Baraja española
La llamada baraja española consiste en un mazo de 48 naipes o cartas, clasificados en cuatro palos y numerados del 1 al 12 (en la de 40 naipes, faltan los ochos y los nueves). Ciertos mazos incluyen además 2 comodines. Las figuras de la baraja española correspondientes a los números 10, 11 y 12, y se llaman "sota", "caballo" y "rey" respectivamente y, a diferencia de la baraja francesa, se representan de cuerpo entero.
Los cuatro palos son: oros, copas, espadas y bastos (en su respectivo orden ascendente). Para ciertos juegos se dividen en palos cortos (oros y copas) y largos (bastos y espadas).
El recuadro que rodea la figura tiene una señal para distinguir el palo de que se trate sin desplegar del todo las cartas: las copas una interrupción, las espadas dos, los bastos tres y los oros ninguna. Esta señal se llama "la pinta" y ha dejado la expresión: "le conocí por la pinta". En la baraja francesa, esta señal son las figuritas que hay debajo del número.
Esta baraja es la base de las cartas del tarot, salvo que a las 40 cartas de la baraja española (lo que se llaman los "arcanos menores"
se les añade el 10 de cada palo (además de la sota) y los llamados "arcanos mayores", que son los que, generalmente, se usan para la adivinación.
Era obligatorio para imprimir naipes de juego en España la autorización real, que se daba cuando la fábrica cumplía ciertas normas que garantizaban que los naipes estaban impresos con las suficientes garantías de homogeneidad como para que no hubiera posibilidad de hacer trampas en los juegos, cuestión que preocupaba a las autoridades porque podía provocar graves problemas de orden público.
Hay muchos tipos de diseño para la baraja española. Estos varían entre regiones de España y América Latina. En los modelos mexicanos, originalmente diseñados por Don Clemente, la sota se reemplaza por una figura femenina, en las barajas españolas antiguas, como en el modelo catalán, la sota se representa por un varón. Las denominadas "goyescas" poseen gran atractivo artístico al representar las figuras con pinturas realizadas por el artista Clemente Roxas en el año 1815.
Antiguamente había varias fábricas en el territorio peninsular, las cuales necesitaban de autorización real para garantizar que su fabricación fuera correcta y evitar de ese modo que se pudiera jugar con trampas.
En el siglo XVIII, una de estas fábricas estaba situada en Macharaviaya (Málaga) y era propiedad de la familia Gálvez, que consiguieron de la corona la exclusiva de fabricación para las indias occidentales.
Los naipes más conocidos en España en la actualidad son los fabricados por Heraclio Fournier,la primera de todas en Burgos, después en Vitoria y hoy día en Villarreal de Álava (Álava). Cartamundi España, S.L., filial del Grupo Cartamundi, empresa líder mundial en la fabricación de juegos de cartas, es otra de las más importantes. En Cataluña destacan Naipes Comas, fundada en 1797.
En México, Productos Leo, S.A. produce la mayor cantidad de barajas españolas.
Justo Rodero e hijos SAIC es la principal productora argentina de barajas, con más de 70 años de historia, tanto en tipo español como francés y exporta sus productos a los mercados de países limítrofes.
Baraja francesa
La baraja francesa es un conjunto de naipes o cartas, formado por 52 unidades repartidas en cuatro palos: corazones, diamantes, tréboles y picas.
El origen de los símbolos de la baraja francesa no está claro. Algunos consideran que es una adaptación de los signos alemanes. Las bellotas y las hojas se habrían convertido en tréboles y picas, respectivamente, mientras que los corazones se habrían mantenido y los cascabeles habrían sido sustituidos por los diamantes, que sería la aportación original de Francia a los símbolos de los palos.
Otros creen en la influencia de la baraja española, la baraja italiana y del tarot. La forma de los cálices o copas habría llevado a los corazones, los tréboles serían una derivación de las hojas de los bastos, las picas (puntas de las lanzas) habrían sustituido como signo militar a las espadas, y los diamantes (un símbolo de la riqueza), habrían sustituido a los oros. Sin embargo, el nombre francés de este último palo, carreau, no tiene que ver con la riqueza y sí con la forma del dibujo.
