LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL CAPÍTULO III: DETONANTE En la madrugada del 1 de septiembre de 1939, Alemania inició la invasión a Polonia. Las fuerzas germanas, dirigidas por el general Von Brauchitsh y distribuidas en cinco ejércitos con un total de 55 divisiones, partieron de Prusia oriental, de Brandemburgo y de Bohemia, realizando una maniobra de cerco en tenaza. La Luftwaffe (aviación alemana) empleó unos 2500 aviones. Contra estas fuerzas los polacos opusieron 800 000 soldados y 400 aviones, al mando del mariscal Rydz- Smigly. Los polacos aferrados a unos esquemas ya superados respecto a los que ya se emplearon en la Primera Guerra Mundial. Sus fuerzas fueron concentradas en sectores limitados con la convicción de poder quebrantar al enemigo con contraataques violentos y súbitos, en vez de disponerlas en posiciones escalonadas que hubieran permitido el desgaste de los equipos. Pero todos los planes resultaron inútiles, con un total dominio del aire los alemanes descoyuntaron el sistema de comunicaciones e hicieron avanzar a gran velocidad sus unidades acorazadas. La combinación de naves y carros fue la base de la Blitzkrieg o "Guerra Relámpago". Con estos métodos las unidades polacas quedaron encerradas en bolsas, y posteriormente fueron eliminadas por la infantería. Entre tanto, el gobierno polaco, dirigido por Rydz- Smigly, había recurrido a sus aliados, rechazando la propuesta de Mussolini de reunir una conferencia para resolver la crisis. El día 3 los gobiernos de Gran Bretaña y Francia conminaron a Alemania a suspender el ataque y retirar sus tropas. Ante la negativa alemana, ambos países le declararon la guerra al III Reich. Tras 4 semanas Polonia desaparece del mapa. CAPÍTULO IV: CONFLICTO IV. I.- INICIO DE LA GUERRA: El 5 de octubre de 1939 el ejército alemán marchaba sobre las calles de Varsovia. La nación estaba condenada. Su caballería no podía hacer nada contra los tanques alemanes. Los bombarderos destruyeron el sistema de transporte de Polonia, derribaron su pequeña Fuerza Aérea y aterrorizaron a las ciudades. Cracovia cayó el 6 de septiembre. En tres semanas, Polonia es puesta fuera de combate por la infantería y los ejércitos blindados alemanes en combinación con el uso masivo de la artillería y aviación. Es la guerra relámpago o blitzkrieg. Cuando la lucha casi había terminado llegaron del este los soviéticos. El gobierno polaco huyó al exilio. De un millón de soldados polacos, 700 mil fueron hechos prisioneros y 80 mil habían huido del país. Las fuerzas de expedición alemana eran de un millón y medio de soldados y sólo fueron dados de baja 45 mil. La Segunda Guerra involucró a todo el mundo. India contribuyó con 2 millones de soldados, Canadá también mandó hombres y su armada. Stalin decidió apostar soldados en Finlandia para evitar que Hitler tratara de llegar a Stalingrado a través de ese país. Muchos soldados soviéticos murieron congelados. En febrero de 1940, Stalin lo intentó de nuevo. El 12 de marzo, Finlandia firmó un tratado de paz por el que cedía un décimo de su territorio a la URSS. Alemania empezó la batalla del Atlántico, la campaña más amplia de la guerra. El 3 de septiembre de 1939 un submarino torpedeó al trasatlántico británico Athenia, matando a 112 pasajeros. La flota alemana aterrorizó a los aliados desde Islandia a Sudáfrica. Mientras EEUU, en 1939, que proporcionaba armamento a Gran Bretaña y Francia, logró mantener al ejército fuera de la guerra hasta el ataque japonés a Pearl Harbor. Alemania estaba mejor preparada para la guerra que ningún otro país en el mundo. Hitler había encabezado un programa de rearme que duró 5 años. Multiplicó la producción y el empleo público, acabó el paro y ganó la gratitud de la gente. La invasión a Polonia fue revolucionaria y los aliados vieron que el enemigo era fuerte. Las fuerzas alemanas eran superiores en entrenamiento, disciplina y espíritu guerrero de soldados. Suiza permaneció neutral siguiendo su política desde 1648. Fue la única democracia que sobrevivió. Durante la guerra, 400 mil refugiados se trasladaron a Suiza o la cruzaron. En 1939 los nazis reimplantaron los guetos, allí estaban confinados los judíos y fueron establecidos en Polonia. Las entradas eran vigiladas al igual que los movimientos. Las condiciones de vida eran denigrantes: Trece personas por habitación y era habitual morir lentamente de hambre. Las madres ocultaban la muerte de sus hijos para obtener la ración de comida que les tocaba. Los que habían sobrevivido al hambre y las enfermedades fueron enviados a los campos de la muerte: Auschwitz, Bergen Belsen, Treblinka y Majdanek. El 7 de diciembre de 1941 Japón atacó Pearl Harbor y EEUU