Silvio Rodríguez graba nuevo disco con una canción para García Márquez
El cantautor cubano Silvio Rodríguez prepara su nuevo trabajo en el que reunirá canciones escritas en los últimos dos años. Se llamará "Segunda cita" y tendrá arreglos acústicos y la colaboración de músicos jóvenes
El cantautor cubano Silvio Rodríguez prepara un nuevo disco que reunirá canciones escritas en los últimos dos años, algunas de ellas dedicadas a figuras como la cantante Violeta Parra y el escritor Gabriel García Márquez.
Bajo el nombre provisional de "Segunda cita", título de una canción en la que habla del "ángel postizo que a veces llevamos dentro", el cantautor ha reunido temas escritos entre 2007 y 2008 con arreglos acústicos y la colaboración de músicos jóvenes.
La producción, que será como una secuela de su disco "Cita con Ángeles" (2003), incluye un tema dedicado al escritor colombiano Gabriel García Márquez y titulado "San Petersburgo", en el que recrea una historia que "parece un cuento de Pushkin".
Rodríguez, afirmó que se trata de una canción "bastante rusa", basada en un argumento que una vez le regaló el Nobel colombiano.
"Era sobre una novia abandonada. Nunca lo usé y años después lo vi infiltrado en una de sus novelas", explicó.
El músico también anunció su "Carta a Violeta Parra", un tema en el que cuenta "algunas impresiones" a la cantante chilena, fallecida en 1967.
"Les beso a sus hijos, que han sido mis amigos", explicó Rodríguez, que también rinde homenaje al cubano César Portillo de la Luz en otra composición.
El espectro musical de la producción será variado, con temas cercanos al rock, la baladas, el bolero, el son y el danzón.
"Érase que se era", su último disco, fue nominado al Grammy Latino en 2007 en la categoría de mejor álbum de cantautor.
Fuente
Les dejo algunas letras del nuevo disco:
SEA SEÑORA
Sea señora la que fue doncella.
Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y
estrellasen esta tierra que me vio nacer.
A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceoy,
para conducirlo, su razón.
Seguimos aspirantes de lo mismo
que todo niño quiere atesorar:
una mano apretada en el abismo,
la vida como único extremismo
y una pequeña luz para soñar.
Las fronteras son ansias sin coraje.
Quiero que conste de una vez aquí.
Cuando las alas se vuelven herrajes,
es hora de volver a hacer el viaje
a la semilla de José Martí.
EL GIGANTE
Un gigante,cuando era infante,
lanzaba pedos que daban miedo.
Y aquel bellaco a un gran saco
fue traspuesto, por molesto.
El gigante, porque era infante,
gritó tan duro que hasta el futuro
llegó su queja, cierta y vieja
como un viento descontento.
No se sabe si al fin la grey
supo tratar gigantes
poco elegantes,
pero de ley.
Dale a tu niño besos,
pues para eso
nos llora el rey.
SAN PETERSBURGO
A Gabriel García Márquez
Sobre algún puente del delta del Neva,
la noche blanca cautiva y revela
cada suspiro de Elena.
Canta una troika con voz de abedules
y el as de espadas se bate entre nubes
para sus ojos azules.
San Petersburgo
juega al absurdo
con falsa claridad.
Y a quien no duerme
se le disuelve
la frágil realidad.
Sobre algún puente Elena soñaba,
y en el oscuro temblor de las aguas
una cigüeña volaba.
¿Qué hacen las aves
cuando no saben
la dirección del sur?
Buscando estío
surcan el frío
en alas del albur.
Sobre algún puente bordado de historias,
abandonada, lloraba la novia
su blanca noche sin gloria.
DEMASIADO
Demasiado tiempo,
demasiada sed
para conformarnos
con un breve sorbo
la única vez.
Demasiada sombra,
demasiado sol
para encadenarnos
a una sola forma
y una sola voz.
Demasiadas bocas,
demasiada piel
para enamorarnos
de un mal gigantesco
y un ínfimo bien.
Demasiado espacio,
demasiado azul
para que lo inmenso
quepa en un destello
solo de la luz.
Demasiado polvo,
demasiada sal
para que la vida
no busque consuelo
en el más allá.
Demasiado nunca,
demasiado no
para tantas almas,
para tantos sueños,
para tanto amor.
TONADA DEL ALBEDRÍO
Dijo Guevara el hermoso,
viendo al África llorar:
en el imperio mañoso
nunca se debe confiar.
Y dijo el Che legendario,
como sembrando una flor:
al buen revolucionario
sólo lo mueve el amor.
Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial.
Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial,
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.
Mínimamente soy mío,
ay, pedacito mortal.
