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La historia del Futbol en TV

Info8/20/2009
“Todos los partidos comienzan a las 15.30″ dijeron durante muchos años los diarios de domingo en la página donde imprimían las formaciones de los equipos. Entre fines de los ‘80 y principios de los ‘90, salvo ocasionales adelantos para el viernes a la noche, la fecha se jugaba simultáneamente y no se podía ver ninguna imagen de ella hasta la llegada de El Show de Macaya y Sus Amigos a las 22. Era un país distinto, en el que las heladerías cerraban en invierno, Rexona se llamaba Rexina, Pueyrredón tenía una sola mano y el alfajor Suchard existía en dos versiones que parecían iguales pero no eran. Ahora que el gobierno decidió cumplir el sueño de Julio Ramos y combatir al por él bautizado monopolio Clarín, viene un período de transición en el que se admite la posibilidad de que se juegue una fecha sin televisión (aunque no creo que ocurra ni que dure mucho). Es algo que no se experimenta en el fútbol argentino desde hace muchos años, pero que fue tradicional durante la mayor parte de la historia. Las transmisiones radiales elegían un partido como el principal y tomaban información de los goles en las otras canchas. Las radios más dedicadas ponían un cronista en cada cancha, otras tenían a un periodista en el estudio que anunciaba todos los otros partidos. Al final del partido se repetía el relato de los goles, igual que ahora. A la noche estaba Fútbol de Primera, que tenía un formato tomado de la radio: partido principal y lo mejor de los otros. Al principal se le dedicaba una hora de programa, y en la otra iban los compactitos de los otros. Este formato fue variando a través de los años, y prácticamente abandonado no hace tanto. Cabe decir que el partido principal se elegía antes de jugarse, y podía ocurrir que transmitieran una hora de un bodrio y cinco minutos del partido más emocionante del año. A mediados de 1991 la AFA dispuso que se televisaría en directo un encuentro por fecha. La idea era jugarlo los viernes a la noche, y se estipulaba que lo jugara un grande, pero no era el partido de la fecha (nunca era un clásico, digamos que pasaban Boca-Gimnasia, River-Mandiyú y cosas así). Tengo entendido que años atrás existía otro televisado de los viernes, que sí era el partido principal. Por eso el Boca-River del 10 de abril de 1981 se jugó un viernes a la noche. Pero de esa etapa no me acuerdo. Entonces en 1991 se estableció como regla general un partido el viernes y nueve los domingos, todos o casi todos a la misma hora (ocasionalmente se jugaba más temprano algún encuentro, en general por insistencia de la policía). El televisado de los viernes iba a través de Televisión Satelital Codificada (TSC) sólo para el Interior. En Buenos Aires no se podía ver nada de la fecha hasta las 22 del domingo. La creación del codificado del viernes incluyó un conflicto con Telefe, que se suponía que iba a transmitir Fútbol de Primera en la temporada 1991/92. El tema era más o menos así: la AFA vendió los derechos de todo el fútbol a Telefe (a través de Torneos y Competencias, Recova o alguna de esas empresas), y luego vendió parte de esos derechos a TSC para que transmitiera el codificado. Esto llevó a un reclamo judicial de Telefe, que tampoco tenía muchas ganas de cambiar de horario el programa de Tinelli para dar lugar al fútbol. Finalmente lo que sucedió fue que TSC comenzó a transmitir el codificado, y Fútbol de Primera se quedó en Canal 9 por una última temporada. El amigo (?) Romay había decidido competir con el programa de Tinelli y puso a Pergolini en un horario similar, por lo que Fútbol de Primera fue desdoblado. De 20 a 21 pasaban el compacto del partido principal y de 23 a 24 el resto de la fecha. Al final de ese torneo, el programa pasó al 13 en el horario tradicional. En 1992 se agregó otro partido adelantado. Se jugaba los sábados, siempre en el Interior, y se televisaba de la misma manera. Al domingo le quedaron ocho partidos. El televidente que quería ver fútbol un domingo podía recurrir a las transmisiones en vivo de la liga italiana o la española, que se podían encontrar muy seguido en los canales de aire. Si uno quería enterarse de los resultados de los partidos, lo mejor era escuchar la radio. Los noticieros