Peligran los peces que habitan en la zona de las Cataratas del Iguazú
La sequía que afecta a las Cataratas del Iguazú, ubicadas en la frontera entre los países de Brasil y Argentina, no sólo pone en peligro a una de las tantas maravillas naturales que posee el planeta Tierra o a la industria turística de la zona, sino también a las vastas especies de animales que dependen de este recurso natural.
En las últimas horas, los peces, que habitan en las cataratas, fueron trasladados a zonas con mayor flujo de agua para salvarles la vida.
Según informó el sitio web brasilero Globo.com, la fuerte sequía que afecta la zona de las Cataratas del Iguazú, una de las mayores de los últimos años, está secando el río y poniendo en peligro a las especies animales y vegetales de la zona.
Por ejemplo, las especies que más peligran son los peces. Varios medios se han hecho eco del trabajo realizado por biólogos del Parque Nacional del Iguazú quienes han trasladado a los peces que quedaron atascados en las rocas, por la disminución del agua, a otra zona de río con un nivel normal.
Descubiertas en 1541 por Alvar Núñez Cabeza de Vaca, y declarada como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1984, las Cataratas del Iguazú se divide en dos grandes áreas en las cuales habitan distintas especies de peces. “En el río inferior se encuentra el Surubí, el Pacú, el Sábalo y la Piraña; mientras que en el río superior hay Chanchitas de colores, Tarariras, Dientudos y Moncholos”,
informa el sitio Patagonia-Argentina.com.
Lemmings que mueren, pirañas que matan
Hay una alta tasa de mortalidad durante los desplazamientos masivos de los lemmings. Lo hemos podido ver en el documental de Disney White Wilderness saltando al mar desde un acantilado y en un famoso videojuego de la década del 90 en que se inmolaban luego de activar una carga explosiva.
A pesar de eso el pequeño roedor de las regiones árticas no se mata de manera consciente, esa es solo una conducta propia del ser humano. El origen de la creencia que los sitúa como suicidas reside en la alta tasa de mortalidad que sufren las poblaciones de lemmings cuando se trasladan en forma masiva en los años de superpoblación. La falta de alimento que deben pasar los obliga a buscar nuevos territorios para vivir y por eso deben cruzar todo tipo de obstáculos y enfrentarse a un montón de depredadores.
Las pirañas por falta de alimento se vuelven bastante agresivas.
El CSIC advierte de que la humanidad ha explotado los ecosistemas marinos “más allá de su capacidad” desde los años 60
En un comunicado, el CSIC ha informado que ha desarrollado un nuevo sistema para calcular el riesgo de la sobrepesca en los ecosistemas marinos a nivel mundial, este método pone de manifiesto cuándo y dónde la pesca se volvió insostenible.
Según la investigadora del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona, perteneciente al CSIC, y autora del estudio, Marta Coll, comenta que el riesgo de sobreexplotación en el mar del Norte, en la plataforma noroeste de Estados Unidos y en Canadá “es muy alto”.
El estudio ha desvelado también que con la población de los años 50, la cual era de alrededor de 2.500 millones de personas, la pesca se podía considerar sostenible. Pero claro la población ha seguido creciendo a una velocidad muy elevada, en la actualidad somos 7.000 millones de habitantes en el mundo que consumimos 15 kilogramos por cápita, cuando deberíamos comer cerca de siete kilogramos para que fuera un consumo responsable. Consumimos más del doble.
Según el informe del CSIC consumimos por encima de las tasas de regeneración. El mar tiene unos límites de regeneración, es decir, hasta un cierto número de individuos de una especie, estas pueden volver a aumentar el número mediante la cría, puede regenerarse. Pero pasado ese número las especies no pueden regenerarse ya que no quedan individuos suficientes para que lleven a cabo la cría.
Esto muestra claramente que hay un límite sobre la producción sostenible de los ecosistemas marinos y actualmente consumimos en tasas muy por encima de este límite. Los resultados del informe muestran que hay que reducir drásticamente las capturas totales a nivel global si queremos comer pescado.
Descubierto un fósil clave en el paso a la vida terrestre
Un fósil muy bien conservado del pez tetrápodo Ventastega curonica, que vivió hace más de 300 millones de años, aporta nuevas claves para comprender cómo fue la transición de los animales acuáticos a los terrestres, según un estudio publicado por la revista científica británica Nature.
Un equipo de la Universidad de Uppsala (Suecia) ha descrito el cráneo, los huesos del hombro y una parte de la pelvis del pez fosilizado, descubierto en un yacimiento de Letonia.
Esta especie tiene el cráneo como el de un primitivo tetrápodo, pero sus proporciones son más parecidas a las de un pez y su mandíbula está a medio camino entre ambos. El Ventastega ya ha experimentado cambios en la forma de la cabeza con respecto a sus antepasados, con los ojos y el morro más grande y un cráneo que empieza a encoger.
