Un bombero de Los Ángeles (California, EEUU), inspecciona los daños sufridos por una autobomba que cayó a un gigantesco bache en el barrio Valley Village, en las afueras de esa ciudad.
Los servidores públicos iban a gran velocidad en su camión, para apagar un incendio en un campo cercano, cuando el vehículo literalmente se clavó en el pozo producido por una pérdida de agua en una cañería maestra. No lo vieron a tiempo porque, justamente, estaba camuflado por el líquido surgente. Los cuatro ocupantes de la máquina sufrieron heridas leves.