de domingo no existían, los canales de noticias tampoco y sólo Feliz Domingo tenía una sección donde leían los resultados de los partidos. Los demás canales se dedicaban a pasar películas y otros enlatados. En el naciente canal América TV, a fines de 1992 inventaron un programa titulado “Deportes al toque”. Quique Wolff conducía el espacio que contaba con móviles en las distintas canchas, invitados, notas de color y payasadas varias para rellenar el tiempo entre los datos que llegaban de los partidos. No se les ocurrió televisar las tribunas. El programa pasó a Telefe un año después, con el título “La banda dominguera”, y era la única manera de vivir el fútbol argentino por televisión. Paralelamente, Fútbol de Primera pasó del canal 9 al 13, pero la estación de la palomita consiguió los derechos para transmitir un partido del Nacional B (lo llamaban “fútbol nacional”). De esta manera, se podía ver en directo por televisión abierta un partido de la B, pero ninguno de la A. En diciembre de ese mismo año se produjo un hecho poco usual. Boca y River disputaban el campeonato, y se dispuso televisar en directo y en simultáneo los partidos de ambos en la última fecha, Boca-San Martín y Argentinos-River, que se jugaron como a las ocho de la noche. La idea era televisar por el mismo canal ambos encuentros, ponchando el que tuviera más interés en cada momento. Recuerdo haber visto incrédulo el gol de Solbes y haber puteado a Benetti en el primer tiempo, para luego desputearlo una vez que empató el partido. La transmisión se estropeó un poco con el atraso del partido de River, que arrancó cuando en la Bombonera se jugaba el segundo tiempo y se terminó suspendiendo, pero fue un experimento que valió la pena y se repitió en la definición de 1995 entre Gimnasia y San Lorenzo. En 1994 apareció TyC Sports, y por ese canal empezó a salir el partido de los sábados. Por la misma época se inventó “El clásico del domingo”, o sea la televisación codificada del partido principal de la fecha, el mismo que se elegía para ser protagonista de Fútbol de Primera. En la práctica, por supuesto, rara vez no lo jugaban Boca o River. Pero esa transmisión se restringía al Interior. También se creó el “Partido final”, que iba los lunes a la noche y lo jugaban equipos chicos. Iba por TyC Sports y era, junto con el del sábado, el único que se podía ver en la ciudad de Buenos Aires. De esta manera, se jugaban siete partidos el domingo (seis a la misma hora, porque el “clásico” iba más tarde) y tres en otros tres días. El partido de los lunes luego de algunos años pasó a jugarse el sábado, más temprano que el otro. Finalmente, para el Clausura ‘96 se habilitó “el clásico del domingo” para la Capital. Tiempo después se habilitó también el del viernes. Ambos iban codificados, y el decodificador era el llamado “trap”, un sistema muy sencillo que en un momento se podía comprar trucho en cualquier esquina transitada. El precio de tener el original era algo así como 11 pesos por mes, adicionales al abono del cable. Nunca fue caro el fútbol codificado (ese precio corresponde a menos de tres pesos por partido, y si en un mes habia menos encuentros se cobraba sólo un proporcional). Este esquema se mantuvo durante varios años, con algunos cambios como la televisación del partido del viernes por canal de Aire (América lo hizo en un momento, y hace poco lo transmitió también ATC, aunque este último no en exclusiva). Una de las periódicas crisis de financiación del fútbol hizo que se habilitara el “Quinto partido”. Como regla general, involucraba a Boca o River de visitante, y como resultado de esto, el “clásico” solía tener al otro grande de local. De esta manera, Boca-Arsenal o River-Chicago eran sin ningún problema “el clásico del domingo”. El quinto partido nació como codificado, durante un par de años se transmitió por TyC Sports sin codificar, y luego volvió a ser restringido. Para esta época la idea de jugar los partidos a la misma hora ya se había desvirtuado completamente. No más de cinco partidos formaban parte del programa no televisado, y ya la policía empezaba a tener injerencia en la confección de los horarios. Algunos partidos se jugaban más temprano, otros más tarde, otros el sábado. Al mismo tiempo que se expandía la televisación del fútbol, también