se unió a los aliados para combatir no sólo a Japón sino a las potencias del eje. Dos años más tarde, el Tercer Reich era el imperio europeo más extenso desde los tiempos de Roma. Alemania tenía el sector industrial coordinado a la perfección, un arsenal de armamentos y aviones modernos, junto a grupos de generales con sentido de estrategia aprendido de la derrota. Tras esto, había un hombre de ideas fanáticas, perspicacia política y magnetismo personal. Hitler estaba lleno de obsesiones. Para una nación militarmente humillada y económicamente arruinada, él ofrecía elitismo basado en nociones maníacas de raza y visión de la vida como una guerra. Los nazis exprimieron Europa hasta el hambre, organizaron los campos de la muerte, pero falló en el aprovisionamiento de sus Fuerzas Armadas. La ideología nazi era irracional, como Hitler. Mezclaba un optimismo maniático con una paranoia enfermiza. Dirigió en persona las operaciones militares. CAPÍTULO V: OPERACIONES MILITARES V. I.- OFENSIVA EN EL OESTE: En un mes y medio, entre el 10 de mayo y el 22 de junio de 1940, las Fuerzas Acorazadas alemanas desbarataron por completo los planes estratégicos aliados e inflingieron a Francia, Bélgica, Holanda y al Fuerza Expedicionaria Británica una derrota total. V. I. I.-La situación tras la campaña de Polonia: Solamente después de terminar la campaña contra Polonia, y una vez rechazada la oferta de paz proclamada por Hitler el 6 de octubre en el Reichstag a Gran Bretaña, comenzaron los preparativos para lanzar una nueva Blitzkrieg en el Oeste de acuerdo con su Directiva nº 6 emitida 9 de octubre de 1939. Nada había sido planeado previamente puesto que Hitler esperaba que la situación se resolviese de manera similar a como se desarrolló con Checoslovaquia. Desde luego no esperaba que Francia y Gran Bretaña cumpliesen sus compromisos con Polonia y que tras la invasión se desencadenase la guerra con ambas potencias. Inicialmente la ofensiva en el Oeste estaba planeada para que se desarrollase en noviembre de 1939, de cara a no dar más tiempo para preparar la defensa al enemigo. Hitler se sentía moderadamente seguro de no comprometerse en una guerra de dos frentes merced al pacto de no-agresión con la Unión Soviética. Mientras tanto, las tropas rusas habían ocupado la parte de Polonia acordada en la claúsula de reparto firmado en el pacto germano-soviético y los Estados bálticos. El 30 de noviembre atacaron Finlandia. Esta guerra ruso-finlandesa provocó cierta inquietud en los mandos alemanes que no se fiaban demasiado de la amistad con los rusos. Desde el mes de octubre de 1939 hasta la gran ofensiva alemana de mayo de 1940, las tropas francesas y alemanas van a permanecer en sus posiciones que bordean la frontera, limitándose a realizar algunos golpes de mano y escaramuzas, y manteniéndose unas y otras en posición defensiva. Estos nueve meses de "tregua" corresponden a esta guerra de chiste (drôle de guerre para los franceses, komische krieg para los alemanes, funny war para los británicos). Sin embargo, las intenciones militares de los dos beligerantes están lejos de corresponder a esa definición. 1. Del lado francés: el alto mando, que cree en el valor de la Línea Maginot como en un dogma militar absoluto, espera firmemente un ataque alemán que, según él, será rápidamente anulado. 2. Del lado alemán: Hitler, con el estímulo de sus victorias en Polonia, proyecta una guerra del mismo tipo en Francia. La fecha de la ofensiva general es cambiada repetidas veces por Hitler: el 7, el 9, el 13, el 16, el 20 de noviembre; después, el 4, el 6, el 12 de diciembre. Pero la lluvia sigue cayendo a mares, y Hitler aplaza su ofensiva sine die. V. I. II.- El plan Amarillo:El plan de ataque alemán en el Oeste, Fall Gelb (Plan Amarillo), en su concepción original era un calco del plan seguido en la I Guerra Mundial, el Plan Schlieffen, aunque con algunas variantes tácticas debidas a la existencia de la Línea Maginot. El General Alfred von Schlieffen antiguo jefe del Estado Mayor del Ejército alemán desde 1891 hasta 1906, había propuesto a principios de siglo atacar Francia por el flanco derecho, avanzando por la costa del Canal de la Mancha y cruzando el Somme para luego caer al Oeste de París y cercar al ejército francés, obligándolo a capitular. Aunque el plan obtuvo algún éxito en los primeros compases de la guerra, la ofensiva fue perdiendo fuerza y finalmente se detuvo en el Marne originando una guerra de desgaste frente a una de movimientos. Descartado totalmente un asalto frontal contra la Línea Maginot, y cualquier incursión por la poco fortificada región de las Ardenas por considerarse poco propicia para el paso de infantería y blindados, el