MUY PRONTO, MEDICAMENTO PARA LA EYACULACIÓN PRECOZ
Juan Fernando González G.
Luego de la revolución que generó el primer medicamento contra la disfunción eréctil, se espera que muy pronto esté en el mercado un fármaco que promete ser de mucha ayuda para los varones con eyaculación precoz y su pareja.
Se ha convenido en definir a la eyaculación precoz o prematura (EP) como aquella que ocurre de forma involuntaria ante estimulación sexual mínima, ya sea antes, durante o poco después del coito (penetración del pene).
Esta alteración afecta al 25% de los hombres sexualmente activos, sin importar su edad, pero dentro de poco estará en el mercado un fármaco que promete alargar el periodo de latencia intravaginal, es decir, el tiempo que transcurre entre la penetración y la eyaculación, lo cual hará que las relaciones íntimas y la convivencia de pareja mejoren ostensiblemente.
Este nuevo tratamiento tiene grandes expectativas y se cree que podrá superar el revuelo que causó la famosa pastilla para la disfunción eréctil, toda vez que la eyaculación precoz se considera como el problema sexual masculino más importante, aunque la mayoría de los afectados se niegue a aceptarlo.
El medicamento, que ya se encuentra en la fase de registro ante la Administración para los Alimentos y los Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), tiene como componente activo a la dapoxetina, sustancia que permitirá que en el cerebro masculino fluya una mayor cantidad de serotonina, un neurotransmisor que, ahora se sabe, es fundamental para que se retarde la eyaculación.
La dapoxetina forma parte de la familia de los fármacos considerados como inhibidores de la recaptura de serotonina, los cuales son ampliamente recetados para las personas que cursan con depresión. Sin embargo, se diferencia de éstos porque su acción es temporal y no tiene como objetivo aliviar los síntomas propios de dicho padecimiento.
Tratamientos mágicos
Los especialistas en sexualidad afirman que la ansiedad y la falta de información son dos condiciones primordiales para que un hombre se convierta en eyaculador prematuro. Sin embargo, como ocurrió también con la disfunción eréctil, hoy se sabe que existen factores neuroquímicos que forman parte de su origen.
El Dr. Jorge Jaspersen Gastélum, vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Urología A. C., explica que el problema de la eyaculación precoz y su enfoque ha sufrido cambios considerables en los últimos años. Hasta hace poco, dice el urólogo, existía un pensamiento mágico que generó el surgimiento de una serie de brebajes y rituales muy complicados.
De esta manera, muchos hombres recurrieron a pomadas que contenían secreciones de diversos animales (las de los sapos eran muy populares) que prometían adormecer el pene. Hubo opciones más serias, abunda el especialista, como productos en forma de crema, gel o spray que contienen un anestésico local para disminuir la sensibilidad del pene, “pero como se absorben por la mucosa vaginal, pueden generar que disminuya la sensibilidad de la mujer y una irritación que desencadena sensaciones de quemadura”.
Durante mucho tiempo se utilizó la terapia conductual como la única alternativa de tratamiento, ya que se creía que los ejercicios pélvicos propios de esta técnica podían ayudar a controlar o retardar la eyaculación. Se ha visto, dice el Dr. Jaspersen Gastélum, que este método puede mejorar el desempeño sexual de los varones con eyaculación prematura en un 60%, pero para ello se requiere de sesiones periódicas y prolongadas y de una relación estable porque la pareja es fundamental en la práctica de los ejercicios y en la reducción de la ansiedad.
Sin embargo, afirma el especialista, si el paciente tiene un problema neuroquímico los beneficios se reducirán al paso del tiempo aunque se hayan tenido resultados satisfactorios al inicio de la terapia.
La parte psicológica
La Dra. Claudia Rampazzo Bonaldo, terapeuta y educadora sexual de la Asociación Mexicana de Salud Sexual A. C., comenta que la eyaculación precoz debe verse como un problema de la pareja. En las mujeres, dice, “sería una bendición que alcanzáramos el orgasmo rápidamente, mientras que en el hombre esto se considera una disfunción; la percepción, entonces, es diferente, y también el impacto en uno y otro.