SEGUNDA CITA
Quisiera enmendar los comienzos
de todas las brumas.
Quisiera empezar cada lienzo
con mejor fortuna.
Quisiera pegarme unas alas
y en una cornisa
soplar una dulce balada
que esparza la brisa.
Quisiera viajar al pasado
de cierta muchacha
que andaba de noche
El Vedado, liviana y borracha.
Quisiera posarme en su vida
para convencerla,
para que con menos heridas
hoy pudiera verla.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
Quisiera ir al punto naciente
de aquella ofensiva
que hundió con un cuño impotente
tanta iniciativa.
Quisiera ir allí con las cruces
del tiempo perdido
y hacer un camino de luces,
sin odio ni olvido.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
Quisiera dar vuelta a la rueda
que para en lo mismo:
un simple mortal que se juega
abismo y abismo.
Y, antes de darle al perchero
mis alas de atrezo,
quisiera dejar como fuero
certeza y progreso.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
TROVADOR ANTIGUO
Sin brillantes conclusiones
ni versículos de fuego;
sin palabras que hagan juego
con grandes decoraciones;
sin humos o presunciones,
más bien con talante exiguo
me declaro trovador antiguo.
Soy de donde los patriotas
daban nombres a las calles.
Soy de un río, soy de un valle
y de una familia rota.
Soy de un pueblo en bancarrota,
de un San Antonio fiestero
donde hoy sólo el viento sopla entero.
El nuevo trovador antiguo
se acerca a la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.
También nací en Centrohabana,
rumba de supervivencia,
son de perdida inocencia
en clamor de pena urbana;
venerable afrocubana
de existencia fabulosa,
hembra sobrenatural y diosa.
Recorriendo sus esquinas
vuelvo a sentir la fragancia
de una calle de mi infancia
barrial y capitalina:
San Miguel, ángel en ruinas
de inmaculada bandera,
luz vitral de mi canción primera.
El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.
Ahora soy de la memoria,
ahora pertenezco al viento;
otro dirá en su momento
si fui más pena que gloria.
Lo que fue nuevo es historia
y lo que nace alza vuelo
con el sueño de tocar el cielo.
Partero fui de un futuro
escurridizo, inasible,
seguramente posible
si no le ponemos muros.
El amor es el más puro
néctar contra la tristeza.
Bienvenida su naturaleza.
El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez prepara su nuevo trabajo en el que reunirá canciones escritas en los últimos dos años. Se llamará "Segunda cita" y tendrá arreglos acústicos y la colaboración de músicos jóvenes
El cantautor cubano Silvio Rodríguez prepara un nuevo disco que reunirá canciones escritas en los últimos dos años, algunas de ellas dedicadas a figuras como la cantante Violeta Parra y el escritor Gabriel García Márquez.
Bajo el nombre provisional de "Segunda cita", título de una canción en la que habla del "ángel postizo que a veces llevamos dentro", el cantautor ha reunido temas escritos entre 2007 y 2008 con arreglos acústicos y la colaboración de músicos jóvenes.
La producción, que será como una secuela de su disco "Cita con Ángeles" (2003), incluye un tema dedicado al escritor colombiano Gabriel García Márquez y titulado "San Petersburgo", en el que recrea una historia que "parece un cuento de Pushkin".
Rodríguez, afirmó que se trata de una canción "bastante rusa", basada en un argumento que una vez le regaló el Nobel colombiano.
"Era sobre una novia abandonada. Nunca lo usé y años después lo vi infiltrado en una de sus novelas", explicó.
El músico también anunció su "Carta a Violeta Parra", un tema en el que cuenta "algunas impresiones" a la cantante chilena, fallecida en 1967.
"Les beso a sus hijos, que han sido mis amigos", explicó Rodríguez, que también rinde homenaje al cubano César Portillo de la Luz en otra composición.
El espectro musical de la producción será variado, con temas cercanos al rock, la baladas, el bolero, el son y el danzón.
"Érase que se era", su último disco, fue nominado al Grammy Latino en 2007 en la categoría de mejor álbum de cantautor.
Fuente
Les dejo algunas letras del nuevo disco:
SEA SEÑORA
Sea señora la que fue doncella.
Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y
estrellasen esta tierra que me vio nacer.
A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceoy,
para conducirlo, su razón.
Seguimos aspirantes de lo mismo
que todo niño quiere atesorar:
una mano apretada en el abismo,
la vida como único extremismo
y una pequeña luz para soñar.
Las fronteras son ansias sin coraje.
Quiero que conste de una vez aquí.
Cuando las alas se vuelven herrajes,
es hora de volver a hacer el viaje
a la semilla de José Martí.
