por medios honrados; si por el contrario, para enriquecerse debiera emplear medios deshonestos, preferiría seguir en la pobreza dedicándome a mis actividades favoritas. Quienes son pródigos en exceso y se entregan al lujo, fácilmente se vuelven orgullosos. Quien se controla a sí mismo y por el bien, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás hombres. ¿Cuál es la esencia de un buen gobierno? No resolver los asuntos con precipitación y no buscar el propio provecho. Deben imponerse castigos cuando convenga. La fidelidad no es contraria a una justa corrección. El que habla en exceso y sin cordura raras veces pone en práctica lo que dice. El hombre noble nunca teme que sus palabras superen a sus obras. No debe afligirnos el que los hombres no os conozcan. Lo lamentable es que no seáis dignos de ser conocidos por los hombres. El hombre que no medita y obra con precipitación, no podrá evitar grandes fracasos. Sed rígidos con vosotros mismos, pero condescendientes con los demás. De este modo os veréis libres de toda envidia y resentimiento. El noble no da crédito a las palabras por la sola autoridad de quien las pronuncia; tampoco rechaza la verdad aunque provenga de una persona ignorante. La inconstancia y la impaciencia destruyen los más elevados propósitos. El noble sólo busca la verdad y no se aferra con ciega obstinación a su criterio. Cuando tenía quince años, estaba empeñado en aprender; a los treinta, contaba con una base firme; a los cuarenta, ya no tenía dudas de nada; a los cincuenta, conocía la ley del cielo; a los sesenta, tenía los oídos bien abiertos; a los setenta, era capaz de satisfacer los deseos de mi corazón sin excederme. Si uno se sabe de memoria las trescientas piezas del cancionero, pero cuando se le encargan las funciones de gobierno no es capaz de desempeñar (el puesto), o mandado en calidad de enviado al extranjero no se sabe contestar por sí mismo, ¿de qué sirve tanta erudición? ¿Por qué, niños, no aprendéis las canciones? Las canciones sirven para elevarse, para atestiguar el propio valer, para aprender sociabilidad, para aprender a odiar, para servir en casa al padre y fuera de casa al soberano. Si no se aprende, la sinceridad se trueca en grosería; la valentía, en desobediencia; la constancia, en caprichoso empecinamiento; la humanidad, en estupidez; la sabiduría, en confusión; la veracidad, en ruina. Un pueblo sólo puede ser guiado por costumbres, no por saber. Una posición eminente sin nobleza de carácter, culto sin veneración, prácticas funerarias sin sincero dolor: he aquí situaciones que no soporto. Odia a los que son viles y calumnian a quienes son superiores a ellos; odia a los valientes que no saben de normas de convivencia; odia a los fanáticos atrevidos que son gente estrecha de miras. El noble no se desentiende de sus semejantes. Cuando el corazón se agita, se ofrenda rutinariamente. Por eso, sólo el sabio es capaz de agotar el sentido de la ofrenda. No enseñar a un hombre que está dispuesto a aprender es desaprovechar a un hombre. Enseñar a quien no está dispuesto a aprender es malgastar las palabras. El sendero recto no es seguido. Yo conozco la causa de ello. Los hombres instruidos lo rebasan; los ignorantes no lo alcanzan. Los hombres de virtud fuerte llegan más allá; los de virtud débil no llegan. El hombre de virtud auténtica persevera naturalmente en la práctica del medio igualmente alejado de los extremos. Tener suficiente dominio de sí mismo para juzgar a los otros por comparación con nosotros mismos, y obrar en relación a ellos tal como desearíamos que obrasen con nosotros, a esto es a lo que puede llamarse doctrina de la humanidad; no hay nada más allá de esto. Poseer capacidad y talentos, y aceptar la opinión de los que carecen de ellos; tener mucho y aceptar la opinión de los que no tienen nada; ser rico y comportarse como siendo pobre; estar lleno y parecer vacío y desprovisto de todo; dejarse ofender sin manifestar resentimiento; en otro tiempo tenía un amigo que se comportaba así en la vida. Cuando uno no sabe aún lo que es la vida, ¿cómo podría conocer lo que es la muerte? Mejor que el hombre que sabe lo que es justo es el hombre que ama lo justo. Donde hay justicia no hay pobreza. Todo le es perdonado a quien no se perdona nada a sí mismo. Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos. Si el gobernante se impone por sus cualidades y mantiene el orden en armonía con las buenas costumbres, el pueblo sentirá vergüenza de actuar mal y avanzará por el camino de la virtud. El silencio es el único amigo que jamás traiciona. El que acepta sufrir, sufrirá la mitad de la vida; el que no acepta sufrir, sufrirá durante su vida entera. ¿Me preguntas por que compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir. El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad (esa es de einstein) por favor comenten¡
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