A nivel psicológico, los varones con eyaculación precoz “sienten que su virilidad está siendo cuestionada porque estamos acostumbrados a que el hombre tenga una buena erección, que ésta se dé casi en automático ante el mínimo estímulo erótico y que, además, dure los suficiente para que la mujer se sienta satisfecha”.
La especialista señala que, contrario a lo que pudiera pensarse, el hombre con eyaculación prematura no se preocupa porque sus orgasmos sean poco placenteros, sino por la insatisfacción de su propia pareja. Muchos pacientes, dice la sexóloga, logran mediante la terapia conductual intensificar el placer de tener un orgasmo y se dan cuenta que no disfrutaban completamente de su sexualidad.
Un roto para un descosido
Este dicho tan mexicano es aplicable también en el terreno de las disfunciones sexuales, y la Dra. Rampazzo Bonaldo lo explica de la siguiente manera: “Cuando alguno de los miembros de una pareja tiene una disfunción, y siguen juntos, generalmente hay ganancias secundarias. Me ha tocado ver, por ejemplo, a mujeres que tienen una muy mala vida sexual, pero permanecen al lado de un hombre por la certidumbre económica”.
También es común que las personas con problemas sexuales estén asociadas, es decir, “que un hombre con eyaculación prematura esté acompañado por una mujer que tenga dificultades para llegar al orgasmo; los dos se quedan frustrados y nadie reclama. El coito es una experiencia muy importante, pero las mujeres tenemos la gran ventaja de poder alcanzar el orgasmo a pesar de que no haya penetración o de que la penetración sea interrumpida por una disfunción masculina”.
¿Y el remedio?
Fue a partir de 1970 cuando la ciencia médica mundial desarrolló los primeros antidepresivos. Una década más tarde, cuando se empezó a conocer mejor el funcionamiento de los neurotransmisores (serotonina, noradrelanina y dopamina, principalmente), así como la importancia que tienen en el comportamiento humano, surgieron, entre otros, los medicamentos conocidos como inhibidores de la recaptura de serotonina.
Estos fármacos, administrados en forma crónica, hacen posible que un paciente diagnosticado con depresión mantenga los niveles adecuados de dicha sustancia en su cerebro y de esta manera evitar los síntomas característicos de la enfermedad.
Hoy, tras cumplirse un ciclo de más de 12 años de investigación, se ha concluido que elevar los niveles de serotonina en pacientes diagnosticados con eyaculación precoz hará posible que el tiempo de latencia eyaculatoria intravaginal se incremente de 3 a 4 veces.
En el marco del Congreso de la Asociación Estadounidense de Urología, efectuado en San Antonio Texas, en mayo del 2005, el laboratorio Janssen Cilag, perteneciente al grupo Johnson & Jonson, presentó los resultados de un estudio que realizó a 2,614 hombres diagnosticados con eyaculación precoz.
Dicho trabajo concluyó que los hombres que tomaron la dosis mayor del medicamento fueron capaces de retardar su orgasmo hasta por tres minutos, cuando anteriormente duraban un promedio de 55 segundos. En cuanto a los efectos secundarios, uno de cada cinco experimentó náuseas y entre 6 y 7% sufrió dolores de cabeza, diarrea y mareos.
Si usted se pregunta cómo fue que se pudo medir el tiempo, sepa que todo se debe a la colaboración de esposas y novias de los “conejillos”, quienes en un acto por demás amoroso midieron con un cronómetro el tiempo que duró el acto sexual por un periodo aproximado de 12 meses.
Por último, cabe señalar que el efecto de este medicamento será de tres horas; asimismo, no deberá consumirse en forma periódica, sino a demanda (cada que lo requiera el paciente), y ello no provocará ninguna modificación en su eficacia y seguridad.
http://www.saludymedicina.com.mx/nota.asp?id=2223&IDC=
Juan Fernando González G.
