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Extraños Duelos a Muerte

Info4/17/2009
En el pasado el honor era considerado intocable e incuestionable, era una especie de hoja de papel sagrada que poseía cada persona y en la cual nadie podía escribir algo negativo. Tanto así que si se encontraba en juego el honor de la persona, la respuesta era inmediata: se arrojaba el guante y sólo había que concertar fecha y hora, escoger el terreno y las armas, y nombrar a los padrinos.
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El honor de las damas

Es bien sabido que en los siglos XVIII y XIX el orgullo de los hombres hacia que estos se retaran constantemente a duelos. Resulta que no solo los caballeros tenían derecho a enfrentarse, también las mujeres podían optar por este mecanismo para solucionar sus diferencias. El mas famoso de estos duelos femeninos ocurrió en 1792.



Por aquel entonces Lady Almeria Braddock retó a un duelo a Mrs. Elphinstone debido a un comentario que realizó en público ésta última acerca de la verdadera edad de Mrs Braddock. En principio acordaron utilizar armas de fuego para ejecutar el duelo pero las cosas no resultaron como se esperaba (por fortuna para ambas) pues Mrs. Braddock erró su disparo y el realizado por Mrs. Elphinstone acertó con toda precisión en el sombrero de Mrs. Braddock (otra nueva ofensa). Así que el duelo llegó a una nueva instancia para lo cual, por principio, se debía acudir a un segundo tipo de arma. A pesar de las peticiones realizadas por los padrinos, las señoras eligieron la esgrima. Todo se resolvió cuando Mrs. Braddock alcanzó a herir el brazo de Mrs. Elphinstone. Así las cosas, Mrs. Elphinstone finalmente escribió una carta de disculpas, acto seguido, amabas hicieron la venia de despedida y se fueron a sus casas.


Un perro vs. el distinguido caballero Maquer

En 1400 se libró uno de los duelos mas extraños en el cual participaron un presunto asesino y su acusador: un perro. Resulta que Maquer asesinó y enterró su cuerpo el cuerpo de Aubrey de Montdidier en el bosque de Bondy, ubicado cerca de París. Con lo que no contaba Maquer fue que en la escena del crimen había un único testigo, el fiel perro de Aubrey de Montdidier.

El buen perro regreso en busca de uno de los amigos de su protector a quien llevo a lugar del asesinato y mediante aullidos y arañando la tierra indicó el lugar donde se encontraba enterrado su amo.



El cuerpo fue recuperado y el perro tuvo un nuevo protector, el amigo de su anterior amo. Tiempo después, el nuevo amo se reunió con Maquer en presencia del perro quien lo atacó violentamente; el ataque fue tal que tres hombres tuvieron que ayudar a quitárselo de encima. Esta situación se repetía cada vez que el perro se daba cuenta de la presencia de Marquer. Todos advirtieron que era algo extraño pues el perro generalmente tenía un comportamiento pacífico.

Esto llegó a oídos del rey, quien decidió que la situación se podría considerar definitivamente como una acusación. Como consecuencia de esto, se decició que un combate sería el juicio mas justo. La contienda tuvo lugar en París, a Maquer le asignadon una lanza y el perro solo tenía sus armas naturales. El perro en un movimiento veloz y con una increíble ferocidad logro agarrar con sus dientes la garganta de Maquer, quien grito y confesó su culpa a cambio de que le quitaran el perro de encima. Igual, fue condenado a morir en la horca.


Los curiosos duelos franceses

En 1808, dos franceses eligieron que sus diferencias debían dirimirse en una par de globos sobre París debido a que ambos consideraban que tenían una “mentes elevadas”. Los protagonistas fueron Monsieur de Grandpre y Monsieur de Pique y su enfrentamiento fue gracias, como no, a una famosa integrante de la opera de la época: Mademoiselle Tirevit. El enfrentamiento lleno de pasión, fervor y elegancia fue aplazado un mes y se acordó que Mademoiselle Tirevit regalaría una sonrisa al sobreviviente al duelo.

Como era de esperarse los globos fueron construidos bajo las mismas circunstancias y con las mismas especificaciones con el objeto de no otorgar ventaja a ninguno de los dos caballeros.



El 3 de mayo de 1808 a las 9 am, cerca a Tuileries, y teniendo como testigos a una enorme multitud, los dos parisienses y sus padrinos abordaron sus respectivas naves y se levantaron suavemente con el aire de la mañana. Cuando estaban a unos 600 metros de altura y separados a una distancia de 80 metros de distancia, se dio la señal. Primero disparó Pique errando su disparo situación que aprovechó Grandpre quien apuntó con su mayor eficacia. El globo de Pique se precipitó y cayó sobre los tejados provocando la muerte de Monsieur de Pique y de su padrino. De otro lado De Granpre y su padrino, fueron conducidos por las corrientes hacia el noroeste, aterrizando sanos y salvos a unos 32 kilómetros de distancia.

Treinta y cinco años después, en 1843, se tiene registrado otro duelo particular. En esta ocasión los participantes eligieron como arma bolas de billar. Lo único que se sabe es que el arma fue letal para uno de los dos contrincantes.


El duelo de Alejandro Dumas



El célebre escritor francés Alejandro Dumas tuvo una pelea con un político y se retaron a un duelo. Como ambos eran grandes tiradores, decidieron no enfrentarse en un campo de honor y optaron porque el perdedor se pegase un tiro él mismo.

Perdió Dumas y, acto seguido, entró en su despacho. Cerró la puerta y sus amigos, cabizbajos, escucharon el disparo. Pero, al instante, apareció Dumas fumándose un puro y acto seguido dijo:

«Señores, ha ocurrido un desastre inesperado -dijo, solemne-. He fallado»

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