EL GIGANTE
Un gigante,cuando era infante,
lanzaba pedos que daban miedo.
Y aquel bellaco a un gran saco
fue traspuesto, por molesto.
El gigante, porque era infante,
gritó tan duro que hasta el futuro
llegó su queja, cierta y vieja
como un viento descontento.
No se sabe si al fin la grey
supo tratar gigantes
poco elegantes,
pero de ley.
Dale a tu niño besos,
pues para eso
nos llora el rey.
SAN PETERSBURGO
A Gabriel García Márquez
Sobre algún puente del delta del Neva,
la noche blanca cautiva y revela
cada suspiro de Elena.
Canta una troika con voz de abedules
y el as de espadas se bate entre nubes
para sus ojos azules.
San Petersburgo
juega al absurdo
con falsa claridad.
Y a quien no duerme
se le disuelve
la frágil realidad.
Sobre algún puente Elena soñaba,
y en el oscuro temblor de las aguas
una cigüeña volaba.
¿Qué hacen las aves
cuando no saben
la dirección del sur?
Buscando estío
surcan el frío
en alas del albur.
Sobre algún puente bordado de historias,
abandonada, lloraba la novia
su blanca noche sin gloria.
DEMASIADO
Demasiado tiempo,
demasiada sed
para conformarnos
con un breve sorbo
la única vez.
Demasiada sombra,
demasiado sol
para encadenarnos
a una sola forma
y una sola voz.
Demasiadas bocas,
demasiada piel
para enamorarnos
de un mal gigantesco
y un ínfimo bien.
Demasiado espacio,
demasiado azul
para que lo inmenso
quepa en un destello
solo de la luz.
Demasiado polvo,
demasiada sal
para que la vida
no busque consuelo
en el más allá.
Demasiado nunca,
demasiado no
para tantas almas,
para tantos sueños,
para tanto amor.
TONADA DEL ALBEDRÍO
Dijo Guevara el hermoso,
viendo al África llorar:
en el imperio mañoso
nunca se debe confiar.
Y dijo el Che legendario,
como sembrando una flor:
al buen revolucionario
sólo lo mueve el amor.
Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial.
Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial,
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.
Mínimamente soy mío,
ay, pedacito mortal.
SEGUNDA CITA
Quisiera enmendar los comienzos
de todas las brumas.
Quisiera empezar cada lienzo
con mejor fortuna.
Quisiera pegarme unas alas
y en una cornisa
soplar una dulce balada
que esparza la brisa.
Quisiera viajar al pasado
de cierta muchacha
que andaba de noche
El Vedado, liviana y borracha.
Quisiera posarme en su vida
para convencerla,
para que con menos heridas
hoy pudiera verla.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
Quisiera ir al punto naciente
de aquella ofensiva
que hundió con un cuño impotente
tanta iniciativa.
Quisiera ir allí con las cruces
del tiempo perdido
y hacer un camino de luces,
sin odio ni olvido.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
Quisiera dar vuelta a la rueda
que para en lo mismo:
un simple mortal que se juega
abismo y abismo.
Y, antes de darle al perchero
mis alas de atrezo,
quisiera dejar como fuero
certeza y progreso.
El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.
TROVADOR ANTIGUO
Sin brillantes conclusiones
ni versículos de fuego;
sin palabras que hagan juego
con grandes decoraciones;
sin humos o presunciones,
más bien con talante exiguo
me declaro trovador antiguo.
Soy de donde los patriotas
daban nombres a las calles.
Soy de un río, soy de un valle
y de una familia rota.
Soy de un pueblo en bancarrota,
de un San Antonio fiestero
donde hoy sólo el viento sopla entero.
El nuevo trovador antiguo
se acerca a la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.
También nací en Centrohabana,
rumba de supervivencia,
son de perdida inocencia
en clamor de pena urbana;
venerable afrocubana
de existencia fabulosa,
hembra sobrenatural y diosa.
Recorriendo sus esquinas
vuelvo a sentir la fragancia
de una calle de mi infancia
barrial y capitalina:
San Miguel, ángel en ruinas
de inmaculada bandera,
luz vitral de mi canción primera.
El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.
Ahora soy de la memoria,
ahora pertenezco al viento;
otro dirá en su momento
si fui más pena que gloria.
Lo que fue nuevo es historia
y lo que nace alza vuelo
con el sueño de tocar el cielo.
Partero fui de un futuro
escurridizo, inasible,
seguramente posible
si no le ponemos muros.
El amor es el más puro
néctar contra la tristeza.
Bienvenida su naturaleza.
El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.

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