O.K.W. había propuesto lanzar el ataque principal por el ala derecha, a través de Holanda y el Norte de Bélgica. Según el orden de operaciones del 29 de octubre, el plan era el siguiente: Al Norte el Heeresgruppe B (Generaloberst Fedor von Bock). Compuesto por 4 ejércitos, debía lanzar el ataque principal con 43 divisiones (diez de ellas acorazadas). De Norte a Sur, el 18º Armee entraría en Holanda, el 6º Armee atacaría al Norte de Lieja en dirección Bruselas, y el 4º Armee atacaría al Sur de Lieja hasta llegar a la línea del Somme y la costa del Canal de la Mancha. El 2º Armee quedaría inicialmente como reserva móvil. En el Centro el Heeresgruppe A (Generaloberst Gerd von Rundstedt). Compuesto por 2 ejércitos debía cubrir el flanco Sur del Heeresgruppe B avanzando a través de las Ardenas hacia el Mosa con 22 divisiones. El 12º Armee avanzaría a través del Sur de Bélgica y Norte de Luxemburgo cruzaría el Mosa en Fumay y seguiría hasta Laon estableciendo una línea defensiva para proteger el avance del Heeresgruppe B. El 16º Armee algo más al Sur en Luxemburgo avanzaría hasta el Mosa y establecería posiciones defensivas frente a la Línea Maginot al Sur de Sedan. Al Sur el Heeresgruppe C (Generaloberst Ritter von Leeb). Compuesto por el 1º y 7º Armee se quedaría a la defensiva frente a la Línea Maginot con 18 divisiones. El objetivo principal del plan era la derrota de los Aliados en Bélgica y la ocupación de los puertos y bases de la costa del Canal, al norte del Somme, que proporcionarían bases a la Luftwaffe para poder continuar la guerra contra Francia y Gran Bretaña en unas condiciones más favorables. Únicamente después de haber conseguido este primer objetivo, el O.K.W. decidiría si continuar la ofensiva o pasar a la defensiva. V. I. III.- Manstein propone un plan alternativo: Naturalmente no todos compartían la misma idea, el Generalleutnant Erich von Manstein se opuso a la idea de lanzar el ataque principal por el ala derecha e ideó un plan alternativo. En primer lugar rechazó por completo la idea de una victoria parcial mediante un ataque lanzado por el flanco derecho, ya que repitiendo la misma estrategia que en 1914 se perdía el factor sorpresa. Manstein advirtió también que era imposible obtener una victoria total mediante un único y poderoso golpe, dado el gran número de fuerzas de las que disponía el enemigo. Si se quería una victoria decisiva habría que dividir el ataque en dos fases. En la primera habría que destruir el ejército Aliado en Bélgica dejando así el camino libre para una segunda fase en la que Francia que quedaría a merced de la Wehrmacht. Para Manstein, la única forma de destruir por completo al ejército Aliado en Bélgica era transfiriendo el peso principal del ataque al Heeresgruppe A, que debería lanzar un ataque sorpresa por el ala izquierda a través de la boscosa región de las Ardenas en el sur de Bélgica. Para ello el Heeresgruppe A debería de ser dotado de tres ejércitos en vez de dos, además de fuertes elementos acorazados. El 12º Armee cruzaría Bélgica y se dirigiría hacia la costa del Canal atrapando a las fuerzas enemigas enfrentadas al Heeresgruppe B por la retaguardia. El 2º Armee cruzaría el Mosa y se dirigiría hacia el Suroeste para hacer frente a cualquier contra ofensiva aliada contra el flanco Sur. Por último el 16º Armee tomaría posiciones frente al norte de la Línea Maginot. A comienzos de noviembre el O.K.W. comenzó a recibir las primeras noticias sobre el nuevo plan, aunque no se mostró de acuerdo con la idea. La decisión sobre la fecha y forma definitiva del ataque se aplazaba constantemente y más aún cuando comenzó el mal tiempo, que interrumpió las operaciones de la Luftwaffe y empeoró el estado del terreno. El 10 de enero de 1940 un avión de la Luftwaffe quedó desorientado y aterrizó en la neutral Bélgica, el piloto llevaba consigo el plan original del ataque Oeste (basado en el Plan Schlieffen) que fue capturado por los aliados. Aún así, el orden de operaciones permaneció inalterado. La insistencia de Manstein en su propuesta le costó el puesto y a comienzos de febrero el O.K.W. le confió el mando del 38ºArmee-Korps en un intento de deshacerse de la molestia. El 17 de febrero de 1940 Manstein fue llamado a Berlín, donde tuvo una entrevista con Hitler y pudo exponer su punto de vista. V. I. IV.