
Crisis:
El hecho acontece en un pequeña ciudad costera en plena temporada. Desde hace meses cae una lluvia torrencial y la ciudad parece desierta sin turistas que la movilicen. Todos tienen deudas y viven en base a créditos.
Cierto día llega un turista ruso y entra en un pequeño hotel. Solicita una habitación, pone un billete de U$S 100 en la mesa del recepcionista e inicia un recorrido por las habitaciones para elegir una de su agrado.
El dueño del hotel toma el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.
Este agarra el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos, quien con el billete en la mano rápidamente va a pagar lo que le debe al proveedor de alimentos para animales.
El de los alimentos sin perder un segundo corre con el billete a pagar lo que le debe al mecánico, este hace lo mismo con el dueño del restaurante, quien velozmente va a saldar su deuda con la prostituta a la que hace tiempo no paga (en tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito...).
Inmediatamente la prostituta toma el billete, va el pequeño hotel donde llevó a sus clientes las últimas veces (cuyo uso debía), y deja el billete en el mostrador delante del recepcionista.
En este momento regresa el ruso, quien acabado su recorrido por las habitaciones dice que ninguna le convence; toma su billete de U$S 100 y se va de la ciudad.
Nadie ha ganado un peso, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza...
Moralejoide a tener en cuenta: Si el dinero circula, se acaba la crisis.