Lo iré editando y agregando cosas 
Un cielo Maravilloso
A lo largo de la historia, todas las culturas se maravillaron ante la vision del cielo estrellado. Irremediablemente surgieron preguntas trascendentales, a las que sigieron respuestas místicas y supersticiosas. Los primeros intentos de una explicación racional desde un enfoque científico tampoco tardaron en aparecer. Aristarco de Samos propuso que la Tierra era redonda y que giraba alrededor del Sol. Sin embargo, la teoría de Aristóteles -defendida también por Tolomeo-, que propugnaba que la Tierra era el centro del Universo y que los objetos celestes giraban a su alrededor, fue la que permaneció como verdadera durante 18 siglos.
El faro del saber: Alejandría
Alejandría, ciudad portuaria del norte de Egipto, fue fundada por Alejandro Magno en 33 a. C. con la idea de convertirla en el centro mundial del saber y la cultura. El cosmos (el orden del universo) era uno de los temas de estudio de los sabios de Alejandría, entre los que se encontraban Aristarco de Samos y Erastótenes, quien calculó con gran exactitud el radio y la circunferencia terrestres. Otros destacados astrónomos alejandrinos fueron Hiparco y Tolomeo. En el ámbito de las Matemáticas y la Física brillaron con luz propia Euclides, padre de la Geometría, y Arquímides, el gran genio de las máquinas
La salida de la oscuridad
A mediados del siglo XVI, Nicolás Copérnico propuso un nuevo modelo del universo, en el que el sol se situaba en el centro, y la Tierra, la Luna, y los otros planetas giraban a u alrededor realizando órbitas circulares. El padre de la astronomía moderna recogió las ideas de Aristarco para plantear su teoría heliocéntrica. Finalizó sus trabajos en 1532, pero no se atrevió a divulgarlos por miedo a la reacción de la Iglesia, y fue su discípulo Rethicus quien los publicó tras su muerte. Johannes Kepler perfeccionó el sistema copèrnico al describir correctamente el movimiento de los planetas mediante órbitas elípticas. Contemporáneo de Kepler, Galileo impulsó el uso del telescopio, con el que descubrió las manchas solares, las cuatro lunas mayores de Júpiter y las fases de Venus. Este camino hacia una concepción racional del universo culminó en Isaac Newton, cuya teoría de la gravitación universal explicó matemáticamente el modelo de Kepler.
Este es Kepler.
Una partícula de polvo
El tamaño y la edad del universo superan la comprensión humana. Sabemos que la Tierra y todo el Sistema Solar no son más que una partícula de polvo de una galaxia, a la que llamamos Vía Láctea, que a su vez ocupa un lugar insignificante en la inmensidad del cosmos.
En 1977, la NASA lanzó al espacio las sondas interestelares Voyager 1 y Voyager 2, que se aproximaron a los planetas exteriores del Sistema Solar. En 1989 llegaron a Neptuno y actualmente se alejan recorriendo en un año una distancia tres veces más grande que la que separa la Tierra del Sol. Continuarán operando y mandando valiosa información al menos hasta 2020.
El universo se expande
El estadounidense Edwin Hubble fue uno de los astrónomos más influyentes del siglo XX. En 1929 llegó a la conclusión de que las galaxias se alejan de nosotros a una velocidad directamente proporcional a su distancia
es decir, cuanto más lejos está una galaxia, mayor es su velocidad. Es lo que se denomina ley de Hubble (o de los desplazamientos al rojo). Sgún ella, las galaxias más lejanas se alejan a la velocidad de la luz y, por tanto, su luz no llegará nunca a la Vía Láctea. Esta teoría sólo se explica suponiendo que el universo se expande. Para un observador que está en la Vía Láctea, las galaxias retroceden en todas las direcciones, por lo que podría llegar a pensar que nuestra galaxia es el centro del universo. Pero no es así, Hay que imaginar el espacio como un globo lleno de puntos que al inflarse -expandirse- se separan entre sí. Para constatar el movimiento de las galaxias, Edwin Hubble se basó en el estudio de sus espectros.
El espectroscopio fue inventado en 1859 por Gustav Kirchoff y Robert Bunsen. Estos físicos alemanes observaron que al calentar un cuerpo se produce una radiación que puede ser registrada en una placa fotográfica; es su espectro de emisión. Mediante este último se puede conocer la composición de cualquier cuerpo, ya que cada elemento químico tiene su espectro d emisión de un cuerpo caliente a través de un gas más frío, en el primero aparecen unas líneas oscuras que se corresponden con la radiación absoribda por los gases: esto es el espectro de absorción. A partir de la espectografía estelar se puede determinar la temperatura de las estrellas.
Hubble
Espectroscopio
después lo sigo
Imágenes: www.Google.com
Info: De un libro que tengo de la Genios