- El plan Manstein en detalle: Hitler se mostró muy interesado y completamente de acuerdo con el nuevo plan. El 20 de febrero, Hitler ordenó el establecimiento de un nuevo y definitivo orden de operaciones de acuerdo con las ideas de von Manstein. Finalmente el 24 de febrero, en una reunión celebrada en Berlín con todos los jefes de los ejércitos del frente del Oeste presentes, el Oberbefehlshaber des Heeres Walter von Brauchitsch daba a conocer las nuevas intenciones: "La situación en el frente del Oeste ha cambiado radicalmente. Ingleses y franceses tienen preparada una fuerte defensa contra un ataque alemán a través de Bélgica. Documentos que han sido probablemente perdidos en el accidente aéreo ocurrido en Bélgica revelaron los planes. El Führer ha decidido por lo tanto que el ataque principal y concentrado lo de el Heeresgruppe A en vez de las tres puntas de lanza planeadas anteriormente. Para asegurar uniformidad en la acción del punto de ataque principal, se moverá el 4º Armee del Heeresgruppe B al Heeresgruppe A. El Heeresgruppe B mantiene el objetivo de ocupar Holanda, rompiendo a través de las fortificaciones fronterizas belgas, atrayendo el máximo número de fuerzas enemigas hacia él". En detalle, las órdenes eran las siguientes: El Heeresgruppe B, al mando del Generaloberst Fedor von Bock, cubriría el flanco Norte. El 39º Panzer-Korps de Schmidt, con la 9ª División Panzer en vanguardia, actuaría en el Sur de Holanda. El 16º Panzer-Korps de Hoepner (3ª y 4ª Panzerdivisionen), cruzaría el Mosa en Masstricht y avanzaría hacia el area de Gembloux, a lo largo de la línea del Mosa y el Sambre, cubriendo así el avance principal del Panzergruppe Kleist más al Sur y evitando dirigirse hacia Bruselas donde, posiblemente, encontraría una más dura resistencia. En el centro el Heeresgruppe A, al mando del Generaloberst Gerd von Rundstedt, llevaría el peso principal del ataque en el sector de las Ardenas. El 15º Panzer-Korps de Hoth (5ª y 7ª Panzerdivisionen), debía dirigirse hacia el Mosa y cruzarlo en Dinant. El Panzergruppe Kleist (41º y 19º Panzer-Korps), algo más al Sur, se dirigiría también hacia el Mosa. El 41º Panzer-Korps de Reinhardt (6ª y 8ª Panzerdivisionen), lo cruzaría al norte de Mézierès, y el 19ª Panzer-Korps de Guderian (2ª, 1ª y 10ª Panzerdivisionen), en Sedán. El Heeresgruppe C, situado al Sur hasta la frontera suiza, al mando del Generaloberst Ritter von Leeb, tenía la misión de esperar situado en posición defensiva frente a la Línea Maginot con el 1º y 7º Armee. La Luftwaffe tendría un papel fundamental en el ataque, y al igual que en Polonia, después de atacar los aeródromos enemigos procedería a apoyar directamente a las tropas de tierra. Se lanzarían tropas paracaidistas sobre la retaguardia enemiga, en Holanda, con la misión de tomar los principales puentes, y en Bélgica se atacaría el Fuerte de Eben Emaël. La Kriegsmarine por su parte no actuaría prácticamente en la operación y sólo mandaría algunos de sus U-Boote (submarinos) y lanchas torpederas al Canal de la Mancha. V. I. V.- Premisas del Plan Manstein: El éxito de la operación residía en la velocidad con la que los blindados alcanzasen el Mosa y de cómo reaccionasen los Aliados en un principio. Una vez que las cabezas de puente al otro lado del Mosa estuviesen consolidadas, se darían ordenes de avanzar hacia el Canal de la Mancha, efectuando un "movimiento en hoz" hacia el Norte. Para ello se presuponían las siguientes condiciones: 1. Los blindados debían constituir cuerpos autónomos y librar sus combates sin preocuparse de las divisiones de infantería, que los seguirían a distancia y ocuparían y cosolidarían el terreno conquistado. 2. Dado que todo ataque supone una preparación de artillería, y que un avance rápido de los blindados impide la utilización de la artillería clásica (que no puede ser llevada a tiempo sobre el terreno), debe ser la aviación, utilizada en masa, la que se encargue del bombardeo intensivo de las líneas enemigas y de desorganizar sus comunicaciones. 3. Por último, un ataque rápido requiere la presencia física de los jefes a la cabeza de sus ejércitos; al contrario de lo que sucede en Francia (puestos de mando alejados del frente, a la moda de 1914-1918; Pétain, por ejemplo, mandó la batalla de Verdún instalado en Bar-le-Duc, en casa de Madame Varin-Bernier). V. I. VI.-Compases iniciales de la batalla: La invasión de Bélgica y Holanda: El 10 de mayo por la mañana, los ejércitos del Grupo B (Von Küchler y Von Reichenau), formados por diez divisiones acorazadas, 135 divisiones de infantería y apoyados por la fuerza aérea, penetran en Holanda y en Bélgica. El general Sponeck, jefe de las Fuerzas Especiales alemanas, con un batallón paracaidista y dos regimientos aerotransportados, asaltó La Haya e intentó, infructuosamente, capturar al gobierno holandés. Simultáneamente, la Luftwaffe arrasó Rotterdam, el principal nudo de comunicaciones, mientras la Wehrmacht atravesaba la frontera holandesa, haciendo que la confusión se apoderara del país. Francia 1940: Panzer I en pleno avance. Los puentes