UNA REVOLUCIÓN EN EL 2010 SIN ORDEN NI PREPARACIÓN SERÁ UNA IRRESPONSABILIDAD Y ERROR HISTÓRICO: PDPR-EPR
En gran parte de México se habla de levantamientos armados; el ambiente político, social y económico, podrían estar dispuestos para que se cumpla el vaticinio cronológico de movimientos sociales que despiertan cada cien años, una opción inaceptable. El país pasa por un momento de crisis no solo material, lo que advierte que las instituciones han fallado, no han sabido cumplir con el compromiso social que les corresponde, un movimiento armado en el país no solo costaría sangre de inocentes y una
represión a gran escala, además un retroceso económico de nuestra patria.
Es cierto que se habla de movimientos militares de organizaciones guerrilleras, sobre todo en estados de la república con presencia histórica de agrupaciones clandestinas, sin embargo, habría que preguntar ¿Estos grupos están preparados para una incursión militar de gran escala? ¿El pueblo de México participaría en esta movilización armada?
En el 2006, en Oaxaca, las acciones que realizaron grupos de choque de la sección XXII del SNTE, como fueron la toma del canal 9 de televisión, estaciones de radio, toma de edificios públicos estratégicos, barricadas, quema de autobuses, edificios públicos y sobre todo el manejo de la información a la opinión pública, fueron el resultado de un laboratorio para medir la respuesta del Estado y su fuerza policíaca y militar, la cual por cierto, no se dio con vigor. Demostró el gobierno federal y el gobierno de Oaxaca, tibieza, vigorizó a grupos que siguen creyendo que pueden repetir en su momento las condiciones que Oaxaca aplicaron en los seis meses que duró el cerco violento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca ( APPO). El magisterio democrático encontró a un pueblo apático, que no se organizó para enfrentar la embestida de un gremio sindical y de grupos políticos que surgieron de partidos como el de la Revolución Democrática y Convergencia, que animados por la pérdida de la gubernatura, coincidieron en vengarse, aunque no debemos olvidar el fuego amigo de políticos y ex gobernadores al interior del PRI, que al estar investigados por cuantiosos fraudes y tener a funcionarios de su administración en capilla, se unieron a la fauna que en ese momento hostigó, asesinó , agredió y vulneró a los oaxaqueños.
Sin embargo, hay que destacar que lo que en Oaxaca sucedió fue un simple simulacro, en la vida real una revolución no podría tener ni una semana de vida, para cuando el Estado pudiera estar anunciando la captura de líderes guerrilleros, sindicales y universitarios; es decir, el gobierno tiene estrategias de máxima alerta, que pondrían en práctica al momento, contrario a lo que pudiera pensarse, el pueblo de México no está organizado, se perderían miles de vidas que serían ofrendadas a la extravagancia de quienes consideran que cumplidos los 100 años, se debe de impulsar una revolución en México.
Las condiciones históricas tal vez tengan validez, es cierto que el aumento a los productos básicos ha traído hambre, la galopante corrupción de funcionarios de los tres niveles de gobierno ofende a los mexicanos, la violencia que se respira, se vive y se palpa en el país ha derribado los muros de esperanza que los mexicanos tenían, después de Felipe Calderón Hinojosa, México no será el mismo.
Hay que reconocer que la práctica militarista de Calderón, al sacar al ejército mexicano a cumplir funciones policíacas de entregadores, madrinas y testaferros, incendió la rabia de los habitantes de este país, pero también contrario a esto, permitió asegurar plazas, cumplir trabajos de inteligencia, seguimiento y evaluación, que no se hubieran podido cumplir de otra manera. La SEDENA en México avanza en dos frentes: en contra del narcotráfico y también contra la guerrilla que se había fortalecido en varios estados de México. Hoy se puede decir que la militarización ha logrado controlar a los grupos guerrilleros, sobre todo después de los atentados en contra de ductos de Pemex. Organizaciones como el ERPI, TDR-EP, EPR y EZLN, se encuentran replegados, cumpliendo parte de su estrategia en la Guerra Popular Prolongada (GPP), que sigue siendo una de las opciones reales para las agrupaciones guerrilleras, quizás la única en la que puedan seguir subsistiendo, ya que creer que tienen el poder de convocatoria y militar para incendiar México, es como querer pedirle peras al olmo.
El Ejército Popular revolucionario en El Insurgente de Julio de 2009, plantea un panorama que considera el indicado para la lucha que ellos han adoptado. Se considera a la Guerra Popular Prolongada como una alternativa histórica que va implícita en los fundamentos esenciales del Partido Democrático Popular Revolucionario ( PDPR).
La GPP o Guerra Popular Prolongada, permite organizar y dirigir la voluntad popular de combatir del pueblo. En Oaxaca en el 2006, se habló insistentemente en la presencia organizativa de grupos guerrilleros, en las defensas que hicieron profesores y miembros de la APPO de edificios públicos, barricadas y estaciones de radio y televisión; la realidad fue más allá de la posibilidad, lo que hace reconocer que la GPP fue puesta en marcha, se llevó a cabo al pie de la letra, lo que permite asegurar que en caso de existir levantamientos populares, serán las mismas condiciones que se reflejarán.