Un cielo Maravilloso
A lo largo de la historia, todas las culturas se maravillaron ante la vision del cielo estrellado. Irremediablemente surgieron preguntas trascendentales, a las que sigieron respuestas místicas y supersticiosas. Los primeros intentos de una explicación racional desde un enfoque científico tampoco tardaron en aparecer. Aristarco de Samos propuso que la Tierra era redonda y que giraba alrededor del Sol. Sin embargo, la teoría de Aristóteles -defendida también por Tolomeo-, que propugnaba que la Tierra era el centro del Universo y que los objetos celestes giraban a su alrededor, fue la que permaneció como verdadera durante 18 siglos.
El faro del saber: Alejandría
Alejandría, ciudad portuaria del norte de Egipto, fue fundada por Alejandro Magno en 33 a. C. con la idea de convertirla en el centro mundial del saber y la cultura. El cosmos (el orden del universo) era uno de los temas de estudio de los sabios de Alejandría, entre los que se encontraban Aristarco de Samos y Erastótenes, quien calculó con gran exactitud el radio y la circunferencia terrestres. Otros destacados astrónomos alejandrinos fueron Hiparco y Tolomeo. En el ámbito de las Matemáticas y la Física brillaron con luz propia Euclides, padre de la Geometría, y Arquímides, el gran genio de las máquinas
La salida de la oscuridad
A mediados del siglo XVI, Nicolás Copérnico propuso un nuevo modelo del universo, en el que el sol se situaba en el centro, y la Tierra, la Luna, y los otros planetas giraban a u alrededor realizando órbitas circulares. El padre de la astronomía moderna recogió las ideas de Aristarco para plantear su teoría heliocéntrica. Finalizó sus trabajos en 1532, pero no se atrevió a divulgarlos por miedo a la reacción de la Iglesia, y fue su discípulo Rethicus quien los publicó tras su muerte. Johannes Kepler perfeccionó el sistema copèrnico al describir correctamente el movimiento de los planetas mediante órbitas elípticas. Contemporáneo de Kepler, Galileo impulsó el uso del telescopio, con el que descubrió las manchas solares, las cuatro lunas mayores de Júpiter y las fases de Venus. Este camino hacia una concepción racional del universo culminó en Isaac Newton, cuya teoría de la gravitación universal explicó matemáticamente el modelo de Kepler.
Este es Kepler.
Una partícula de polvo
El tamaño y la edad del universo superan la comprensión humana. Sabemos que la Tierra y todo el Sistema Solar no son más que una partícula de polvo de una galaxia, a la que llamamos Vía Láctea, que a su vez ocupa un lugar insignificante en la inmensidad del cosmos.
En 1977, la NASA lanzó al espacio las sondas interestelares Voyager 1 y Voyager 2, que se aproximaron a los planetas exteriores del Sistema Solar. En 1989 llegaron a Neptuno y actualmente se alejan recorriendo en un año una distancia tres veces más grande que la que separa la Tierra del Sol. Continuarán operando y mandando valiosa información al menos hasta 2020.
El universo se expande
El estadounidense Edwin Hubble fue uno de los astrónomos más influyentes del siglo XX. En 1929 llegó a la conclusión de que las galaxias se alejan de nosotros a una velocidad directamente proporcional a su distancia

es decir, cuanto más lejos está una galaxia, mayor es su velocidad. Es lo que se denomina ley de Hubble (o de los desplazamientos al rojo). Sgún ella, las galaxias más lejanas se alejan a la velocidad de la luz y, por tanto, su luz no llegará nunca a la Vía Láctea. Esta teoría sólo se explica suponiendo que el universo se expande. Para un observador que está en la Vía Láctea, las galaxias retroceden en todas las direcciones, por lo que podría llegar a pensar que nuestra galaxia es el centro del universo. Pero no es así, Hay que imaginar el espacio como un globo lleno de puntos que al inflarse -expandirse- se separan entre sí. Para constatar el movimiento de las galaxias, Edwin Hubble se basó en el estudio de sus espectros.
El espectroscopio fue inventado en 1859 por Gustav Kirchoff y Robert Bunsen. Estos físicos alemanes observaron que al calentar un cuerpo se produce una radiación que puede ser registrada en una placa fotográfica; es su espectro de emisión. Mediante este último se puede conocer la composición de cualquier cuerpo, ya que cada elemento químico tiene su espectro d emisión de un cuerpo caliente a través de un gas más frío, en el primero aparecen unas líneas oscuras que se corresponden con la radiación absoribda por los gases: esto es el espectro de absorción. A partir de la espectografía estelar se puede determinar la temperatura de las estrellas.
Hubble
Espectroscopio
después lo sigo

Imágenes: www.Google.com
Info: De un libro que tengo de la Genios
Hidan