de Rotterdam, Dordrecht y Moerdijk eran paso obligado de la principal ruta hacia el Sur. Sobre ellos saltaron cuatro batallones paracaidistas y un regimiento aerotransportado. Los holandeses no lograron volar estas vías y los alemanes, rápidamente, las ocuparon. Una división de infantería enlazó sólo tres días después con la avanzada paracaidista para consolidar la posición. La flota mercante holandesa huye y se refugia en puertos británicos. El 6º Ejército alemán, al mando del general Walther von Reichenau, recibe la orden de invadir Bélgica. Para ello se debe cruzar primero el Canal Alberto. Los belgas esperan con los puentes principales listos para ser volados a la menor alarma. Un batallón aerotransportado fue lanzado sigilosamente tras las líneas belgas. Los alemanes capturaron por sorpresa los puentes antes de que fuesen volados. Quedaba aún otro obstáculo por salvar: el Fuerte de Ben Emael. El fuerte, considerado como "inexpugnable" es una fortaleza de hormigón armado de 700x900 metros de lado, con 35 casamatas de artillería e infantería cubriéndose mutuamente y rodeada de fosos artificiales y obstáculos naturales. El Fuerte de Ben Emael domina el área del Canal Aberto, el Mosa y el Canal Stich en dirección a Maastricht y protege los estratégicos puentes de Vrohenhoven, Veldwezelt y Canne. Los grandes cañones de Ben Emael alcanzan hasta Maastricht y Lieja y pueden batir cinco carreteras de primer orden en su sector. El 10 de Mayo, 85 comandos aerotransportados fueron lanzados desde once silenciosos planeadores de carga tipo TSS 230 sobre el mismo techo de la fortaleza armados con 50 kilos de explosivo de carga hueca capaz de hacer saltar planchas blindadas de 250 mm. El objetivo era destruir los puntos y cañones principales del fuerte. La maniobra sorpresa, para la que los comandos se entrenaron secretamente en maquetas a escala en Alemania, salió a la perfección. Los 1.200 soldados belgas que guarnecían el fuerte fueron hechos prisioneros. El camino a Francia quedaba expedito para las divisiones Panzer. V. I. VII.- Compases iniciales de la batalla: el paso del mosa: El 12 por la tarde, mientras se libran duros combates desde Amberes hasta Namur y nada se mueve detrás de la Línea Maginot, los carros de combate del general Guderian (1º, 2º y 10º Panzer) nan cruzado sigilosamente el espeso macizo de las Ardenas y se encuentran apostados en el bosque de Sedán. El 13 de mayo a las 16 horas, Guderian lanza el asalto contra el Mosa. Los Panzer machacan las comunicaciones y posiciones francesas desde la orilla opuesta apoyados por la Luftwaffe. Entretanto, el general frances Huntziger está en su puesto de mando de Senac, a 50 km del frente. Tras una fuerte preparación artillera y bombardeos a cargo de los Stukas y Do 17, los alemanes echan primeros botes de goma al agua. Tras las lanchas hinchables van las barcazas y transportes de vehículos. A las 19 horas, el regimiento de asalto Grossdeutschland alcanza la famosa cota 147, que es el objetivo previsto por el Führer. Poco más tarde, todo el ala derecha del II Ejército francés huirá, presa de un pánico generalizado, en un "sálvese quien pueda" encabezado a veces por los oficiales superiores. Se huye ante el empuje de los Panzer y ante el bombardeo de los Stukas, que "pican" con un silbido infernal, pero todavía no ante el grueso de la infantería enemiga, que aún no ha llegado. Simultáneamente, la 7ª Panzerdivision del general Hoth -mandada por el general Rommel- ha hundido el ala izquierda del IX Ejército del general Corap, casi sin preparación aérea. En el lado francés reina la confusión y la falta de coordinación. No funcionan las comunicaciones por radio ni los correos personales. El general Corap ha perdido la visión de conjunto de todo un frente que comienza a desmoronarse. El 13 de mayo, hacia la medianoche, el general Gamelin -jefe supremo de las fuerzas armadas francesas- recibe las primeras noticias en su puesto de mando de Vincennes: "Se trata de un lío bastante serio por el lado de Sedán". En la noche del 13 al 14 de mayo, los jefes militares (los generales Georges, Huntziger y Billette) no se preocupan -como podría creerse- de reforzar la zona de operaciones del IX Ejército, sino de proteger la Línea Maginot, con el temor de que pueda ser cercada. En lugar de enviar reservas a Corap, éstas se dirigen hacia Huntziger o hacia Blanchard (para proteger el acceso clásico de Gembloux). En la mañana del 14 de mayo de 1940 la batalla del Mosa está decidida. Todo se ha desarrollado conforme al plan alemán. El movimiento en hoz puede irse cerrando a espaldas del grueso de las fuerzas francesas. V. I. VIII.