El elevado consumo de energía de las últimas versiones del kernel de Linux, ¿verdad o mito?
Mientras el bug reportado en Launcpad ha sido marcado como corregido tanto en Natty como en Oneiric (si bien es cierto que mi batería está dañada, el indicador de carga de Windows 7 y Ubuntu 11.04 marca exactamente lo mismo, pareciera haberse corregido); para Michael de Phoronix, quien para mi siempre ha sido una fuente fidedigna, el bug se encuentra vigente y con mayor fuerza, ya que la versión 3.1 del núcleo consumiría mayor cantidad de energía. Sin embargo para FEWIT, creador de Fubuntu, Aurora OS, Jupiter (aplicación encargada de manejar de forma más fehaciente la carga de la batería tanto en Ubuntu y derivadas como en Fedora) y que además lleva tiempo en esto de buscar la manera de mejorar la vida útil de las baterías, la causa del elevado consumo de energía no está en el Kernel y carga directamente contra el creador de Proronix.
Lo cierto es que muchos lidiamos hoy o ayer con el problemita de ver como la carga de nuestras baterías se evaporaba (posiblemente esto haya coadyuvado en el deplorable estado de mi batería), según FEWT la causa puede deberse a una mala configuración de las distribuciones, y sostiene que no hay regresiones en el Kernel.
Es de destacar que sólo menciona a Ubuntu (según los test de Phoronix, tanto GNOME clásico como Unity consumen lo mismo), pero me animo a generalizar ya que el problema lo tuvimos todos o la gran mayoría, sin importar la distribución, con el único elemento común que era la versión del núcleo.
De lo que se infiere que alguna de las novedades del Kernel, desde la versión 2.6.39, requeriría un ajuste de tuerca que debe hacerse a nivel distribución, ya que el kernel out-of-the-box está optimizado para mayor performance y no como power-save.
El artículo está en inglés, es medianamente extenso, pero entretenido y entendible. En él cuentan que el problema se encontró al reportarse un bug desde Red Hat y se liberó el patch correspondiente. Éste bug causaba el problema cuando la BIOS reportaba que ASPM no estaba soportado, pero en realidad ASPM estaba habilitado. La corrección fue instruir a ASOM para que se ponga en OFF si la BIOS indicaba que éste no era soportado.
En el artículo el autor menciona que usando herramientas como Jupiter o tuned se puede mejorar el nivel de vida de las baterías ya que se encargan de modificar los valores necesarios para ello. Recordemos que el kernel viene optimizado para entregar mejor performance. Y cita 2 ejemplos:
1.- dirty_writeback_centisecs. Éste parámetro indica las milésimas de segundo donde pdflush se despierta y escribe datos en el disco. Cuenta que, por defecto, está seteado en 500, lo que incrementa la performance del sistema pero no es aconsejable para la carga de la batería. Es un parámetro que no cambia automáticamente cuando desconectamos el cargador.
2.- nmi_watchdog, sched_smt_power_savings, and snd_hda_intel/parameters/power_save.
Acá es cuando herramientas como las mencionadas son útiles.
Así mismo, cuenta que con agregar el valor pcie_aspm=force al grub deberíamos notar mejoras significativas si no queremos usar dichas herramientas.
En fin, algo es innegable, el consumo de energía se ha elevado, no sólo en Ubuntu, sino en todas las distribuciones que utilizaron un determinado Kernel; más allá de que en Launchpad digan que está resuelto (dado el estado de mi batería no puedo afirmarlo con certeza), según algunos el problema está en el kernel (entre los que me incluyo, ya que hasta hoy así lo pensaba) según otros el problema está en una mala configuración que no se adapta a las novedades del kernel.
No es que ahora piense que haya una mala configuración, puede ser que sea así, las probabilidades son altas; pero el artículo, cuanto menos, me ha puesto la duda, con una única certeza, todos hemos tenido y/o tenemos el bug.
Les recomiendo que lean el artículo
https://bugs.launchpad.net/ubuntu/+source/linux/+bug/760131