se expandía su cobertura en los medios. Apareció el diario Olé, varios canales deportivos empezaron a televisar los entrenamientos, Boca tuvo canal propio, diarios poco afectos al deporte popular como La Nación empezaron a darle cada vez más espacio al fútbol, etc. Ha habido una transformación no sé si cultural, pero sí en cuanto a la cantidad de fútbol que es posible consumir. A la par de esto se crearon competencias nuevas y se variaron los formatos de otras, en consonancia con los intereses de la televisión. Existen en este momento cuatro canales de 24 horas dedicados exclusivamente al deporte, de los cuales sólo en dos es posible ver partidos oficiales de equipos argentinos en directo. Cerca de 2003 aparecieron los programas de mostrar las tribunas y relatar el partido en off. Al principio pasaban los bancos de suplentes, pero después se abstuvieron, probablemente por protestas de los técnicos que no querían que se televisaran todos sus movimientos como si fueran concursantes de Gran Hermano. La existencia de estos programas es una muestra de que había un mercado al que le interesaba el fútbol pero no pagaba el codificado (que, repito, en sí mismo nunca fue tan caro). Por ejemplo, los que se cuelgan al cable no tienen la posibilidad de tener el decodificador, pero sí tienen la chance de ver publicidad en los canales por los que no pagan. Una característica de estos programas es el control del discurso por parte de quienes los producen. Esto es, si uno no tenía el codificado y quería escuchar el partido, en una época podía recurrir sólo a la radio, en donde uno de los relatores más populares se la pasaba hablando pestes de Torneos y Competencias y la AFA. En cambio, con estos programas se abrió la posibilidad de escuchar el partido sin prender la radio y sin escuchar lo que la empresa no quería que se escuchase. Es muy gracioso ver que esos programas respetan (¿respetaban?) el formato publicitario de una transmisión de fútbol, esto es no ir a tandas durante el juego, a pesar de que no transmiten un solo segundo de los partidos. Otra forma de entender la existencia de estos programas es que los que manejan los canales creen que si transmiten otra cosa, por ejemplo fútbol de otro país, perderán encendido. Según este razonamiento, pasar (por ejemplo) el fútbol español o uruguayo daría menos rating que no pasar fútbol argentino. Finalmente, hace (sólo) un par de años se acordó la televisación en directo de toda la fecha, la mitad codificada y la mitad sin codificar (Boca y River siempre codificados, de cualquier manera). El precio por el paquete total era de unos 25 pesos por mes, también adicionales al abono del cable. Como los canales encargados de transmitir los partidos eran dos (TyC Sports y TyC Max), ese era el máximo de partidos simultáneos posible, con la excepción de las fechas en las que se definiera un campeonato. La fecha se distribuyó con dos partidos los viernes, cuatro los sábados y otros cuatro los domingos. La época de escuchar los partidos por radio como única opción quedó tan lejos como la revista Alumni, aunque para muchos que no tenían el codificado los programas de ver la tribuna eran un recuerdo de los viejos tiempos. Por supuesto, a pesar de todos estos cambios, Fútbol de Primera se mantuvo en el aire, junto con la prohibición de emitir imágenes de los partidos antes del final de ese programa. Lo cual llevaba al destape de los domingos a la noche. A las 12 de la noche uno ponía cualquier canal de deportes o noticias y se encontraba con las mismas imágenes de la fecha que todos estaban esperando ansiosamente poder pasar. Ahora parece que se produjo un cambio, pero no se sabe qué características tendrá el sistema nuevo. Es posible que por un tiempo se vuelva a la época oscura en la que prácticamente no había televisión, y veremos si se inventa un nuevo Fútbol de Primera que acapare las imágenes durante todo el domingo. Por lo pronto, si se llega a ver toda la fecha por televisión abierta (algo que dudo que ocurra por mucho tiempo) seguramente eso implicaría el deceso de los programas de ver las tribunas, y los canales que hoy transmiten eso tendrán que encontrar programación de verdad. Fuente:http://www.la-redo.net/?p=26822#more-26822
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