- Desenlace de la batalla: Dunkerque: Entre el II Ejército, que se repliega hacia el este, y el IX, que se repliega hacia el oeste, los Panzer profundizan el 14 y el 15 de mayo, después de aprovechar las cabezas de puente establecidas por Guderian y Rommel. El avance de los blindados es extremadamente rápido. El mismo Rommel, al mando de la 7ª Panzerdivion, avanzaba con su carro en vanguardia, penetrando en el despliegue enemigo e impartiendo órdenes según lo observado. Pero el aislamiento de los Panzer no es peligroso pues ante ellos sólo existe un inmenso ejército en desbandada del que no se teme ningún contraataque. Un ejemplo: el general Bruneau, que manda la 1ª División acorazada y que cuenta con 200 carros y 7.000 soldados de élite, recibe la orden de atacar a Rommel por el flanco; busca a su superior jerárquico antes de actuar, y no lo encuentra. Aunque lo hubiera encontrado, tampoco habría podido hacer nada: no sabía ni dónde estaban los depósitos de gasolina para alimentar a sus tanques. Sólo el general francés Charles de Gaulle contraatacó con su regimiento blindado, replegándose al poco tiempo acosado por los bombardeos de los Stuka. El General von Kleist, asustado por la audacia de sus subordinados, ordenó detener el avance, aunque Guderian, en una airada conversación telefónica, logró la autorización para marchar durante otras 24 horas. Avanzó con tal rapidez que, de nuevo, el Alto Mando alemán se asustó ante la posibilidad de un contraataque por el flanco. Hitler ordenó detener la ofensiva pero Guderian logró nuevamente que se rebatiese la orden. El mariscal de campo lord Gort, jefe del Cuerpo Expedicionario Británico, indica a su gobierno la posibilidad de retirarse a Dunkerque. Recibe por respuesta la orden de internarse en Francia y romper el cerco alemán. En el lado francés, Gamelín es sustituido por Weygand, que toma el mando el día 19 de mayo. Éste, anclado mentalmente en 1918, no alcanza a comprender qué está ocurriendo. El 20 de mayo, Guderian alcanza el Canal de la Mancha, cortando las comunicaciones entre los Aliados y los belgas. Los británicos comprueban en Arrás que un contraataque es imposible y comienzan a replegarse a la costa. La mayoría de las tropas Aliadas se retira hacia el campo atrincherado de Dunkerque, donde una flota británica se apresta a repatriar a los combatientes a Gran Bretaña. El día 23 de mayo, los alemanes están en Gravelines, a 15 km. de Dunkerque. La maniobra de embolsamiento ha concluido atrapando en su interior a los Aliados. En ese crucial instante Hitler ordena a sus tropas detenerse. El Führer se ha dejado convencer por Göering, que deseoso de gloria personal, propone "que descansen las unidades Panzer" asegurando que la Luftwaffe se bastaría por sí misma para aniquilar a los Aliados en retirada. Los generales al mando de las tropas blindadas, decididos a aplastar al Cuerpo Expedicionario Británico en una maniobre de "yunque y martillo" formada por los Panzer en un extremo y la Infantería en el otro, claman en vano. La evacuación es autorizada por Londres el día 27. El Ejército belga se derrumba. Para proteger el embarque de tropas, amenazado por la Luftwaffe e infantería alemanas, Gran Bretaña emplea su fuerza aérea. Esta gigantesca batalla aérea, comenzada el 28 de mayo,llega a su fin el 4 de junio. La R.A.F. derribó 140 aviones alemanes y perdió 106 aparatos. La fanfarronería del máximo responsable de la Luftwaffe ha salvado al Cuerpo Expedicionario Británico de la total aniquilación. Al amanecer del día 4 de junio de 1940, cuando el último barco Aliado deja tras de sí las playas, sembradas de cadáveres y material destruido, se han conseguido evacuar a 338.662 combatientes entre oficiales, suboficiales y tropa, entre ellos a 123.095 franceses. Los restantes 40.000 soldados franceses, al mando del general Fagalde, cayeron prisioneros de los alemanes. El destino de Francia quedaba sellado. Hitler ha ganado. Puede anunciar al mundo que ha destruido 75 divisiones, y capturado, herido o muerto a 1.200.000 enemigos, mientras que las pérdidas alemanas son mínimas (muertos: 10.255; heridos: 42.523; desaparecidos: 8.643. V. I. IX.