Los científicos aseguran que esta especie ocupa el hueco morfológico evolutivo entre el pez de aletas lobuladas Tiktaalik y los primitivos tetrápodos, como Acanthostega e Ichtyostega.
Según el equipo investigador, este estudio constata que estos animales se diversificaron mucho antes de lo pensado y ayuda a reconstruir la secuencia de eventos que fue haciendo posible esta evolución animal. La evolución de animales vertebrados acuáticos a terrestres ocurrió durante el último periodo Devoniano, hace 380 a 360 millones de años, y requirió muchos cambios fisiológicos y morfológicos.
En los 20 últimos años, los científicos han comenzado a unir piezas para saber cómo ocurrió esta transición aunque los avances son lentos debido al mal estado en el que se encuentran los fósiles, a menudo hechos añicos.
Peces argentinos
un poco curiosos
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Pez Limón
El pez limón habita en el Mar Argentino, al nordeste de la ciudad de Mar del Plata. El cuerpo robusto, fusiforme y cubierto de escamas pequeñas. Su color es verde musgo en el dorso y amarrillo en los laterales y en la aleta caudal, colores que parecen acentuarse en la pelea para liberarse del anzuelo.
La cabeza del pez limón es compacta y fuerte. En ella se pueden ver dos grandes ojos laterales y una gran boca armada con pequeños dientes. Se alimenta de calamares, langostinos, cangrejos y pequeños peces. Mide aproximadamente 125 cm y pesa de 4 a 7 kilos.
La especie que más se parece al pez limón, en cuanto a la forma, es la anchoa de banco, pero se distingue fácilmente de ella por el color (la anchoa es azulada).
Su nombre científico es ‘seriola’ y también se los llama serviola. Se lo comercializa fresco y entero.
Pez palo
El pez palo habita en el Mar Argentino. Se caracteriza por su cuerpo delgado y alargado, cubierto de escamas pequeñas. Mide aproximadamente 70 cm y su dorso es marrón, con motas más claras y blancuzco en el vientre. Tiene un hocico puntiagudo y una boca grande con fuertes dientes.
Habita en las zonas costeras, sobre los fondos arenosos, hasta los 44ºS. se lo encuentra en todo el litoral atlántico, desde Punta Medanos hasta Punta Redonda. Se lo comercializa en forma de filetes sin piel y sin espinas, congelado para el mercado internacional y fresco para el interno.
El pez palo cuenta con dos aletas dorsales, separadas entre sí. La primera es corta y está formada por radios espinosos, la segunda por radios blandos solamente.
Las mayores concentraciones de estos peces frente a las costas argentinas se producen en primavera.
Pez Ángel
El pez ángel es un pez cartilaginoso que habita en el Mar Argentino hasta el Golfo de San Jorge. Este pez también es conocido con el nombre de ‘angelote’ o ‘escuadro’. Su cuerpo es aplanado, y se encuentra cubierto de escamas. Además cuanta con grandes aletas pectorales.
El pez ángel cuenta con fuertes mandíbulas y dientes triangulares de borde liso. Tiene el dorso marrón oscuro y el vientre blanco. La cabeza es ancha y corta y los ojos, pequeños, se encuentran en posición dorsal.
La cola del pez ángel es semicilindrica, se adelgaza hacia el final, donde remata en una aleta. Se alimenta de crustáceos moluscos y otros peces. Este pez se comercializa tanto en el mercado interno como en el externo.
Cuando lo usamos en la cocina se lo llama pollo de mar, porque prácticamente no se le siente olor a pescado además de no tener espinas. Es una carne muy blanca a rosada suave y de consistencia bien fuerte, por lo que no se desarma al momento de cocinarlo.
Pez gallo
Este pez se desarrolla en el Mar Argentino y llega hasta los 23ºS. también se lo conoce como ‘pez elefante’ debido a la protuberancia que presenta en la cabeza. Puede medir hasta 1 metro de largo. Pertenece a la familia de los caloriniquidos. El cuerpo es robusto y se va adelgazando hacia atrás, desprovisto de escamas.
El dorso del pez gallo es plateado con manchas grises en los flancos y la zona ventral blanquesina. Los machos se diferencias de las hembras porque poseen un tentáculo frontal, incluido en una fosa pequeña, con la pare externa lisa y la interna cubierta de escamas espinosas. Se comercializa fresco, en filetes.
Este pez es una especie trituradora por excelencia. Se alimenta de vieiras y crustáceos, erizos de mar y peces pequeños.