Tenemos entonces que existen las condiciones militares, históricas y que detrás de todo lo que pudiera suceder, estarían grupos guerrilleros asesorando. La GPP ha permitido que la guerrilla esté detrás de levantamientos populares que se han llevado a cabo en México en los últimos años, pero estos han sido pequeños, comparándolos con lo que pudiera desencadenarse en caso de una revolución, como fácilmente lo plantean quienes tratan de impactar en el ánimo de los ciudadanos.
Para el PDPR-EPR, en estos momentos una revolución espontánea sería difícil, lo consideran inapropiado, veamos el párrafo donde hablan al respecto en El Insurgente de Julio de 2009 número 119: “pensar en una guerra rápida o insurreccional tanto en el 94 como en éstos momentos es simplemente inapropiado, es erróneo por la dimensión y gravedad de lo que se persigue, la realidad objetiva de México nos indica que hasta hoy, el Lineamiento de Guerra Popular Prolongada es lo más adecuado a las capacidades y necesidades de las fuerzas revolucionarias en el plano nacional”.
Lo dicho, la guerrilla no tiene la capacidad numérica y militar para enfrentar al Estado mexicano, que de iniciarse en estos momentos un levantamiento social de corte marxista-leninista, el gobierno federal sería apoyado por gobiernos afines a la ideología del presidente que gobierna en estos momentos, además porque son socios y buscan el bienestar de sus empresas globales. La espontaneidad nunca ha tenido resultados favorables en los movimientos armados.
E PDPR-EPR plantea que no se debe de manejar las condiciones a conveniencia, mucho menos entender que la historia depende de una esperanza cíclica:“Debemos comprender que la historia no depende de ninguna esperanza cíclica que automáticamente nos dé una transformación radical de nuestra sociedad, las transformaciones revolucionarias en un pueblo o nación dependen de las propias condiciones y contradicciones objetivas del mismo, pero es indispensable también, crear las condiciones subjetivas de la revolución con la construcción de los pilares fundamentales para presentar batalla y disputar el poder hasta el triunfo: el Partido de Vanguardia, el Ejército del Pueblo, el Frente de Masas y el Frente internacional de apoyo a nuestra revolución”.
En el Insurgente 119 de Julio de 2009, el grupo guerrillero considera inapropiado salir a presentar batallas como pueblo sin orden ni preparación, sin las armas adecuadas para tal motivo o porque se cumple cíclicamente el 2010. Es interesante lo planteado en ese análisis, porque niega cualquier forma organizativa de revolución rumbo al 2010. Hay que precisar que el EPR está haciendo un proyecto revolucionario sobre la mesa, el decir que no hay las condiciones lo hace a priori a los acontecimientos sociales que se desarrollan en México, pareciera que no se toma en cuenta el ahogo económico por el que pasan millones de familias en México, la aplastante política patronal del gobierno de Calderón, la radicalización de la violencia de los diferentes cárteles, no se toma en consideración lo que puede desencadenar que la violencia estalle nuevamente en Oaxaca. El pueblo necesita un pretexto por pequeño que sea. Claro, hablamos de un pueblo desorganizado, sin armas y con hambre. El PDPR-EPR destaca en ese análisis este párrafo: “Salir a presentar batalla bélica como pueblo en masa, sin orden y preparación, sin las armas adecuadas para tal motivo y hacerlo sólo porque se entra al 2010 o se cumple un ciclo circunstancialmente coincidente de 100 años será una irresponsabilidad y error histórico, México requiere de madurar aún más su propia aspiración de libertad, justicia y democracia”.
El EPR tiene razón cuando destaca que salir a una revolución sin orden y preparación, será una irresponsabilidad y error histórico. Contradicen a todos aquellos políticos que tratan de canalizar la furia del pueblo con esperanzas cíclicas que al cumplirse 100 años de la revolución, un movimiento social cambiará las condiciones de vida de las clases más desprotegidas. La experiencia la tiene el EPR, sería bueno considerar seriamente sus planteamientos.
Subrayan que la unión de las fuerzas políticas y sociales es y será una de las opciones reales que deberán de considerarse: “Nuestro pueblo aún requiere de madurar ideológica y políticamente la necesidad de la revolución, la necesidad estratégica de lograr estar unidos en una sola fuerza revolucionaria que dispute el poder en serio. La propia izquierda oficial aún no supera sus fueros de feudo político, no ha madurado lo suficiente para formar un solo bloque de oposición al PAN-PRI, y mientras tanto la ultraderecha avanza en su proyecto de nación fascista”.
Fuente:http://refugeenet.org/el-destino/wp-content/uploads/2009/10/guerilla-mexico.jpg