Las que pican son las hembras mosquito, ya que utilizan nuestra apetecible y proteínica
sangre para poner huevos, mientras que los machos lo que hacen es consumir
sustancias azucaradas. Y aunque nos parezca que los mosquitos se ceban
con los humanos, realmente
nuestra sangre es menos
apetecible para ellos que la de
otros animales, como los pájaros,
que son sus preferidos.
Los mosquitos usan su sentido
del olfato para detectar
dióxido de carbono de la
respiración de las personas,
el ácido láctico que se segrega
en el sudor o simplemente
detectan fuentes de calor, pudiendo detectar diferencias de hasta medio grado
de temperatura cuando están cerca de las víctimas.
Las personas propensas a ser picadas por los mosquitos son:
-los adultos frente a los niños, aunque pierden fuerza cuanta más edad tienen
-los hombres más que las mujeres
-las personas con más peso o corpulentas antes que las delgadas
-personas con temperatura corporal de 37 grados
Científicos han descubierto que la alimentación de las personas podría ser una
de las razones para provocar cierta preferencia en los mosquitos. Por ejemplo,
beber cerveza o comer ciertas clases de queso.
Recientes investigaciones aclaran que, frente a lo que normalmente uno piensa,
no es que existan individuos más apetecibles para los mosquitos, sino que
algunos de nosotros poseemos un olor de camuflaje que nos protege de ser víctimas
de sus picotazos.
Descubriendo qué hace a una persona más atractiva para los mosquitos, es posible
desarrollar repelentes de insectos fiables y naturales, que podrían ser mucho
más efectivos que los productos convencionales porque guardan relación directa
con la forma en la que los mosquitos seleccionan a sus anfitriones.
Identificando estos componentes cruciales y entendiendo cómo operan, es
viable establecer nuevos métodos de protección contra estas plagas que causan
pérdidas en el ganado e irritación y enfermedad en humanos.
Una Curiosidad:
Se necesitaría más de un millón de picaduras de mosquitos para extraer toda la sangre
de un hombre adulto.