Luego de la revolución que generó el primer medicamento contra la disfunción eréctil, se espera que muy pronto esté en el mercado un fármaco que promete ser de mucha ayuda para los varones con eyaculación precoz y su pareja.
Se ha convenido en definir a la eyaculación precoz o prematura (EP) como aquella que ocurre de forma involuntaria ante estimulación sexual mínima, ya sea antes, durante o poco después del coito (penetración del pene).
Esta alteración afecta al 25% de los hombres sexualmente activos, sin importar su edad, pero dentro de poco estará en el mercado un fármaco que promete alargar el periodo de latencia intravaginal, es decir, el tiempo que transcurre entre la penetración y la eyaculación, lo cual hará que las relaciones íntimas y la convivencia de pareja mejoren ostensiblemente.
Este nuevo tratamiento tiene grandes expectativas y se cree que podrá superar el revuelo que causó la famosa pastilla para la disfunción eréctil, toda vez que la eyaculación precoz se considera como el problema sexual masculino más importante, aunque la mayoría de los afectados se niegue a aceptarlo.
El medicamento, que ya se encuentra en la fase de registro ante la Administración para los Alimentos y los Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), tiene como componente activo a la dapoxetina, sustancia que permitirá que en el cerebro masculino fluya una mayor cantidad de serotonina, un neurotransmisor que, ahora se sabe, es fundamental para que se retarde la eyaculación.
La dapoxetina forma parte de la familia de los fármacos considerados como inhibidores de la recaptura de serotonina, los cuales son ampliamente recetados para las personas que cursan con depresión. Sin embargo, se diferencia de éstos porque su acción es temporal y no tiene como objetivo aliviar los síntomas propios de dicho padecimiento.
Tratamientos mágicos
Los especialistas en sexualidad afirman que la ansiedad y la falta de información son dos condiciones primordiales para que un hombre se convierta en eyaculador prematuro. Sin embargo, como ocurrió también con la disfunción eréctil, hoy se sabe que existen factores neuroquímicos que forman parte de su origen.
El Dr. Jorge Jaspersen Gastélum, vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Urología A. C., explica que el problema de la eyaculación precoz y su enfoque ha sufrido cambios considerables en los últimos años. Hasta hace poco, dice el urólogo, existía un pensamiento mágico que generó el surgimiento de una serie de brebajes y rituales muy complicados.
De esta manera, muchos hombres recurrieron a pomadas que contenían secreciones de diversos animales (las de los sapos eran muy populares) que prometían adormecer el pene. Hubo opciones más serias, abunda el especialista, como productos en forma de crema, gel o spray que contienen un anestésico local para disminuir la sensibilidad del pene, “pero como se absorben por la mucosa vaginal, pueden generar que disminuya la sensibilidad de la mujer y una irritación que desencadena sensaciones de quemadura”.
Durante mucho tiempo se utilizó la terapia conductual como la única alternativa de tratamiento, ya que se creía que los ejercicios pélvicos propios de esta técnica podían ayudar a controlar o retardar la eyaculación. Se ha visto, dice el Dr. Jaspersen Gastélum, que este método puede mejorar el desempeño sexual de los varones con eyaculación prematura en un 60%, pero para ello se requiere de sesiones periódicas y prolongadas y de una relación estable porque la pareja es fundamental en la práctica de los ejercicios y en la reducción de la ansiedad.
Sin embargo, afirma el especialista, si el paciente tiene un problema neuroquímico los beneficios se reducirán al paso del tiempo aunque se hayan tenido resultados satisfactorios al inicio de la terapia.
La parte psicológica
La Dra. Claudia Rampazzo Bonaldo, terapeuta y educadora sexual de la Asociación Mexicana de Salud Sexual A. C., comenta que la eyaculación precoz debe verse como un problema de la pareja. En las mujeres, dice, “sería una bendición que alcanzáramos el orgasmo rápidamente, mientras que en el hombre esto se considera una disfunción; la percepción, entonces, es diferente, y también el impacto en uno y otro.