Independientemente de cuál es su origen, las barajas con los símbolos franceses ya se usaban en los primeros decenios del siglo XV. Algunos incluso atribuyen su invención al caballero Etienne de Vignoles, más conocido como La Hire, que murió en 1442.
El as puede funcionar como carta de valor 1 y de valor mayor que la carta del rey K, esto es catorce (once en blackjack), muy útil en el BlackJack y a la hora de formar escaleras en el poker, dando en este juego las mayores probabilidades de ganar.
Cada uno de estos colores está compuesto por trece cartas: Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco, Seis, Siete, Ocho, Nueve, Diez, representadas por los números correspondientes, y las tres figuras, que se llaman Valet (V), Dame (D) y Roi (R).
En comparación a otras barajas de la época, la francesa es original en la adopción de la figura femenina,la Dame, como figura intermedia entre el Valet y el Roi, ya que tanto en la baraja alemana (Oberman) como en las italiana y española (caballo/caballero) esta figura es masculina. No se sabe la causa de esta preferencia, quizá se deba a la influencia de las reinas francesas o a Juana de Arco, la heroína de la Guerra de los Cien Años. Es posible también que la Dame proceda de las cuatro figuras de la baraja de tarot.
Frecuentemente se confunde la baraja inglesa con la francesa, porque en cierto sentido son la misma. Los ingleses tomaron el modelo francés para crear su baraja, modificando algunos detalles. Por ejemplo, las figuras son mucho más abstractas y no representan a ningún personaje como sí ocurre con los naipes franceses (Se dice que esto ocurrió por la poca habilidad de los dibujantes anglosajones). También, se adaptaron los nombres de las figuras y el Uno fue sustituido por el As. Y en tiempos modernos, las barajas inglesas incluyen la figura del joker o comodín.
Sin embargo, estrictamente hablando, la baraja que se usa para jugar al poker, al bridge o a la canasta es la inglesa.
La llamada baraja española consiste en un mazo de 48 naipes o cartas, clasificados en cuatro palos y numerados del 1 al 12 (en la de 40 naipes, faltan los ochos y los nueves). Ciertos mazos incluyen además 2 comodines. Las figuras de la baraja española correspondientes a los números 10, 11 y 12, y se llaman "sota", "caballo" y "rey" respectivamente y, a diferencia de la baraja francesa, se representan de cuerpo entero.
Los cuatro palos son: oros, copas, espadas y bastos (en su respectivo orden ascendente). Para ciertos juegos se dividen en palos cortos (oros y copas) y largos (bastos y espadas).
El recuadro que rodea la figura tiene una señal para distinguir el palo de que se trate sin desplegar del todo las cartas: las copas una interrupción, las espadas dos, los bastos tres y los oros ninguna. Esta señal se llama "la pinta" y ha dejado la expresión: "le conocí por la pinta". En la baraja francesa, esta señal son las figuritas que hay debajo del número.
Esta baraja es la base de las cartas del tarot, salvo que a las 40 cartas de la baraja española (lo que se llaman los "arcanos menores"

se les añade el 10 de cada palo (además de la sota) y los llamados "arcanos mayores", que son los que, generalmente, se usan para la adivinación.
Era obligatorio para imprimir naipes de juego en España la autorización real, que se daba cuando la fábrica cumplía ciertas normas que garantizaban que los naipes estaban impresos con las suficientes garantías de homogeneidad como para que no hubiera posibilidad de hacer trampas en los juegos, cuestión que preocupaba a las autoridades porque podía provocar graves problemas de orden público.
Hay muchos tipos de diseño para la baraja española. Estos varían entre regiones de España y América Latina. En los modelos mexicanos, originalmente diseñados por Don Clemente, la sota se reemplaza por una figura femenina, en las barajas españolas antiguas, como en el modelo catalán, la sota se representa por un varón. Las denominadas "goyescas" poseen gran atractivo artístico al representar las figuras con pinturas realizadas por el artista Clemente Roxas en el año 1815.