En Colombia encuentran un nuevo pez. El pez Graso
Con el nombre científico Pterygoplichthys weberi, fue clasificado taxonómicamente un nuevo tipo de pez, encontrado en el río Caquetá, en Colombia. Estas son las declaraciones del naturalista José Iván Mojica, del Instituto de Ciencias Naturales (INC) de la Universidad Nacional de Colombia.
Este pez fue atrapado hace 5 años, por investigadores del departamento de ciencias de la Universidad, quienes estudiaban algunas especies de los ríos del sur del país, por ser afluentes al río Amazonas y especialmente ricos en fauna. Recogieron al pez, junto con otros muchos, que hacen parte de la colección de peces de la Institución, hasta que recibieron la visita de un experto.
Este conocedor mundial se acercó a la colección de peces y se fijó precisamente en ese ejemplar; les dijo que esa especie era desconocida, según el relato de Mojica. Estos peces se utilizaban por los habitantes de la zona para derretir su grasa y hacer velas, porque no tienen luz eléctrica en este sector rural.
No se volvió a encontrar ningún ejemplar del pez graso, por lo que se cree que puede estar ahora extinto. De las 12.000 especies de peces de agua dulce que se tienen registradas en el mundo, 1.400 son colombianas, un doce por ciento, lo que hace de el país uno de los poseedores de mayor diversidad de peces en el mundo, si no el mayor.
Muchas zonas del país, conservan aún sin estudiarse sus ríos, pudiendo crecer este porcentaje de especies de peces hasta un 20 o 30%. Pero es un trabajo que se encuentra aún pendiente por falta de presupuesto para los investigadores, difícil acceso en transporte a las zonas y sobre todo, el peligro de muchos lugares que representa el conflicto armado en el país.
En Leticia, capital del departamento del Amazonas al límite sur de Colombia, se encuentran investigadores del consejo de Investigaciones Científicas de España, registrando muchas especies animales en Colombia, donde se encuentra la mayor densidad de especies de peces en río y arroyuelos.
Un pez caníbal
La perca del Nilo avanza inexpugnable sobre las aguas del Lago Victoria. La segunda reserva de agua dulce del mundo se pudre por la acción de un pez que desde 1950 mata a las especies autóctonas. En estas aguas, sólo nadan estas gigantescas percas. Algunas pueden alcanzar hasta los dos metros de longitud. Carne fresca para comerciar en Europa, mientras África se come las raspas.
La paradoja se extiende
Mientras este pescado revienta el ecosistema, el río se convierte en una charca embarrada. Dicen que la introdujo un funcionario occidental a mediados del siglo XX. 50 años y más de 200 especies extinguidas después, la perca del Nilo se ha convertido en el centro de atención. Si en 1970 este pez suponía el 35 por ciento del total de la pesca, hoy supera el 60 por ciento del total de pescado capturado. Se han acabado los nichos ecológicos y sus aguas se convierten en lodo, perdiendo todo su oxígeno. Otros predadores llaman a la puerta. Los expertos confirman que en el lago han aparecido cocodrilos .
Un futuro incómodo
Multitud de precarios puestos de trabajo se crean a partir de la explotación de este pez, que se vende en los restaurantes europeos como mero. Los resultados son concluyentes: 50 toneladas de perca por avión se envían a occidente. Se ha creado una fuerte industria privada que se fortalece por la demanda de pescado. Se calcula que hasta dos millones de personas comen al año este pez como si se tratase de un pez inofensivo.
La perca afecta a la vida de otras especies. Los perros se hacinan en las orillas intentando saborear las enormes raspas, si tienen suerte de que no se las quite el hombre, que también tiene que comer.
Descubierto un nuevo anfibio flourescente
Una expedición que se llevo a cabo en las selvas de Surinam encontró una nueva especie de rana.
En junio del 2007, una expedición liderada por las organización Conservación Internacional tuvo la posibilidad de clasificar 24 especies nuevas en la selva tropical de Surinam.
En la lista de ejemplares se incluían seis especies de peces, entre todas ellas una clase nueva de bagre (Harttiella crassicauda) que había sido descripta por el año 1949 y se pensaba que se encontraba extinta desde entonces como consecuencia a la explotación de minas de oro que se encuentra en la zona.
Una de estos últimos llamó la atención por sus anillos de color púrpura sobre su piel de color oscuro. Se trata de la rana Spumarius barbotini, perteneciente al género Atelopus (comúnmente conocida como Arlequín). El tamaño de los ejemplares de esta nueva especie oscila entre los 26 y los 29 mm y habita las montañas Nassau, al sur del país.
Conservación Internacional trabaja en un plan para crear una Reserva Nacional que proteja un área de 1.5 millones de hectáreas en el país con menor densidad de población del mundo (sólo el 5 por ciento de los habitantes de Surinam habita los bosques, que ocupan el 90 por ciento del país).