-La Batalla de Francia: Culminada con éxito la primera fase de la operación, se trata ahora de invadir Francia. Hitler ya piensa en París. Francia cuenta aún con 70 divisiones propias, 5 británicas y 2 polacas. Al norte de París se establece un segundo frente, que aprovecha los cursos del Caen, el Aisne y algunos canales, hasta llegar al extremo de la Línea Maginot. El plan alemán es el siguiente: El Heeresgruppe B (Von Bock) debe romper el frente del Somme y penetrar en Francia en abanico, hacia París, Lyón, los Alpes y el Mediterráneo por un lado, y hacia Bretaña y el Atlántico por otro. El Heeresgruppe A (Von Rundstedt) cogerá de espaldas a los ejércitos del Este. El Heeresgruppe C (Von Leeb) atacará Alsacia-Lorena y completará el cerco de Von Rundstedt. La defensa prevista por Weygand es la siguiente: mantener hasta el fin todas las posiciones clave aptas para ser defendidas en todas las direcciones (táctica conocida como defensa en erizo). Pero las 10 Divisiones Panzer alemanas que llevan el peso de la operación no atacan estas posiciones: se limitan a pasar por los huecos entre las mismas a toda velocidad desbaratando toda posibilidad de resistencia. El ejército francés ya no está en condiciones de resistir el empuje alemán: la Línea Weygand es atacada el 5 de junio en el Somme y hundida en la noche del 7 por los blindados de Hoth y de Rommel, que llegan a Forges-les-Eaux. El 9 de junio, tal como estaba previsto, von Rundstedt ataca a su vez en el Argonne. El 10 de junio, Italia declara la guerra a Francia. Friamente, Mussolini decía a su mariscal Badoglio: "necesito mil muertos para sentarme en la mesa con los vencedores". El Duce lanzó un desastroso ataque y obtuvo con creces esos muertos, pues las fuerzas francesas del sur, en la frontera franco-italiana, aunque desmoralizadas, baten completamente a unos militarmente incompetentes italianos. Mientras tanto, von Rundstedt Toma Reims, atraviesa el Marne y avanza sobre París, que es declarada ciudad abierta el día 11. En las carreteras, paralizando todos los movimientos de tropas, crece el enorme éxodo de civiles que empezó el día 12. Después del dramático consejo de ministros del 13 de junio de 1940 en el castillo de Cangé, los acontecimientos se precipitan. El día 14 de junio, los alemanes entran en París, con el consiguiente quebranto de la moral francesa. V. I. X.-El armisticio:El primer ministro Reynaud presentó su dimisión. El presidente de la República, Lebrun, encargó formar gobierno al mariscal Philippe Petain (héroe de Verdún en la Gran Guerra), de 84 años. Contra la opinión de gran parte de su gobierno, Lebrun autorizó a Petain a negociar el armisticio. El 17 de junio, Petain transmite a Hitler una propuesta de armisticio. El 21 de junio empiezan las conversaciones entre Francia y Alemania. Tienen lugar en Rethondes, en el mismo vagón donde fue firmado el armisticio deshonroso -para Alemania- de 1918. Hitler, los principales dignatarios del Tercer Reich y los jefes del ejército alemán están presentes. Imponen a los plenipotenciarios franceses, dirigidos por el general Huntziger un armisticio que respeta la República francesa parcialmente; Los alemanes establecen una zona de ocupación que comprende todo el Norte y la costa atlántica con vistas a ulteriores operaciones cntra Gran Bretaña. Dejan 40 departamentos del sur de Francia, la flota y las colonias bajo la obediencia del gobierno colaboracionista de Petain con sede en Vichy, permitiendo la existencia de un ejército de 100.000 soldados en suelo francés y 180.000 en las colonias. Además, son consideradas ciertas modalidades económicas y administrativas relativas al mantenimiento de las tropas de ocupación, a la entrega a Alemania de refugiados políticos alemanes, etc. La entrada en vigor del armisticio queda subordinada a la firma de un convenio análogo con Italia. El 22 de junio, Huntziger firma las convenciones franco-alemanas. El armisticio con Italia es firmado por los mismos plenipotenciarios el 24 de junio. El 25 de junio, a las 00 h 35 min, cesan las hostilidades en todos los frentes. V. II.- OPERACIÓN BARBARROJA: Junio de 1941. Unidades blindadas y mecanizadas han sido traídas de toda la Europa ocupada para iniciar una fulgurante ofensiva que destruirá al ejército rojo en el propio campo de batalla. El comienzo es bueno. Los rusos, al no retirarse, pueden ser fácilmente atrapados en enormes bolsas creadas por los Panzer, secundadas por la infantería mecanizada, y aniquiladas por la infantería regular y los Einsatzgruppen. Pero ahora estamos a menos de 100 kilómetros de Moscú, y los Rusos han decido no rendirse más, y dar la vida por La madre Rusia. Tendrán un gran respiro, cuando las lluvias de otoño inunden toda la penillanura y conviertan los caminos en auténticos barrascales V. II. I.