Antiguamente había varias fábricas en el territorio peninsular, las cuales necesitaban de autorización real para garantizar que su fabricación fuera correcta y evitar de ese modo que se pudiera jugar con trampas.
En el siglo XVIII, una de estas fábricas estaba situada en Macharaviaya (Málaga) y era propiedad de la familia Gálvez, que consiguieron de la corona la exclusiva de fabricación para las indias occidentales.
Los naipes más conocidos en España en la actualidad son los fabricados por Heraclio Fournier,la primera de todas en Burgos, después en Vitoria y hoy día en Villarreal de Álava (Álava). Cartamundi España, S.L., filial del Grupo Cartamundi, empresa líder mundial en la fabricación de juegos de cartas, es otra de las más importantes. En Cataluña destacan Naipes Comas, fundada en 1797.
En México, Productos Leo, S.A. produce la mayor cantidad de barajas españolas.
Justo Rodero e hijos SAIC es la principal productora argentina de barajas, con más de 70 años de historia, tanto en tipo español como francés y exporta sus productos a los mercados de países limítrofes.
Baraja francesa
La baraja francesa es un conjunto de naipes o cartas, formado por 52 unidades repartidas en cuatro palos: corazones, diamantes, tréboles y picas.
El origen de los símbolos de la baraja francesa no está claro. Algunos consideran que es una adaptación de los signos alemanes. Las bellotas y las hojas se habrían convertido en tréboles y picas, respectivamente, mientras que los corazones se habrían mantenido y los cascabeles habrían sido sustituidos por los diamantes, que sería la aportación original de Francia a los símbolos de los palos.
Otros creen en la influencia de la baraja española, la baraja italiana y del tarot. La forma de los cálices o copas habría llevado a los corazones, los tréboles serían una derivación de las hojas de los bastos, las picas (puntas de las lanzas) habrían sustituido como signo militar a las espadas, y los diamantes (un símbolo de la riqueza), habrían sustituido a los oros. Sin embargo, el nombre francés de este último palo, carreau, no tiene que ver con la riqueza y sí con la forma del dibujo.
Independientemente de cuál es su origen, las barajas con los símbolos franceses ya se usaban en los primeros decenios del siglo XV. Algunos incluso atribuyen su invención al caballero Etienne de Vignoles, más conocido como La Hire, que murió en 1442.
El as puede funcionar como carta de valor 1 y de valor mayor que la carta del rey K, esto es catorce (once en blackjack), muy útil en el BlackJack y a la hora de formar escaleras en el poker, dando en este juego las mayores probabilidades de ganar.
Cada uno de estos colores está compuesto por trece cartas: Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco, Seis, Siete, Ocho, Nueve, Diez, representadas por los números correspondientes, y las tres figuras, que se llaman Valet (V), Dame (D) y Roi (R).
En comparación a otras barajas de la época, la francesa es original en la adopción de la figura femenina,la Dame, como figura intermedia entre el Valet y el Roi, ya que tanto en la baraja alemana (Oberman) como en las italiana y española (caballo/caballero) esta figura es masculina. No se sabe la causa de esta preferencia, quizá se deba a la influencia de las reinas francesas o a Juana de Arco, la heroína de la Guerra de los Cien Años. Es posible también que la Dame proceda de las cuatro figuras de la baraja de tarot.
Frecuentemente se confunde la baraja inglesa con la francesa, porque en cierto sentido son la misma. Los ingleses tomaron el modelo francés para crear su baraja, modificando algunos detalles. Por ejemplo, las figuras son mucho más abstractas y no representan a ningún personaje como sí ocurre con los naipes franceses (Se dice que esto ocurrió por la poca habilidad de los dibujantes anglosajones). También, se adaptaron los nombres de las figuras y el Uno fue sustituido por el As. Y en tiempos modernos, las barajas inglesas incluyen la figura del joker o comodín.
Sin embargo, estrictamente hablando, la baraja que se usa para jugar al poker, al bridge o a la canasta es la inglesa.