RADIO: ENTREVISTA A QUIQUE PESOA
Contigo en la distancia
Radicado en San Marcos Sierras, Córdoba, hace un programa en Nacional y una vez por semana viene a Buenos Aires para conducir "Familia Pesoa", por Del Plata.
Por Eduardo Slusarczuk
FRANCOTIRADOR "A LA GENTE QUE ME CONTRATA LE DIGO: 'OJO QUE ESTAN EN MANOS DE UN LOCO'".
Quique Pesoa habla de ideología. Aunque explique cómo trasegar el vino, o detalle los puntos que aclaró antes de firmar su contrato para hacer, desde hoy, Familia Pesoa, por Radio del Plata. O, también, cuando despotrica contra sus vecinos de San Marcos Sierras, donde es dueño de una hostería y discute con ojos de empresario. "Algo que hoy está mejor visto que hacerlo desde una ideología de vida". Pero él insiste. Y desde ese pueblo de 3.500 habitantes, a 145 kilómetros de la ciudad de Córdoba, que en la última década multiplicó por siete su población, defiende "ciertos gestos que te dan identidad, en medio de esta debacle de identidades".
Desde allí, Pesoa transmite los domingos El desconcierto, por banda ancha, a través de Radio Nacional, y con un pequeño transmisor, a todo el pueblo. "Donde soy aborrecido por la mayoría, sólo por opinar en un lugar donde casi nadie lo hace", aclara. Además, cuenta que unas 50 emisoras retransmiten el programa, gratis. "Es un medio nuevo para mí, a salvo de las dentelladas de los empresarios".
¿Cómo explicás, entonces, tu vuelta a una radio comercial, porteña?
Me propusieron hacer un programa semanal, y yo les respondí que aceptaba estar un día por semana fuera de mi casa. Así que me vienen a buscar el viernes a la tarde y me devuelven a mi hogarcito un día después, con buena plata y la posibilidad de hacer un lindo programa, en el que trabajará una de mis hijas, Lucila. A partir de ahí se me ocurre armar algo medio tano: Familia Pesoa. Es un formato de revista, que vas hojeando, la pasás bárbaro, hasta que, en un momento dado, te sumís en algo más interesante, más profundo. Reflexivo.
¿Qué aclaraste antes de aceptar?
Aclaré que me gusta trabajar con soltura, con la independencia que me dé el cuero. No hablo de total independencia porque no como vidrio, y sé que trabajo para empresas. Así estés en Radio Nacional, siempre hay un dueño que ejerce algún tipo de censura. Algo que algunos que hace años que laburan hacen que desconocen, se disfrazan de payador perseguido y, enseguida, la corporación periodística de mierda que tenemos, se reúne a su alrededor para vociferar en pro de la libertad de expresión. Cuando lo que hacen es defender sus negocios.
¿Hiciste alguna observación sobre el Gobierno?
Aclaré que no soy K, y que reconozco grises en todas esas cuestiones. No estoy diciendo que soy anti K. Digo que yo no soy K. Ahora los medios son K o anti K. Eso es terrible para la gente que nos escucha. Y también para mí.
¿Te cuestionaron algo?
Nada. De todos modos, yo sé que estos son noviazgos, y duran lo que duran. A la gente que me contrata le digo: ojo que están en manos de un loco. Ojo que estoy más cerca de la anarquía que de cualquier otra historia. Yo les aviso. El que avisa no traiciona.
http://www.clarin.com/diario/2009/03/07/espectaculos/c-00801.htm