-La ofensiva por el centro: De todos modos, la ofensiva continúa una vez que las primeras heladas llegan y congelan el suelo, aliviando a los alemanes. Ellos mismos, que alabaron a esta helada, se arrepentirían considerablemente de haberlo hecho, cuando este frío los acosara en forma fatal. Los soviéticos resisten, y cada villa es una carnicería en ambos bandos, cada vez se parece menos a lo que fue Smolensk o Minsk, y el retraso para ser limpiada demora aún más el avance a la capital. Una vez hecho, continuar la ofensiva hacia adelante. Pero había lugares de donde los rusos no se retirarían. Tula era una gran interrogante: Si esta caía, el destino de la ofensiva alemana por el suroeste estaba sellado. Esta ciudad era el último gran punto de resistencia en el sur antes de Moscú. Era el verdadero centro de aprovisionamiento de la capital, y la mayor fuerza estaba apostada aquí. De todos modos, la ofensiva continúa una vez que las primeras heladas llegan y congelan el suelo, aliviando a los alemanes. Ellos mismos, que alabaron a esta helada, se arrepentirían considerablemente de haberlo hecho, cuando este frío los acosara en forma fatal. Los soviéticos resisten, y cada villa es una carnicería en ambos bandos, cada vez se parece menos a lo que fue Smolensk o Minsk, y el retraso para ser limpiada demora aún más el avance a la capital. Una vez hecho, continuar la ofensiva hacia adelante. Pero había lugares de donde los rusos no se retirarían. Tula era una gran interrogante: Si esta caía, el destino de la ofensiva alemana por el suroeste estaba sellado. Esta ciudad era el último gran punto de resistencia en el sur antes de Moscú. Era el verdadero centro de aprovisionamiento de la capital, y la mayor fuerza estaba apostada aquí. Hitler optó por realizar ofensivas simultáneas en las 3 regiones (Norte: Leningrado, centro: Moscú y sur: Ucrania), pero con prioridades. Al acercarse el grupo sur a Kiev, ordenó desviar al grupo centro y ayudar al sur a cercar a los rusos en la batalla de Kiev. Para ese tiempo, el grupo norte ya había roto la línea Stalin y se encontraba en camino a Leningrado, pero terminó sin tener tanta penetración como había sido previsto en el plan, ya que un ramal del ejército centro se desviaría a ayudar al norte, pero este ya estaba en camino a Ucrania. Este desvío al sur, si bien significó una devastadora victoria alemana (los rusos perdieron más de 1 millón de hombres) dio un alivio al centro que ayudó a conformar las defensas de Vyazma y Smolensk, las que posteriormente serían también cercadas y aniquiladas. Otro problema que afrontaban los alemanes, era el formato del ferrocarril soviético, el cual poseía vías más anchas, y no permitía el rápido transporte de tropas frescas al frente, que debían ser llevadas por camiones o caballos. Pero la estructura de los caminos Rusos era muy rudimentaria, y ninguno estaba asfaltado, por lo que cuando llovía, se producían ciénagas con el contínuo paso de tropas y suministros. Fue entonces cuando el frente que todavía estaba en movimiento que el grupo centro, empezó a escasear lo que más necesitaba. Suministros de invierno: botas forradas, chaquetas, aceite anti-congelante para las ametralladoras y los tanques, aunque si tan solo fuera en un número pequeño, pero en ese momento contaban con prácticamente nada, a la negativa de Hitler y el Oberkommando, desde sus cuarteles en Prusia oriental, de resistir con lo que se tenga. Los oficiales de campo en el frente solicitaban detener la ofensiva, y retroceder hasta un lugar donde pudieran establecerse posiciones defensivas como para pasar el invierno, y luego de ser reforzados y con el terreno propenso para las Panzerdivisionen, y el cielo abierto para la Luftwaffe, reanudar la ofensiva. Éste plan de Heinz Guderian fue rechazado por Hitler argumentando que cuanto más tiempo les demos, más fuertes seran...Efectivamente la producción de las industrias tanto detrás de los Urales, como en la misma Moscú (que todavía seguían funcionando), así como las tropas frescas (de carácter reservista o veteranos Siberianos, mongoles y kosacos) era inmediatamente enviada al frente, y el Mariscal Zhukov se manejaba comisionando su destino como reservas o como fuerzas activas. En defenitiva todos vieron acción, y la mayoría vieron la muerte, pero la causa había sido salvada y Moscú estaba segura. Después de econtrarse a tan solo 8 km de Moscú, y de amenazar la capital desde ambos flancos, fue imperativo realizar un repliegue, acelerado por los contraataques rusos, mencionados anteriormente. Pero Alemania no estaba vencida todavía. Aún conservaba su capacidad industrial, aunque había perdido años de producción en tan solo un mes frente a la capital. Si el destino era un guerra larga, Alemania necesitaría más de los recursos económicos del sur de Rusia, por lo que mientras tanto Hitler amasó lo que le quedaba durante toda la primavera para lanzar nuevamente una poderosa ofensiva, pero esta vez no a la capital nuevamente o Leningrado, sino al río Don y al curso inferior del río Volga. Espero que les sirva!... Primera parte:Clik Aca
Segunda Guerra Mundial (Antecedentes,Causas,Detonante,Etc)II
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