A nivel psicológico, los varones con eyaculación precoz “sienten que su virilidad está siendo cuestionada porque estamos acostumbrados a que el hombre tenga una buena erección, que ésta se dé casi en automático ante el mínimo estímulo erótico y que, además, dure los suficiente para que la mujer se sienta satisfecha”.
La especialista señala que, contrario a lo que pudiera pensarse, el hombre con eyaculación prematura no se preocupa porque sus orgasmos sean poco placenteros, sino por la insatisfacción de su propia pareja. Muchos pacientes, dice la sexóloga, logran mediante la terapia conductual intensificar el placer de tener un orgasmo y se dan cuenta que no disfrutaban completamente de su sexualidad.
Un roto para un descosido
Este dicho tan mexicano es aplicable también en el terreno de las disfunciones sexuales, y la Dra. Rampazzo Bonaldo lo explica de la siguiente manera: “Cuando alguno de los miembros de una pareja tiene una disfunción, y siguen juntos, generalmente hay ganancias secundarias. Me ha tocado ver, por ejemplo, a mujeres que tienen una muy mala vida sexual, pero permanecen al lado de un hombre por la certidumbre económica”.
También es común que las personas con problemas sexuales estén asociadas, es decir, “que un hombre con eyaculación prematura esté acompañado por una mujer que tenga dificultades para llegar al orgasmo; los dos se quedan frustrados y nadie reclama. El coito es una experiencia muy importante, pero las mujeres tenemos la gran ventaja de poder alcanzar el orgasmo a pesar de que no haya penetración o de que la penetración sea interrumpida por una disfunción masculina”.
¿Y el remedio?
Fue a partir de 1970 cuando la ciencia médica mundial desarrolló los primeros antidepresivos. Una década más tarde, cuando se empezó a conocer mejor el funcionamiento de los neurotransmisores (serotonina, noradrelanina y dopamina, principalmente), así como la importancia que tienen en el comportamiento humano, surgieron, entre otros, los medicamentos conocidos como inhibidores de la recaptura de serotonina.
Estos fármacos, administrados en forma crónica, hacen posible que un paciente diagnosticado con depresión mantenga los niveles adecuados de dicha sustancia en su cerebro y de esta manera evitar los síntomas característicos de la enfermedad.
Hoy, tras cumplirse un ciclo de más de 12 años de investigación, se ha concluido que elevar los niveles de serotonina en pacientes diagnosticados con eyaculación precoz hará posible que el tiempo de latencia eyaculatoria intravaginal se incremente de 3 a 4 veces.
En el marco del Congreso de la Asociación Estadounidense de Urología, efectuado en San Antonio Texas, en mayo del 2005, el laboratorio Janssen Cilag, perteneciente al grupo Johnson & Jonson, presentó los resultados de un estudio que realizó a 2,614 hombres diagnosticados con eyaculación precoz.
Dicho trabajo concluyó que los hombres que tomaron la dosis mayor del medicamento fueron capaces de retardar su orgasmo hasta por tres minutos, cuando anteriormente duraban un promedio de 55 segundos. En cuanto a los efectos secundarios, uno de cada cinco experimentó náuseas y entre 6 y 7% sufrió dolores de cabeza, diarrea y mareos.
Si usted se pregunta cómo fue que se pudo medir el tiempo, sepa que todo se debe a la colaboración de esposas y novias de los “conejillos”, quienes en un acto por demás amoroso midieron con un cronómetro el tiempo que duró el acto sexual por un periodo aproximado de 12 meses.
Por último, cabe señalar que el efecto de este medicamento será de tres horas; asimismo, no deberá consumirse en forma periódica, sino a demanda (cada que lo requiera el paciente), y ello no provocará ninguna modificación en su eficacia y seguridad.
http://www.saludymedicina.com.mx/nota.asp?id=2223&IDC=